Gran Logia de
la Masonería del Uruguay
170 años
Masonería en el Uruguay
EL
ARTE DE LO OCULTO XXXII
Un
libro de consulta visual para el místico moderno
S.
Elizabeth
Ediciones
Akal, 2024, Madrid
William Blake
(1757-1827)
William Blake nació en Londres el 28 de noviembre de 1757 y
desde niño mostró una sensibilidad visionaria que marcaría toda su obra.
Aprendió a ser grabador con James Basire y más tarde estudió en la Royal
Academy pero siempre se mantuvo crítico frente a las normas académicas.
Su primera publicación fue Poetical Sketches (1783), pero
con Songs of Innocence (1789) y Songs of Experience (1794) ganó popularidad
porque trataba de la tensión entre pureza y corrupción. Inventó el “grabado
iluminado” que le permitió unir texto e imagen en libros únicos (The
Marriage of Heaven and Hell; Jerusalem).
Blake decía tener visiones desde la infancia y su obra está
cargada de simbolismo bíblico, gnóstico y esotérico. Creó una mitología propia
con Urizen, Los y Orc como fuerzas universales en conflicto; su arte y poesía
fueron concebidas como revelaciones espirituales más que como expresiones
estéticas.
Vivió modesto y sin reconocimiento en su tiempo pero siguió
produciendo arte hasta morir el 12 de agosto de 1827 en Londres. Enterrado en
Bunhill Fields fue redescubierto y valorado en el siglo XIX y XX como uno de
los grandes visionarios del Romanticismo. Hoy se le considera un creador total
capaz de unir poesía, pintura y mística en un sistema profético único.
La obra de William Blake esotérica se presenta como un
tejido simbólico en donde poesía, pintura y visión mística confluyen en
lenguaje ritual. Blake no fue solo poeta romántico sino vidente que veía su
arte como un sistema profético para descifrar fuerzas ocultas que gobiernan la
existencia.
Sus “Libros proféticos” y grabados iluminados son
auténticos grimorios en los cuales palabra y imagen son vehículos reveladores.
En plano esotérico Blake plantea una cosmogonía propia en la
que Urizen, Los o Orc son principios arquetípicos (Razón encadenadora;
Imaginación creadora; Energía revolucionaria) no simples símbolos literarios
sino entidades que encarnan tensiones universales como los eones gnósticos o
los arquetipos herméticos: la lucha entre ellos es el drama del alma humana
atrapada entre materia y espíritu, ley opresiva y libertad visionaria.
Blake se inspira en tradiciones bíblicas, gnósticas y
cabalísticas, pero las reinterpreta para sí mismo. Las visiones de ángeles
demonios mundos interiores no deben ser vistas como fantasías sino experiencias
de un iniciado que penetra los planos sutiles; el célebre dicho de Blake –“Si
las puertas de la percepción fueran depuradas todo aparecería al hombre como
es: infinito”- sintetiza su programa esotérico abierto a lo ilimitado (transcendimiento
ilusión materia) y acceso realidad espiritual.
En sus grabados la anatomía exaltada y las figuras tensas
expresan la vida como fuerza sagrada. La luz que emanan los cuerpos, los saltos
o caídas gestuales, las arquitecturas visionarias todo eso es un ritual visual
para despertar al espectador. Blake hace del acto artístico una ceremonia
iniciática: cada poema y cada imagen son llaves que conducen a gnosis.
En definitiva, Blake, leída como esotérica es un sistema de
revelación en el que mito símbolo y visión componen un evangelio alternativo.
No es estético (sino iniciático): lleva al alma hacia la liberación; muestra
que imaginación es el verdadero órgano divino; que arte cuando se concibe como
rito abre las puertas del infinito.
Una de las obras más importantes de William Blake para un
estudio esotérico es The Ancient of Days (1794), la famosa ilustración en la
que aparece Urizen (arquetipo de la razón) desplegando su compás sobre el
vacío.
En esta imagen Blake sintetiza su visión gnóstica y
hermética, Urizen (algo así como el Demiurgo de la tradición platónica y
gnóstica) traza los límites del cosmos, impone medida y ley a lo infinito. El
gesto del compás no es técnico sino ritual, simboliza la voluntad de encerrar
lo ilimitado en formas finitas, aprisionar energía creadora en estructuras
rígidas. Desde el punto de vista esotérico el compás es poder, pero también
restricción porque delimita aquello que debe ser abierto.
La luz que emana de la figura (proyectada hacia abajo)
recuerda las sefirot cabalísticas o las corrientes de creación alquimista: lo
divino sale hacia abajo; pero Blake introduce tensión; Urizen no es Dios
supremo sino fuerza parcial encadenadora (el tirano de la razón sin
imaginación). La obra es así un aviso iniciático: el iniciado debe saber que la
verdadera gnosis no está en la medida sino en la visión y que geometría del
Demiurgo es sólo sombra del infinito.
Si lo vemos en clave ritual The Ancient of Days puede ser
leído como espejo del proceso iniciático; el neófito ve la figura que pretende
dominar el cosmos y tiene que aprender a trascenderla. No se le pide obedecer a
la ley sino descubrir que imaginación –órgano de lo divino según Blake- puede
romper los límites impuestos. El compás es entonces símbolo ambiguo:
instrumento creador, pero también prisión, llave abierta y cerrada, signo de
tensión eterna entre libertad y norma.
Esta obra no es sólo una ilustración sino una representación
esotérica que concibe el drama de la conciencia humana, lucha del orden
impuesto contra visión liberadora; Demiurgo contra espíritu; geometría contra
infinitud.
The ghost of a
flea by (1819-1820)
The Ghost of a Flea nos muestra una de las visiones más extrañas que Blake tuvo y que él mismo decía haber tenido visionaria. La obra muestra a una criatura híbrida humana pero grotesca con lengua reptil y gesto convulsivo, sosteniendo un cáliz ensangrentado.
En clave esotérica esta figura es la materialización de un
espíritu parasitario (un demonio menor que se alimenta de la vida humana). El
cáliz que lleva recuerda a la sacrílega inversión del símbolo eucarístico, en
lugar de contener sangre redentora contiene sangre consumida por la avaricia
del ser vampírico.
Blake, en lenguaje visionario denuncia aquí corrupción
espiritual oculta en lo ínfimo, en lo aparentemente insignificante –la pulga-
pero que simboliza la voracidad universal.
La criatura musculosa y encorvada es la energía desviada
hacia destrucción. Su lengua serpentina y mirada oblicua recuerdan a la
tradición demonológica y alquímica en donde los seres intermediarios encarnan
pasiones desordenadas. En plano iniciático el trabajo es un aviso; todo lo
pequeño puede contener una fuerza oscura capaz de dominar al alma si no se vigila
espiritualmente.
El fondo oscuro casi teatral hace que el ritual aumente. La
escena parece estar sucediendo en un espacio ceremonial como si el espectador
estuviera viendo una epifanía invertida (anti‑sacramento). Blake hace de la
visión un icono de lo que hay que reconocer y trascender: pulsión parasitaria,
sed de sangre, energía desviada esclavizante.
Así The Ghost of a Flea es un espejo esotérico de la
condición humana, los demonios no son sólo entidades externas sino proyectados
por las pasiones internas; la obra es un grimorio visual (una advertencia
ritual para que el iniciado sepa distinguir entre energía creadora y fuerza
parasitaria, imaginación liberadora y voracidad destructiva).
Ackroyd, P. (2001). Blake. Barcelona: Ediciones Destino.
Blake, W. (2006). El matrimonio del cielo y el infierno.
Traducción de Enrique Caracciolo Trejo. Madrid: Ediciones Siruela.
Blake, W. (2010). Cantos de inocencia y de experiencia.
Traducción de Manuel Álvarez Ortega. Madrid: Editorial Hiperión.
Blake, W. (2015). El matrimonio del cielo y el infierno y
otros escritos. Traducción de Carmen M. Cáceres. Barcelona: Editorial Atalanta.
Damon, S. Foster (2003). William Blake: su filosofía y
símbolos. Traducción al español. México: Fondo de Cultura Económica.
Jiménez, J. (2001). William Blake y la imaginación
simbólica. Barcelona: Anthropos.
Pujol, J. (2008). Visiones de William Blake: Mística, arte y
profecía. Valencia: Pre-Textos.
Raine, K. (1996). William Blake y la tradición platónica.
Madrid: Siruela.
Frank Marion Angellotti
4 de septiembre de 1861 – 23 de mayo de
1932
San Rafael, California – San Francisco,
California
Fue un jurista estadounidense.
Asistió a una escuela privada y a la preparatoria Lowell en
San Francisco, California, de donde se graduó en 1879. Inicialmente estudió
derecho con los jueces Darwin y Murphy en San Francisco. Posteriormente,
ingresó a la Facultad de Derecho de Hastings, donde obtuvo su licenciatura en
Derecho en 1882.
En 1890, Angellotti fue elegido juez del Tribunal Superior
de California. Inició su mandato en 1891 y ocupó el cargo durante doce años. Al
haber sido elegido a los 29 años, fue una de las personas más jóvenes en ocupar
dicho puesto.
En 1903, cuando Angellotti dejó su puesto en el Tribunal
Superior, fue nombrado magistrado asociado del Tribunal Supremo de California.
En 1915, fue nombrado Presidente del Tribunal Supremo de California. Fue el
primer californiano de nacimiento en ocupar dicho cargo.
En 1921, Angellotti renunció a su cargo de Presidente del
Tribunal Supremo y regresó al ejercicio privado de la abogacía. Se convirtió en
asesor jurídico general de la Western Pacific Railroad Company.
Angellotti falleció el 23 de mayo de 1932.
***
Angellotti fue miembro de la Logia Marin n.° 191 en San Rafael, California. Fue Venerable Maestro de la logia desde 1888 hasta 1890. Fue Gran Maestro de California en 1898 y 1899.
Este artículo fue proporcionado por el Hermano Eric C.
Steele.
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EL
ARTE DE LO OCULTO XXXI
Un
libro de consulta visual para el místico moderno
S.
Elizabeth
Ediciones
Akal, 2024, Madrid
Orryelle Defenestrate
Orryelle Defenestrate-Bascule es un artista esotérico cuya
obra de arte es una experiencia ritual de diversas formas de trabajo: pintura,
escultura, teatro, escritura, música, donde la estética es el vehículo de la
animación espiritual de la materia. Sus obras están a la vanguardia del arte
visionario de hoy y tienen como objetivo reencantar el mundo con símbolos
arquetípicos y mitológicos. El trabajo de Orryelle se construye en torno a la
idea de que el arte es un puente entre los dos planos de la vida: lo figurativo
y lo abstracto, lo orgánico y lo sintético, lo ancestral y lo contemporáneo. En
Tela Quadrivium o El Libro del Tarot del Caos, por ejemplo, hay una voluntad
alquímica: cada volumen o imagen es un proceso de solve et coagula, disolución
y recomposición con la misión de cambiar la forma en que vemos el mundo. El
tarot, para él, no es solo una herramienta adivinatoria sino una forma de
entrar en un nuevo mundo, donde las cartas abren puertas a nuevos estados de
percepción. Su práctica teatral, a través de la Compañía de Teatro Ritual
Metamórfico, reescribe mitos antiguos en clave escénica, generando experiencias
liminales que recuerdan los misterios órficos o dionisíacos. El teatro se
convierte en un rito de metamorfosis, en el que actores y testigos participan
en una transmutación simbólica. De esta manera, Orryelle es parte del arte como
magia que es operativa, ya que no es entretenimiento sino invocación. Una de
sus estéticas es la convergencia de diferentes culturas: diosas como Sarasvati
y Brigid aparecen en sus pinturas en proximidad, como si estuvieran en una
especie de convergencia de agua y fuego, conocimiento e inspiración, Oriente y
Occidente. Este sincretismo no es arbitrario; es parte de una comprensión
esotérica de la unidad de los símbolos. La serpiente blanca, el cisne, el fuego
en la cabeza del poeta, el río sagrado: todos son símbolos de la energía
kundalini, de la ascensión del espíritu a través del arte. Al igual que con
Esezezus y las instalaciones para Hermes, el lenguaje ahora se ve como magia en
su obra. Hermes, dios de la comunicación y psicopompo, es invocado en
actuaciones donde la voz, la danza y la música se fusionan para representar la
maleabilidad del tiempo y el espacio. Así, el arte se convierte en un acto
hermético: el artista un mediador entre mundos, el símbolo una herramienta para
el tránsito.
Lions of Alchemy es una obra simbólica en la que dos
figuras contrastantes –un león como león y una figura alada y humana- entablan
un diálogo animado sobre un eje central de energía. Eso es desde un punto de
vista esotérico: esta composición está en consonancia con una tradición
alquímica de leones, símbolos de nuestras primeras y más fundamentales fuerzas,
que debemos entender, enfrentar y transformar.
En la alquimia, el león representa el poder bruto de la
naturaleza, la energía vital que puede destruir o iluminar si trabajamos con
ella. El león verde, por ejemplo, es la materia prima que aún no ha sido
purificada y el león rojo es la energía que ya se ha convertido en oro espiritual.
En la obra, el león con un cuerpo musculoso y una serpiente enrollada encarna
esa fuerza telúrica instintiva que permanece fuerte en lo material.
En contraste, la figura alada con rostro humano y serpiente
ascendente representa la sublimación de esta energía: lo animal y lo
espiritual, la elevación del poder a la conciencia. La columna alquímica, donde
fluye energía líquida o luminosa de uno a otro, es el eje de la transmutación.
Es allí donde se logra el solve et coagula: la descomposición de la forma
rígida y la recomposición desde abajo.
El símbolo de infinito en el horizonte indica que esto no es
lineal ni finito, sino un ciclo eterno de muerte y renacimiento, de descenso y
elevación, de materia y espíritu. La presencia de serpientes en ambos cuerpos
es otro signo de la energía kundalini, la energía serpentina que crece hacia
arriba en la columna vertebral y se asocia con el mercurio: lo volátil, el
mediador entre lo fijo y lo ígneo.
La serpiente enrollada en el león es la energía aún atrapada
en la energía instintiva; la serpiente en el cuerpo alado es la misma energía
que ya está en proceso de ascensión.
En otras palabras, “Lions of Alchemy” es una visión
del duelo iniciático, donde el adepto tendrá que enfrentarse a su naturaleza
leonina, la pasión y las fuerzas brutas para transformarlas en alas de
conciencia.
La batalla no es destrucción, sino integración; ambos polos
se miran, se reconocen, y ambos están en equilibrio en el eje de energía
central. Su infinito sobre ellos es un recordatorio de que el trabajo alquímico
nunca está terminado y siempre se necesita uno nuevo en cada generación. Y todo
es un símbolo de iniciación y de cómo combina las enseñanzas alquímicas: el
león como energía vital, la serpiente como energía transformadora, las alas
como símbolo de elevación y el infinito como símbolo de eternidad. Es un espejo
del proceso interno del alquimista, que debe reconciliar lo animal y lo
espiritual para alcanzar la piedra filosofal, no como un objeto material, sino
como un estado de conciencia iluminada.
La obra “Águila Blanca” despliega una serie de
símbolos que se conectan con la tradición alquímica y esotérica de la dualidad,
la transmutación y la ascensión espiritual. En el centro hay un huevo cubierto
por una serpiente, un antiguo tropo de la alquimia: el huevo es la materia prima,
el receptáculo de la vida y el misterio, y la serpiente es la energía vital, el
mercurio alquímico, que es el mercurio que está alrededor y es la energía del
proceso de transformación. Este núcleo es el vas hermeticum, el
recipiente a través del cual se realiza el trabajo interior.
El círculo que envuelve la escena, dividido en luz y sombra,
encapsula el principio del yin-yang y la dialéctica de los opuestos: lo
consciente y lo inconsciente, lo solar y lo lunar, lo masculino y lo femenino.
La alquimia siempre insiste en que la unión de los opuestos
es el camino hacia la totalidad, y aquí esa unión se produce a través de la
tensión entre las dos mitades del círculo. La parte oscura con alas de
murciélago y contorno de figuras representa lo oculto, lo nocturno, lo
instintivo; la parte luminosa con figuras apenas delineadas representa lo
revelado, lo espiritual y lo etéreo.
Sobre el círculo se eleva un ave que parece algo así como un
búho o un águila nocturna, como el guardián del proceso. El búho, en la
sociedad esotérica, es un símbolo de sabiduría oculta, de visión en la
oscuridad, de ver a través de la oscuridad, de penetración en lo no visto. Al
mismo tiempo, el búho, al estar elevado, es también un mediador del mundo
inferior del huevo-serpiente al nivel superior de la conciencia. Es el espíritu
que vela por la transmutación, el ojo que todo lo ve.
La composición en su conjunto sugiere un ciclo iniciático:
el adepto enfrenta la materia prima (el huevo), reconoce la energía serpentina
que lo rodea (la fuerza vital), atraviesa la tensión de los opuestos
(luz/sombra) y finalmente asciende a la visión superior (el ave). Es un mapa
visual del proceso alquímico: nigredo en la oscuridad, albedo en la
purificación de la luz, y la promesa de rubedo en la integración final. El
círculo, como un mandala, asegura que todo sucede en un orden cósmico.
Y finalmente, “Águila Blanca” es un libro que
condensa la enseñanza hermética: la vida como un huevo alquímico, la energía
como una serpiente, la dualidad como un círculo, la sabiduría como un ave en lo
alto. Es un ícono de transformación, uno que nos dice que la verdadera alquimia
no es solo la del laboratorio, sino también la del espíritu que se eleva
después de encontrarse con sus sombras y su luz.
https://www.hmag.org.uk/oneiropraxis
https://trans-states.org/speaker/orryelle-defenestrate-bascule
https://www.alchemywebsite.com/Artist_orryelle_defenestrate_bascule.html
Cassius McDonald Barnes
25 de agosto de 1845 – 18 de febrero de
1925
Condado de Livingston, Nueva York – Albuquerque,
Nuevo México
Fue un político estadounidense.
De joven, se mudó con su familia a Michigan. Asistió a la
escuela pública en Michigan y posteriormente al Seminario de la Iglesia
Wesleyana, una universidad privada en Michigan.
En 1876, Barnes se mudó a Ft. Smith, Arkansas. Allí aceptó
el cargo de Jefe Adjunto del Alguacil de los Estados Unidos en el Tribunal de
Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Oeste de Arkansas.
En 1890, Barnes fue nombrado Receptor de la Oficina de
Tierras de los Estados Unidos en Guthrie, Territorio de Oklahoma, por el
presidente Benjamin Harrison. Durante su mandato como Receptor, aprobó el
examen de abogado en 1893. En 1895, formó parte de la Legislatura Territorial
de Oklahoma. Durante ese período, fue presidente de la Legislatura.
En 1897, el presidente William McKinley nombró a Barnes
cuarto gobernador del Territorio de Oklahoma. Durante su mandato de cuatro
años, vetó varios intentos de la legislatura para crear instituciones
territoriales. Vetó los proyectos de ley basándose en el creciente deseo de que
el Territorio de Oklahoma buscara la estadidad.
Tras su mandato como gobernador, Barnes fue presidente del
Banco del Condado de Logan. En 1903, fue alcalde de Guthrie. Fue elegido para
un segundo mandato no consecutivo como alcalde de Guthrie en 1907. También
trabajó como operador de telégrafo postal.
Debido a problemas de salud, Barnes se mudó a Albuquerque,
Nuevo México, donde falleció el 18 de febrero de 1925.
***
Barnes figura como Venerable Maestro de la Logia Guthrie n.º
35 en la sesión anual de la Gran Logia de Oklahoma. Ayudó a organizar el Gran
Capítulo de Oklahoma y es uno de los tres peticionarios ante el Gran Campamento
de los Estados Unidos para la formación de la Comandancia Guthrie n.º 1, además
de ser el primer Muy Eminente Gran Comendador del Territorio de Oklahoma.
Este artículo fue proporcionado por el hermano Eric C.
Steele.
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Lapis Niger
El Lapis Niger es un monumento arcaico en el Foro Romano con un pavimento de mármol negro bajo el cual se encontró una de las inscripciones más antiguas en latín.
Se asoció con la tumba de Rómulo o con un altar
dedicado a deidades infernales y así se volvió sagrado y prohibido. Su
presencia en el centro político de Roma nos dice que todos los cimientos están
enraizados en el misterio y el sacrificio.
La piedra negra es el camino entre lo visible y lo
invisible, el núcleo telúrico de la ciudad.
El antiguo lenguaje de la inscripción representa la
palabra primordial: es una palabra que establece y protege.
Si se interpreta como la tumba del fundador, el
Lapis Niger es el eje donde la muerte se convierte en la semilla de la
comunidad.
En términos alquímicos, es el Nigredo de Roma, la
fase oscura y germinal de la que surge la luz de la civilización.
El Lapis Niger puede así ser visto como un ombligo sagrado, un “ombligo negro” que conecta la ciudad con su inframundo y sus dioses tutelares y recuerda el vínculo entre lo humano y lo divino.
Jonathan Mayhew
"Skinny" Wainwright IV
23 de agosto de 1883 – 2 de setiembre de
1953
Fort Walla Walla, Washington – San Antonio,
Texas
Fue un soldado estadounidense.
Wainwright fue asignado al 1.er Regimiento del Calvario de
los Estados Unidos en Texas, sirviendo de 1906 a 1908. Luego sirvió en
Filipinas durante la Rebelión Moro de 1908 a 1910.
En 1916, Wainwright fue ascendido a capitán. Su ascenso
se produjo después de graduarse de la Escuela de Servicio Montado en Fort
Riley, Kansas. En 1917 estaba destinado, como parte del personal, en el
campo de entrenamiento de primeros oficiales en Plattsburgh, Nueva York.
En 1918, Wainwright recibió la orden de viajar a Francia para
servir durante la Primera Guerra Mundial. Recibió un ascenso temporal a
teniente coronel durante su asignación en servicio de ocupación en Alemania
hasta 1920. Después de ser reasignado, volvió al rango de capitán y luego
recibió un ascenso. al mayor.
Entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, Wainwright
ocupó diversos puestos. Asistió a la Escuela de Guerra del Ejército en
1934. En 1938 fue ascendido a general de brigada y puesto al mando de la 1.ª
Brigada del Calvario en Fort Clark, Texas.
En 1940, Wainwright recibió un ascenso temporal a Mayor
General y fue asignado a Filipinas bajo el mando del General MacArthur. Su
principal responsabilidad fue resistir la invasión japonesa de
Filipinas. Después de que MacArthur fuera trasladado a Australia en 1942
para servir como Comandante Supremo Aliado, Área del Pacífico Sudoeste,
Wainwright recibió un ascenso temporal a Teniente General. En abril del
mismo año, los soldados de la península de Bataan que estaban bajo el mando del
mayor general Edward P. King se rindieron. El 6 de mayo, en un intento por
limitar las bajas, Wainwright se rindió. A principios de junio todas las
tropas aliadas en Filipinas se habían rendido.
Wainwright fue el prisionero de guerra de mayor rango, hasta
su liberación en 1945 por el Ejército Rojo. A pesar de su rango, el
ejército japonés lo trató con mucha dureza. Durante su tiempo como
prisionero de guerra, recibió una Medalla de Honor, pero MacArthur lo detuvo y
sintió que Filipinas no debería haberse rendido. Tras su liberación, volvió
a presentarse a la medalla y esta vez se la concedió.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Wainwright recibió un
desfile de teletipos en la ciudad de Nueva York. Se jubiló en 1947.
Después de jubilarse, viajó dando discursos a organizaciones cívicas. En
1948, estaba previsto que pronunciara el discurso de nominación de MacArthur si
era nominado.
Wainwright falleció de un derrame cerebral en San Antonio,
Texas, el 2 de septiembre de 1953.
***
Wainwright era miembro de Union Lodge No. 7 en Junction
City, Kansas, en mayo de 1946. También estuvo activo como Shriner.
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