Claves para entender a los Maestros

27 diciembre 2017

Juan A. Ferrari

Juan A. Ferrari
(1836-1918)


Escultor italiano Juan A. Ferrari, nació en Italia en 1836 (1838-1918) quien en 1860 acompañó a Giuseppe Garibaldi en la expedición de los Mil o también llamada de los "Camisas Rojas" para la reunificación de Italia.[1] Posteriormente se radicó en la capital uruguaya para destacarse como escultor en la erección del monumento en conmemoración de la independencia nacional, emplazado en la ciudad de Florida de ese país en 1879.

FLORIDA
Frente al Predio Histórico, encontramos la Plaza "Asamblea 25 de agosto de 1825", recordando aquel importante episodio de la gesta revolucionaria, para liberar estos territorios del dominio extranjero. La delineó el agrimensor Prudencio 
Murguiondo, cuando se fundó la Villa de la Florida, para el deslinde y formación de las demás cuadras y manzanas del plano original. A través del tiempo ha recibido varios nombres: Plaza Mayor, Plaza Constitución, Plaza Libertad y finalmente su denominación actual. En el centro de esta, se levanta el monumento a la Independencia Nacional, inaugurado el 18 de mayo de 1879. El autor de la obra fue el escultor italiano Juan Ferrari, quien resultó ganador del concurso para erigir el referido monumento en nuestra ciudad. Su construcción fue posibilitada gracias a la generosa contribución de los ciudadanos, conjuntamente con el Gobierno.

Boceto de Ferrari
El monumento, tiene una altura total de diez metros. Cuatro gradas octogonales, circundadas por una verja de hierro, dan acceso a la cilíndrica base de granito colorado, extraído de canteras ubicadas en nuestro departamento, donde están grabados en bronce los nombres de los Treinta y Tres Orientales en cada uno de los sillares. El pedestal, de mármol de Carrara, comprende cuatro secciones, superpuestas y armonizadas.

La inferior, de base rectangular con cuatro salientes tiene dos placas de bronce, una con el nombre de los ciudadanos que firmaron el acta del 25 de Agosto de 1825 y otro con la leyenda "A la Independencia Nacional y sus héroes / El Pueblo Oriental /1879". La siguiente sección una columna cilíndrica lisa, luce dos fechas memorables: "19 de abril /1825" y "25 de Agosto/1825".
La estatua representa a una mujer majestuosa, tallada con delicadeza y movimiento, que se levanta -suelta la cabellera, un seno desnudo- en victoriosa actitud: adelantando el pie izquierdo, que humilla rotas cadenas; aún ceñidas las muñecas con grilletes de que cuelgan anillas quebrantadas; hacia abajo el brazo derecho, que sostiene una espada no abatida; levantado el otro brazo que parece imponer testimonio con la mano abierta y la palma hacia el cielo. Más que alegoría de la Independencia, lo es de la Patria al conquistar la independencia.

BUENOS AIRES
También el escultor italiano cruzo el Río de la Plata, y se presento aun llamado en la ciudad de Buenos Aires, de la Exposición Continental (1882), organizada por el Club Industrial Argentino. La feria permitió la exhibición de una gran variedad de productos y maquinaria agrícola. También estuvo las secciones de historia y de bellas artes, donde encontramos trabajos de Andrés Lamas, Juan Manuel Blanes, y en este caso nos centraremos en el trabajo de Juan Ferrari:

La sección reservada a Uruguay impactó a los visitantes de la Exposición Continental sobre todo por la presencia de la Escuela de Artes y Oficios de Montevideo y de las Damas Orientales. De acuerdo a la Guía de la Exposición confeccionada por Francisco Ruiz, Juan Ferrari presentó en esta sección la maqueta en yeso de un monumento dedicado al Himno Nacional de Uruguay y otra al Himno Nacional Argentino. La maqueta al Himno Nacional de Uruguay consistió en una columna que sostenía a una joven mujer de cuyos brazos pendían las cadenas rotas que alguna vez la habían ligado. La maqueta al Himno Nacional Argentino, según esta publicación, estuvo formada por una columna coronada por la imagen de la Patria libre y rodeada en su base por una serie de figuras alegóricas en alusión a las estrofas del himno argentino entre las cuales se encontraba una mujer vestida a la antigua con su cabeza adornada por una corona de laureles y acompañada por un león acostado a sus pies.
La colectividad española de Buenos Aires no pudo dejar de advertir en la composición de la maqueta al Himno Nacional Argentino una burla al motivo iconográfico de la pareja mixta de la matrona y el león impuesto desde el siglo XVII en la iconografía de exaltación de la realeza como la representación de la monarquía, y luego de la república, de España. De acuerdo a esta colectividad, Juan Ferrari no hizo más que modelar en el yeso la última cuarteta de la primera estrofa del himno nacional argentino. Según ellos, este escultor había tenido la intención de subvertir el significado original de este motivo al colocar al león, entendido como el gobierno de España, tendido a los pies de la República Argentina en señal de subordinación al pueblo argentino”.[2]
Lamentablemente no se ha conservado la pieza, simplemente tenemos la descripción que ha realizado la prensa de la época, y toda la polémica que despertó la misma. Destacándose los periódicos: El Correo Español y El Diario Español. Esta situación llevo a Juan Ferrari, retirar la maqueta argentina, temiendo alguna dificultad diplomática para nuestro país, pero desde las páginas de La Patria Italiana, el 19 de marzo de 1882 dejo asentada su opinión sobre los acontecimientos:
Los comentarios de El Correo Español primero y los de La Nación Española de hoy, si bien me han disgustado, no me han irritado, desde que no es mia la culpa, si inspirado de un mal entendido espíritu nacional, quieren ver en mi boceto, traducido del himno nacional argentino, un insulto á España.
Todas las obras de arte, aun las mejores, son debidamente laureadas, cuando inspiradas en el asunto de una poesía el artista trata de esculpir plásticamente el concepto manifestado por la palabra.
Eso procuré yo hacer, y nada mas.
No tuve la mas mínima ni remota idea de ofender á los españoles al modelar mi boceto, como no ofendí á los brasileños cuando modelé y esculpí en mármol el Grito Uruguayo-ni estos reclamaron.
(…)
Si alguna cosa me ha disgustado verdaderamente es la manera poco delicada de la Comisión Ejecutiva [de la Exposición], la que se ha permitido libertades conmigo que no tolero, y á la que no contestaré sino cuando haya obtenido plena y cumplida satisfacción. (El Correo Español, 20.III.1882: 1)”.[3]

MONTEVIDEO
Sin ninguna duda la obra más conocida de Juan Ferrari es la fuente de la Plaza Constitución de la ciudad de Montevideo.
Dicha fuente fue instalada en 1871, estableciéndose el servicio de aguas corrientes a la ciudad, por la empresa de Lezica, Lanús y Fynn. Que quede claro que en esta obra Francisco Piria no tiene nada que ver -aunque hay por ahí información contraria- dado que en 1870 Piria sufrió perdidas totales por el incendio en el Mercado Viejo.








[1] También se tiene dato que en 1916 se encontraba en el frente de batalla de la Primera Guerra Mndial.
[2] Loiacino Erika- España rendida a los pies de la Argentina. El león de mármol de Juan Ferrari en la Exposición Continental de 1882. https://www.academia.edu/33249249/Espa%C3%B1a_rendida_a_los_pies_del_le%C3%B3n._El_monumento_al_himno_argentino_de_Juan_Ferrari.pdf?auto=download
[3] Ídem. 

26 diciembre 2017

Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo

Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo
21 de febrero de 1747 - 27 de diciembre de 1795
Quito, Real Audiencia de Quito

Eugenio Espejo nació en Quito el 21 de febrero de 1747. Su padre, Luis Chushig, indígena (Quechua de Cajamarca, Perú), ​ ayudaba al fraile José del Rosario, médico del hospital La Misericordia, el único de Quito. Su madre, la quiteña María Catalina Aldaz y Larraincar era neogranadina. ​
Luis Chushig, no fue picapedrero o asistente de José del Rosario, fue por sus propios medios un indígena culto, que aprendió a leer gracias a la ayuda de Luis Benítez de la Torre, Cura y Vicario de Cajamarca, quien a escondidas, instruyó a Luis Chushig, ya que en esa época estaba prohibido, que los indígenas supieran leer. Este en agradecimiento utilizó el apellido "Benítez", mismo apellido con el que contrajo matrimonio con Catalina Aldaz. El origen de apellido "Santa Cruz y Espejo" no está aún esclarecido, pero se cree, que fue impuesto por algún español, ya que en esa época, todos los indígenas evangelizados se les asignó nombres y apellidos cristianos. ​ Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo, aprendió sus primeras letras en casa de sus padres y luego, en una escuela católica para niños pobres.
Una vez inscrito desde muy temprana edad en colegios exclusivos de la aristocracia quiteña, llegó a ser electo representante de sus compañeros en varias ocasiones. De esta época data su probable y único retrato conocido, en compañía de su clase.
Fue médico a los 20 años de edad, graduado en leyes civiles y canónicas, escribió entre 1779 y 1781 El nuevo Luciano de Quito; Marco Porcio Catón; y La Ciencia Blancardina, obras de crítica mordaz a la ciencia quiteña y de descamado análisis al sistema educativo de entonces.
En El retrato de Golilla (1778), calificaba a Carlos I de "rey de barajas". En 1793, las autoridades trataron de deshacerse de Espejo, a quien motejaban de "rencilloso, travieso, inquieto y subversivo", designándole médico de una expedición científica a los ríos Pará y Marañón. Espejo se negó a este juego y fue arrestado. ​
Dos años después, el Cabildo de Quito le pidió un instructivo para prevenir la viruela. Espejo produjo unas Reflexiones: Historia de las enfermedades contagiosas, cuadro exacto de las costumbres y condiciones sanitarias de Quito y valioso aporte a la literatura científica.
Atacado por médicos reaccionarios, viajó a Lima en 1786, pero regresó a Riobamba, pues los curas de la zona le pidieron refutar el Informe del alcalde y colector de impuestos reales que los acusaba de abusos a los indígenas. La Defensa de los curas de Riobamba, seguida en 1787 por Cartas riobambenses, quebró la fuerza de los latifundistas y cuestionó la estructura socio-económica de la "razón" dominadora, en frase de Guerra.
En noviembre del 1791 ayudó a fundar la Sociedad Patriótica de Amigos del País de Quito compuesta de 25 miembros que se reunían semanalmente para discutir los problemas agrícolas, educativos, políticos y sociales y el desarrollo de las ciencias físicas y naturales. El 5 de enero de 1792 editó el primer periódico publicado en la ciudad "Las Primicias de la Cultura de Quito",​ órgano de esa sociedad, y del que salieron siete números hasta el 27 de marzo de ese año. Fracasada esta tentativa de restaurar la patria optó por la estrategia de escribir acerca de la economía de Quito.

En Memoria sobre el Corte de Quinas y Voto de un Ministro Togado planteó el libre comercio contra el mercantilismo centralista de la Corona. Perdida la poca fe que le quedaba en la monarquía, pensó que no había más remedio que cambiar las estructuras políticas vigentes. Escribió sermones para su hermano cura a fin de difundir estas ideas. Se volvió activista; en las cruces de Quito amanecieron banderolas escarlatas con el lema: "Al amparo de la cruz, sed libres, conseguid la gloria y la felicidad".

Murió en Quito, el 27 de diciembre de 1795, a causa de disentería, después de estar en la cárcel acusado de conspiración; se le inculpó que en las cruces de Quito amanecieron banderolas escarlatas con el lema que decía: "Al amparo de la cruz, sed libres, conseguid la gloria y la felicidad".

Iniciado en la Logia “El Arcano Sublime de la Filantropía”, Colombia.

https://es.wikipedia.org/wiki/Eugenio_Espejo



20 diciembre 2017

Documentos masónicos 1726

MANUSCRITO GRAHAM, 1726 ev


Todas las instituciones de la Franc-Masonería puestas al descubierto y probadas por lo mejor de la tradición así como por referencias a la Escritura.
Observad en primer lugar que todos nuestros signos provienen de la escuadra, de acuerdo con su empleo habitual. La prueba de ello se encuentra en el versículo 7 del capítulo 6 del primer libro de los Reyes.
El saludo se hace como sigue, de cualquier sitio del que vengáis: Yo vengo de la muy respetable logia de maestros y de compañeros perteneciente a Dios y al bienaventurado san Juan, que saluda a todos los hermanos verdaderos y perfectos de nuestros santos secretos, como yo mismo lo hago, encontrando que sois tales.
- Yo os saludo, hermano, y os ruego que me digáis vuestro nombre.-
Responded J. y el otro debe decir que su nombre es B.
El examen continúa como sigue:
- ¿Cómo sabré que sois franc-masón? – Por las verdaderas palabras, signos y toques de mi entrada.
- ¿Cómo habéis sido hecho masón? - En una logia verdadera y perfecta.
- ¿Qué es una logia perfecta? - El centro de un corazón sincero.
- Pero, ¿a cuántos masones llamáis así? - A cualquier número impar entre 3 y 13.
- ¿Por qué tantos, y por qué en número impar? - El primer número hace referencia a la santa Trinidad, y el otro a la venida de Cristo, con sus 12 apóstoles.
- ¿Cuál fue el primer paso de vuestra entrada? - Un deseo intenso de conocer los secretos de la franc-Masonería.
- ¿Por qué se llama franc-Masonería? - En primer lugar, porque ella es un libre don de Dios a los hijos de los hombres; en segundo lugar, porque está liberada de la intrusión de los espíritus infernales; y en tercer lugar porque es la libre unión de los hermanos de ese santo secreto que debe subsistir para siempre.
- ¿Cómo habéis sido introducido en logia? - Pobre y sin un real, ciego e ignorante de nuestros secretos.
- ¿Y ello por qué razón? - Así como nuestro salvador se hizo pobre para nuestra redención, yo me hice pobre en ese momento en vistas al conocimiento de Dios resumido en la escuadra.
- ¿Qué habéis visto en logia cuando se os permitió ver? - Yo vi la verdad, el mundo y la justicia del amor fraternal.
- ¿Dónde? - Delante de mí.
- ¿Qué había detrás de vos? - El perjurio y el odio de la fraternidad para siempre si yo descubriera nuestros secretos sin el consentimiento de una logia, a menos que los haya obtenido de una triple voz habiendo sido recibido, pasado y elevado en las reglas por tres logias distintas, y a condición de que haya jurado adecuarme a nuestros artículos...
- ¿Cómo estaba orientada la logia durante vuestra recepción? - Al este, al oeste y al sur.
- ¿Por qué no al norte? - Ya que nosotros residimos en la parte norte del mundo, y ya que no enterramos a los muertos en el lado norte de nuestras iglesias, igualmente dejamos vacío el lado norte de nuestras logias.
- ¿Y por qué al este y al oeste? – Porque las iglesias están orientadas de este a oeste, y sus patios se encuentran al sur.
- ¿Por qué las iglesias están orientadas de este a oeste? - Hay cuatro razones para ello.
- ¿Cuáles son? - La primera: nuestros primeros padres fueron situados al este en el Edén; la segunda: un viento del este secó el mar (Rojo) ante los hijos de Israel, y el templo del Señor debía ser construido de la misma manera; la tercera: el sol se eleva en el este y se oculta en el oeste por encima de aquellos que habitan cerca del ecuador; la cuarta: la estrella apareció por el oeste para advertir a todos los pastores y hombres sabios que nuestro salvador iba a venir en la carne.
- ¿Quién os guió en el interior de la logia? - El vigilante y el más mayor de los compañeros del oficio.
- ¿Por qué no el más joven de los compañeros del oficio? - Por seguir a nuestro salvador, que ordenó al jefe servir la mesa, exhortación a la humildad que siempre debemos observar.
- ¿En qué postura habéis prestado vuestro juramento? - No estaba ni tendido ni de pie, ni andaba, ni corría; no daba vueltas, no estaba ni colgado ni a punto de volar, ni desnudo ni vestido, ni calzado ni descalzo.
- ¿Por qué razón estabais en esa postura? - Porque un Dios y un hombre componen al verdadero Cristo, y así un sujeto desnudo que estuviera medio desnudo y medio vestido, medio calzado y medio descalzo, medio arrodillado y medio de pie, sería la mitad de todo y no sería nada, demostrando así un corazón humilde y obediente dispuesto a marchar lleno de fe tras ese justo Jesús.
- ¿Qué habéis jurado? - Oír y callar nuestros secretos.
- ¿Cuál era el contenido de vuestro juramento? - El segundo punto de mi (juramento) era obedecer a Dios y a todas las verdaderas escuadras hechas o dirigidas a mí por un hermano. El tercer (punto) era no robar jamás, por temor a ofender a Dios y a arrojar vergüenza sobre la escuadra. El cuarto (punto) era jamás cometer adulterio con la esposa de un hermano, ni mentirle de manera deliberada. El quinto (punto de mi juramento) era no desear vengarme de manera injusta de un hermano, sino, por el contrario, socorrerle en tanto esté en mi poder y no me acarree un grave perjuicio.
- Admito que habéis estado en una logia; así que os pregunto: ¿cuántas luces posee una logia? - Yo respondo 12.
- ¿Cuáles son? - Las tres primeras joyas son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; el sol, la luna, el maestro masón; la escuadra, la regla; la plomada, el nivel, el mallete y el cincel.
- Probadme que todas ellas son verdaderas luces. - En lo que concierne a la santa Trinidad, ella da la razón. El sol nos da la luz día y noche. La luna es un cuerpo sombrío que, surgido del agua, recibe su luz del sol y además es la reina de las aguas, que son el mejor de los niveles. El maestro masón enseña el oficio y debería tener una palabra tres veces potente cuando enseña nuestros secretos como hombre brillante, porque nosotros creemos en un poder oratorio superior, ya que los 70 tenían un gran poder, y los 11 tenían otro aún mayor, pues escogieron a Matías para reemplazar a Judas. En lo que concierne a la escuadra, la regla, la plomada, el nivel, el mallete y el cincel, son seis instrumentos sin los cuales ningún masón puede realizar un verdadero trabajo.
- ¿A qué pueden referirse estas 12 luces? – Deducimos que se refieren a los 12 patriarcas, así como a los doce bueyes con respecto a los cuales leemos en el capítulo 7 del primer libro de los Reyes que soportaban el mar fundido en bronce: eran símbolos de los 12 discípulos que debían ser enseñados por Cristo.
- Admito que vos habéis entrado, así que os pregunto si habéis sido elevado -Sí.
- ¿Dónde habéis sido elevado? - He sido elevado en el conocimiento de nuestros orígenes, gracias a la vez a la tradición y a la Escritura.
- ¿Qué palabra pronunciáis sobre los cimientos cuando eleváis un edificio, allí donde teméis que un espíritu infernal de destrucción, frecuentando esos lugares, pueda derribar el trabajo de vuestras manos? - Oh, ven, déjanos y tendrás.
- ¿A quién os dirigís? - Rezo a la santa Trinidad.
- ¿De qué manera pronunciáis estas palabras? - De rodillas, con la cabeza descubierta, mirando hacia el este.
- ¿Qué queréis decir con estas palabras? - Queremos decir que despreciamos la justicia propia y que en ello diferimos de esos babilonios que creían poder construir hasta el cielo. Por el contrario, rogamos a la santa Trinidad que nos permita construir en verdad y en escuadra; y cada cual tendrá la recompensa que merece.
- ¿Cuándo fueron pronunciadas estas palabras, o para qué servían? – Yo respondo que desde el origen, antes de que el evangelio se extendiera por el mundo cubierto de espíritus infernales de destrucción. A menos que los hombres construyeran con fe y en oración, sus trabajos eran a menudo demolidos.
- Pero, ¿cómo fue posible que los trabajos de los babilonios fueran erigidos antes de que el evangelio comenzara a brillar? - Yo os respondo devolviéndoos vuestra propia pregunta, porque la presunción de los babilonios de los que acabo de hablar había ofendido de tal modo al espíritu de Dios que las lenguas dejaron de ser comprendidas por su pecado a fin de que la humanidad no volviera jamás a actuar así sin el permiso divino, que quiere que nada pueda hacerse sin fe ni oración.
- ¿Esto es tradicional? - Sabemos esto por tradición, y también por referencia a la Escritura, que dice que Shem, Ham y Japheth, deseosos de llegar junto a la tumba de su padre Noah, trataron de ver si podrían encontrar allí algo susceptible de conducirles al secreto del poder detentado por ese famoso predicador. En efecto, deseo que todos reconozcan que todas las cosas necesarias al mundo nuevo se encontraban en el arca con Noah.
Ahora bien, estos tres hombres ya habían acordado que, si no encontraban lo que buscaban, lo primero que encontraran debería servirles de secreto. No dudaban, sino que creían muy firmemente que Dios tenía el poder, y también que manifestaría su voluntad por medio de su fe, su oración y su obediencia, de manera que lo que encontraran se mostraría ante ellos tan potente como si hubieran recibido el secreto de Dios mismo en su origen.
Llegaron entonces a la tumba, donde no encontraron nada más que el cadáver casi enteramente descompuesto. Cuando cogieron un dedo, éste se desprendió falange por falange, y lo mismo ocurrió con el puño y con el codo. Entonces levantaron el cadáver y lo sostuvieron, poniendo un pie contra su pie, una rodilla contra su rodilla, el pecho contra su pecho, una mejilla contra su mejilla, y una mano en su espalda, y se pusieron a gritar:
Ayuda, Oh Padre, como si dijeran: Oh, Padre del cielo, ayúdanos ahora, porque nuestro padre terrestre ya no puede hacerlo. Entonces, dejando de nuevo el cadáver, y no sabiendo qué hacer, uno de ellos dijo: Hay tuétano en este hueso, y el segundo dijo: Pero es un hueso seco, y el tercero dijo: apesta.
Se pusieron de acuerdo entonces para darle un nombre que fuera conocido por la Masonería hasta este día. Después, se fueron a sus asuntos y a partir de ese momento sus obras fueron buenas.
Es por ello que debe creerse, pero también comprenderse, que su poder no venía de lo que encontraron o del nombre que le dieron, sino de su fe y de su oración. Las cosas continuaron así, y la voluntad dio firmeza a la acción.
Cuando reinaba el rey Alboyne nació Bazalliell, que fue llamado así por Dios antes de su concepción. Este hombre santo sabía por inspiración que los títulos secretos y los símbolos primitivos del principio divino tenían el poder de proteger, y construyó de tal manera que ningún espíritu infernal de destrucción osó quebrantar la obra de sus manos. Así que sus obras se hicieron tan famosas que los dos hermanos más jóvenes del rey del que se acaba de hablar desearon ser instruidos por él en la noble ciencia que él dominaba. A ello consintió a condición de que no la revelaran (oralmente) sin unir (para ello) sus propias voces a la de un tercero. Prestaron juramento y él les enseñó la parte teórica y la parte práctica de la Masonería. Después hicieron su obra. En esta época, los salarios de los masones aumentaron en este reino; se veía entonces a los masones en compañía de reyes y príncipes.
Pero cuando la hora de su muerte estaba cerca, Bazalliell deseó que se le enterrara en el valle de Josaphat, y que sobre (su tumba) se grabara una inscripción conforme a su mérito, lo cual realizaron ambos príncipes. Esta (inscripción) estaba (formulada) como sigue:
- Aquí yace la flor de la Masonería, que, superior a muchos otros, fue el compañero de un rey y el hermano de dos príncipes. Aquí yace el corazón que podía albergar todos los secretos. Aquí yace la lengua que jamás reveló ninguno.
Tras su muerte, los habitantes del lugar pensaron que, con él, los secretos de la Masonería se habían perdido totalmente, pues ya no oían hablar de ellos, y nadie conocía los secretos excepto esos dos príncipes, y durante su recepción habían jurado no revelarlos si no unían sus voces a la de un tercero. Es por ello que debe creerse y también comprenderse que un
secreto tan santo no podía jamás perderse mientras quedara vivo sobre la tierra un buen servidor de Dios. Pues todo buen servidor de Dios siempre tiene y tendrá una gran parte en este santo secreto, aunque los demás ignoren dicho secreto, así como los medios que deben usarse. En efecto, ocurrió en el mundo de esta época lo que ocurrió en la Iglesia samaritana a propósito de Cristo.
Buscaban lo que no conocían. Pero su profunda ignorancia no podía discernir esto, y así todo siguió en las tinieblas y la oscuridad durante los 840 años que duró el éxodo de los hijos de Israel fuera del país de Egipto. En el cuarto año de su reinado sobre Israel, Salomón comenzó a construir la casa del Señor, casa que deseaba construir su padre David, pero que no obtuvo permiso para realizar, pues sus manos eran culpables de las guerras sangrientas (que hacían estragos) en todas partes.
He aquí todo lo que se refiere a los días en que Salomón, su hijo, comenzó a construir la casa del Señor. Es mi deseo que todo el mundo convenga en que todo lo que era necesario aportar para esta santa construcción no provenía (únicamente) de este sabio rey. Todos debemos reconocer esto, so pena de acusar a Dios de una injusticia que ningún frágil mortal osaría reprocharle, y de la que su divina bondad no ha podido hacerse culpable. Leemos ahora en el versículo 13 del capítulo 7 del primer libro de los Reyes que Salomón envió a buscar a Hiram de Tiro. Éste era el hijo de una viuda de la tribu de Neftalí, y su padre era un hombre de Tiro.
(Era) un artesano experto en bronce, lleno de sabiduría, hábil en la realización de todas las obras en bronce.
Llegó ante el rey Salomón y construyó para él toda su obra. La explicación de estos versículos es la siguiente: la palabra hábil expresa la ingeniosidad; en cuanto a la sabiduría y la comprensión, cuando se encuentran reunidas en la misma persona, ésta ya nada tiene que desear. Así, con respecto a este pasaje de la Escritura, debemos convenir en que el hijo de la viuda cuyo nombre era Hiram estaba dotado de una inspiración sagrada comparable a la del sabio rey Salomón, o aún a la de san Bazalliell.
Se saca generalmente de la tradición que hubo durante la erección (de esta Casa) una tumultuosa riña entre los obreros manuales y los masones a causa de los salarios. Para calmar a todo el mundo y facilitar las cosas, el rey en su sabiduría dijo: Estad todos contentos, pues todos seréis pagados de la misma manera.
Dio entonces a los masones un signo que desconocían los obreros manuales, a fin de que aquel que fuera capaz de hacerlo en el sitio de la paga pudiera ser pagado como masón. Los obreros manuales, no conociendo (este signo), fueron pagados como antes. Esto bien pudo pasar así, y si en efecto fue el caso, debemos juzgar como muy llenas de gracia las palabras del sabio rey Salomón, pues debe comprenderse y también creerse (por ellas) que el sabio rey deseaba dar a cada uno lo que merecía.
Comprendo ahora mejor el versículo 7 del capítulo 6 del primer libro de los Reyes, en el que se dice que la Casa fue, durante su erección, construida en piedras ya preparadas antes de ser llevadas al lugar, de tal manera que no se oía ni martillo, ni hacha, ni instrumento alguno de hierro en la casa durante su construcción. Puede deducirse de ello que todo estaba preparado de antemano, pero que no podía ser sacado (de la cantera) sin verificación previa. Y cuando para buscar (un medio de verificación, se removió) cielo y tierra, no pudo entonces encontrarse nada más conveniente que la escuadra, que se convirtió en su signo y que significa lo que debían hacerse el uno al otro. El trabajo continuó y prosperó. Lo que no podía ser bueno era malo. Trabajaron para un buen maestro, y tenían como vigilante al hombre más sabio de la tierra. Por ello, en parte por su mérito, pero aún más en razón de la libre gracia, la Masonería obtuvo un nombre y un
mandamiento nuevo. Su nombre significa Fuerza, a lo cual responden: Belleza; y su mandamiento es el Amor. Leed en prueba (de ello) los capítulos 7 y 6 del primer libro de los Reyes, en los que encontraréis (descritas) las maravillosas obras de Hiram durante la construcción de la casa del Señor.
Cuando todo acabó, los secretos de la Masonería fueron ordenados con justicia como lo están ahora y como lo estarán hasta el fin del mundo, en la medida en que se los comprenda con exactitud. Forman 3 partes cuando se refieren a la santa Trinidad que hizo todas las cosas; forman además 13 ramas en referencia a Cristo y a sus 12 apóstoles; son como sigue: una palabra para el teólogo, seis para el clero y seis para el compañero de oficio, y para estar plena y totalmente de acuerdo, seguir con los cinco puntos de los compañeros franc-masones, que son pie contra pie, rodilla contra rodilla, pecho contra pecho, mejilla contra mejilla y mano en la espalda, cinco puntos que aluden a los cinco principales signos que son la cabeza, el pie, el torso, la mano y el corazón, así como a los cinco puntos de la arquitectura y a los cinco órdenes de la Masonería. Obtienen además su fuerza de cinco (figuras) primitivas: una divina y cuatro temporales, que son como sigue: primero el Cristo, el jefe y la piedra angular; en segundo lugar, Pedro, llamado Kephás; en tercer lugar Moisés, que grabó los mandamientos; en cuarto lugar, Bazalliell, el mejor de los masones; en quinto lugar, Hiram, que estaba lleno de sabiduría y de inteligencia .../...

Graham, por suerte maestro de las logias, además de Enquam Ebo, a 24 de octubre de 1726, a todos y a cada uno de aquellos de nuestra fraternidad que quieran instruirse con esto.

04 diciembre 2017

George Washington


George Washington
22 febrero de 1732 – 14 diciembre 1799
Westmoreland, Virginia - Mount Vernon, Virginia


Nació el a orillas del río Potomac, en la finca de Bridge's Creek, en el antiguo condado de Westmoreland, hoy estado de Virginia, EE. UU. Descendiente de una destacada familia inglesa, oriunda de Northamptonshire. Su bisabuelo, el coronel John Washington, acompañado de su hermano Lawrence, emigraron a la colonia de Virginia en 1656, donde lograron acumular grandes posesiones de tierra. Su padre Agustine, quien estudió en Inglaterra, se convirtió en un señor terrateniente, en donde las explotaciones agrícolas las hacía única y exclusivamente con mano de obra esclava, modo de producción propio de la época, y más tarde probó lucrarse con la extracción del hierro.
Agustine contrajo matrimonio con Jane Butler, quien le dio cuatro hijos, sólo dos de ellos –Lawrence y Agustine– llegaron a la edad adulta; al enviudar se casó por segunda vez con Mary Ball, perteneciente a una importante familia de Virginia, con la que tuvo seis niños más, entre ellos George, el mayor.


No obstante, la ventajosa situación económica de sus padres, prósperos colonos de la región, sólo recibió una educación puramente elemental. Frecuentó las escuelas rurales de aquel tiempo. Entre los siete y los quince años estudió de modo irregular, primero con el sacristán de la iglesia local y luego con un maestro llamado Williams. Alejado de toda preocupación literaria o filosófica, el muchacho recibió una educación rudimentaria, pero sólida en el orden práctico. Igualmente asistió a la escuela de Willansbrerg, ocupándose con prelación al estudio de las matemáticas; conocía la geometría y la trigonometría, y no hablaba otro idioma que el inglés.


En el inicio de su adolescencia ya estaba bastante familiarizado con las faenas de los plantadores como para cultivar tabaco y almacenar uvas. En ese entonces, cuando tenía once años, murió su padre, en 1743, correspondiéndole en herencia la casa y las tierras de Rapphannok, pero continuó viviendo, en «Mount Vernon», al amparo de su medio hermano mayor, Lawrence, un hombre de buen carácter que, en cierto modo, fue su tutor.


A raíz de la muerte de su padre, la familia Washington decide mudarse a Ferry Farm, Condado de Stafford. En su nueva casa, George se familiarizó en un ambiente más grandioso y señorial, ya que Lawrence se casó con Anne Fairfax, una de las grandes herederas de la comarca que solía relacionarse con la alta burguesía de Virginia. Fue allí donde sus dos hermanastros –con la anuencia de su madre quien le impidió ser marinero– o entrenaron para que se convirtiera en un agrimensor. En este proceso de formación, también influyó mucho William Fairfax, suegro de Lawrence quien, además y, a través de sus amistades en julio de 1749 le consiguió el nombramiento como inspector del Condado de Culpeper, Commonwealth, Virginia y después oficial agrimensor (asistente de una expedición para medir las tierras de lord Fairfax en el valle de Shenandoah) vínculo laboral bien retribuido que le permitió adquirir su primera hacienda en ese valle, de las muchas posesiones compradas en el occidente de Virginia. Tres años después se consagró al ejercicio de las armas, que era su inclinación.


En 1751 a Washington le correspondió acompañar a su medio hermano mayor, Lawrence –quien estaba muy enfermo de tuberculosis– a la isla de Barbados con la esperanza de que el clima le ayudaría. En este lugar George contrajo el virus de la viruela que le dejó muchas cicatrices en su rostro. Con todo, Lawrence no mejoró y se vieron obligados regresar a casa («Mount Vernon») en donde finalmente murió en julio de 1752. Por consiguiente, George a los veinte años, se convierte en cabeza de familia, pasando a ser uno de los hombres más importantes y ricos de Virginia, ya que heredó la propiedad de «Mount Vernon», un inmenso latifundio con 8.000 acres (3.237,50 Ha.) y 18 esclavos.




George Washington se unió a la Logia Masónica en Fredericksburg, Virginia, a la edad de 20 años en 1752. Su membresía masónica, al igual que los otros títulos públicos y funciones que realiza, era lo que se esperaba de un joven de su condición social en la colonia de Virginia. Durante la Guerra de Independencia, el general Washington asistió a celebraciones masónicas y prácticas religiosas cristianas en varios estados. También apoyó las Logias Masónicas que se formaron dentro de los regimientos del ejército.
En su primera toma de posesión en 1791, el Presidente Washington tomó juramento de su cargo sobre una Biblia de la Logia de San Juan en Nueva York. Durante sus dos mandatos, visitó a los masones en el Norte y Carolina del Sur y presidió la ceremonia de primera piedra del Capitolio de los EE.UU. en 1793.
Al retirarse, Washington se convirtió en la carta principal de la recién creada logia Alejandría Lodge N º 22, posó para un retrato en su regalía Masónica, y en la muerte, fue enterrado con honores masónicos.
Tal era el carácter de Washington, que casi desde el día en que tomó sus obligaciones masónicas hasta su muerte, lucía el mismo comportamiento en  privado que en público. En términos masónicos, se mantuvo “una paz justa y recta Masónica” y se convirtió en un verdadero Maestro Masón. Washington fue, en términos masónicos, una “piedra viva” que se convirtió en la piedra angular de la civilización americana. Él sigue siendo el hito de las civilizaciones que otros siguen en libertad y la igualdad. Él es “sillar perfecto” de la Masonería en la que innumerables Maestros Masones evalúan en su labor en Logias y en sus propias comunidades.

Historia Masónica de George Washington

1752 - 04 de noviembre Fredericksburg Lodge N º 4 Se Inició como Aprendiz

1753 - 03 de marzo Fredericksburg Lodge N º 4 Pasa a Compañero
04 de agosto Fredericksburg Lodge N º 4 Elevado a Maestro Masón
1778 - 28 de diciembre Día de San Juan Evangelista  – marcharon en procesión Masónica
1779 - 24 de junio celebración de San Juan Bautista  – Marchando con la Unión de América, logia militar de West Point, NY
27 de diciembre Día de San Juan Evangelista – Celebrada con American Militar de la Unión Lodge en Morristown, NJ
1781 - De octubre Según se informa visitó Lodge N º 9 en Yorktown, Virginia con el general Lafayette después de la derrota del general británico Cornwallis
1782 - Hermanos Watson y Cassoul de Nantes, Francia obsequian un presente a Washington,  su mandil masónico con seda exquisita, reconocido por carta de fecha 10 de agosto
24 de junio Celebración de San Juan Bautista  – Machando con la Unión de América, logia militar de West Point, Nueva York.
27 de diciembre Día de San Juan Evangelista – Celebrado con Lodge de Salomón N º 1, Poughkeepsie, NY
1784 - 24 de junio Celebración de San Juan Bautista  – Machando con Alejandría Lodge, Alexandria, VA
24 de junio Se hizo un miembro honorario de Alejandría Lodge N º 39 (Ahora Alejandría-Washington Lodge N º 22) Alexandria, VA
De agosto Presentó un mandil masónico hecho por Madame de Lafayette al General y el Hermano Masón Lafayette
1785 - 12 de febrero Caminó en procesión al estilo del funeral masónico del  Hermano. William Ramsay en Alexandria, VA
1788 - 28 de abril Nombrado Venerable Maestro de Alejandría Lodge N º 22 cuando una nueva carta de la Gran Logia de Virginia fue publicada. Reelegido por unanimidad como Venerable Maestro 20 de diciembre 1788 por un año.
1789 - Fue elegido miembro honorario de Holanda Lodge N º 8, Nueva York, NY
30 de abril Nombrado el presidente de los Estados Unidos utilizando la Biblia de la Logia de San Juan N º 1, Nueva York, NY
1791 - 15 de abril Acogido con beneplácito por los miembros de la Logia de San Juan N º 2, de New Bern, Carolina del Norte
De mayo Recibió los saludos de la Gran Logia de Carolina del Sur por el general Mardoqueo Síntesis, Gran Maestro, Charleston, SC
1793 - 18 de septiembre Como Gran Maestro, George Washington puso la piedra angular para el Capitolio de los Estados Unidos, Washington, DC
1794 - Se sentó para William Williams, retratista, a petición de Alejandría Lodge para hacer un bello retrato.
1797 - 28 de marzo Recibió una delegación masónica de Alejandría Lodge
1798 - 01 de abril Asistió a Alejandría Lodge N º 22 Propuso un brindis en el banquete.
1799 - 18 de diciembre Enterrado en el Monte Vernon con los ritos masónicos, así como los de la iglesia, dirigida por la Logia de Alejandría.