El Ritual del
Compañero Leñador
Se sabe que la
masonería medieval fue una sociedad iniciática en la que sus integrantes se
agrupaban alrededor de un arte u oficio, con la camaradería como base. El rito
escocés aparece en Francia (se discute aún si en Burdeos o Lyon) a comienzos
del siglo XVIH, y si bien su nombre parece relacionarlo geográficamente con
Escocia -al punto de que algunos autores sitúan allí su origen-, otros, como
Jean Palau, lo relacionan con la muy antigua masonería forestal.
Existe en Francia un castillo llamado de Escocia, ubicado en
la Haute-Marche. Según parece, su nombre proviene de la alteración de un
topónimo de carácter forestal, que se halla en las formas Cossé, La Cosse, Les
Cosses, etcétera. La región se encontraba poblada de numerosos bosques, uno de
ellos denominado «el bosque de Cosset». También entre estas zonas de
desmonte existe un bosque denominado «Los escoceses», más precisamente en
el cantón de Léré (Cher).
Así como todos los que practicaban un oficio manual poseían
ritos iniciáticos, es de suponer que también los taladores hacían uso de ellos.
De ese modo, el rito escocés sería ante todo una práctica forestal de los
antiguos leñadores de esos bosques. El escocismo pues, sería la forma de
masonería más antigua, puesto que sus orígenes se remontan a la época en que se
trabajaba la madera antes de tallar la piedra.
Con el advenimiento de la masonería especulativa, elementos
no pertenecientes al oficio y provenientes de clases sociales muy distintas se
mezclaron con estas sociedades iniciáticas, al punto de que Francisco I fue
iniciado en el bosque de Fontainebleau en los ritos de los leñadores. Aún hoy,
un alto grado del rito escocés, el 22 grado o Caballero de la Real Hacha,
conserva el recuerdo de la iniciación forestal: Tomamos el Ritual los Buenos
Compañeros Leñadores de la Selva de la Reunión de Macón (1751) y a continuación
hemos insertado la traducción al castellano de la Canción del Buen Compañero
Leñador, en la que preferimos perder la condición rimada de la versión original
francesa, en beneficio de un significado lo más fidedigno posible de cada uno
de los términos utilizados.
-Salud, mi buen compañero leñador.
-Salud, mi buen compañero leñador.
Las herramientas que se representan por diversos movimientos
son: la barra, la cuchilla del arado, las cuñas, el martillo, la lima, las
llaves del taller (los diez dedos), la llave común, la horquilla bien afilada.
Hay siete clases de madera, a saber: picada, roja, sensible, aceitosa, ramosa,
que se arrolla a la derecha y que se arrolla a la izquierda.
P.-¿Cuál es el árbol más frondoso?
R.-(Se toca la cabeza.)
P.-¿Cuál es el árbol más alto de la reunión?
R.-(Se toca la cabeza.)
P.-¿Cuál es el árbol más recto?
R.-(Se muestra el índice.)
P.-¿Cuál es el árbol más nudoso?
R.-(Se pone las manos sobre las rodillas.)
P.-¿Cuál es el tronco del árbol?
R.-(Se muestra el tronco del cuerpo poniendo las manos sobre
los costados.)
P.-¿Cuál es el árbol de diez ramas?
R.-(Se muestran los diez dedos de las manos abiertas.)
P.-¿Cuál es el árbol de diez ramas cruzadas?
R.-(Se cruzan las dos manos abiertas.)
P.-¿Cuál es el árbol cruzado?
R.-(Se cruzan los dos brazos.)
P.-¿Cuáles son los árboles más curvos?
R.-(Se coloca la mano derecha sobre el costado inclinándose
un poco del mismo lado.)
P.-¿Dónde están los pies angulares?
R.-(Se muestran los cuatro dedos de la mano izquierda sin el
pulgar.)
P.-¿Cuáles son las más bellas partes de la reunión?
R.-Los ojos, los oídos, la nariz, la boca, las manos.
P.-¿Cuál es la corteza más fina?
R.-La camisa.
P.-¿Cúal es la corteza más gruesa?
R.-La vestimenta.
P.-¿Por dónde se pasa en la selva?
R.-Por el pie angular.
P.-¿Dónde está el pie angular?
R.-A la entrada del bosque.
P.-¿Cuál es la hoja más brillante y más verde?
R.-El acebo.
P.-¿Dónde está el sendero para ir al agua?
R.-Es el sendero más transitado.
P.-¿Dónde está el medio de la reunión?
R.-(Se estira como si se quisiera realizar el saludo y se
marca con el dedo el centro de la mano.)
P.-¿Qué es un imperio? R.-Cuando un compañero pone en la
pila menos piezas de las que son necesarias.
P.-¿Dónde hace el nido el ruiseñor?
R.-En la isla, sobre el Verne. P.-¿Cómo se lía un haz?
R.-(Se pasa el índice sobre el dedo medio y se reúne el
pulgar con el cuarto y el quinto dedo.)
P.-¿Dónde está vuestra medida? ’
R.-(Se muestra la mitad del brazo.)
P.-¿Cuántos tipos de países hay?
R.-Tres clases: el alto, el bajo y el montañoso.
P.-¿Dónde está el país más alto? ’
R.-(Se señala con el dedo el pliegue del brazo y el
antebrazo.)
p-¿Dónde está el país más bajo?
R.-(Se marca con el dedo el medio del brazo.)
P.-¿Dónde está el país más montañoso?
R.-(Se indica el hueco de la mano con el dedo.)
P.-¿A dónde habéis sido elevado?
R.-A la sala de honor del buen compañero leñador.
P.-¿Cuál es la causa por la que habéis sido elevado a
maestro?
R.-Es el pan y el vino de la hospitalidad que fue ofrecido
el día de mi aceptación como maestro en la Sala de Honor del buen compañero
leñador.
P.-¿Dónde está vuestro padre?
R.-(Se elevan los ojos al cielo.)
P.-¿ Dónde está vuestra madre?
R.-(Se bajan los ojos hacia la tierra.)
P.-¿Dónde está vuestro padrino?
R.-(Torna la cabeza a la derecha y muestra su primer botón.)
P.-¿Dónde está vuestra madrina?
R.-(Torna la cabeza hacia la izquierda y muestra su primer
ojal.)
P.-¿Dónde coloca la mejor pieza de su taller un buen
compañero leñador?
R.-En la mano.
P.-¿Dónde está la conducta de un buen compañero?
R.-(Se pone la mano sobre su bolsillo.)
P.-¿Dónde está la servilleta del buen compañero? R.-(Muestra
su camisa.)
Canción del Buen
Compañero Leñador
Celebremos de nuestro
Maestro
los triunfos y el
acuerdo;
jamás, si he de
hablar con franqueza,
se ha visto nada tan
encantador.
Nuestra suerte es
digna de envidia; entre nosotros reina la verdadera felicidad
que puede gustar en
esta vida todo Maestro compañero leñador.
Para conocer su
misterio -y la carencia de signos-
es necesario antes
saber callar,
ser discreto, sabio y
prudente:
y para saber más de
ello,
entrar en el patio de
honor:
un pie angular es el
pasaje
para un buen
compañero leñador.
En nuestro Arte
llamado magia,
todo es claro, todo
es diáfano;
la unión, la virtud
forman su gloria;
nuestros placeres,
todo es mesurado;
el pudor, la completa
inocencia
reina en nuestra sala
de honor;
nada de sombras, todo
es luz
para un buen cofrade
leñador.
Si amáis la soledad,
la paz, los placeres
inocentes,
nuestros bosques sin
sobresalto
os ofrecen los
mayores encantos.
Allí, aislados de los
ruidos del mundo,
Baco ofrece sus
favores:
se ríe, se saluda en
coro
a todos los buenos
compañeros leñadores
Este Arte, por el
dios del trueno
-y el grupo de los
inmortales-
fue traído a la
tierra para erigirle altares.
Sin tal Arte, Baco
carecía de apoyo.
¿En qué se
convertirían
todos nuestros
trabajos?
Vagaríamos a la
deriva
sin los buenos
compañeros leñadores.
Ahora, hermanos de la
cofradía,
alcemos todos
nuestras copas
brindemos, cantemos
todos a la vez, exaltemos nuestro feliz destino.
Si algún buen cofrade
desea buscar de nuestro Arte las dulzuras,
ayudémosle, pero nada
de predominio entre los buenos compañeros leñadores.