Claves para entender a los Maestros

30 marzo 2026

EL ARTE DE LO OCULTO XIV - David Wojnarowicz

 

EL ARTE DE LO OCULTO XIV

Un libro de consulta visual para el místico moderno

S. Elizabeth

Ediciones Akal, 2024, Madrid

 

David Wojnarowicz

 

Para analizar la obra de David Wojnarowicz desde una perspectiva esotérica, debemos alejarnos de la interpretación puramente política y entrar en el terreno del ritual, la transmutación del dolor y la simbología mística que permea sus piezas. Aunque su contexto fue la crisis del SIDA y el activismo, su lenguaje visual utiliza elementos que pueden leerse como una búsqueda de trascendencia y conocimiento oculto.

 

1. El artista como Chamán y el Cuerpo como Templo

En el esoterismo, el cuerpo no es solo carne, sino un recipiente de energías espirituales. Wojnarowicz a menudo representaba el cuerpo humano en estados de metamorfosis o vulnerabilidad extrema.

Transmutación: Sus obras actúan como ritos de pasaje. Al documentar la decadencia física y la muerte (especialmente en la serie de Peter Hujar), Wojnarowicz practica una suerte de “alquimia del dolor”, donde el sufrimiento individual se eleva a una verdad universal y espiritual.

El Fuego: El uso recurrente del fuego (como en su autorretrato envuelto en llamas) simboliza la purificación esotérica. El fuego destruye la forma física para liberar la esencia, un concepto central en tradiciones místicas y alquímicas.

 

2. Simbología y Arquetipos

Wojnarowicz construye una mitología personal utilizando símbolos que resuenan con el inconsciente colectivo:

La Cartografía y el Cosmos: A menudo superponía mapas sobre cuerpos o rostros. Esotéricamente, esto representa la conexión entre el Microcosmos (el individuo) y el Macrocosmos (el universo/sociedad). El cuerpo se convierte en un territorio a explorar y una guía para la navegación espiritual.

Animales y Tótems: La presencia de serpientes, ranas o insectos en sus vídeos (como A Fire in My Belly) remite a ciclos de vida, muerte y regeneración. La serpiente, en particular, es un símbolo esotérico de sabiduría oculta y energía vital (Kundalini) que cambia de piel.


 

3. El Catolicismo como Sistema Mágico

Aunque crítico con la institución, Wojnarowicz utilizó la iconografía católica de una manera casi mágica o herética:

Cristo como Símbolo de Sufrimiento Colectivo: Reinterpretaba la figura de Jesús no como una deidad lejana, sino como un símbolo que asume las adicciones y dolores del mundo marginal. Esta es una forma de misticismo visceral donde lo sagrado se encuentra en lo profano y lo olvidado.

 

4. La “Historia” como Velo (Maya)

Su famosa frase “La historia me quita el sueño” sugiere que la narrativa oficial es una ilusión o un velo que oculta la verdadera realidad de la existencia humana. Desde un punto de vista esotérico, su obra es un esfuerzo por desgarrar ese velo para revelar las fuerzas subyacentes (políticas, pero también espirituales) que gobiernan nuestras vidas.

En resumen, la obra de Wojnarowicz puede verse como una búsqueda de iluminación a través del infierno personal, utilizando el arte como una herramienta de magia defensiva y transformadora frente a un mundo hostil.

 

 

La obra de David Wojnarowicz puede leerse esotéricamente como un mapa de tránsito entre lo visible y lo invisible: sus imágenes y textos funcionan como rituales de revelación, donde el dolor social y la experiencia personal se transforman en símbolos de resistencia y trascendencia. Su producción no solo denuncia la violencia del sistema, sino que abre un espacio de iniciación espiritual, donde la marginalidad se convierte en vía de conocimiento y transformación.

 

Claves esotéricas en Wojnarowicz

·       El cuerpo como templo profanado y sagrado: Wojnarowicz convierte su cuerpo enfermo por el VIH en un símbolo de sacrificio y revelación. Esotéricamente, el cuerpo se vuelve un axis mundi, un puente entre lo humano y lo cósmico, donde la fragilidad se transforma en poder ritual.

·       Imágenes apocalípticas y alquímicas: Sus collages y fotografías evocan visiones de destrucción y renacimiento. El apocalipsis en su obra no es solo fin, sino proceso alquímico: la putrefacción social (homofobia, marginación, enfermedad) se convierte en materia prima para una transmutación espiritual.

·       El viaje iniciático: En sus diarios (En la sombra del sueño americano), Wojnarowicz describe una vida atravesada por la búsqueda de libertad y placer. Esotéricamente, esto puede leerse como un camino iniciático: la caída en la marginalidad, el enfrentamiento con la muerte, y la conquista de una visión trascendente.

·       El silencio y la palabra rota: Wojnarowicz se planteó “trabajar contra la palabra y no junto a ella”. Desde una perspectiva esotérica, esto remite al poder del silencio como lenguaje iniciático: lo indecible se convierte en signo, y la ruptura del discurso abre un espacio de revelación.

 

La obra de Wojnarowicz, vista esotéricamente, es un rito de tránsito: del dolor a la visión, de la marginalidad a la trascendencia, de la muerte a la memoria viva. Su arte no solo denuncia, sino que abre un espacio iniciático donde lo oculto se revela como fuerza transformadora.

Obras destacadas de David Wojnarowicz

 

Fotografía y series icónicas

Arthur Rimbaud in New York (1978-79) Serie fotográfica en la que Wojnarowicz retrata a personas con una máscara de Rimbaud en distintos escenarios urbanos de Nueva York, cuestionando la identidad y la marginalidad.

Untitled (Eye with Ant) (1988) Imagen surrealista de un ojo con una hormiga en la pupila, símbolo de fragilidad y violencia.

Untitled (Falling Buffalos) Fotografía que muestra bisontes cayendo por un precipicio, metáfora de la devastación causada por el sida y la indiferencia social.

 

Obras gráficas y collages

Untitled (One Day This Kid...) (1990-91) Texto e imagen que anticipa la discriminación que sufrirá un niño por ser homosexual, pieza emblemática del activismo queer.

Wind (For Peter Hujar) (1987) Obra dedicada a su amigo y amante, el fotógrafo Peter Hujar, que mezcla elementos míticos y personales.

 

Instalaciones y proyectos

History Keeps Me Awake at Night (1986-1992) Conjunto de obras que abordan la crisis del sida y la violencia política, expuesto en el Whitney Museum.

Murales y collages urbanos Wojnarowicz intervino espacios públicos con imágenes y textos que denunciaban la represión y la invisibilidad de las minorías.

 

Literatura

Close to the Knives: A Memoir of Disintegration (1991) Libro autobiográfico donde narra su vida marcada por la marginación, la prostitución juvenil y la lucha contra el sida.

 

https://revistasantiago.cl/tema/david-wojnarowicz/


El Arte de lo Oculto XIII

28 marzo 2026

Ralph Abercromby

 

Ralph Abercromby

7 de octubre de 1734 – 28 de marzo de 1801

Castillo de Menstrie, Clackmannanshire, Escocia – Alejandría, Egipto

 

Fue un soldado y político escocés.

Estudió en la Escuela de Rugby, un colegio mixto de Rugby, Inglaterra. Estudió en la Universidad de Edimburgo antes de ser enviado a la Universidad de Leipzig, Alemania. En esta universidad, estudió derecho civil con la idea de dedicarse a la abogacía.


A su regreso de Alemania, expresó un fuerte deseo de servir en el ejército. En marzo de 1756, se le concedió un puesto en el 3.er Regimiento de Dragones de la Guardia. Sirvió con su regimiento en la Guerra de los Siete Años. Durante su servicio, tuvo la oportunidad de estudiar a Federico el Grande. Sus estudios moldearon su carácter militar y sus ideas tácticas.

Para 1773, fue ascendido a teniente coronel. En 1780, fue nombrado coronel honorario antes de ser ascendido por completo en 1781. En 1783, su unidad fue disuelta y se retiró del servicio con media paga. Antes de retirarse, apenas sirvió en activo debido a sus desacuerdos políticos con las políticas gubernamentales. En particular, sentía simpatía por los colonos estadounidenses. Se cree que se retiró del ejército en ese momento, en parte debido a esas simpatías.

Tras dejar el servicio, Abercromby sirvió brevemente en el Parlamento. El cargo le resultó desagradable y poco después regresó a Edimburgo para centrarse en la educación de sus hijos.

En 1793, cuando Francia declaró la guerra a Inglaterra, reanudó sus funciones militares. Fue asignado a las órdenes del duque de York en los Países Bajos. En 1794 resultó herido en la batalla de Boxtel. En 1795, fue nombrado comandante en jefe de las fuerzas británicas en las Indias Occidentales.

En 1796, Granada fue tomada bajo las órdenes de Abercromby. También atacó las islas de Santa Lucía, San Vicente y Trinidad. En San Vicente, a juzgar por la magnitud de otras batallas en las que participó durante su carrera, fue una batalla pequeña. En la batalla, uno de sus hombres mató al jefe garífuna, Joseph Chatoyer. La batalla aún se recuerda en San Vicente, ya que Chatoyer es un héroe nacional.

En 1797, se dirigió a Puerto Rico. Allí invadió la isla con entre 7.000 y 13.000 hombres. También contaba con una flota de unos 60 barcos. Tras varias semanas de combate, finalmente logró romper las líneas antes de retirarse.

A su regreso a Europa, sus esfuerzos fueron recompensados ​​con el nombramiento de coronel de los Scots Greys, un regimiento de caballería del ejército británico. También se le confiaron los gobiernos de la Isla de Wight, Fort-George y Fort-Augustus. Fue ascendido al rango de teniente general. De 1797 a 1798 fue nombrado comandante en jefe de las fuerzas en Irlanda.

Tras ocupar el cargo de comandante en jefe en Escocia, fue llamado de nuevo bajo el mando del duque de York para la campaña de 1799, también conocida como la invasión anglo-rusa de Holanda. La campaña terminó mal; la mayoría de los relatos, incluidos los críticos de Abercromby, afirman que ni siquiera una victoria habría demostrado su talento.

En 1801, fue enviado a recuperar Egipto de manos francesas. En la batalla de Alejandría, resultó herido. Siete días después, el 28 de marzo de 1801, falleció a causa de sus heridas a bordo del HMS Foudroyant, amarrado en el puerto.

***

Abercromby era miembro de Canongate Kilwinning Lodge No 2, Edimburgo, Escocia.

 

Este artículo fue proporcionado por el hermano Eric C. Steele.

 

https://www.masonrytoday.com/index.php?new_month=10&new_day=07&new_year=2025#google_vignette

 

22 marzo 2026

EL ARTE DE LO OCULTO XIII - Patricia Ariel

 

EL ARTE DE LO OCULTO XIII

Un libro de consulta visual para el místico moderno

S. Elizabeth

Ediciones Akal, 2024, Madrid

 

Patricia Ariel

(1970)


La obra de Patricia Ariel se lee en clave esotérica como una “alquimia visual” que busca revelar lo oculto y lo transformador: sus imágenes entrelazan lo figurativo y lo metafísico, evocando ciclos, símbolos y estados de conciencia que remiten a tradiciones espirituales y arquetípicas.

 

Rasgos esotéricos en su obra

1. Alquimia y transformación

Metáfora alquímica: Ariel concibe la creación artística como un proceso de transmutación, donde lo material se convierte en espiritual.

Imágenes de metamorfosis: Figuras humanas que se funden con elementos naturales sugieren la unión de cuerpo y espíritu.

2. Simbolismo cíclico

Ciclos vitales: Sus obras evocan la repetición de nacimiento, muerte y renacimiento, en sintonía con tradiciones esotéricas que ven la vida como un eterno retorno.

Lunas, aguas y raíces: Motivos recurrentes que simbolizan lo femenino, lo inconsciente y la conexión con lo ancestral.

3. Intersticio entre lo visible y lo invisible

Lo tangible y lo onírico: Ariel trabaja en la frontera entre lo que el ojo percibe y lo que la intuición descifra.

Puentes hacia lo metafísico: Sus composiciones invitan a contemplar dimensiones ocultas de la existencia, más allá de lo físico.

 

Claves de lectura esotérica

Arquetipos universales: Mujeres, animales y elementos naturales funcionan como símbolos de fuerzas cósmicas y espirituales.

Dualidad y unidad: Contrastes entre luz y sombra, materia y espíritu, sugieren la búsqueda de integración.

Narrativa oculta: Cada obra puede leerse como un “ritual visual” que conecta al espectador con lo invisible.

 

Elemento visual

Lectura esotérica

Figuras femeninas

Arquetipo de lo sagrado femenino, mediadoras entre mundos.

Naturaleza (agua, raíces, luna)

Símbolo de inconsciente, ciclos y conexión cósmica.

Transformaciones corporales

Alquimia espiritual, trasmutación de lo material.

Contraste de luz y sombras

Dualidad universal, búsqueda de equilibrio.

 

Patricia Ariel se posiciona como narradora de lo oculto y lo transformador, creando un lenguaje visual que dialoga con la tradición esotérica: alquimia, ciclos, arquetipos y símbolos que invitan a una lectura espiritual de lo humano y lo natural. Su obra no solo es estética, sino también ritual y meditativa, un puente entre lo visible y lo invisible.

 

Moonchild

 

Descripción visual: Figura femenina fusionada con la luna, rodeada de aguas y raíces.

Lectura esotérica:

La luna simboliza lo femenino, lo oculto y lo cíclico.

La mujer como “hija de la luna” encarna la conexión con lo inconsciente y la intuición.

Las raíces sugieren la unión con lo ancestral y la memoria colectiva.

Clave ritual: Es una imagen de iniciación, donde la figura se convierte en mediadora entre lo visible y lo invisible.



Alchemy

 


Descripción visual: Cuerpo humano en proceso de transformación, rodeado de símbolos geométricos.

Lectura esotérica:

La alquimia aquí no es química, sino espiritual: transmutación del ser hacia un estado superior.

Los símbolos geométricos evocan la tradición hermética y pitagórica, donde la forma es vehículo de lo divino.

Clave ritual: Representa el proceso de purificación y ascenso, un “opus magnum” visual.

 

 

 

Transfiguration

Descripción visual: Figura humana que se disuelve en aves y luz.

Lectura esotérica:

La disolución del cuerpo en aves simboliza la liberación del alma.

La luz es la unión con lo trascendente, el retorno a la fuente.

Clave ritual: Imagen de muerte iniciática y renacimiento espiritual.

 

Símbolo

Lectura esotérica

Luna

Ciclos, lo femenino, intuición.

Agua

Inconsciente, purificación.

Raíces

Ancestralidad, memoria colectiva.

Geometría

Orden cósmico espiritual, metamorfosis del ser.

Transformación corporal

Alquimia espiritual, metamorfosis del ser.

Luz

Trascendencia, unión con lo divino.

 

La obra de Patricia Ariel puede entenderse como un lenguaje ritual y esotérico, donde cada figura y símbolo funciona como un arquetipo de transformación. Sus imágenes no solo son estéticas, sino también meditativas y alquímicas, invitando al espectador a participar en un viaje de iniciación espiritual.

 

 

https://infomag.es/2025/03/patricia-ariel-alquimia-visual-entre-lo-figurativo-y-lo-metafisico/

 El Arte de lo Oculto XII                                                     El Arte de lo Oculto XIV

21 marzo 2026

Theodorick Bland, Jr.

 

Theodorick Bland, Jr.

21 de marzo de 1741 – 1 de junio de 1790

Condado de Prince George, Virginia – Nueva York

 

Fue un político estadounidense.

Por parte de padre, era primo segundo de Thomas Jefferson. A los 12 años, Bland fue enviado a Inglaterra para estudiar en Yorkshire. Posteriormente, viajó a Escocia y se graduó de medicina en la Universidad de Edimburgo en 1763. Ese mismo año, Bland regresó a Virginia y comenzó a ejercer la medicina.

A finales de la década de 1760, Bland heredó la plantación de sus abuelos. Se retiró de la medicina, en parte por problemas de salud, y se dedicó a la agricultura. También comenzó a ejercer como secretario del condado de Prince George.

Bland era Whig y se alió con los rebeldes ante la proximidad de la Guerra de Independencia de Estados Unidos. En junio de 1776 se unió a la caballería de Virginia. Poco después, fue coronel y comandó el 1.er Regimiento de Dragones Ligeros Continentales. En 1777, en la batalla de Brandywine, Bland observó los movimientos de las tropas de Lord Cornwallis y Howe. Sus observaciones fueron reportadas directamente al general George Washington. Washington aprendió una valiosa lección de la información que Bland le proporcionó. Tanto es así que se cree que Washington envió a Bland y a su unidad a otras misiones de exploración. Algunos historiadores lo han interpretado como una especie de degradación, mientras que otros lo ven como un uso más táctico de las habilidades de Bland.

En 1779, Bland se retiró del servicio militar. Antes de retirarse definitivamente, el general George Washington le pidió que se convirtiera en el guardián de los soldados británicos capturados. Bland aceptó y ejerció el cargo durante varios meses antes de regresar a la vida civil y al cargo de secretario del condado de Prince George. Bland también utilizó su gran establo, uno de los primeros líderes de las carreras de caballos estadounidenses, para abastecer de caballos a Washington y sus tropas. Bland también tenía acceso a los establos de amigos y familiares.

En 1780, la Cámara de Delegados de Virginia nombró a Bland delegado al Congreso Continental. Sirvió allí hasta 1783, contribuyendo a la formación del primer gobierno estadounidense. Fue por esa época cuando falleció su padre, quien dejó a Bland otra plantación.

En 1786, Bland fue elegido miembro de la Cámara de Delegados de Virginia, donde sirvió durante dos años. En 1788, fue nombrado delegado a la Convención de Virginia para ratificar la nueva Constitución de los Estados Unidos. Bland se oponía a la Constitución porque creía que otorgaba demasiado poder al gobierno central (federal).

Tras la adopción de la Constitución, Bland fue elegido miembro del Primer Congreso de los Estados Unidos, donde sirvió en la Cámara de Representantes hasta su fallecimiento el 1 de junio de 1790. Fue el primer miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos en fallecer durante el ejercicio del cargo.

***

Bland era miembro de la Logia Williamsburg No. 6 en Williamsburg, Virginia.

 

Este artículo fue proporcionado por el hermano Eric C. Steele.

 

https://www.masonrytoday.com/index.php?new_month=6&new_day=01&new_year=2025

 

15 marzo 2026

EL ARTE DE LO OCULTO XII - Leonora Carrington

 

EL ARTE DE LO OCULTO XII

Un libro de consulta visual para el místico moderno

S. Elizabeth

Ediciones Akal, 2024, Madrid

 

Leonora Carrington

(1917-2011)


Tarot, La Muerte

 

La obra de Leonora Carrington se entiende mejor si se lee como un tejido esotérico: alquimia, tarot, mitología celta y un universo femenino-mágico que convierte sus pinturas y escritos en rituales de transformación. Su arte no es sólo surrealismo, sino un mapa simbólico que explora lo invisible y lo arcano.

Los ejes esotéricos en la obra de Carrington

Tarot y alquimia

Carrington creó un mazo de tarot profundamente simbólico, atravesado por la astrología, la alquimia y la mitología celta. Cada carta funciona como un portal hacia procesos de transformación espiritual y psíquica, reflejando su interés en los territorios liminales entre lo visible y lo invisible.

 

Ciencia arcana y cabalismo

Su fascinación por lo oculto se nutrió de conversaciones con figuras como el cabalista húngaro Desiderio Lang, refugiado en México. Estas influencias la llevaron a integrar símbolos cabalísticos y alquímicos en su pintura y escritura, creando un lenguaje visual que es a la vez místico y narrativo.

 

Esoterismo femenino

Carrington elaboró un universo donde la mujer aparece como creadora y mediadora de lo mágico. Sus obras despliegan mitologías ocultistas reinterpretadas desde una perspectiva femenina, con énfasis en la cocina alquímica, la maternidad como rito iniciático y la conexión con lo arquetípico de lo femenino.

 

Símbolo

Significado esotérico

Ejemplo en su obra

Caballos

Fuerza vital, tránsito entre mundos

Autorretratos y narraciones donde el caballo acompaña procesos de transformación.

Brujas y alquimistas

Sabiduría oculta, poder femenino

Pinturas como The House Opposite

Cocina alquímica

Espacio de transmutación espiritual

Relatos y memorias donde la cocina es laboratorio místico

Tarot

Lenguaje de lo invisible, destino y conciencia

Su propio mazo de cartas, con símbolos astrológicos y alquímicos

 

Lectura esotérica de su estilo

Narrativa iniciática: Sus textos y pinturas funcionan como rituales de paso, donde los personajes atraviesan pruebas simbólicas.

Alquimia interior: El arte es visto como un proceso de transmutación del alma, reflejando la unión de opuestos (masculino/femenino, visible/invisible).

Mitología personal: Carrington adapta tradiciones ocultistas para construir un imaginario propio, donde lo femenino es central y lo mágico cotidiano.

 

Leonora Carrington no sólo fue una surrealista, sino una visionaria esotérica que convirtió su obra en un espacio de iniciación. Sus pinturas y escritos son rituales simbólicos que invitan a leer la vida como alquimia, el arte como tarot, y la mujer como guardiana de lo oculto.

 

Sus principales textos y pinturas integran símbolos herméticos, tradiciones mágicas y visiones iniciáticas que la convierten en una de las artistas más representativas del cruce entre arte y esoterismo.

 

Obras literarias esotéricas

Carrington no solo fue pintora, sino también escritora. En sus textos narrativos se aprecia una fuerte impronta mágica y alquímica:

La casa del miedo” (1938) Primer relato, donde ya aparecen símbolos de transformación y visiones iniciáticas.

La dama oval” (1939) Cuento con referencias a rituales y metamorfosis, muy cercano al imaginario alquímico.

El séptimo caballo y otros cuentos” (1988) Recopilación de relatos donde abundan brujas, alquimistas y seres híbridos.

La trompeta acústica” (1976) Novela surrealista con fuerte carga esotérica, que mezcla alquimia, astrología y feminismo.

Memorias de abajo” (1944) Texto autobiográfico que narra su experiencia en un hospital psiquiátrico, con un tono visionario y simbólico.

 

Pinturas con carga esotérica

“And Then We Saw the Daughter of the Minotaur”


Escena mitológica con resonancias iniciáticas.

 

Elementos simbólicos

El Minotauro: tradicionalmente símbolo del encierro y la violencia, aquí se transforma en un linaje femenino, desplazando el foco hacia la “hija”, que representa continuidad y transformación.

La Diosa Blanca: Carrington se inspira en este arquetipo mítico (según Robert Graves), que encarna la dualidad de amor y destrucción, fertilidad y muerte.

La mirada femenina: La obra se interpreta como una reivindicación del “gaze” femenino en el surrealismo, donde la mujer no es objeto pasivo, sino sujeto iniciador y mediador de lo sagrado.

Arquetipos junguianos: La figura puede leerse como manifestación del arquetipo de la Madre, vinculada al inconsciente colectivo y a la potencia creadora.

 

Lectura esotérica

Alquimia y metamorfosis: La hija del Minotauro encarna el proceso alquímico de transmutación, donde lo monstruoso se convierte en portador de sabiduría.

Puente entre mundos: La obra funciona como un umbral entre lo humano y lo mítico, lo consciente y lo inconsciente.

Feminismo esotérico: Carrington desplaza el mito clásico hacia una visión femenina, otorgando a la mujer el rol de guardiana de lo oculto.

 

La obra Y entonces vimos a la hija del Minotauro es una síntesis del universo esotérico de Carrington: mito, alquimia y feminidad sagrada. La versión de 1953 es la matriz simbólica, mientras que la litografía de 2011 prolonga su alcance, reafirmando la vigencia de su mirada iniciática.

 

 

“The Temptation of St. Anthony”

Recreación de un clásico tema esotérico, con criaturas híbridas.

“Temple of the Word”

Óleo con láminas de oro, evocando un espacio ritual.

“The Horses of Lord Candlestick”

Caballos como símbolos de tránsito espiritual.

“The House Opposite”

Imagen de un espacio liminal, cargado de símbolos ocultos.

“Tower of Nagas”

Referencia a serpientes míticas, con fuerte carga iniciática.

Los rasgos esotéricos en su obra

Alquimia y transformación: uso de símbolos de transmutación, oro, serpientes y procesos iniciáticos.

Mitología celta y medieval: figuras como el Minotauro, brujas y caballos mágicos.

Tarot y astrología: referencias constantes a cartas, signos y constelaciones.

Feminismo esotérico: la mujer aparece como sacerdotisa, maga o iniciada, reivindicando su poder espiritual.

 

Las principales obras esotéricas de Leonora Carrington abarcan tanto su narrativa (como La trompeta acústica y Memorias de abajo) como su pintura (Temple of the Word, Tower of Nagas). Todas ellas reflejan su interés por la alquimia, la magia y la mitología, convirtiéndola en una artista que funde surrealismo con espiritualidad hermética.

 

 

https://www.esotericablog.es/leonora-carrington-y-el-tarot-una-joya-del-arte-surrealista/

https://consejoleonoracarrington.org/leonora-carrington-y-su-fascinacion-por-la-ciencia-arcana-y-el-tarot-un-viaje-mistico/

 

El Arte de lo Oculto XI                                                              El Arte de lo Oculto XIII

14 marzo 2026

William Plummer Benton

 

William Plummer Benton

25 de diciembre de 1828 – 14 de marzo de 1867

New Market, Maryland – Nueva Orleans, Luisiana

 

Fue un abogado y soldado estadounidense.

Su padre falleció cuando Benton tenía tan solo cuatro meses. A los ocho años, su madre trasladó a la familia a Richmond, Indiana. A los quince, Benton empezó a trabajar como aprendiz de un fabricante de sillas en Cincinnati, Ohio.

A los 18 años, Benton se alistó como soldado raso en el Ejército para servir durante la Guerra México-Estadounidense. Durante la guerra, formó parte de la infantería montada y luchó en numerosas batallas, incluyendo la de la Ciudad de México.

Después de la guerra, Benton regresó a Richmond, Indiana, y comenzó a estudiar derecho. Fue admitido en el colegio de abogados en 1851 y comenzó a ejercer la abogacía.

En 1852, Benton fue elegido fiscal de distrito del condado de Wayne, cargo que ocupó durante dos años. En 1856, fue elegido juez del Tribunal de Causas Comunes y ejerció un solo mandato, que concluyó en 1858.

En 1861, Lincoln convocó a 75.000 voluntarios para luchar durante la Guerra Civil. Benton formó la primera compañía del condado de Wayne en respuesta a su llamado. Fue capitán de la compañía, que formaba parte del 8.º Regimiento de Infantería Voluntaria de Indiana. Poco después, fue elegido coronel del regimiento. El 8.º Regimiento de Indiana libró numerosas batallas durante la Guerra Civil, entre ellas la batalla de Rich Mountain, la batalla de Pea Ridge, la batalla de Port Gibson y la batalla de Jackson. Antes de la batalla de Port Gibson, Benton fue ascendido a general de brigada.

A principios de 1865, Benton fue enviado a comandar una división en la campaña contra Mobile, Alabama.

Benton se casó dos veces, una de ellas con Sarah A. Wiggins, y la pareja tuvo tres hijos. Sarah falleció en 1861 de tuberculosis (conocida entonces como tisis). Durante la Guerra de Secesión, Benton se casó con Emma Adolphin Lenhart, viuda de guerra, tras un noviazgo de diez días.

Benton vivió el resto de su vida en Nueva Orleans tras abandonar la guerra. Falleció allí el 14 de marzo de 1867, poco después de ser elegido Recaudador de Impuestos Internos de la ciudad.

***

Benton fue miembro de la Logia Webb No. 24 y miembro del Capítulo No. 4 del Rey Salomón de los Masones del Arco Real.

 

Este artículo fue proporcionado por el hermano Eric C. Steele.

 

https://www.masonrytoday.com/index.php?new_month=3&new_day=14&new_year=2025