Claves para entender a los Maestros

12 abril 2026

EL ARTE DE LO OCULTO XV - Matteo Mauro

 

EL ARTE DE LO OCULTO XV

Un libro de consulta visual para el místico moderno

S. Elizabeth

Ediciones Akal, 2024, Madrid

 

Matteo Mauro

 

La obra de Matteo Mauro, en clave esotérica, puede leerse como un puente entre lo visible y lo invisible: sus esculturas fragmentadas y sus pinturas algorítmicas evocan símbolos de transformación, dualidad y trascendencia. Mauro combina tradición material (mármol, bronce) con lenguajes digitales, lo que permite interpretaciones que dialogan con arquetipos alquímicos y con la idea de la creación como acto ritual.

 

Claves esotéricas en la obra de Matteo Mauro

Fragmentación y Unidad

Esculturas como “She” y “He” muestran rostros incompletos, fragmentados, que sugieren la búsqueda de la totalidad perdida.

En clave esotérica, la fragmentación representa la condición humana y la iniciación: el adepto debe recomponer el “rostro verdadero” mediante el conocimiento interior.

El contraste entre superficies pulidas y rugosas recuerda la alquimia: la materia prima (caótica) frente a la piedra filosofal (perfeccionada).

 

Naturaleza y Simbolismo

Sus pinturas de lirios de agua y paisajes ficticios evocan el simbolismo del agua como espejo del alma y del inconsciente.

El uso de patrones repetitivos y texturas digitales puede leerse como mandalas contemporáneos, instrumentos de contemplación y meditación.

La serie “Four Seasons” conecta con ciclos cósmicos y la idea hermética de correspondencia: lo que ocurre en la naturaleza refleja procesos internos.

 

Escritura y Signo

Mauro desarrolla “Inscriptions on Canvas”, donde el trazo digital se convierte en escritura abstracta.

En clave esotérica, estas inscripciones recuerdan a alfabetos ocultos o lenguajes de los misterios, donde la forma es portadora de energía más allá del significado literal. La repetición y el ritmo de los signos evocan fórmulas mágicas o mantras visuales.

 

Dualidad y Género

Las esculturas tituladas “He” y “She” pueden interpretarse como polos complementarios: masculino y femenino, activo y receptivo.

En la tradición esotérica, esta dualidad remite al principio hermético de género, donde la creación surge de la interacción de opuestos.

 

La estética digital puede ser vista como fría o distante, perdiendo la dimensión espiritual si se interpreta solo como técnica. Mauro logra que el arte algorítmico dialogue con símbolos ancestrales, ofreciendo una vía de contemplación moderna para quienes buscan lecturas esotéricas.

En suma, Matteo Mauro convierte el arte digital y escultórico en un espacio de iniciación contemporánea, donde fragmentos, signos y ciclos naturales se transforman en símbolos de la búsqueda interior. Su obra puede ser leída como un ritual visual que actualiza arquetipos herméticos en clave del siglo XXI.

 

Las obras más esotéricas de Matteo Mauro son aquellas que exploran la fragmentación del ser, la escritura oculta y los ciclos naturales: destacan sus esculturas He y She, la serie pictórica Inscriptions on Canvas, y sus paisajes digitales como Four Seasons y Water Lilies. Estas piezas condensan símbolos de iniciación, dualidad y correspondencia cósmica.

 

Esculturas “He” y “She




Materiales: bronce y acero.

Lectura esotérica: representan la dualidad masculino/femenino, principio hermético de género.

Fragmentación: los rostros incompletos sugieren la iniciación y la búsqueda de la unidad perdida.

Simbolismo alquímico: contraste entre superficies pulidas y rugosas como metáfora de la transmutación.

Claves esotéricas en He y She

Fragmentación del rostro: ambas esculturas muestran rostros incompletos, metáfora de la condición humana y del proceso iniciático de recomposición del “yo verdadero”.

Dualidad masculino/femenino: He y She encarnan el principio hermético de género, donde la creación surge de la interacción de opuestos.

Materiales contrastantes: bronce, acero y patinas oscuras evocan la alquimia: la materia prima frente a la piedra filosofal.

Función contemplativa: su diseño invita a la meditación sobre la identidad, la unidad perdida y la transmutación espiritual.

En conjunto, He y She funcionan como polo iniciático complementario, un díptico escultórico que actualiza arquetipos herméticos en clave contemporánea.

 

Inscriptions on Canvas


Lenguaje visual: trazos digitales repetitivos, semejantes a alfabetos ocultos.

Clave esotérica: evocan mantras visuales, fórmulas mágicas y vibraciones energéticas.

Función ritual: pueden ser contemplados como mandalas contemporáneos.

Aquí tienes una selección de imágenes de la serie Inscriptions on Canvas de Matteo Mauro, donde los trazos digitales y las texturas abstractas evocan escrituras ocultas y mandalas contemporáneos, cargados de resonancia esotérica.

Claves esotéricas en Inscriptions on Canvas

Escritura abstracta: los trazos repetitivos recuerdan alfabetos ocultos o lenguajes rituales, donde la forma transmite energía más allá del significado literal.

Ritmo y repetición: las composiciones funcionan como mantras visuales, generando vibración y contemplación.

Mandala digital: la estructura geométrica y algorítmica convierte cada obra en un espacio de meditación contemporáneo.

Función iniciática: invitan al espectador a descifrar lo indescifrable, como si fueran fórmulas mágicas o inscripciones herméticas.

Inscriptions on Canvas es la serie más directamente vinculada a la tradición esotérica dentro de la obra de Matteo Mauro: un intento de transformar el arte digital en escritura sagrada, donde cada trazo es símbolo y cada patrón, un ritual visual.

 

Four Seasons

Tema: ciclos naturales reinterpretados digitalmente.

Lectura hermética: reflejan el principio de correspondencia (“como es arriba, es abajo”), mostrando la relación entre cosmos y vida interior.

Uso esotérico: contemplación de los ritmos cósmicos para la meditación.

Aquí tienes una selección de imágenes de la serie Four Seasons de Matteo Mauro, donde cada obra abstracta representa un ciclo natural con fuerte carga simbólica y esotérica: verano, otoño, invierno y primavera, expresados como mandalas digitales y paisajes cósmicos.

Claves esotéricas en Four Seasons

Ciclos cósmicos: cada estación simboliza un momento del ciclo vital, reflejando el principio hermético de correspondencia (“como es arriba, es abajo”).

Colores vibrantes: los tonos cálidos y fríos evocan energías solares y lunares, asociadas a procesos de expansión y recogimiento.

Geometría fluida: las formas ondulantes recuerdan a mandalas y diagramas alquímicos, invitando a la contemplación meditativa.

Función ritual: la serie puede ser leída como un calendario iniciático, donde cada estación marca un paso en el camino interior.

En conjunto, Four Seasons funciona como un mandala anual contemporáneo, un mapa visual de la transformación interior que conecta naturaleza, cosmos y espíritu.

 

Water Lilies (Paisajes acuáticos)



Inspiración: ecos de Monet, pero con lenguaje digital.

Simbolismo: el agua como espejo del alma y del inconsciente.

Clave esotérica: purificación, acceso a planos interiores, tránsito entre lo visible y lo invisible.

Aquí tienes una selección de imágenes de la serie Water Lilies de Matteo Mauro, donde el artista reinterpreta el motivo clásico de los nenúfares en clave digital y abstracta, transformándolos en paisajes esotéricos que evocan el inconsciente y la purificación espiritual.

Claves esotéricas en Water Lilies

El agua como espejo del alma: en la tradición esotérica, el agua refleja lo invisible y permite acceder al inconsciente.

Nenúfares como símbolos de regeneración: la flor que emerge del agua sucia hacia la luz es metáfora de la iniciación y la purificación.

Lenguaje digital y abstracto: Mauro convierte el motivo impresionista en mandalas contemporáneos, invitando a la contemplación ritual.

Colores vibrantes: los azules, verdes y violetas sugieren estados interiores, mientras los rojos y dorados evocan energía vital y trascendencia.

En conjunto, Water Lilies funciona como un ritual visual de tránsito entre lo visible y lo invisible, donde Mauro actualiza símbolos ancestrales en clave digital.

 

En conclusión, las obras más esotéricas de Matteo Mauro son aquellas que integran fragmentación, escritura oculta y ciclos naturales, funcionando como rituales visuales modernos.

 El arte de lo oculto XIV

10 abril 2026

Monstruos, demonios y maravillas a fines de la Edad Media II

 

Monstruos, demonios y maravillas a fines de la Edad Media

Claude Kappler

II

 


El autor del grabado y del tratado es Barthélemy l’Anglais (Bartolomé de Glanville), un franciscano inglés del siglo XIII, conocido por su obra enciclopédica De proprietatibus rerum. El texto fue traducido al francés por Jean Corbichon en el siglo XIV y más tarde revisado por Pierre Ferget; las ediciones incunables del siglo XV fueron impresas por editores como Johann Siber en Lyon y Antoine Vérard en París.

 

Bartolomé de Glanville (Barthélemy l’Anglais): franciscano inglés, activo hacia mediados del siglo XIII (fallecido ca. 1272).

Su obra De proprietatibus rerum es una enciclopedia medieval que reúne conocimientos de filosofía natural, teología, medicina y cosmología. Fue ampliamente difundida en Europa y traducida a varias lenguas vernáculas, convirtiéndose en un texto de referencia para la enseñanza y la cultura medieval.

Estas ediciones incunables incluyen ilustraciones como el grabado que analizamos, que representan esquemas cosmológicos y naturales.

 

Significado del grabado en la obra

El diagrama de los cuatro elementos (fuego, aire, agua, tierra) es parte de la tradición aristotélica y galénica, transmitida por Bartolomé en su enciclopedia. La disposición circular y las inscripciones en francés antiguo muestran cómo la obra buscaba didactizar la filosofía natural para un público más amplio.

La traducción y edición en lengua vernácula permitieron que estas ideas llegaran no solo a clérigos y eruditos, sino también a cortes y lectores laicos.

 

 

Este grabado pertenece a la tradición medieval de la cosmología elemental, y representa de manera visual la teoría de los cuatro elementos y sus cualidades, tal como se concebía en la filosofía natural de la época.

 

Elementos principales del esquema

Círculo exterior con llamas: simboliza el fuego, considerado el más activo y transformador de los elementos.

Concentricidad de los círculos: cada anillo corresponde a un elemento con sus cualidades:

Fuego: caliente y seco.                      Aire: caliente y húmedo.

Agua: fría y húmeda.                         Tierra: fría y seca.

Manos o formas simbólicas: representan la interacción y el equilibrio entre los elementos, mostrando cómo se relacionan y se transforman mutuamente.

Texto en francés antiguo: explica las propiedades y correspondencias, reforzando la idea de que la naturaleza está organizada en un sistema armónico de cualidades.

 

Significado simbólico

Equilibrio de opuestos: cada elemento combina dos cualidades (calor, frío, humedad, sequedad), y se opone a otro. Por ejemplo, fuego (caliente y seco) se contrapone a agua (fría y húmeda).

Cosmos ordenado: la disposición circular sugiere que el universo es un sistema cerrado, donde todo se relaciona y se transforma en ciclos.

Pedagogía visual: este tipo de diagramas servía para enseñar la filosofía natural en universidades y monasterios, mostrando de manera clara cómo se concebía la materia y sus cambios.

 

05 abril 2026

La Pascua y la Masonería

 

La Pascua y la Masonería



La Pascua y la Masonería encuentran un punto de conexión profundo en su simbolismo de “paso” y liberación. En su origen hebreo, la Pascua o Pesaj significa literalmente “pasar más allá”, conmemorando la salida de Egipto y la liberación del pueblo judío de la esclavitud. Esta festividad también tiene raíces en ritos ancestrales asociados a la renovación cíclica del cosmos y la transición de las estaciones, celebrados tradicionalmente con sacrificios de corderos y comidas rituales. Por su parte, para el cristianismo, la Pascua representa su fiesta central al celebrar el paso de Cristo de la muerte a la vida, lo cual es el fundamento absoluto de su fe.

 

La Masonería interpreta y adopta este concepto histórico y religioso como un poderoso símbolo de renovación interior y emancipación del cautiverio psicológico. Desde la perspectiva masónica, la liberación se entiende no solo como el fin de una opresión física o externa, sino principalmente como un proceso interno para liberarse de las ataduras impuestas por el mundo profano. Este “paso” se concibe entonces como un verdadero tránsito iniciático, es decir, un proceso de transformación personal que corre de forma paralela al camino masónico de perfeccionamiento continuo.

 

En definitiva, el simbolismo compartido entre ambas corrientes radica en la idea fundamental de transitar de un estado a otro. La Masonería recoge el sentido originario de la Pascua como una renovación espiritual y cósmica, vinculándola estrechamente con los ciclos de la naturaleza y la búsqueda de la armonía. Así, el eje central de este simbolismo es el profundo viaje que lleva al ser humano de la ignorancia al conocimiento, de la esclavitud a la libertad y de la muerte a la vida.

 

Comparación de Significados

Tradición

Sentido principal

Símbolo del “paso”

Dimensión colectiva

Dimensión interior

Judía (Pesaj)

Liberación de Egipto

Paso del Mar Rojo

Pueblo elegido

Fidelidad a la Ley

Cristiana

Resurrección de Cristo

Paso de la muerte a la vida

Comunidad de fe

Salvación personal

Masónica

Emancipación espiritual

Paso de la ignorancia al conocimiento

Fraternidad universal

Renovación interior

 

La Pascua es entendida por diversas tradiciones como un rito fundamental de tránsito y liberación. En el cristianismo, esta festividad representa el centro absoluto de su fe, ya que celebra la resurrección de Cristo y marca el paso definitivo de la muerte a la vida. Desde esta perspectiva, la Pascua posee una profunda dimensión histórica y teológica que se fundamenta en la pasión, muerte y resurrección narradas en los Evangelios, constituyendo un rito comunitario esencial que simboliza la esperanza en la vida eterna. Mientras que esta visión religiosa vincula la celebración a hechos teológicos específicos y a la salvación mediante la fe, otras corrientes le otorgan un enfoque completamente distinto.

 

La Masonería, por su parte, despoja a la Pascua de cualquier dogma religioso y la adapta como un símbolo universal de transformación y emancipación, liberando al individuo del cautiverio psicológico y social. Algunos críticos señalan que la Masonería no celebra esta fecha como un rito religioso tradicional, sino que utiliza su simbolismo para fines estrictamente iniciáticos. Bajo esta lectura masónica, el “paso” se interpreta como un tránsito que lleva a la persona de la oscuridad hacia la luz y de la ignorancia hacia el conocimiento. En este contexto, episodios como la pasión y muerte de Cristo se entienden de forma metafórica como una “muerte simbólica”, es decir, la disolución necesaria del yo profano antes de poder alcanzar la plenitud iniciática.

 

Finalmente, este proceso de profunda transformación culmina en lo que la Masonería considera una resurrección interior. Esta resurrección se traduce en la renovación espiritual del iniciado, quien renace hacia una vida mucho más libre y consciente. De este modo, aunque existen diferencias evidentes entre la interpretación histórica de las religiones y la lectura simbólica de la Masonería, ambas visiones coinciden en valorar la Pascua como el arquetipo supremo de la liberación y el paso hacia una nueva y mejorada existencia.

 

https://www.masoneriadelmundo.com/2017/11/simbologias-de-la-pascua.html

https://www.infocatolica.com/blog/infories.php/1204140400-la-pascua-segun-los-masones

https://masones.blogia.com/2007/041601-primavera-y-pascua.php

https://www.gabitos.com/SecretoMasonico/template.php?nm=1680454089&rsp=2

 

04 abril 2026

Jimmy Logan

 

Jimmy Logan

4 de abril de 1928 – 13 de abril de 2001

Glasgow, Escocia – Clydebank, Escocia

 

Fue un artista, director y productor escocés.

Provenía de una familia de artistas y tomó su nombre artístico de su tía, Ella Logan, artista de Broadway. Asistió a la escuela secundaria Gourock en Inverclyde. Dejó la escuela a los 14 años.

Durante las décadas de 1930 y 1940, Logan viajó con su familia a pequeños teatros de música en Escocia e Irlanda del Norte. En 1944, actuó en pantomima en la obra " Dick Whittington and his Cat" . Logan interpretó al gato. La obra se basa en el folclore inglés sobre Richard Whittington, alcalde de Londres. En la obra y el folclore, Whittington proviene de una familia humilde y logra alcanzar la riqueza gracias a las habilidades de su gato para cazar ratas. Apareció en diversas pantomimas y comedias durante el resto de su vida.

Alrededor de 1955, en el Teatro Alhambra de Glasgow, Logan comenzó a actuar en los Five Past Eight Shows. Estos espectáculos eran un espectáculo de variedades de comedia musical. Logan, junto con otros dos, fue el que más actuaciones tuvo en el espectáculo anual de verano.

En 1964, Logan adquirió el Teatro Empress por 80.000 libras. Lo restauró y lo reabrió como el New Metropole. Una de las primeras producciones que se presentaron en el teatro fue la producción escocesa del musical Hair.

Logan también apareció en diversas películas, incluyendo al menos una sueca ambientada en Escocia. Su primera aparición cinematográfica fue en 1949 en la película Floodtide. Continuó actuando en películas el resto de su vida. Su última película se estrenó en 1999, The Debt Collector.

En 1998, Logan fue elegido miembro de la Real Academia Escocesa de Música y Drama.

***

Logan era miembro de la Logia Anima No. 1223 en Glasgow, Escocia.

Este artículo fue proporcionado por el hermano Eric C. Steele.

https://www.masonrytoday.com/index.php?new_month=4&new_day=13&new_year=2025

 

03 abril 2026

Wayne Norviel Aspinall

 

Wayne Norviel Aspinall

3 de abril de 1896 – 9 de octubre de 1983

Middleburg, Ohio – Palisade, Colorado

 

Fue un abogado y político estadounidense.

En 1904 la familia se mudó a Palisade, Colorado. Asistió a la Universidad de Denver hasta la Primera Guerra Mundial. Se alistó en el ejército y sirvió en el Servicio Aéreo del Cuerpo de Señales. Después de la guerra regresó a la Universidad de Denver y se graduó en 1919.

Su familia tradicionalmente votó por los republicanos. En 1912, cuando se formó una ruptura en su partido entre Theodore Roosevelt y Taft, Aspinall se desilusionó y se convirtió en demócrata. Sin embargo, muchas de sus opiniones más conservadoras permanecieron, lo que causó algunos conflictos con otros miembros del Partido Demócrata. Específicamente, consideró que los estados, no el gobierno federal, deberían ser los que toman las decisiones con respecto a sus propios recursos naturales.

Después de la universidad, viajó por el estado enseñando. Finalmente se matriculó en la facultad de derecho. Se graduó en la facultad de derecho en 1925.

En 1930, se postuló y ganó un escaño en la Cámara de Representantes de Colorado. Se desempeñó como presidente de la Cámara de 1937 a 1938. Después de servir como presidente, se trasladó al Senado del Estado de Colorado, donde sirvió de 1939 a 1948. Durante su mandato en el Senado, sirvió durante la Segunda Guerra Mundial en 1943 y 1944.

En 1948 decidió postularse para la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Vio la oficina nacional como un trampolín para convertirse en gobernador de Colorado. Una vez en la Cámara de Representantes, permaneció en el cargo hasta 1972. Durante su estancia en la Cámara patrocinó muchos proyectos de ley, la mayoría relacionados con la gestión de tierras y el flujo de agua en el estado de Colorado y sus alrededores. En la década de 1950 esto lo puso en conflicto con un movimiento ambientalista nacional. En la década de 1950 se aprendía más sobre el medio ambiente y el impacto potencial que tenía en relación con las nuevas represas.

Tras dejar el cargo en 1972, permaneció activo en la política, aunque nunca ocupó otro cargo público. Presionó para que Estados Unidos fuera más autosuficiente en lo que respecta a sus necesidades energéticas. Hacia el final de su vida impulsó el desarrollo ampliado del esquisto bituminoso.

***

Era miembro de Palisade Lodge No. 125, Palisade, Colorado.

 

http://www.masonrytoday.com/index.php?new_month=4&new_day=03&new_year=2024

 

02 abril 2026

Francis Mason

 

Francis Mason

2 de abril de 1799 – 3 de marzo de 1874

York, Inglaterra – Rangún, Myanmar (Birmania)

 

Fue un misionero bautista estadounidense.

Era hijo de un zapatero y nieto de un ministro bautista, fundador de la Sociedad Bautista de York.

A la edad de 19 años, en 1818, Mason emigró a Massachusetts.

En 1827, Mason obtuvo su licencia como ministro bautista. Tres años después, la Unión Misionera Bautista Americana lo envió a trabajar con los karen en Birmania.

Mason pasó gran parte del resto de su vida trabajando con los karens. Tradujo la Biblia a dos de sus principales idiomas, el sgaw y el pwo. También tradujo tres libros de la Biblia: Mateo, Salmos y Génesis, al bghai.

Mason también fue naturalista y dedicó tiempo al estudio de la flora y fauna de Birmania. En 1850 publicó el libro " Los productos naturales de Birmania, o notas sobre la fauna, la flora y los minerales de las provincias de Tenasserim y el imperio birmano". El libro se reeditó con diversos nombres.

Durante su etapa como misionero, Mason estuvo a punto de ser destituido de sus funciones debido a algunas creencias de su esposa. Entre ellas, creía que la forma en que Dios le hablaba a Adán se revelaba en los diseños de los vestidos de las mujeres birmanas.

***

Mason era un francmasón, desafortunadamente su logia real no pudo ser verificada.

 

Este artículo fue proporcionado por el hermano Eric C. Steele.

 

https://www.masonrytoday.com/index.php?new_month=3&new_day=03&new_year=2026

 

01 abril 2026

Edad Media

 

Monstruos, demonios y maravillas a fines de la Edad Media

Claude Kappler

I

 

Es un exhaustivo análisis sobre cómo se percibía, imaginaba y entendía lo monstruoso y lo maravilloso en Europa entre los siglos XIII y XV.

El origen del libro nace de la fascinación del autor por comprender el famoso tríptico de Hieronymus Bosch, El jardín de las delicias, llevándolo a investigar qué significaba realmente el monstruo para la mentalidad del hombre medieval antes de ser descartado por la racionalidad moderna.

A continuación, se presenta un resumen de los temas y ejes principales de la obra, los cuales se dividen a lo largo de sus capítulos:


1.
La Cosmología, los Viajes y lo Imaginario Kappler explica que, para la mente medieval, el universo estaba regido por una geometría simbólica donde todo tenía un lugar y un significado. Los monstruos solían ubicarse en los “márgenes” o confines del mundo conocido, como en Oriente o África, actuando como un límite donde la Naturaleza se volvía extraña. Los libros de viajes (reales o imaginarios) de autores como Marco Polo, Jean de Mandeville, Odorico de Pordenone, e incluso los diarios de Cristóbal Colón, sirvieron como el vehículo principal para explorar este mundo. Para estos viajeros, el viaje no era solo una exploración geográfica, sino una travesía mitológica, a menudo motivada por la nostalgia y la búsqueda física del Paraíso Terrenal.

 

2. Tipología del Monstruo (El juego de las formas) Una gran parte del texto se dedica a clasificar a los monstruos según una lógica de anatomía fantástica. El monstruo medieval se construye alterando la normalidad mediante:

Carencia de algo esencial: Seres sin cabeza que tienen el rostro en el pecho (blemias), seres sin boca (astomori) o sin pies.

Hipertrofia o multiplicidad: Hombres con orejas gigantes (panotios), hombres con un solo pie gigante que usan para hacerse sombra (esciápodos), o criaturas con varios brazos y cabezas.

Mezcla e hibridación de reinos: La unión de lo que debería estar separado, como la fusión animal-vegetal (el cordero vegetal o “planta-animal” de Tartaria), mineral-animal, o los cruces mitológicos humano-animales como los centauros, las sirenas y los hombres con cabeza de perro (cinocéfalos).

Monstruos destructores: Gigantes, caníbales y seres venenosos que devoran o destruyen.

 

3. La noción filosófica y teológica del monstruo Kappler desmitifica la idea de que la Edad Media veía al monstruo simplemente como un “error”. Apoyándose en el pensamiento de San Agustín, aclara que el monstruo no va contra la Naturaleza, sino contra lo que nosotros conocemos de ella. En la teología medieval, el universo es una obra de arte divina, y el monstruo es una prueba de la infinita libertad, diversidad y riqueza creadora de Dios. Si el humano no comprende al monstruo, es debido a la limitación de su propio horizonte intelectual, ya que, dentro del plan divino, el monstruo aporta un contraste estético y subraya la armonía universal.

4. Las funciones psicológicas y simbólicas En su última parte, el autor analiza qué función cumplían estas criaturas en el alma humana. El monstruo actuaba como un receptáculo donde la sociedad medieval proyectaba sus pulsiones más profundas, angustias y deseos. Tiene una estrecha relación con la sexualidad, el pecado y lo demoníaco; figuras monstruosas, súcubos, íncubos y brujas encarnaban los temores hacia la lujuria y la anatomía femenina, sirviendo a la vez como objeto de castigo y de fascinación inconfesable.

 

En conclusión, la obra demuestra que, a fines de la Edad Media, el monstruo era un elemento indispensable: operaba como un símbolo totalizador del mundo, un límite del conocimiento, una prueba de la grandeza de Dios y un espejo de los laberintos del inconsciente humano.

De la gran cantidad de los grabados que presenta el libro, seleccionamos algunos de ellos para tener una mirada sobre ellos. 


Este grabado es un mandala alquímico que representa la unión de los principios solares y lunares, mediada por Mercurio, símbolo de transformación y equilibrio. La imagen condensa la cosmología alquímica: Sol y Luna como polaridades, Mercurio como mediador, y la inscripción de Basilius que remite a la tradición de Basilio Valentín, uno de los grandes alquimistas medievales.

·        Sol (SOL): Representado con rostro y rayos, simboliza el principio masculino, activo, la conciencia y la energía vital.

·        Luna (LUNA): Figura desnuda con el creciente lunar, encarna el principio femenino, receptivo, la imaginación y lo inconsciente.

·        Mercurio (MERCVRIVS): El mediador alquímico, asociado a la transmutación y a la unión de opuestos. Es el “espíritu” que permite que Sol y Luna se integren.

·        Basilius: Referencia a Basilio Valentín, monje benedictino del siglo XV, autor de tratados alquímicos que influyeron en la iconografía esotérica.

·        Animales y ornamentos: El caballo, el ave y las ondas sugieren fuerzas naturales y espirituales que acompañan el proceso de transformación.

·        Inscripciones en latín y alemán: “Ex duabus naturis” (“De dos naturalezas”) y “Ein ewiger Gott” (“Un Dios eterno”) refuerzan la idea de unidad trascendente que surge de la dualidad.

 

Significado simbólico

Dualidad y unión: Sol y Luna representan los polos opuestos (masculino/femenino, activo/pasivo, espíritu/materia). La alquimia busca su integración en la “coniunctio” o matrimonio alquímico.

Mercurio como puente: Es la sustancia y el espíritu que une, el principio de transformación que hace posible la síntesis.

Dimensión teológica: La inscripción sobre Dios eterno sugiere que la alquimia no es solo técnica, sino también una vía espiritual hacia la unidad divina.

Geometría y paisaje: Los patrones geométricos y las ondas evocan la estructura del cosmos y el flujo de energías naturales.



Este conjunto de diagramas refleja dos concepciones medievales del mundo: una climática y otra geográfica, ambas con fuerte carga simbólica y pedagógica.

 

Fig. 2 – Zonas climáticas

El círculo está dividido en franjas horizontales: Frigida, Zona australis, Temperata, Torrida, etc.

Representa la teoría antigua (derivada de Aristóteles y Ptolomeo) de las zonas de la Tierra:

Ø  Dos regiones frías en los polos (Frigida).

Ø  Dos zonas templadas habitables (Temperata).

Ø  Una zona tórrida en el ecuador, considerada inhabitable por su calor extremo.

Este esquema muestra cómo se concebía la distribución de climas y la habitabilidad del planeta.

 

Fig. 3 – Imago mundi de Honorio de Autun

Es un clásico mapa T-O: el mundo circular dividido en tres partes por una “T”.

Asia ocupa la parte superior (orientada hacia el este, donde nace el sol).

Europa y África se ubican en la parte inferior, separadas por el Mediterráneo (mare magnum).

El océano rodea todo el círculo.

Este tipo de mapas no buscaban precisión geográfica, sino transmitir una visión teológica y simbólica del mundo: la unidad de la creación bajo Dios.

 

Significado simbólico

Cosmos ordenado: ambos diagramas muestran un mundo estructurado, regido por leyes naturales y divinas.

Pedagogía medieval: eran herramientas visuales para enseñar cosmología y geografía en monasterios y escuelas.

Orientación espiritual: el mapa T-O coloca Asia arriba porque allí estaba Jerusalén, centro espiritual del mundo.

 

Samuel Bard

 

Samuel Bard

1 de abril de 1742 – 24 de mayo de 1821

Filadelfia, Pensilvania – Hyde Park, Nueva York

 

Fue un médico estadounidense.

Estudió primero en la Universidad de Columbia en Nueva York antes de embarcar hacia Europa en 1761. En Europa, cursó una formación médica más completa. Pasó cinco años en Europa viajando por Francia, Inglaterra y Escocia. Finalmente, se graduó como médico en la Universidad de Edimburgo en 1765.

Cuando Bard regresó a las colonias americanas, descubrió que su padre estaba endeudado por la educación que recibió. Su educación le había costado varios miles de libras. Bard se asoció con su padre en Hyde Park. Durante tres años trabajó para saldar su deuda. El salario del negocio solo le alcanzaba para cubrir sus gastos personales.

Durante el primer año tras su regreso a América, Bard trazó un plan para establecer una escuela de medicina en la ciudad de Nueva York. Mientras Bard saldaba sus deudas, la escuela se fundó y, en 1769, otorgó sus primeros títulos de medicina. Al mismo tiempo, Bard fundó el primer hospital de la ciudad de Nueva York. Desafortunadamente, el edificio fue incendiado y no se estableció por completo hasta 1791.

Durante la Guerra de Independencia de Estados Unidos, Bard huyó de la ciudad con su familia. Los instaló en casa de su padre y luego regresó a Nueva York por su cuenta. Allí ejerció su profesión mientras las tropas británicas ocupaban la ciudad.

Al finalizar la Guerra de Independencia de Estados Unidos, George Washington nombró a Bard médico de cabecera. Desafortunadamente, la familia de Bard enfermó debido a un brote de escarlatina. Perdió a cuatro de sus seis hijos y su esposa enfermó. Se retiró del negocio para atender a su familia. En 1784, regresó a la ciudad de Nueva York.

En 1798, con la intención de retirarse del mundo empresarial, Bard regresó a Hyde Park. Casi al mismo tiempo, se produjo un brote de fiebre amarilla. Bard no dudó en ayudar a los enfermos. Desafortunadamente, contrajo la enfermedad. Su esposa lo cuidó hasta que recuperó la salud. Durante el resto de su vida, tras el brote de fiebre amarilla, disfrutó de un feliz retiro. En 1813, fue nombrado presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos.

Bard falleció el 24 de mayo de 1821. Murió de pleuresía, una enfermedad respiratoria.

***

Bard era miembro de Union Lodge en la ciudad de Nueva York, Nueva York.

 

Este artículo fue proporcionado por el hermano Eric C. Steele.

 

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