EL
ARTE DE LO OCULTO XII
Un
libro de consulta visual para el místico moderno
S.
Elizabeth
Ediciones
Akal, 2024, Madrid
Leonora Carrington
(1917-2011)
Tarot, La Muerte
La obra de Leonora Carrington se entiende mejor si se lee
como un tejido esotérico: alquimia, tarot, mitología celta y un universo
femenino-mágico que convierte sus pinturas y escritos en rituales de
transformación. Su arte no es sólo surrealismo, sino un mapa simbólico que
explora lo invisible y lo arcano.
Tarot y alquimia
Carrington creó un mazo de tarot profundamente simbólico,
atravesado por la astrología, la alquimia y la mitología celta. Cada carta
funciona como un portal hacia procesos de transformación espiritual y psíquica,
reflejando su interés en los territorios liminales entre lo visible y lo
invisible.
Ciencia arcana y cabalismo
Su fascinación por lo oculto se nutrió de conversaciones con
figuras como el cabalista húngaro Desiderio Lang, refugiado en México. Estas
influencias la llevaron a integrar símbolos cabalísticos y alquímicos en su
pintura y escritura, creando un lenguaje visual que es a la vez místico y
narrativo.
Esoterismo femenino
Carrington elaboró un universo donde la mujer aparece como
creadora y mediadora de lo mágico. Sus obras despliegan mitologías ocultistas
reinterpretadas desde una perspectiva femenina, con énfasis en la cocina
alquímica, la maternidad como rito iniciático y la conexión con lo arquetípico
de lo femenino.
|
Símbolo |
Significado
esotérico |
Ejemplo en su
obra |
|
Caballos |
Fuerza vital, tránsito entre mundos |
Autorretratos y narraciones donde el caballo acompaña
procesos de transformación. |
|
Brujas y alquimistas |
Sabiduría oculta, poder femenino |
Pinturas como The House Opposite |
|
Cocina alquímica |
Espacio de transmutación espiritual |
Relatos y memorias donde la cocina es laboratorio místico |
|
Tarot |
Lenguaje de lo invisible, destino y conciencia |
Su propio mazo de cartas, con símbolos astrológicos y
alquímicos |
Lectura esotérica de su estilo
Narrativa iniciática: Sus textos y pinturas funcionan
como rituales de paso, donde los personajes atraviesan pruebas simbólicas.
Alquimia interior: El arte es visto como un proceso
de transmutación del alma, reflejando la unión de opuestos (masculino/femenino,
visible/invisible).
Mitología personal: Carrington adapta tradiciones
ocultistas para construir un imaginario propio, donde lo femenino es central y
lo mágico cotidiano.
Leonora Carrington no sólo fue una surrealista, sino una
visionaria esotérica que convirtió su obra en un espacio de iniciación. Sus
pinturas y escritos son rituales simbólicos que invitan a leer la vida como
alquimia, el arte como tarot, y la mujer como guardiana de lo oculto.
Sus principales textos y pinturas integran símbolos
herméticos, tradiciones mágicas y visiones iniciáticas que la convierten en una
de las artistas más representativas del cruce entre arte y esoterismo.
Obras literarias esotéricas
Carrington no solo fue pintora, sino también escritora. En
sus textos narrativos se aprecia una fuerte impronta mágica y alquímica:
“La casa del miedo” (1938) Primer relato, donde ya
aparecen símbolos de transformación y visiones iniciáticas.
“La dama oval” (1939) Cuento con referencias a
rituales y metamorfosis, muy cercano al imaginario alquímico.
“El séptimo caballo y otros cuentos” (1988) Recopilación
de relatos donde abundan brujas, alquimistas y seres híbridos.
“La trompeta acústica” (1976) Novela surrealista con
fuerte carga esotérica, que mezcla alquimia, astrología y feminismo.
“Memorias de abajo” (1944) Texto autobiográfico que
narra su experiencia en un hospital psiquiátrico, con un tono visionario y
simbólico.
Pinturas con carga esotérica
“And Then We Saw the Daughter of the Minotaur”
Escena mitológica con resonancias iniciáticas.
Elementos simbólicos
El Minotauro: tradicionalmente símbolo del encierro y
la violencia, aquí se transforma en un linaje femenino, desplazando el foco
hacia la “hija”, que representa continuidad y transformación.
La Diosa Blanca: Carrington se inspira en este
arquetipo mítico (según Robert Graves), que encarna la dualidad de amor y
destrucción, fertilidad y muerte.
La mirada femenina: La obra se interpreta como una
reivindicación del “gaze” femenino en el surrealismo, donde la mujer no
es objeto pasivo, sino sujeto iniciador y mediador de lo sagrado.
Arquetipos junguianos: La figura puede leerse como
manifestación del arquetipo de la Madre, vinculada al inconsciente colectivo y
a la potencia creadora.
Lectura esotérica
Alquimia y metamorfosis: La hija del Minotauro
encarna el proceso alquímico de transmutación, donde lo monstruoso se convierte
en portador de sabiduría.
Puente entre mundos: La obra funciona como un umbral
entre lo humano y lo mítico, lo consciente y lo inconsciente.
Feminismo esotérico: Carrington desplaza el mito
clásico hacia una visión femenina, otorgando a la mujer el rol de guardiana de
lo oculto.
La obra Y entonces vimos a la hija del Minotauro es
una síntesis del universo esotérico de Carrington: mito, alquimia y feminidad
sagrada. La versión de 1953 es la matriz simbólica, mientras que la litografía
de 2011 prolonga su alcance, reafirmando la vigencia de su mirada iniciática.
“The Temptation of
St. Anthony”
Recreación de un clásico tema esotérico, con criaturas
híbridas.
“Temple of the
Word”
Óleo con láminas de oro, evocando un espacio ritual.
“The Horses of
Lord Candlestick”
Caballos como símbolos de tránsito espiritual.
“The House
Opposite”
Imagen de un espacio liminal, cargado de símbolos ocultos.
“Tower of Nagas”
Referencia a serpientes míticas, con fuerte carga
iniciática.
Los rasgos esotéricos en su obra
Alquimia y transformación: uso de símbolos de
transmutación, oro, serpientes y procesos iniciáticos.
Mitología celta y medieval: figuras como el
Minotauro, brujas y caballos mágicos.
Tarot y astrología: referencias constantes a cartas,
signos y constelaciones.
Feminismo esotérico: la mujer aparece como
sacerdotisa, maga o iniciada, reivindicando su poder espiritual.
Las principales obras esotéricas de Leonora Carrington
abarcan tanto su narrativa (como La trompeta acústica y Memorias de abajo) como
su pintura (Temple of the Word, Tower of Nagas). Todas ellas reflejan su
interés por la alquimia, la magia y la mitología, convirtiéndola en una artista
que funde surrealismo con espiritualidad hermética.
https://www.esotericablog.es/leonora-carrington-y-el-tarot-una-joya-del-arte-surrealista/














