Claves para entender a los Maestros

15 marzo 2026

EL ARTE DE LO OCULTO XII - Leonora Carrington

 

EL ARTE DE LO OCULTO XII

Un libro de consulta visual para el místico moderno

S. Elizabeth

Ediciones Akal, 2024, Madrid

 

Leonora Carrington

(1917-2011)


Tarot, La Muerte

 

La obra de Leonora Carrington se entiende mejor si se lee como un tejido esotérico: alquimia, tarot, mitología celta y un universo femenino-mágico que convierte sus pinturas y escritos en rituales de transformación. Su arte no es sólo surrealismo, sino un mapa simbólico que explora lo invisible y lo arcano.

Los ejes esotéricos en la obra de Carrington

Tarot y alquimia

Carrington creó un mazo de tarot profundamente simbólico, atravesado por la astrología, la alquimia y la mitología celta. Cada carta funciona como un portal hacia procesos de transformación espiritual y psíquica, reflejando su interés en los territorios liminales entre lo visible y lo invisible.

 

Ciencia arcana y cabalismo

Su fascinación por lo oculto se nutrió de conversaciones con figuras como el cabalista húngaro Desiderio Lang, refugiado en México. Estas influencias la llevaron a integrar símbolos cabalísticos y alquímicos en su pintura y escritura, creando un lenguaje visual que es a la vez místico y narrativo.

 

Esoterismo femenino

Carrington elaboró un universo donde la mujer aparece como creadora y mediadora de lo mágico. Sus obras despliegan mitologías ocultistas reinterpretadas desde una perspectiva femenina, con énfasis en la cocina alquímica, la maternidad como rito iniciático y la conexión con lo arquetípico de lo femenino.

 

Símbolo

Significado esotérico

Ejemplo en su obra

Caballos

Fuerza vital, tránsito entre mundos

Autorretratos y narraciones donde el caballo acompaña procesos de transformación.

Brujas y alquimistas

Sabiduría oculta, poder femenino

Pinturas como The House Opposite

Cocina alquímica

Espacio de transmutación espiritual

Relatos y memorias donde la cocina es laboratorio místico

Tarot

Lenguaje de lo invisible, destino y conciencia

Su propio mazo de cartas, con símbolos astrológicos y alquímicos

 

Lectura esotérica de su estilo

Narrativa iniciática: Sus textos y pinturas funcionan como rituales de paso, donde los personajes atraviesan pruebas simbólicas.

Alquimia interior: El arte es visto como un proceso de transmutación del alma, reflejando la unión de opuestos (masculino/femenino, visible/invisible).

Mitología personal: Carrington adapta tradiciones ocultistas para construir un imaginario propio, donde lo femenino es central y lo mágico cotidiano.

 

Leonora Carrington no sólo fue una surrealista, sino una visionaria esotérica que convirtió su obra en un espacio de iniciación. Sus pinturas y escritos son rituales simbólicos que invitan a leer la vida como alquimia, el arte como tarot, y la mujer como guardiana de lo oculto.

 

Sus principales textos y pinturas integran símbolos herméticos, tradiciones mágicas y visiones iniciáticas que la convierten en una de las artistas más representativas del cruce entre arte y esoterismo.

 

Obras literarias esotéricas

Carrington no solo fue pintora, sino también escritora. En sus textos narrativos se aprecia una fuerte impronta mágica y alquímica:

La casa del miedo” (1938) Primer relato, donde ya aparecen símbolos de transformación y visiones iniciáticas.

La dama oval” (1939) Cuento con referencias a rituales y metamorfosis, muy cercano al imaginario alquímico.

El séptimo caballo y otros cuentos” (1988) Recopilación de relatos donde abundan brujas, alquimistas y seres híbridos.

La trompeta acústica” (1976) Novela surrealista con fuerte carga esotérica, que mezcla alquimia, astrología y feminismo.

Memorias de abajo” (1944) Texto autobiográfico que narra su experiencia en un hospital psiquiátrico, con un tono visionario y simbólico.

 

Pinturas con carga esotérica

“And Then We Saw the Daughter of the Minotaur”


Escena mitológica con resonancias iniciáticas.

 

Elementos simbólicos

El Minotauro: tradicionalmente símbolo del encierro y la violencia, aquí se transforma en un linaje femenino, desplazando el foco hacia la “hija”, que representa continuidad y transformación.

La Diosa Blanca: Carrington se inspira en este arquetipo mítico (según Robert Graves), que encarna la dualidad de amor y destrucción, fertilidad y muerte.

La mirada femenina: La obra se interpreta como una reivindicación del “gaze” femenino en el surrealismo, donde la mujer no es objeto pasivo, sino sujeto iniciador y mediador de lo sagrado.

Arquetipos junguianos: La figura puede leerse como manifestación del arquetipo de la Madre, vinculada al inconsciente colectivo y a la potencia creadora.

 

Lectura esotérica

Alquimia y metamorfosis: La hija del Minotauro encarna el proceso alquímico de transmutación, donde lo monstruoso se convierte en portador de sabiduría.

Puente entre mundos: La obra funciona como un umbral entre lo humano y lo mítico, lo consciente y lo inconsciente.

Feminismo esotérico: Carrington desplaza el mito clásico hacia una visión femenina, otorgando a la mujer el rol de guardiana de lo oculto.

 

La obra Y entonces vimos a la hija del Minotauro es una síntesis del universo esotérico de Carrington: mito, alquimia y feminidad sagrada. La versión de 1953 es la matriz simbólica, mientras que la litografía de 2011 prolonga su alcance, reafirmando la vigencia de su mirada iniciática.

 

 

“The Temptation of St. Anthony”

Recreación de un clásico tema esotérico, con criaturas híbridas.

“Temple of the Word”

Óleo con láminas de oro, evocando un espacio ritual.

“The Horses of Lord Candlestick”

Caballos como símbolos de tránsito espiritual.

“The House Opposite”

Imagen de un espacio liminal, cargado de símbolos ocultos.

“Tower of Nagas”

Referencia a serpientes míticas, con fuerte carga iniciática.

Los rasgos esotéricos en su obra

Alquimia y transformación: uso de símbolos de transmutación, oro, serpientes y procesos iniciáticos.

Mitología celta y medieval: figuras como el Minotauro, brujas y caballos mágicos.

Tarot y astrología: referencias constantes a cartas, signos y constelaciones.

Feminismo esotérico: la mujer aparece como sacerdotisa, maga o iniciada, reivindicando su poder espiritual.

 

Las principales obras esotéricas de Leonora Carrington abarcan tanto su narrativa (como La trompeta acústica y Memorias de abajo) como su pintura (Temple of the Word, Tower of Nagas). Todas ellas reflejan su interés por la alquimia, la magia y la mitología, convirtiéndola en una artista que funde surrealismo con espiritualidad hermética.

 

 

https://www.esotericablog.es/leonora-carrington-y-el-tarot-una-joya-del-arte-surrealista/

https://consejoleonoracarrington.org/leonora-carrington-y-su-fascinacion-por-la-ciencia-arcana-y-el-tarot-un-viaje-mistico/

 

El Arte de lo Oculto XI

14 marzo 2026

William Plummer Benton

 

William Plummer Benton

25 de diciembre de 1828 – 14 de marzo de 1867

New Market, Maryland – Nueva Orleans, Luisiana

 

Fue un abogado y soldado estadounidense.

Su padre falleció cuando Benton tenía tan solo cuatro meses. A los ocho años, su madre trasladó a la familia a Richmond, Indiana. A los quince, Benton empezó a trabajar como aprendiz de un fabricante de sillas en Cincinnati, Ohio.

A los 18 años, Benton se alistó como soldado raso en el Ejército para servir durante la Guerra México-Estadounidense. Durante la guerra, formó parte de la infantería montada y luchó en numerosas batallas, incluyendo la de la Ciudad de México.

Después de la guerra, Benton regresó a Richmond, Indiana, y comenzó a estudiar derecho. Fue admitido en el colegio de abogados en 1851 y comenzó a ejercer la abogacía.

En 1852, Benton fue elegido fiscal de distrito del condado de Wayne, cargo que ocupó durante dos años. En 1856, fue elegido juez del Tribunal de Causas Comunes y ejerció un solo mandato, que concluyó en 1858.

En 1861, Lincoln convocó a 75.000 voluntarios para luchar durante la Guerra Civil. Benton formó la primera compañía del condado de Wayne en respuesta a su llamado. Fue capitán de la compañía, que formaba parte del 8.º Regimiento de Infantería Voluntaria de Indiana. Poco después, fue elegido coronel del regimiento. El 8.º Regimiento de Indiana libró numerosas batallas durante la Guerra Civil, entre ellas la batalla de Rich Mountain, la batalla de Pea Ridge, la batalla de Port Gibson y la batalla de Jackson. Antes de la batalla de Port Gibson, Benton fue ascendido a general de brigada.

A principios de 1865, Benton fue enviado a comandar una división en la campaña contra Mobile, Alabama.

Benton se casó dos veces, una de ellas con Sarah A. Wiggins, y la pareja tuvo tres hijos. Sarah falleció en 1861 de tuberculosis (conocida entonces como tisis). Durante la Guerra de Secesión, Benton se casó con Emma Adolphin Lenhart, viuda de guerra, tras un noviazgo de diez días.

Benton vivió el resto de su vida en Nueva Orleans tras abandonar la guerra. Falleció allí el 14 de marzo de 1867, poco después de ser elegido Recaudador de Impuestos Internos de la ciudad.

***

Benton fue miembro de la Logia Webb No. 24 y miembro del Capítulo No. 4 del Rey Salomón de los Masones del Arco Real.

 

Este artículo fue proporcionado por el hermano Eric C. Steele.

 

https://www.masonrytoday.com/index.php?new_month=3&new_day=14&new_year=2025

 

09 marzo 2026

EL ARTE DE LO OCULTO XI - Joachim Beuckalaer

 

EL ARTE DE LO OCULTO XI

Un libro de consulta visual para el místico moderno

S. Elizabeth

Ediciones Akal, 2024, Madrid

 

Joachim Beuckalaer

(1533-1574)


 

La obra de Joachim Beuckelaer, más allá de su apariencia de escenas de mercado y cocina, puede leerse esotéricamente como una meditación sobre la abundancia material frente a la dimensión espiritual, donde los alimentos y objetos cotidianos se convierten en símbolos de los cuatro elementos y de la tensión entre lo profano y lo sagrado.

Joachim Beuckelaer (Amberes, 1533–1574) fue discípulo de Pieter Aertsen, pionero en integrar escenas domésticas y de mercado con trasfondos religiosos.

Su estilo se caracteriza por grandes despliegues de alimentos, utensilios y figuras populares, que en apariencia son bodegones, pero esconden significados más profundos.

Estas obras influyeron en el desarrollo del bodegón flamenco y español, y en la transición hacia una pintura que combina lo cotidiano con lo trascendente.

 

Lectura esotérica

1. Los cuatro elementos

Beuckelaer organizaba sus composiciones en torno a carne (fuego), pescado (agua), frutas y verduras (tierra), y panes/vinos (aire).

Cada elemento no solo representa lo físico, sino también arquetipos espirituales:

Fuego: sacrificio, transformación.

Agua: purificación, vida.

Tierra: fertilidad, sustento.

Aire: espíritu, comunicación.

 

2. Lo visible y lo oculto

En muchas obras, la escena principal es un mercado bullicioso, mientras que en el fondo aparece discretamente un episodio bíblico (por ejemplo, Cristo en Emaús o la huida a Egipto).

Esotéricamente, esto sugiere que lo sagrado se oculta tras lo profano, invitando al espectador a trascender la distracción material y descubrir la verdad espiritual.

 

3. Dualidad abundancia/escasez

El exceso de alimentos puede interpretarse como vanitas invertida: la abundancia material no garantiza la salvación.

En clave alquímica, la acumulación de elementos es materia prima que debe ser transmutada en espíritu.

 

 

Motivo pictórico

Elemento

Significado esotérico

Carne y caza

Fuego

Sacrificio, pasión, transformación

Pescado

Agua

Purificación, vida, bautismo

Frutas/Verduras

Tierra

Fertilidad, abundancia, ciclo natural

Pan y vino

Aire

Espíritu, comunión, trascendencia

Escenas bíblicas al fondo

 

Lo oculto tras lo cotidiano, revelación espiritual

 

Ambigüedad interpretativa: lo que hoy leemos como esotérico pudo ser en su tiempo un recurso moralizante o pedagógico.

Mercado vs. altar: la tensión entre lo profano y lo sagrado refleja la crisis espiritual de la Europa del siglo XVI, marcada por la Reforma y la Contrarreforma.

La obra de Beuckelaer, vista esotéricamente, es un teatro de símbolos donde los alimentos y utensilios cotidianos se convierten en metáforas de los elementos, la alquimia y la tensión entre lo material y lo espiritual. Su pintura invita a mirar más allá de la superficie y descubrir cómo lo ordinario puede contener lo trascendente.

Las obras más destacadas de Joachim Beuckelaer en la línea esotérica y simbólica son sus grandes escenas de mercado y cocina, especialmente la serie de Los Cuatro Elementos (1570), junto con piezas como Mercado (1564), La cocina bien provista con Cristo en casa de Marta y María y Vendedor de carne de caza (1568). Estas pinturas despliegan alimentos y utensilios como metáforas de los elementos y esconden episodios bíblicos en el fondo, invitando a una lectura espiritual detrás de lo cotidiano.

 

Obra

Año

Rasgos simbólicos

Los Cuatro Elementos

(Aire, Agua, Tierra, Fuego)

1570

Cada cuadro organiza alimentos según un elemento, funcionando como alegoría alquímica y cósmica

Mercado

1564

Escenas de abundancia con trasfondo erótico y moralizante; lo profano oculto lo trascendente

La cocina bien provista con Cristo en casa de Marta y María

1560s

Ejemplo claro de la tensión entre lo domestico y lo sagrado: Cristo aparece discretamente en el fondo

Vendedor de carne de caza

1568

La carne como símbolo del fuego y del sacrificio; abundancia material frente a la salvación espiritual

 

 

Claves esotéricas en estas obras

Serie de los Cuatro Elementos: es la más explícita en clave alquímica, pues cada lienzo despliega alimentos y objetos vinculados a un elemento, sugiriendo la armonía cósmica y la transmutación de lo material en espiritual.

Mercados y cocinas: la saturación de alimentos funciona como metáfora de la tentación y la distracción, mientras que los episodios bíblicos al fondo recuerdan la dimensión oculta de lo sagrado.

Erotismo y moralidad: en obras como Mercado, el erotismo implícito en aves y lácteos se convierte en símbolo de lo carnal que debe ser trascendido.

Cristo en segundo plano: la presencia discreta de escenas evangélicas sugiere que lo divino está siempre presente, aunque oculto tras lo profano.

 

Las obras más destacadas en esta línea son aquellas donde Beuckelaer combina abundancia material, simbolismo elemental y trasfondo bíblico. En clave esotérica, se leen como alegorías de la alquimia espiritual, donde los alimentos son materia prima y la escena oculta revela la posibilidad de trascendencia.

 

Los cuatro elementos

Tierra

Aire

Fuego

Agua


Mercado

 

La cocina bien provista con Cristo en casa de Marta y María

 



Vendedor de carne de caza

 

La obra El Burdel de Joachim Beuckelaer puede leerse como una crítica moral y simbólica; bajo la apariencia de una escena de prostitución, despliega la tensión entre lo carnal y lo espiritual, mostrando cómo la abundancia de cuerpos y gestos eróticos funciona como metáfora de la tentación y la vanitas.

Siglo XVI en Amberes, la prostitución estaba regulada por los concejos municipales, legitimada como “mal menor” por teólogos como San Agustín y Tomás de Aquino.

Beuckelaer conocido por sus escenas de mercado y cocina, también abordó temas más explícitos como El Burdel, donde la crítica moral se mezcla con el realismo cotidiano.

La pintura refleja un ambiente urbano donde lo profano era parte del orden social.

Lectura esotérica y simbólica

Vanitas carnal

El despliegue de cuerpos y gestos eróticos funciona como recordatorio de la fugacidad del placer.

Esotéricamente, se interpreta como la materia prima que debe ser transmutada en espíritu, el deseo como energía que puede sublimarse.

 

Dualidad profano/sagrado

Aunque no aparece un episodio bíblico al fondo como en sus mercados, la ausencia misma de lo divino refuerza la idea de vacío espiritual.

El burdel se convierte en un “anti-templo”, donde lo humano se extravía en lo carnal.

 

Alquimia del deseo

El burdel puede leerse como laboratorio de pasiones: el fuego del deseo, el agua de la sensualidad, la tierra de los cuerpos y el aire de las palabras seductoras.

En clave ritual, es una advertencia sobre el uso de las energías vitales: si no se transmutan, se pierden en lo efímero.

 

Motivo

Elemento

Significado esotérico

Cuerpos femeninos

Tierra

Materia, fertilidad, tentación

Gestos eróticos

Fuego

Pasión, energía transformadora

Ambiente cerrado

Agua

Flujo emociones, encierro

Conversaciones y risas

Aire

Palabra vacía, seducción efímera

 


El Burdel no es solo una escena costumbrista: es un espejo moral y esotérico que muestra cómo la sociedad del siglo XVI regulaba el deseo, y cómo el arte podía convertirlo en advertencia. Beuckelaer despliega aquí un teatro de pasiones que, leído en clave alquímica, invita a reflexionar sobre la transmutación del placer en energía espiritual.

 

 

https://www.museodelprado.es/aprende/enciclopedia/voz/beuckelaer-joachim/54dae664-7dd7-4cb4-a48a-170bf66f5f33

https://theconversation.com/cuando-el-pecado-se-hacia-ley-prostitucion-regulada-en-la-edad-media-263877

https://artsandculture.google.com/entity/m04ltq2?hl=es

 

 

El Arte de lo Oculto X                                                          El Arte de lo Oculto XII

04 marzo 2026

Roscoe "Ross" Rizley

 

Roscoe "Ross" Rizley

5 de julio de 1892 – 4 de marzo de 1969

Beaver, Oklahoma – Oklahoma

 

Fue un político estadounidense.

Estudió en escuelas rurales locales y, tras graduarse, enseñó en esas mismas escuelas. En 1911 y 1912 se desempeñó como registrador adjunto de escrituras del condado de Beaver, Oklahoma. En 1915 recibió su título de abogado en la Universidad de Kansas City, Kansas City, Missouri. Ese mismo año fue admitido en el colegio de abogados y abrió un bufete privado en Beaver.

En 1918, Rizley fue elegido fiscal del condado de Beaver, cargo que ocupó hasta 1920. Renunció cuando se mudó a Guymon, en el condado de Texas, Oklahoma. En Guymon, reanudó su práctica privada.

En 1924, Rizley se convirtió en miembro de la Junta de Educación de Guymon, cargo que ocupó hasta 1932. Durante ese mismo período, en 1928, se convirtió en el Fiscal de la Ciudad de Guymon, cargo que ocupó hasta 1938. En 1931 fue elegido Senador del Estado de Oklahoma. Fue delegado de la Convención Nacional Republicana en 1932 y 1936. En 1938 se postuló sin éxito para Gobernador de Oklahoma.

En 1940, Rizley fue elegido miembro de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, cargo que ocupó durante cuatro mandatos consecutivos hasta 1949. En 1948, volvió a ser delegado de la Convención Nacional Republicana. También en 1948 se presentó sin éxito como candidato al Senado de los Estados Unidos.

En la Convención Nacional Republicana de 1952, Rizley fue elegido presidente del comité de credenciales. Más tarde, ese mismo año, se convirtió en abogado del Departamento de Correos, predecesor del Servicio Postal de los Estados Unidos, cargo que ocupó durante poco más de un año. Se desempeñó como subsecretario de Agricultura desde diciembre de 1953 hasta diciembre de 1954. Apenas unos meses después, se convirtió en miembro de la Junta de Aeronáutica Civil, cargo que ocupó nuevamente durante un año. En 1956, se convirtió en juez del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Oeste de Oklahoma, cargo que ocupó hasta su fallecimiento el 4 de marzo de 1969.

***

Rizley se crió en la Logia Beaver No. 7 en Beaver, Oklahoma. Después de mudarse a Guymon, se afilió a la Logia Guymon No. 335 en Guymon. También fue miembro del Rito Escocés Antiguo Aceptado, Jurisdicción Masónica del Sur, en Guthrie, Oklahoma, del Templo del Santuario de la India de la Antigua Orden Árabe de los Nobles del Santuario Místico en Oklahoma City y de la Orden de la Estrella de Pascua en Guymon. Fue miembro de la Real Orden de Bufones, una organización a la que solo se podía asistir por invitación para los Shriners.

 

Este artículo fue proporcionado por el hermano Eric C. Steele.

 

https://www.masonrytoday.com/index.php?new_month=3&new_day=04&new_year=2025

 

01 marzo 2026

EL ARTE DE LO OCULTO X - Johann Daniel Mylius

 

EL ARTE DE LO OCULTO X

Un libro de consulta visual para el místico moderno

S. Elizabeth

Ediciones Akal, 2024, Madrid

 

Johann Daniel Mylius

(1583-1642)

 


Johann Daniel Mylius (1583–1642) es una figura fascinante, combina dos mundos: el de la música (fue laudista y compositor) y el de la alquimia, donde dejó obras fundamentales como el Opus médico-chymicum (1618), la Philosophia Reformata (1622) y la Anatomia auri (1628).

Su producción se inscribe en el cruce entre medicina, alquimia y espiritualidad.

 

Claves en la obra de Mylius

ü  Alquimia como medicina espiritual. El Opus médico-chymicum no solo busca curar el cuerpo, sino también purificar el alma. En clave esotérica, la alquimia de Mylius es una vía iniciática, el laboratorio es espejo del templo interior.

ü  Philosophia Reformata. Esta obra articula símbolos alquímicos con referencias bíblicas y cabalísticas. Esotéricamente, puede leerse como un intento de “reformar” la filosofía en clave hermética, integrando la tradición cristiana con la gnosis alquímica.

ü  Anatomia auri. El oro aquí no es solo metal, sino símbolo del espíritu perfeccionado. La “anatomía del oro” es la anatomía del hombre transfigurado, el adepto que alcanza la unión con lo divino.

ü  Música y alquimia. Su faceta como compositor para laúd no es ajena a lo esotérico, la música era considerada armonía cósmica. En Mylius, la música y la alquimia se entrelazan como dos lenguajes de la transformación.

 

En suma, Mylius encarna la idea de que la alquimia es más que química, es arte, música y teología transformadas en un camino iniciático. Su obra puede ser usada en contextos rituales como un puente entre lo sensible (música, imágenes alquímicas) y lo espiritual (purificación, transfiguración).

Johann Daniel Mylius no fue pintor en el sentido tradicional, sino que sus obras alquímicas están acompañadas de grabados y láminas simbólicas que hoy se consideran verdaderas “pinturas esotéricas” por su riqueza iconográfica. Analizarlas implica leerlas como mandalas alquímicos, donde cada figura es un signo de transformación espiritual.

 

Ejemplos de sus imágenes más conocidas

Philosophia Reformata (1622)

Contiene más de 50 láminas alegóricas.

Se ven hornos, alquimistas trabajando, figuras mitológicas y escenas bíblicas.

Esotéricamente, cada lámina representa una etapa de la opus alchymicum: nigredo, albedo, rubedo.

El cruce entre símbolos cristianos (Cristo, la cruz, el Espíritu Santo) y alquímicos (sol, luna, mercurio) muestra la unión de fe y gnosis.

 

Opus medico-chymicum (1618)

Incluye ilustraciones de laboratorios y procesos alquímicos.

Esotéricamente, el laboratorio es espejo del cuerpo humano, cada destilación es una purificación interior.

Los recipientes y hornos se leen como símbolos del corazón y la mente en transformación.

 

Anatomia auri (1628)

Las imágenes giran en torno al oro y su “desmembramiento” simbólico.

El oro aparece como figura solar, a veces antropomorfizado.

Esotéricamente, estas láminas representan la anatomía del espíritu, el adepto que se descompone y recombina para alcanzar la perfección.

 

Claves de sus “pinturas

ü  Alquimia como vía iniciática: cada imagen es un mapa del proceso interior.

ü  Cristianismo hermético: las figuras bíblicas se reinterpretan como símbolos alquímicos.

ü  Arquetipos universales: sol, luna, mercurio, dragón, rey y reina son arquetipos que narran la unión de opuestos.

ü  Función ritual: las láminas podían servir como objetos de meditación, equivalentes a mandalas, para guiar al adepto en su contemplación.

 

 

 

Philosophia Reformata (1622): la unión del Rey y la Reina



1. La pareja coronada sobre el león

Rey y Reina: Representan los principios solares y lunares, masculino y femenino, activos y pasivos. Su unión sugiere la coniunctio oppositorum, núcleo de la alquimia espiritual.

Coronas: Indican realeza espiritual. No son monarcas terrenales, sino arquetipos del alma perfeccionada.

Vestimenta: El hombre en armadura representa la voluntad, la acción; la mujer con rama florida, la receptividad y la fecundidad espiritual.

2. El león vomitando líquido

León verde o rojo: Símbolo clásico de la materia prima alquímica, a veces identificado con el vitriolo o el mercurio filosófico.

Vómito alquímico: Representa la expulsión de impurezas, la purgación del caos interior. Es el inicio del proceso de transmutación.

Dos colas: Dualidad aún no resuelta. El león es poderoso, pero aún imperfecto.

3. El ave descendente con estrella

Ave espiritual: Puede representar el Espíritu Santo, el alma elevada o el Mercurius sublimatus.

Estrella en el pecho: El principio divino que guía la transmutación. Es la chispa celeste que activa la obra.

Descenso: El espíritu se encarna, desciende para fecundar la materia.

4. El paisaje alquímico

Montañas y edificios: Fondo iniciático. Las montañas son símbolo de ascensión espiritual; los edificios, del saber oculto.

Árboles: Vida, crecimiento, conexión entre cielo y tierra.

 

Esta imagen puede utilizarse como mandala ceremonial:

Nigredo: Contemplación del león como caos interior. Reflexión sobre lo que debe ser purgado.

Albedo: Unión del Rey y la Reina. Meditación sobre la integración de opuestos.

Rubedo: Descenso del ave estelar. Invocación del principio divino que corona la obra.

 

 

 

 

Así es, Johann Daniel Mylius también se destacó en el campo musical, además de su faceta alquímica.

Mylius como músico y compositor

Instrumento principal: el laúd, muy popular en la Europa del siglo XVII.

Obra musical más conocida: Thesaurus gratiarum (1622), una colección de piezas para laúd.

Estilo: se inscribe en la tradición renacentista y tempranamente barroca, con piezas que combinan gracia melódica y complejidad contrapuntística.

Contexto: la música de Mylius no era ajena a su visión esotérica. El laúd, como instrumento de cuerdas pulsadas, estaba asociado a la armonía cósmica y a la idea pitagórica de que la música refleja el orden del universo.

 

Lectura esotérica de su música

Armonía universal: cada pieza puede interpretarse como un microcosmos sonoro que refleja la proporción divina.

Laúd como símbolo: instrumento que une lo humano y lo celestial, evocando la vibración del alma.

Correspondencia con la alquimia: así como en sus tratados describe la transmutación de metales, en su música se percibe la transmutación de sonidos en estados espirituales.

Thesaurus gratiarum: el título mismo (“Tesoro de las gracias”) sugiere un repertorio que no solo es estético, sino espiritual, un ofrecimiento de armonía como don divino.

En suma, Mylius encarna la unión de arte y alquimia: sus grabados son mandalas visuales, y su música, mandalas sonoros. Ambos lenguajes buscan la misma meta, la transformación interior del adepto.

 

Para realizar un análisis esotérico de la música de Johann Daniel Mylius, es fundamental entender que, para él, la música y la alquimia eran lenguajes hermanos que buscaban la armonía universal. Mylius fue un reconocido compositor de laúd y sus piezas musicales no eran simple entretenimiento, sino ejercicios de "Armonía de las Esferas".

Aquí tienes los puntos clave para un análisis esotérico de su obra musical:

 

Opus Alchemicum

En la cosmovisión de Mylius (plasmada en obras como Philosophia Reformata), el universo está regido por proporciones numéricas sagradas.

Correspondencia: Al igual que en la alquimia se busca transmutar el plomo en oro, en su música para laúd se busca la resolución de disonancias (el estado de caos o materia prima) en consonancias perfectas (la piedra filosofal sonora).

El Laúd: Este instrumento era visto como un microcosmos. Sus cuerdas representaban los diferentes planos de la existencia y los planetas; tocarlo era, en esencia, un acto de alineación espiritual.

 

Thesaurus Gratiarum (1622)

Esta es su obra musical más famosa. Esotéricamente, se analiza bajo los siguientes principios:

Estructura Ternaria: Muchas de sus piezas siguen estructuras que reflejan la trinidad alquímica: Azufre, Mercurio y Sal. La melodía suele actuar como el espíritu (Mercurio), el bajo como el cuerpo (Sal) y la armonía resultante como el alma (Azufre).

Modos y Temperamento: Mylius utilizaba modos específicos para evocar estados planetarios. Por ejemplo, tonos más graves y lentos para evocar la melancolía de Saturno (necesaria para la etapa de Nigredo o ennegrecimiento).

 

https://www.youtube.com/watch?v=JZ0L-qmuCwU

 


https://www.youtube.com/watch?v=8P-9qUP_Hbo

 

 

Conexión con los Grabados de Philosophia Reformata

Es común realizar análisis donde se vinculan sus piezas musicales con sus famosos emblemas alquímicos.

Ritmos de Ascensión: Las escalas ascendentes en su música a menudo se interpretan como la "Escala de los Filósofos" (Scala Philosophorum), un ascenso gradual hacia la iluminación.

Simetría: La búsqueda de equilibrio en sus composiciones refleja la "Boda Química", la unión de los opuestos (el Rey y la Reina, o el Sol y la Luna) para alcanzar la unidad.

 

 

https://www.simbolismoyalquimia.com/cabala/johann_daniel_mylius.htm

https://www.alchemywebsite.com/virtual_museum/rosarium_side_gallery_mylius.html

 

El Arte de lo Oculto IX                                                           El Arte de lo Oculto XI