Claves para entender a los Maestros

01 junio 2016

32º Sublime Príncipe del Real Secreto (II)

32º Sublime Príncipe del Real Secreto
Grado Trigésimo Segundo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Único Grado del Consistorio del 32°
Decimocuarto de los Grados definidamente Templarios
Segundo de los Grados Administrativos
Único Grado de la Octava Clase o Serie

Origen:
Era el último grado (25°) del Rito de Perfección, precursor del Rito Escocés.

Las antiguas regulaciones calificaban a los miembros de este grado de Jefes de la Masonería.
Durante varios años, antes de la constitución del grado 33°, el 32° fue, efectivamente, el más alto de la escala escocesa.

En sus orígenes, el Príncipe del Real Secreto se confundía con el Gran Escocés de San Andrés, hoy el grado 29°, al punto que algunos rituales daban a los dos títulos como sinónimos.
En el Ritual de Dalchó (1802) este grado se titula Soberano, o Sublime Príncipe del Real Secreto.
En los Estados Unidos, a partir de 1940 el grado se denomina “Master of the Royal Secret” en la Jurisdicción del Sur, mientras que conserva el tradicional “Sublime Prince of the Royal Secret” en la del Norte.
El título completo del grado, que incluye las sucesivas transformaciones experimentadas por el mismo, sería: Muy Ilustre Soberano Príncipe de la Masonería, Valiente Gran Caballero, Sublime Comandante del Real Secreto.
Jean Palou dice que “el grado 32° parece tener una gran importancia iniciática”.
En algunos rituales antiguos podemos encontrar, asociada al título, la expresión “Guardián Fidelísimo del Tesoro Sagrado”.
Y también “Nec Plus Ultra”, lo que resaltaba su condición inicial de grado último y final.
El 32° siempre tuvo un carácter militar, quizás algo chocante para el gusto moderno, carácter derivado de su impronta templaria.
Quizás fue Franco Cenni quien mejor interpretó el término militar, leyéndolo en el sentido de la “militancia iniciática, armónica y jerárquicamente organizada, que anticipa el momento, siempre próximo, en que madurará el tiempo justo (el Kairós), para la constitución del Reino del Santo Imperio, el Reino de la Verdad, de la Razón, de la Paz y de la Justicia”.
Por eso hoy, más que militar, diríamos militante, en el mismo sentido que el de los movimientos políticos, es decir, como un participante activo de una organización, encuadrado en la estructura de la misma.
Se lo considera el segundo de los grados administrativo, si bien este término puede mover a confusión.
Por grado administrativo no se entiende una mera formalidad o algo de tipo burocrático, sino un grado a través del cual se ejerce en forma efectiva el poder del rito.
Y nadie debería olvidar que “administrativo” proviene de “ad minister”, es decir, estar al servicio de los demás.
Según F. Cenni, algunos indicios parecen señalar que el Príncipe del Real Secreto fue, en sus orígenes, la continuación del Príncipe de Jerusalén, hoy grado 16° del escocismo.
En ambos casos se trata de un grado de reconstrucción, de reorganización, de reunir lo que antes se encontraba disperso.
Conceptualmente, el 32° se considera como “la consumación del templarismo en Masonería”.

Las festividades simbólicas
v Los antiguos reglamentos establecen para este grado cuatro festividades simbólicas: el 25 de junio, el 21 de septiembre, el 21 de marzo y el 27 de diciembre, de donde se celebran tanto los solsticios como los equinoccios.
v  Estas cuatro festividades pueden relacionarse con el carácter cíclico del grado, que divide todo hecho o fenómeno en cuatro partes, siendo la quinta el centro y el comienzo de una nueva manifestación.

Los objetivos exotéricos del grado son…
v  Trabajar por la emancipación intelectual del género humano.
v  Promover la fraternidad y la tolerancia religiosa. Combatir el fanatismo y la superstición.
v  Convertir la filantropía en una realidad práctica, y no en una mera palabra.
v  Profundizar en el problema filosófico del Destino último de la humanidad, desde un punto de vista exotérico.
v  Defender los derechos del género humano contra el despotismo real y las usurpaciones e intolerancia sacerdotal, y los monopolios de rango, casta y privilegio”.
v  Oponerse con todos los medios a la tiranía y la arbitrariedad empleadas por el hombre contra el hombre.
v  Combatir a quien intente esclavizar a los hombres libres valiéndose de sus apetitos, necesidades, pasiones y locuras.
v  Conquistar para el pueblo libre el ejercicio de todos sus derechos, conservando personalmente el libre ejercicio de los míos, pues cada individuo debe poseer autonomía e independencia, y ser libre de seguir los dictados de su consciencia y las opiniones de su razón”.
v  Que el bienestar del pueblo, y su reconocimiento como única y real autoridad, sean el objetivo de todos los Caballeros Kadosh y Príncipes del Real Secreto.

Los objetivos esotéricos del grado son…
v  Armonizar, unificar y sintetizar todas las clases y grados del rito escocés.
v  Trabajar por la armonía entre los diversos ritos y órdenes de la francmasonería.
v  Transformarse plenamente, en espíritu y en verdad, en un auténtico Templario.
v  Profundizar en el problema filosófico del Destino último de la humanidad, desde un punto de vista esotérico.
v  Dividir cada ciclo en cuatro etapas, con una quinta fase de regeneración y transformación.
v  Sublimar las enseñanzas de la masonería simbólica.
v  Reunir los miembros dispersos de Hiram Abiff.
v  Comprender y dar vida y entidad al Real Secreto.


Simbolismo:
v  El Campo de los Príncipes.
v  El Real Secreto
El Real Secreto al que se hace alusión en este grado es, como siempre, algo confuso y elusivo. Empezamos a hablar de este Secreto en el tercer grado (Maestro) al mencionar la Palabra Perdida.
Pero después este Secreto parece desvanecerse en numerosos misterios, en múltiples leyendas, en variadas teorías y conceptos.
Es un descenso de la unidad a la multiplicidad, utilizando el lenguaje martinista, que con la pérdida de la Palabra oculta el Secreto fundamental de la masonería, y sumerge a sus adeptos en un laberinto de ritos y grados que tornan la tarea del buscador verdaderamente exasperante.
Pero la multiplicidad, valga la redundancia, multiplica la extensión y el alcance de la unidad originaria, de donde la pluralidad de ritos permite explicar el secreto de una forma mucho más vasta y completa que la que se habría logrado sólo con la masonería simbólica.
Pero este grado señala el “momento” en que la multiplicidad debe retornar a la Unidad.
De ahí el símbolo del Campo de los Príncipes, y el esfuerzo por armonizar las clases, grados y jerarquías del rito escocés en un todo unificado.
Y es aquí donde esta multitud de grados, que a veces pudo parecer plagada de incoherencias, debe manifestar la armonía perfecta de lo Uno.
v  AUM
v  El águila bicéfala
Ya hemos tocado extensamente este símbolo en el grado de Kadosh.
En realidad, el águila bicéfala representa no sólo a los grados 30° a 33°, sino también al Rito Escocés como un todo.
Es un recordatorio perenne de la dualidad, que previene contra fanatismos o interpretaciones unilaterales.
v  La Estrella Flamígera
En este grado se la conoce como la “Estrella Flamígera de la Verdad”.
Es un emblema muy apropiado, puesto que el quinario es el símbolo fundamental del Real Secreto.
La geometría es la “quinta ciencia” dentro de las Siete Artes Liberales (es, por lo tanto, su quintaesencia); la letra G es la séptima del alfabeto, y nos conduce naturalmente del quinario al septenario.
v  La estrella de siete puntas
Es uno de los símbolos clásicos del septenario tradicional. Pike da de este símbolo una curiosa lectura zoroastriana, como las siete potencias emanadas de Ahura Mazda, sobre la que profundizaremos enseguida.
Como dijimos, Pike la interpreta como símbolo de los siete “Maravillosos Inmortales” (Amesha Spenta) del pensamiento zoroastriano, emanaciones similares a los sephiroth cabalísticos.
Se los relaciona con las siete estrellas de la Osa Mayor, de las que cuatro forman el cuerpo y tres la cola. Así, cuatro de los “Inmortales” se consideran masculinos y tres femeninos.
v  El triángulo con 36 luces
Algunas veces se menciona en conexión con este grado un triángulo equilátero formado por 36 luces, agrupadas en 8 filas (1+2+3+4+5+6+7+8 = 36).
El vértice, en la lectura de Pike, simboliza a Ahura Mazda, la fuente de Luz.
Y las siete filas restantes a las Potencias Creadoras emanadas del mismo, los Amesha Spenta, aquí comparables a los siete Elohim de la Cábala.
En la imagen, una representación de Ahura Mazda.
v  La Pequeña Tetractys
Conocíamos este símbolo a partir de la filosofía pitagórica, pero en este grado ha sido interpretado desde una óptica zoroastriana.
En tal sentido, ha sido interesante la obra del antropólogo R. Hutchens, quien indagó la influencia de las doctrinas persas e hindúes sobre los Altos Grados escoceses.

· Ahura Mazda
· · Ahura Mazda y Spenta Mainyu
· · · Ahura Mazda, Spenta Mainyu y Vohu-Mano
· · · · Ahura Mazda, Spenta Mainyu, Vohu-Mano y Asha
En la interpretación zoroastriana de la Tetractys, según Hutchens, cada fila reitera
los nombres incluidos en las precedentes, y les agrega uno más.

v  La Gran Tetractys
Ahura Mazda
· · A-M, SM
· · · A-M, S-M, V-M
· · · · A-M, S-M, V-M, A
· · · · · A-M, S-M, V-M, A, Kh
· · · · · · A-M, S-M, V-M, A, Kh, A
· · · · · · · A-M, S-M, V-M, A, Kh, A, H
· · · · · · · · A-M, S-M,V-M, A,Kh,A,H,Ameretat
Esta es la Gran Tetractys, formada por 1+2+3+4+5+6+7+8 = 36 puntos.
Elabora la idea persa de los “Maravillosos Inmortales”. Como ya dijimos, estos son siete, y se comparan a las siete estrellas de la Osa Mayor, de las cuales cuatro forman el cuerpo y tres la cola. Por eso se supone que cuatro “Inmortales” son masculinos y tres femeninos.

Masculinos:
Spenta Mainyu, el Benefactor;
Vohu-manah, la Divina Sabiduría o la Palabra;
Asha, fuerza y poder; visiblemente, el Fuego;
Khshathra, soberanía u dominio;
Femeninos:
Armaiti, la fructífera;
Haurvat, la que trae salud, alegría y regocijo a los hombres;
Ameretat, la dadora de Vida.

v  El triple triángulo
v  La Trimurti
La expresión de lo Divino en tres fases se expresa a través del ciclo de creación, preservación y destrucción en la forma de Brahma, Vishnú y Shiva.
Según Hutchens y Pike, la forma más antigua de la Trimurti era Agni, Usha y Mitra.
Cuyas iniciales forman la palabra AUM.
Y cuyo símbolo es el triple triángulo entrelazado.
v  La cruz teutónica
Está formada por cuatro cruces de Tau.
Es decir, por “cuatro martillos de Thor”.
Cada cruz individual es una doble escuadra, y el conjunto forma un ciclo cuaternario (carácter subrayado por el círculo formado por la corona de laurel), así como la Trimurti refería a un ciclo ternario.
v  El hermafrodita alquímico
Fue Pike quien introdujo este emblema en el grado 32°, como símbolo de la conjunción de los opuestos.
Es, claramente, una versión antropomórfica del águila bicéfala. A la que, por otra parte, se la ha despojado de la espada, aquí reemplazada por la escuadra y el compás.
v  La paloma
Para los gnósticos, la Sophia descendía al agua en forma de paloma y allí engendraba a Saturno, idéntico a Yahweh.
Saturno fue, en realidad, un dios cruel y despótico, que devoraba a sus propios hijos.
De donde tanto Saturno como Yahweh necesitan se Sophia, para que su poder sea templado por la Sabiduría.
v  El cuervo
Es un claro (valga la paradoja), emblema de la nigredo, de la putrefacción.
En tal sentido, armoniza perfectamente con las calaveras y esqueletos que decoran el Templo de este grado.
Pese a su carácter sombrío, el cuervo, sin embargo, suele indicar el sitio donde puede realizarse un hallazgo.
Es también, entonces, un psicopompo, un guía de “almas”, alguien que indica el camino a seguir o el lugar donde investigar.
v  El fénix
Aumont, considerado el primer Gran Maestro Templario después de la muerte de De Molay, y llamado por algunos el Restaurador de la Orden, tenía en su sello un fénix envuelto en llamas, con la divisa Ardet ut Vivat.
Un lema similar (Perit ut Vivat) es hoy la divisa del Rito Escocés Rectificado.



Dr. Jorge Norberto Cornejo
Buenos Aires – Argentina


2 comentarios:

  1. Está muy bella la joya de fondo azul........... pide permiso para usar mis imagenes

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