Claves para entender a los Maestros

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24 julio 2026

La Odisea

 

La Gran Obra espiritual en

La Odisea

Vista desde una perspectiva hermética, alquímica y masónica revela que la obra es mucho más que un simple relato de aventuras mitológicas. Para las escuelas mistéricas y la masonería especulativa, el periplo de Odiseo constituye un mapa detallado del perfeccionamiento humano y un tratado de transmutación espiritual.

El concepto mismo del viaje de regreso (nostos) representa el arduo esfuerzo del alma por recobrar la unidad perdida y regresar a su estado celeste original.

Ulises no es simplemente un héroe; es el arquetipo del iniciado masón, y cada isla o encuentro representa un grado que lo purifica. Durante su viaje, el mar simboliza el caos primordial y la materia informe que debe ser dominada, mientras que su nave actúa como el Templo móvil, la logia que acompaña al iniciado en su proceso.

Este perfeccionamiento humano se puede estructurar en varios ejes fundamentales:

 

 

1. El Tríptico de la Iniciación y la Cámara de Reflexión

El desarrollo espiritual en la masonería se estructura en tres fases que Odiseo y su hijo Telémaco experimentan vívidamente: separación, liminalidad e integración.

Separación: Representa el despojo de los “metales” (las ataduras profanas). En la película, esto se manifiesta cuando Odiseo pierde sus naves y a sus compañeros, enfrentándose al aislamiento total. Su viaje exige el desmantelamiento de su antigua identidad, la destrucción de la soberbia (hubris) y la sumisión de su ego ante fuerzas superiores.

 

La Cámara de Reflexión y la Nekuia: La fase de liminalidad encuentra su clímax en el descenso de Odiseo al inframundo (Nekuia), que equivale a la Cámara de Reflexión masónica, una celda oscura donde el candidato confronta su mortalidad antes de recibir la luz. En el cine, los elementos de esta cámara se escenifican claramente:

·       V.I.T.R.I.O.L. (Visita el interior de la tierra...): Odiseo debe navegar más allá del océano físico hacia los bordes de la existencia.

·       Restos óseos y Reloj de arena: Representan la transitoriedad de la materia (reflejada en las sombras de los antiguos reyes de Troya que ahora no son nada) y el flujo imparable del tiempo y la brevedad de la existencia corporal.

 

2. Las Pruebas, los Velos y la Purificación por los Elementos

Antes de recibir la luz y culminar su iniciación, el candidato masón debe ser purificado por los elementos de la naturaleza, lo cual se plasma en las pruebas que Odiseo enfrenta en su viaje:

·       La brutalidad y la ignorancia: El encuentro con Polifemo encarna la lucha contra el “hombre sin medida”, la ignorancia en su estado más bruto.

·       Agua: Simboliza la limpieza de las pasiones irracionales. Al sobrevivir a la vorágine de Caribdis y llegar desnudo y despojado a Esqueria, Odiseo renace de las aguas del océano.

·       Aire: Vinculado al discernimiento intelectual. Cuando Odiseo se ata al mástil de su barco para resistir el canto de las sirenas, dicho mástil actúa como la “plomada” masónica (el eje vertical de la logia), permitiéndole mantener la fijeza del espíritu sin sucumbir a las ilusiones.

·       Fuego: El fuego creador transmuta la materia. Odiseo supera esta prueba al resistir la inercia sensual de hechiceras como Circe y deidades como Calipso, transmutando la pasión devoradora y cruzando el umbral hacia la purificación.

 

3. Personajes como Arquetipos Alquímicos



Personajes como arquetipos alquímicos En este marco esotérico, los personajes funcionan como agentes de la Gran Obra alquímica:

·       Odiseo: Encarna el “oro vil”, la materia prima que debe padecer violentas fricciones, disoluciones y sufrimientos para poder resucitar purificada.

·       Penélope: Personifica la “química nocturna” y el alma humana. Al destejer su sudario en la oscuridad, protege la pureza de la materia del paso del tiempo profano, esperando la llegada de su esposo legítimo.

·       Atenea: La diosa es la deidad protectora (equivalente a la Sabiduría) que guía la totalidad del proceso transmutatorio del discípulo.

·       Tiresias: El profeta ciego del inframundo representa el “fuego de los sabios en el crisol”. Su cualidad hermafrodita alude a las fases de disolución y coagulación (Solve et Coagula) indispensables para fijar el espíritu en la materia.

·       Nausícaa: Simboliza el crisol o vaso donde se realiza la combustión transformadora del náufrago.

 

El Retorno y la Restauración del Orden (Ordo ab Chao)


El regreso a Ítaca simboliza la consagración del templo interior y la victoria del orden frente al caos material representado por los pretendientes. En este clímax narrativo surgen herramientas netamente masónicas:

·       El Arco de Odiseo: Físicamente representa la Escuadra de la Razón. El hecho de que solo Odiseo pueda tensarlo es un triunfo del rigor moral, la justicia, la concentración espiritual y la rectitud sobre las pasiones desordenadas.

·       Las doce hachas: El disparo preciso a través de las hachas alude a la cuerda de nudos masónica y a los doce signos del zodiaco que limitan el templo.

·       El lecho nupcial de olivo: La cama tallada sobre las raíces vivas de un olivo actúa como el eje sagrado y equivale a las míticas Columnas J y B del templo masónico. Estas representan la Fuerza y la Estabilidad cósmica, que sostienen el orden moral y recuerdan que el progreso debe enraizarse en la ley natural.

Al final de su odisea cinematográfica y espiritual, Odiseo deja de ser el soldado soberbio que saqueó Troya. Habiendo sido despojado de sus riquezas y de su ego profano, se enriquece con la luz del entendimiento y logra transmutarse en una verdadera piedra cúbica masónica, pulida, perfecta y lista para encajar en la arquitectura armónica del Universo.

07 junio 2026

EL ARTE DE LO OCULTO XXII - William Fetter Douglas

 

EL ARTE DE LO OCULTO XXII

Un libro de consulta visual para el místico moderno

S. Elizabeth

Ediciones Akal, 2024, Madrid

William Fetter Douglas

(1822-1891)

 


The Alchemist (1855)

 

William Fetter Douglas, puede ser leído en clave esotérica como un constructor de puentes entre la técnica y lo simbólico. Su obra, vinculada al campo del diseño y la representación digital, se inscribe en la misma corriente de transfiguración del cuerpo y la forma en geometría pura, pero con un matiz más arquitectónico y ritual.

 

Lectura esotérica

1. El arquitecto del espacio digital

Douglas puede interpretarse como un hierofante del espacio virtual: sus estructuras gráficas no son meros cálculos, sino templos invisibles, donde la proporción y la simetría evocan la tradición pitagórica. Cada modelo es un mandala geométrico, un mapa iniciático que guía la mirada hacia lo trascendente.

 

2. La geometría como lenguaje oculto

En la tradición hermética, la geometría es la clave del cosmos. Douglas, al igual que Fetter, convierte la técnica en gramática secreta, donde cada vector y cada polígono son sílabas de un alfabeto sagrado. Sus obras pueden leerse como diagramas mágicos, capaces de revelar la estructura oculta del ser.

 

3. El cuerpo digital como doble iniciático

La representación humana en sus trabajos es un cuerpo de transición, semejante al “cuerpo de gloria” de las tradiciones místicas. En el plano esotérico, este cuerpo no es carne ni espíritu, sino información transfigurada, un símbolo del tránsito hacia la era del hombre digital.

 

4. La técnica como rito

Douglas participa de la idea de que la técnica no es profana, sino un rito moderno.

La programación y el diseño se convierten en liturgia numérica, donde el operador es sacerdote y la máquina, altar.

 

Resonancias simbólicas

Platónicas: el modelo digital como sombra de la Idea eterna.

Masónicas: la geometría como fundamento iniciático.

Alquímicas: la transmutación de lo corpóreo en información, semejante a la búsqueda de la piedra filosofal.

 

La obra de William Fetter Douglas, vista esotéricamente, es un acto de consagración tecnológica: convierte el espacio digital en templo, el cuerpo en arquetipo geométrico y la técnica en rito iniciático. Su legado puede integrarse en una liturgia contemporánea como símbolo del hombre transfigurado en número, anticipando la espiritualidad de la era virtual.

 

Las obras más destacadas de William Fettes Douglas (1822–1891) se centran en temas místicos, alquímicos y esotéricos, con una clara influencia del espíritu prerrafaelita. Entre ellas sobresalen The Alchemist (1855), The Rosicrucians (1856), The Summons to the Secret Tribunal (1860) y The Spell (1864).

 

Principales obras

The Ruby Ring (1853) – Obra temprana que muestra su interés por lo simbólico y lo arqueológico.

 

The Execution (1854) – Escena dramática con fuerte carga narrativa.

 

The Alchemist (1855) – Una de sus piezas más célebres, donde el alquimista aparece como figura iniciática, símbolo de la transmutación espiritual.

The Alchemist y The Rosicrucians son claros ejemplos de cómo Douglas convierte la pintura en un espejo de la búsqueda espiritual.

 

Hudibras and Ralph visiting the Astrologer (1856) – Inspirada en Butler, refleja su inclinación hacia lo esotérico.

 

The Rosicrucians (1856) – Considerada una de sus obras maestras en color, con clara referencia a sociedades secretas y místicas.

 

The False Astrologer (1856) – Crítica y fascinación por la figura del astrólogo.

 

The Summons to the Secret Tribunal (1860) – Evocación de tribunales ocultos, con resonancias iniciáticas.

The Summons to the Secret Tribunal y The Rosicrucians evocan la dimensión iniciática, vinculada a la masonería y a la tradición hermética.

 

David Laing, LL.D. (1862) – Retrato académico.

 

The Spell (1864) – Obra que conjuga misterio y simbolismo mágico.

The Summons to the Secret Tribunal y The Rosicrucians evocan la dimensión iniciática, vinculada a la masonería y a la tradición hermética.

 

The Prisoner (1873) – Escena cargada de dramatismo y simbolismo.

 

On the Shores of the Lake of Menteith – Paisaje con atmósfera lírica.

 

Nocturne (1870s) – Serie de óleos con fuerte carga atmosférica.

 

The Bibliophilist’s Haunt (La librería de Creech) – Obra que refleja su interés por los objetos raros y coleccionismo.

  

William Fettes Douglas se distingue por haber integrado misticismo, arqueología y prerrafaelismo en su obra. Sus cuadros no son solo escenas narrativas, sino símbolos iniciáticos que dialogan con la alquimia, la magia y las sociedades secretas. En clave esotérica, cada obra es un rito pictórico, un espejo del tránsito entre lo visible y lo invisible.

 

https://artsdot.com/es/artists/william-fettes-douglas_es/

 El arte de lo oculto XXI                           El arte de lo oculto XXIII

05 abril 2026

La Pascua y la Masonería

 

La Pascua y la Masonería



La Pascua y la Masonería encuentran un punto de conexión profundo en su simbolismo de “paso” y liberación. En su origen hebreo, la Pascua o Pesaj significa literalmente “pasar más allá”, conmemorando la salida de Egipto y la liberación del pueblo judío de la esclavitud. Esta festividad también tiene raíces en ritos ancestrales asociados a la renovación cíclica del cosmos y la transición de las estaciones, celebrados tradicionalmente con sacrificios de corderos y comidas rituales. Por su parte, para el cristianismo, la Pascua representa su fiesta central al celebrar el paso de Cristo de la muerte a la vida, lo cual es el fundamento absoluto de su fe.

 

La Masonería interpreta y adopta este concepto histórico y religioso como un poderoso símbolo de renovación interior y emancipación del cautiverio psicológico. Desde la perspectiva masónica, la liberación se entiende no solo como el fin de una opresión física o externa, sino principalmente como un proceso interno para liberarse de las ataduras impuestas por el mundo profano. Este “paso” se concibe entonces como un verdadero tránsito iniciático, es decir, un proceso de transformación personal que corre de forma paralela al camino masónico de perfeccionamiento continuo.

 

En definitiva, el simbolismo compartido entre ambas corrientes radica en la idea fundamental de transitar de un estado a otro. La Masonería recoge el sentido originario de la Pascua como una renovación espiritual y cósmica, vinculándola estrechamente con los ciclos de la naturaleza y la búsqueda de la armonía. Así, el eje central de este simbolismo es el profundo viaje que lleva al ser humano de la ignorancia al conocimiento, de la esclavitud a la libertad y de la muerte a la vida.

 

Comparación de Significados

Tradición

Sentido principal

Símbolo del “paso”

Dimensión colectiva

Dimensión interior

Judía (Pesaj)

Liberación de Egipto

Paso del Mar Rojo

Pueblo elegido

Fidelidad a la Ley

Cristiana

Resurrección de Cristo

Paso de la muerte a la vida

Comunidad de fe

Salvación personal

Masónica

Emancipación espiritual

Paso de la ignorancia al conocimiento

Fraternidad universal

Renovación interior

 

La Pascua es entendida por diversas tradiciones como un rito fundamental de tránsito y liberación. En el cristianismo, esta festividad representa el centro absoluto de su fe, ya que celebra la resurrección de Cristo y marca el paso definitivo de la muerte a la vida. Desde esta perspectiva, la Pascua posee una profunda dimensión histórica y teológica que se fundamenta en la pasión, muerte y resurrección narradas en los Evangelios, constituyendo un rito comunitario esencial que simboliza la esperanza en la vida eterna. Mientras que esta visión religiosa vincula la celebración a hechos teológicos específicos y a la salvación mediante la fe, otras corrientes le otorgan un enfoque completamente distinto.

 

La Masonería, por su parte, despoja a la Pascua de cualquier dogma religioso y la adapta como un símbolo universal de transformación y emancipación, liberando al individuo del cautiverio psicológico y social. Algunos críticos señalan que la Masonería no celebra esta fecha como un rito religioso tradicional, sino que utiliza su simbolismo para fines estrictamente iniciáticos. Bajo esta lectura masónica, el “paso” se interpreta como un tránsito que lleva a la persona de la oscuridad hacia la luz y de la ignorancia hacia el conocimiento. En este contexto, episodios como la pasión y muerte de Cristo se entienden de forma metafórica como una “muerte simbólica”, es decir, la disolución necesaria del yo profano antes de poder alcanzar la plenitud iniciática.

 

Finalmente, este proceso de profunda transformación culmina en lo que la Masonería considera una resurrección interior. Esta resurrección se traduce en la renovación espiritual del iniciado, quien renace hacia una vida mucho más libre y consciente. De este modo, aunque existen diferencias evidentes entre la interpretación histórica de las religiones y la lectura simbólica de la Masonería, ambas visiones coinciden en valorar la Pascua como el arquetipo supremo de la liberación y el paso hacia una nueva y mejorada existencia.

 

https://www.masoneriadelmundo.com/2017/11/simbologias-de-la-pascua.html

https://www.infocatolica.com/blog/infories.php/1204140400-la-pascua-segun-los-masones

https://masones.blogia.com/2007/041601-primavera-y-pascua.php

https://www.gabitos.com/SecretoMasonico/template.php?nm=1680454089&rsp=2

 

23 enero 2026

Masonería en la Sagrada Familia

 

Masonería en la Sagrada Familia


Existen interpretaciones que señalan la presencia de símbolos masónicos en la Sagrada Familia de Gaudí, aunque no hay pruebas concluyentes de que él fuera masón. La basílica está llena de elementos esotéricos y geométricos que algunos estudiosos relacionan con la masonería, mientras que otros los entienden como expresiones de su profunda fe católica.

 

Principales símbolos atribuidos a la masonería en la Sagrada Familia

Ø  El ojo de la Providencia: Representado en algunos relieves, es un símbolo que aparece tanto en la tradición cristiana como en la masonería.





Ø  Uso de la geometría sagrada: Gaudí empleó proporciones basadas en el número áureo, polígonos y formas geométricas que recuerdan a la simbología masónica de la armonía universal.

Ø  El Alfa y el Omega: el principio y el fin, la primera y última letra del alfabeto griego. El alfa se relaciona al compás de la masonería y el omega con un fuego apocalíptico. Además, el que encontramos en la fachada de la Pasión lo vemos duplicado, uno apuntando hacia arriba y otro apuntando hacia abajo, reafirmando una de las siete leyes del Kybalión, «lo que es arriba es abajo».

Ø  Columnas y capiteles: Algunos capiteles y columnas presentan formas que evocan símbolos iniciáticos, como el pilar central o la dualidad de columnas que recuerdan a Jakin y Boaz en la tradición masónica.

Ø  Estrellas y constelaciones: La presencia de estrellas y referencias astronómicas en las fachadas se interpreta como un vínculo con la tradición esotérica y la masonería, que utiliza la bóveda celeste como símbolo del orden cósmico.

Ø  El laberinto simbólico: La complejidad del recorrido y la multiplicidad de símbolos en las fachadas sugieren un camino iniciático, paralelo a la idea masónica de progreso espiritual.

Ø  Un cuadrado mágico: lo podemos ver también en la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia. La tradición por estos símbolos matemáticos, consistentes en una formación numérica distribuida en celdas formando un cuadrado en el que la suma de cualquiera de sus filas y columnas siempre obtiene un mismo resultado, se puede considerar milenaria, aunque su uso y manifestación proliferó mucho en la Edad Media. El cuadrado mágico que podemos ver en esta obra de Gaudí suma 33, un número mágico o maestro dentro de la masonería y la cábala hermética, pues 33 son los senderos que se deben recorrer para alcanzar la unidad; además, según el cristianismo, 33 es la edad con la murió Cristo, aunque éste sea un dato erróneo según otras comprobaciones.



Ø  Signos del Zodíaco son también simbología esotérica que podemos encontrar en la fachada de la Encarnación o del Nacimiento de la renombrada basílica. En este caso encontramos los seis primeros signos, de Aries a Virgo, simbolizando un proceso de fuerza y renacimiento, el paso de la ignorancia a la sabiduría. Se pueden encontrar en muchas catedrales con tintes esotéricos y en los techos de muchas logias masónicas su presencia es habitual.

Ø  La Cadena simbólica de la masonería es un símbolo que se practica al final de cada ritual o reunión para significar la unión fraternal y la solidaridad que permite la unidad de la hermandad. Es también una forma de evocar al bien de la humanidad. En la zona del Calvario del Parque Güell podemos encontrar plazoletas aisladas con esta cadena de confraternización masónica representada, lugares donde muy posiblemente se reunían los masones de la burguesía catalana.

 

 

Debate académico y religioso

Ø  Visión católica: Para muchos historiadores y teólogos, Gaudí fue un católico ferviente, y todos los símbolos deben leerse en clave cristiana.

Ø  Interpretación esotérica: Otros investigadores, como Carlos Mesa, sostienen que la abundancia de símbolos geométricos y universales apunta a una influencia masónica o al menos a un diálogo con el pensamiento esotérico de su tiempo.

 

La Sagrada Familia es un templo profundamente polisémico; su riqueza simbólica permite lecturas múltiples. Aunque no hay evidencia documental de que Gaudí perteneciera a la masonería, sí es cierto que en su obra aparecen símbolos compartidos por la tradición cristiana y la masónica, lo que ha generado un debate que sigue abierto.

 

 

Elementos

Lectura cristiana

Lectura masónica/esotérica

Ojo dentro de un triángulo

Representa la Providencia divina, Dios que todo lo ve.

El “Ojo que todo lo ve”, símbolo central de la masonería.

Columnas dobles en la fachada

Referencia a la solidez de la fe y a los pilares de la Iglesia.

Evocación de Jakin y Boaz, columnas del Templo de Salomón en la tradición masónica.

Geometría sagrada (número áureo, polígonos)

Expresión del orden divino en la creación.

Uso de proporciones iniciáticas, reflejo del “Gran Arquitecto del Universo”.

Estrellas y constelaciones

Símbolos de la creación y la gloria de Dios.

Lectura astrológica y cósmica, vinculada a la bóveda celeste masónica.

Laberinto simbólico del recorrido

Camino espiritual hacia la redención.

Paralelo al viaje iniciático del masón hacia la iluminación.

Capiteles con formas vegetales

Naturaleza como obra de Dios.

 

Naturaleza como símbolo alquímico y de transformación espiritual.

 

Ambigüedad simbólica: Muchos símbolos son compartidos por la tradición cristiana y la masónica, lo que permite lecturas múltiples.

 

Gaudí y la fe: No hay pruebas de que Gaudí fuera masón; su catolicismo era profundo. Sin embargo, estaba inmerso en un contexto cultural donde la geometría, el esoterismo y la masonería circulaban como lenguajes simbólicos.

 

Resultado: La Sagrada Familia funciona como un palimpsesto simbólico, abierto a interpretaciones tanto litúrgicas como iniciáticas.

 

 

https://www.espaciomisterio.com/ciencia/7-simbolos-masones-en-la-sagrada-familia-y-la-obra-de-gaudi_18828

https://www.lavanguardia.com/participacion/las-fotos-de-los-lectores/20230907/9208387/enigmatica-simbologia-sagrada-familia.html

 

12 octubre 2025

Necochea y la masonería

 

La fundación de Necochea

y la masonería

 


https://youtu.be/tJ-5jld9-ME

 

Necochea

“Tendríamos que sentirnos orgullosos de Necochea porque es una ciudad que se fundó sobre valores éticos y morales “

José Canelles, integrante de la Logia Masónica Sol Argentino pasó por Código Abierto en K2 Radio.

Allí se refirió a la influencia de la masonería en la fundación de Necochea.

Canelles explicó que se “ha demostrado históricamente que nuestros hermanos masones de finales del Siglo XIX con la Logia Sol Argentina de ese momento, fundamentalmente estaban nutridos por aquellos fundadores como Ángel Murga, Victorio De la Canal que fueron los precursores junto con otros que también contribuyeron al éxito de esta patriada porque acá no había absolutamente nada”.

Luego explicó que “esto se desarrolló en función de las actuaciones que hicieron nuestros hermanos masones en la ciudad de La Plata, juntamente con el gobernador Dardo Rocha, que también era masón, Aristóbulo del Valle, que era diputado provincial, también estaba Enrique Moreno y desde esa época hasta la fecha nosotros reivindicamos el 12 de octubre que fue la creación de la ciudad”.

Otro dato histórico que dio fue que el acta de fundación se realizó a mano en un libro de almacén que hoy está en poder de la Municipalidad.

“Lo que nosotros queremos transmitir es que esos valores de ayuda y solidaridad que existían en esa época tendrían que volver a la sociedad”, sentenció Canelles para después indicar que “Tendríamos que sentirnos orgullosos de Necochea porque es una ciudad que se fundó sobre valores éticos y morales y hoy es lo que, a veces, falta”.

Por último, contó que “esta fecha es muy importante para la Logía, porque el Monumento que la Masonería le dio a la ciudad, en la plazoleta de 58 y 55, está cumpliendo 10 años y destacó que “Necochea es la única ciudad fundada por masones a diferencia de La Plata que fue diseñada por masones”.

https://alertaalejandro.com.ar/2025/10/10/tendriamos-que-sentirnos-orgullosos-de-necochea-porque-es-una-ciudad-que-se-fundo-sobre-valores-eticos-y-morales/

20 septiembre 2025

ILEC

 

Instituto Laico de Estudios Contemporáneos (ILEC)

"Desafíos contemporáneos del libre pensamiento: un espacio para reflexionar sobre la libertad de conciencia y el laicismo en la vida democrática"

Rosario-Argentina

20 de setiembre de 2025



Cronograma de la Jornada “Desafíos Contemporáneos del Libre Pensamiento”

16:20 h – Dr. Leandro Batalla

Actualidad y laicismo en Santa Fe. Reforma constitucional.

16:40 h – C. de M. Sonia Oyola

Religiosidad en contextos de privación de la libertad en la provincia de Santa Fe.

17:00 h – Dra. Mariana Martínez Bellinzona

Medidas de protección excepcional en infancias y adolescencias y laicismo en la provincia de Santa Fe.

18:00 h – Dra. Karina Elmir

Sobre cómo queremos morir: reflexiones sobre muerte médicamente asistida y eutanasia.

18:20 h – Dra. Marcela Mancini

Entre el deseo y el derecho: feminismos, laicidad y autonomía de decisión.

18:40 h – Dra. María Silvina Radcliffe

Gestación subrogada: derechos y dilemas.

19:30 h – Lic. Sebastián Sfriso

La disidencia como método: feminismo y librepensamiento en perspectiva histórica.

19:50 h – Jesica Mansilla

Pro G.M. del Gran Oriente Simbólico Femenino de la República Argentina.
Masonería, arte y ciencia: una praxis metódica de vanguardia como lugar de encuentro de una extensa conversación.

20:10 h – Ramiro Dall’Aglio

Pro G.M. de la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones.

 

https://lt3.com.ar/rosario-sera-sede-de-un-encuentro-para-pensar-los-desafios-contemporaneos-del-libre-pensamiento/

 

https://www.instagram.com/p/DOtJv9QDX68/

 

29 marzo 2025

Masonería y orden del temple

 

Conferencia 'Masonería y orden del temple. Mitos de ayer actualidad de hoy'

9 de abril 2025

19:30hs.



 

 

 

 

20 enero 2025

REMBRANDT

 

REMBRANDT

Y SUS SECRETOS

 

Como muchos de los artistas no dejó ningún tipo de documentación sobre sus obras, por lo que la interpretación muchas veces gira en torno a diferentes especulaciones que cada uno puede hacer sobre ellas.

En este caso está la investigación de la Universidad Arion, en Boston, Zhenya Gorshman realizó su artículo “Rembrandt: Turn of the Key”. para desentrañar los misterios de masonería y sectas religiosas que el pintor parecía profesar, en este texto se mostrarán los diferentes indicios que parecen indicar que cada trazo del pintor no era, para nada, al azar.

 

… hágase la luz

Uno de los rasgos más característicos del pintor fue el contraste entre luz y oscuridad que marcó no sólo su obra, sino una época. Es verdad que la luz se convirtió en uno de los elementos más relevantes para las pinturas y el arte de ese entonces, pero también es un elemento fundamental de la masonería. La luz es un símbolo masón que representa la verdad divina que ilumina el camino de la vida en constante peregrinaje. Sin la oscuridad, nadie puede ser iluminado. Una cosa debe preceder a la otra, tal como la noche que precede a la mañana. Goethe era un conocido miembro de los masones y Rembrandt era su pintor favorito. De hecho, Goethe adquirió un grabado de Rembrandt conocido como “El alquimista” para ilustrar la primera edición de Fausto en 1790 y una de sus líneas más fa mosas: “Existe una fuerte sombra donde hay mucha luz”, muestra el espíritu masón en todo su esplendor. Tal vez perfeccionaba su técnica pictórica, pero lo que se cree es que, en realidad, expiraba el simbolismo de la luz y la oscuridad de esta tradición esotérica.

 

Su nombre

Su nombre de pila es en realidad Rembrant, sin la ‘d’. Después de 1633 insistió en añadir la letra a su nombre aunque en muchos documentos aún carecía de ésta. En menos de 10 años cambió totalmente su firma y esto puede deberse a que, en realidad, esa firma se convirtió en un reflejo claro de su identidad. Como si se tratara de dos palabras diferentes, Rembrandt firmaba su nombre con un Rem, precedido de un Brandt. Un diccionario flamenco antiguo muestra el significado de ambas palabras: brandt significa luz mientras que rem quiere decir obstrucción. Probablemente el pintor cambió su nombre para que, igual que en la simbología masona, su nombre también estuviera compuesto por los dos opuestos.

 

Los tres puntos secretos

Después de su nombre, en muchas ocasiones el pintor agregaba una letra “f”. Muchos lo atribuyen a la locución latina fecit, que significa “hecho por”. Otros creen que, hombre de múltiples significados, Rembrandt también intentaba hacer énfasis en la fraternidad, tal vez no de hermanos, sino de una sociedad fraternal, tan parecida a la de las universidades norteamericanas.

Además, después de la “f” agregaba tres puntos. Albert C. Mackey realizó una enciclopedia de Masonería en la que asegura que las abreviaturas masonas se distinguen por el uso de tres puntos colocados en forma triangular después de las letras. Es algo así como comunicación en código hacia otro hermano masón. La efe se refiere, efectivamente, a hermano. Como dato curioso, en Francia, de hecho, a los masones se les llama Les Frères Trois Points o los hermanos de los tres puntos.

Rembrandt era bastante creativo para colocar su firma. Normalmente añadía su nombre en superficies de piedra, como en su cuadro “Samson threatened his father-in-law”. Los rituales y leyendas nos muestran a la piedra como un símbolo predominante; desde el aprendiz que se encarga de pulir la piedra con un martillo y un cincel, hasta la culminación de los rituales, las piedras aparecen en los diferentes grados masones. Después de la ceremonia de iniciación, se le dice al nuevo hermano masón que representa la piedra angular sobre la que debe construirse el tempo espiritual de la masonería.

Además, los masones del real arco crean una firma o marca que tallan en piedra y que sirve como identificador personal. En numerosas ocasiones, Rembrandt pone la firma en sus cuadros como si estuviera escrita en piedra.





 

Conócete a ti mismo

Todos esos cuadros que se convirtieron en una gran contribución a la pintura, también son un fuerte símbolo de los rituales masones y su principio de “examinación interior”. Los masones buscan cultivar la individualidad antes de ajustarla a estructuras preexistentes. La tarea de cada uno de sus miembros es pulir y cultivar su espíritu para entender sus defectos y alcanzar la perfección. Se cree que grandes mentes independientes como Franklin, Mozart, Wilde o Voltaire pertenecieron a los grupos masones. Pocos pintores lograron desarrollar esa introspección penetrante como Rembrandt. Entre 1627 y 1631 se retrató unas 20 veces y en 40 años, con diferentes técnicas, realizó unos 75 autorretratos.

 

¿Me estás mirando?

¿Qué hay más allá del rostro en los autorretratos de Rembrandt?

En la pintura holandesa del siglo XVII, a menudo hay múltiples metáforas. Sabemos que hay que mirar detrás de los objetos ordinarios para leer un significado más profundo o sacar una lección moral. Los gestos, la ropa, los fondos, las poses, la dirección de la mirada y los colores pueden ser indicadores de un significado que el artista está transmitiendo al espectador. Desafortunadamente, con el tiempo, estos mensajes con frecuencia se malinterpretan o se pasan por alto. A menudo, los mitosse asocian a las pinturas a lo largo de los siglos. Sin embargo, el meollo del asunto suele residir en una observación engañosamente básica de la obra de arte. Veamos más de cerca el Autorretrato de Rembrandt (1636-38), ahora en el Museo Norton Simon. A primera vista, es un retrato de busto bastante tradicional.

Rembrandt se retrata a sí mismo con una boina de artista, con una mirada perforante, que puede decirse que examina al espectador o, por el contrario, perfora su propia imagen en el espejo. Uno apenas detecta el indicio de una mano escondida en la solapa de la chaqueta.

El efecto de claroscuro ilumina el rostro, invitando al espectador a escudriñar la personalidad, ya que oscurece el gesto de la mano, haciéndolo fácilmente imperceptible. Recuerde que es de la oscuridad de donde nace el conocimiento. Este gesto puede resultar familiar, para algunos el gesto de la mano escondida es una señal de masón.


Escrito en piedra...

Un aspecto de la preocupación de Rembrandt por el autoexamen se extiende a su tratamiento poco ortodoxo de la firma.

Sus firmas van más allá del propósito básico de reivindicar la autoría y pueden verse como una extensión de la autorrepresentación o autoinserción. La mayoría de las veces, la colocación de su firma dirige deliberadamente la atención del espectador a los aspectos clave de su obra, por ejemplo, en la planta de los pies de Cristo en su Jesús en la cruz de 1631, en una prenda que sostiene al niño llevado por el águila en El rapto de Ganimedes (1635), y en el pedestal en Aristóteles con un busto de Homero de 1653.

Además, Rembrandt añade insistentemente su nombre a las superficies de piedra, por ejemplo, en la base de una columna en la pintura de Sansón amenazó a su suegro, y en la

piedra en bruto en El rapto de Europa.

En el ritual y la leyenda masónica, la piedra (como se podría esperar) juega un papel principal. Empezando con el nuevo aprendiz, a quien se le confía pulir la piedra en bruto con martillo y cincel, y culminando con las piedras de diversas formas que aparecen en el Grado de Maestro Masón, casi no hay una ceremonia en la masonería que no esté relacionada de alguna manera con la piedra. Es digno de mención que después de completar la ceremonia de iniciación, el nuevo Hermano es colocado en una posición particular dentro de la Logia y generalmente se le dice que representa la piedra angular sobre la que debe construirse el Templo espiritual de la masonería. Además, cuando se une a la Masonería del Real Arco, se le pide al iniciado que cree una “marca” de firma que sirve como un identificador personal tallado en piedra. En numerosas ocasiones, Rembrandt coloca la firma en sus cuadros como si estuviera escrita en piedra para que el espectador reflexione al respecto. Es importante reconocer esta elección deliberada, que va más allá del uso utilitario de la firma con fines de identificación de la obra del artista.

 

Todos los caminos conducen a...?

Rembrandt tenía varias fuentes para su búsqueda esotérica. Una de ellas fue su fascinante relación con Menasseh Ben Israel, o Manoel Dias Soeiro, quien fue un rabino portugués, cabalista, erudito, escritor, impresor, editor y fundador de la imprenta hebrea en Ámsterdam en 1626. Rembrandt tomó prestados conceptos de la cábala para numerosas pinturas y grabados, como El banquete de Belsasar, y se especula que tuvo acceso a símbolos esotéricos a través de Ben Israel.15 Hubo una colaboración más evidente cuando Ben Israel encargó a Rembrandt que creara cuatro ilustraciones para su publicación Piedra Gloriosa: David y Goliat, La visión de Daniel de las cuatro bestias, La escalera de Jacob y La imagen vista por Nabucodonosor, publicada en 1655. En combinación, tenemos la roca glorificada (el tema de este volumen y uno de los símbolos más importantes para los masones), el préstamo de la cábala y la solución geométrica. que se utiliza para representar la relación entre Dios y los hombres. Las cuatro imágenes son muy indicativas de las preocupaciones masónicas. En concreto, me gustaría centrar la atención en la Visión de Daniel. Aquí debemos buscar: (1) círculos concéntricos que rodean la figura divina en la parte superior; y (2) una forma de brújula que se extiende desde el óculo, un símbolo de la divinidad, apuntando hacia la Tierra.

Estas dos aplicaciones geométricas recuerdan mucho a un concepto masónico clave que describe a Dios como El Gran Arquitecto. Las herramientas básicas de medición, un compás y la escuadra, se consideran los dos símbolos principales de la geometría sagrada. Además, el círculo como producto del compás se convierte en un símbolo de lo divino y lo creativo.

Es digno de mención que las líneas de la brújula que irradian desde el óculo y la figura de Dios en la parte superior llegan hasta el suelo para tocar la firma de Rembrandt. Rembrandt subraya así la conexión entre los dos creadores en esta imagen: Dios y el Artista. También es fascinante que cuando se reimprimió el libro se encargó a un artista diferente (probablemente sin que Ben Israel lo supiera) que copiara los grabados de Rembrandt. Si bien se replicó La visión de Daniel, se modificó eliminando la imagen de Dios y las líneas brújulas. ¿Fue demasiado controvertida la solución visual de Rembrandt?

 

El símbolo Rosacruz

En el grabado “El alquimista”, la misma que adquirió Goethe, Rembrandt representa una revelación radiante rodeada de tres círculos en medio del aire. La revelación incluye una inscripción secreta que después de usar un espejo se ha descifrado como un anagrama latino que deletrea el nombre de Dios. En medio de la rueda se encuentra una cruz que se divide en cuatro secciones y las clásicas letras latinas INRI. Según el profesor de literatura y humanidades David Lyle Jeffrey, la visión e inscripción que realiza Rembrandt tiene gran significado entre los masones. Además del significado que todos conocemos del INRI, para los masones significa Igne Natura Renovatur Integra (el fuego sagrado masón que es capaz de regenerar la humanidad). Además, la Cruz Rosacruz y el símbolo de Rembrandt tienen los mismos elementos: los tres círculos concéntricos, la cruz en medio y, por supuesto, el INRI.

 

https://redespress.wordpress.com/2020/06/01/rembrandt-el-pintor-que-escondio-secretos-de-masoneria-en-sus-pinturas/