Claves para entender a los Maestros

20 marzo 2015

31º Gran Inspector Inquisidor Comendador

31º Gran Inspector Inquisidor Comendador







La examinación conduce al juicio en el acto de la dispensación de justicia. Esto mantiene las relaciones entre hombres. Sostiene la balanza en equilibrio entre nación y nación, el hombre y su familia, hombre y hombre y los intere

“Examinación es la palabra clave de este grado. Toda persona, y más especialmente, todo masón debe ponderar un auto-examen de las actividades del día con devoción y sobriedad. Los males cometidos hoy se deben evitar y ser corregidos mañana. Cada día debe derramar algo de luz para nuestra futura orientación. Luego, al pasar el tiempo, nuestro carácter será formado y fortalecido de tal manera que el mundo pronunciará su juicio e instintivamente dirá: “He ahí un buen hombre pues él es Masón”.

 ses del individuo que son a veces antagónicos de modo que los derechos que están en conflicto puedan resolverse imparcialmente.

La justicia debe ser practicada y exigida para todos. Es una demanda humana universal. La administración de justicia entre contendientes en controversias no es una ciencia exacta y puede errar, pues motivos y acontecimientos secretos son retenidos en el interior del hombre. Pero si continuamente intentamos a practicar la justicia en nuestras vidas diarias podríamos hacer del mundo un mejor lugar. Al hacerlo, sabemos que un acto justo tiene apoyo de Dios.


Este grado se basa en parte en el Libro de los Muertos. La leyenda del Dios egipcio, Osiris, relataba de la vista de causa y juicio final de cada alma después de la muerte en un tribunal supremo. Los jueces decisivos eran Osiris, su esposa, Isis, Nebtei, Atum y Anufu. El Maestro de Ceremonias era el cabeza de chacal Horus, quien condujo el alma durante y después del juicio. Los consejeros y jueces buscaron y evaluaron el alma con preguntas penetrantes. Desarrollaron a veces una “confesión negativa”; es decir, el fracaso en vida de hacer más que meramente adherirse a la letra muerta de la ley. Respuestas personales eran requeridas por los actos y por la falta de actuar.
El caballero Kadosh busca aumentar su experiencia y promover las oportunidades de servicio aprendiendo el significado del “juicio” que hay sobre si y otros. Escucha como el alma de Cheres, hijo de Suphis, el símbolo de nuestra mortalidad, es traída frente a la cámara de los muertos. Él aprende la medida de justicia y los principales deberes de un juez. Las escenas dramáticas escenificadas en el grado son verdaderamente notables y contienen muchas guías para la vida diaria. ¿Qué podía ser de más importancia que el destino eterno del alma?


El 31º Grado es el primero de los Grados Administrativos, llamados así porque “la administración de una familia, vasta o modesta, debe recaer sobre tres principios: Justicia, Organización y Dirección”. 

La Justicia preside el 31º, la Organización el 32º y la Dirección el 33º y último. 

Pero, para evitar una interpretación limitada, es de considerar que se trata de tres Grados absolutamente iniciáticos, cada uno de los cuales, tiene sus propios Ritos, Símbolos y Misterios. Pero, conducen progresivamente al ápice de la Pirámide Escocesa, representada en el 33º Grado, Grado de síntesis que recoge los 32 grados que lo preceden. 

Estos Grados también se denominan “Grados Blancos”. 

“El Grado de Gran Inspector Inquisidor Comendador constituye una etapa iniciática de un nivel muy alto, caracterizado por un estado de conocimiento y de realización espiritual que le da a la acción del Caballero Kadosch una dirección conforme a la de la Ley Universal, a la de la Evolución y la del Plano del Gran Arquitecto del Universo”. 

Por ello, en el Soberano Tribunal del 31º Grado se concibe a la Justicia en un sentido cosmogónico como Equilibrio y Armonía, es decir, en un plano espiritual, por lo que no se juzgan ni los errores humanos ni sus efectos y mucho menos las causas e intenciones de los que los cometieron. Porque si hay tal Armonía y Equilibrio, cada cosa estaría en su lugar; como diría Tomás de Aquino: “Una cosa no es justa porque Dios lo quiere, pero Dios lo quiere porque es justa”.


Solo de esa forma, los contrarios podrán convertirse en una Unidad. 


Los Libres Masones investidos con el 31º Grado se reúnen en una asamblea denominada Soberano Tribunal; administran la Justicia Masónica en el ámbito del Rito y custodian la pureza de su Doctrina (una “conversación sobre la Doctrina gnóstica”, relata Farina). 

La práctica del Grado está evidentemente representada en los Símbolos colocados sobre el Altar de los Juramentos: la Escuadra que, representando la rectitud, sirve para rectificar; el Compás que, determinando los límites, sirve para adaptar y ajustar; la Balanza que, representando la Justicia y el Equilibrio sirve para pesar los “pro” y los “contra”; la Espada que, representando la Verdad, sirve para actuar correctamente; dos Puñales, uno para proteger a los inocentes y otro para castigar los perjuros; la Cruz Teutónica para recordar que los Caballeros actúan al servicio del Bien, del Verdadero y del Justo. 

La enseñanza del Grado está contenida en la fórmula del juramento”.[1]

INSTRUCCIONES
Títulos: La Cámara se denomina Soberano Tribunal.
Está compuesta de:
Ø  El Perfectísimo Presidente (nombrado por el Sob. Gr. Com. Gran Maestro).
Ø  Primer Gran Inspector.
Ø  Segundo Gran Inspector.
Ø  Gran Orador.
Ø  Gran Canciller.
Ø  Gran Guardián.
Ø  Gran Maestro de Ceremonias.
Ø  Clarísimos Hermanos.

Orden: Manos cruzadas sobre el vientre.

Señal:
Pregunta: Manos cruzadas sobre el vientre.
Respuesta: Manos cruzadas sobre la cabeza con las palmas hacia afuera (llamado también, signo de equidad).
Tocamiento: Aproximar recíprocamente los pies derechos hasta que se tocarse las rodillas; agarrarse con las manos izquierdas y golpear (con la derecha) el hombro derecho del homólogo.
Palabra sagrada: Uno dice JUSTICIA y el otro responde: EQUIDAD. Luego, ambos gritan: ¡QUE ASÍ SEA!
Hora de apertura de los trabajos: La de la Verdad en acción.
Hora de clausura de los trabajos: La Paz y la Armonía reinan

JURAMENTO
Yo_________________________________________ (nombre y apellido)
JURO obedecer todas las Leyes y todos los Reglamentos del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
JURO no admitir al 31º grado a hombres que no sean virtuosos, inteligentes, instruidos y honestos.
JURO examinar, con la más escrupulosa diligencia, cada causa en la cual deba proferir una decisión; escuchar con atención cada argumento y buscar la Verdad sin tregua y cansancio.
JURO no pronunciar sino sentencias puras, justas, ecuánimes y clementes, y no juzgar nunca alguna causa en la que la amistad, la enemistad o el rencor personal me imposibiliten en algún caso, en el que no pueda considerar con tranquilidad, escuchar con paciencia y decidir con imparcialidad.
JURO no dejar nunca que la riqueza, el poder, el Estado o el ascendente influyan como quiera que sea sobre mis decisiones.
JURO considerar siempre a cada hombre al mismo nivel: los inocentes pueden ser exonerados y los reyes castigados.
JURO no ejercer algún poder cuya jurisdicción sea dudosa y no tratar nunca de adaptar las leyes a casos en los que no regule de forma clara y precisa.
JURO tomar por inocente a quien no demuestre ser un reo y darle a cada acusado el beneficio integral de cada duda razonable.
JURO finalmente, considerar las penas iniciáticas como un medio, no como un fin.
JURO fidelidad y obediencia al Supremo Consejo del 33º y último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado.
Perf. Pres. Hermano (nombre y apellido) ¿Lo jura?
(Respuesta del candidato)
Tomo acta de su juramento.
(da un golpe con el mango de la espada)
AD UNIVERSI TERRARUM ORBIS SUMMI ARCHITECTI GLORIAM, en nombre y bajo los auspicios del Supremo Consejo del 33º y Último Grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, y en virtud de los poderes a mi conferidos, los recibo y proclamo Gran Inspector Inquisidor Comendador y los invisto con todas las prerrogativas que los Libres Masones reconocen para tal Grado.
(música dulce)
● - ●●● -●● ●● - ● (nueve golpes con el mango de la espada)
A ustedes, Clarísimos Hermanos míos, les entrego estas insignias.
Pónganselas y vayan a su lugar (entre las columnas).
Clarísimos Hermanos míos 1º y 2º Gran Inspector, es la hora en la que los tres hacemos sonar la batería del grado.
(con el mango de la espada)
Perf. Pres. -●–
1º Gran Inspector-●●–
2º Gran Inspector-●●●● –
Perf. Pres. -●-
Clarísimos Hermanos míos, reconozcan como Grandes Inspectores Inquisidores Comendadores a los Hermanos que están entre las columnas y aplaudan su elevación con la batería del Grado.
Clarísimos Hermanos, de pie y al Orden.
A mí por el signo y por la batería (o-ooo-oooo-o).
(prosigue)
Clarísimos Hermanos, siéntense, y ustedes, Hermanos nuestros, recién elevados al 31º Grado, acérquense al Clarísimo Hermano Gran Canciller, para escuchar las instrucciones necesarias. Después de ello, se sentarán al pie del Oriente, en la Columna del Norte.
(prosigue)
Le doy la palabra al Clarísimo Hermano Gran Orador para que le de la bienvenida a los nuevos Hermanos.[2]


Veamos el aspecto numerológico del grado, el 31 es un número especial, primo, indivisible salvo entre sí mismo y la unidad. Además 3+1 = 4, que implica estabilidad, sostén y equilibrio de pares de opuestos. Mismo número que aparece en las palabras que conforman su propio nombre.

Inquisidor, proviene del latín inquirere, que puede ser traducida como aquel que busca o inquiere y se utilizó vastamente durante el oscurantismo del medioevo, en donde había distintos tipos de funcionarios inquisitoriales en torno a la estructura de la religión católica, a saber: teólogos calificadores, familiares o fiscales denunciantes y alguaciles. Había, asimismo, fiscales y defensores. En tales épocas existieron los siguientes tipos de inquisidores:

Inquisidor general. Era el supremo inquisidor a cuyo cargo estaba el gobierno del Consejo de Inquisición y de todos los tribunales.

Inquisidor apostólico. Era el nombrado por el inquisidor general para entender en los negocios pertenecientes a la Inquisición.


Inquisidor ordinario. El obispo o el que en su nombre asistía a sentenciar en definitiva las causas de los reos de fe.


Inquisidor general o gran inquisidor (Inquisitor Generalis) fue la máxima autoridad oficial de la inquisición española. Ocupando dicho cargo encontramos al dominico, Tomás de Torquemada.


Comendador, de acuerdo con el diccionario solía ser un título que se otorgaba al Superior de ciertas órdenes religiosas, como la de la Merced. En otro contexto, también se le señala como tal a un caballero que tiene encomienda en alguna de las órdenes militares. Es decir, una misión por cumplir. Por ejemplo, un comendador militar era el cargo que tenía la misión de brindar seguridad militar a los siervos a él encomendados. En este caso no puede ser interpretado sino como una denominación administrativa (concebida desde la propia etimología: ad minister) propia del último ternario de grados que son colofón del R.·. E.·. A.·. y A.·.


La palabra Juez considero ha sido ampliamente analizada durante el resto de la carrera Mas.·. de todos los presentes, pero no considero de más señalar que es aquella persona que resuelve una controversia o que decide el destino de un imputado, tomando en cuenta las evidencias o pruebas presentadas en un juicio, administrando justicia.


Entonces un Gr.·. Juez Inquisidor Comendador, estará avocado a brindar justicia en el Sob.·. Trib.·., con base en las evidencias que llevan ante él los Iinsp.·. (observación), siendo encomendada tal labor por el U.·. T.·. O.·. A.·., con correspondencia espiritual en el M.·. S.·. interior que habrá de guiarle y elevarle para realizar con dignidad y transparencia tal labor.


Asimismo, la aparición reiterada de los Iinsp.·., dentro de las denominaciones brindadas a los Ddig.·. en este Gr.·. no me es indiferente, y al respecto señalo que inspección proviene del latín "inspectio", que se dice proviene de la palabra speculum, formada de specio (mirar) y el sufijo instrumental (culum), que en nuestro caso se traduce literalmente por "observar" y hace referencia a la acción y efecto de inspeccionar (examinar, investigar, revisar). Se trata de una exploración física que se hace generalmente a través de la vista. 


El objetivo de una inspección es encontrar evidencias significativas que indiquen normalidad o anormalidad respecto a parámetros definidos por la normatividad. El inspector es el ordinario ejecutor de tal procedimiento, contando con atribuciones para desempeñar su tarea, redactando un expediente de lo encontrado y brindando un veredicto al respecto de lo sucedido, siempre apegado a la Ley.


En este Gr.·., ambos Iinsp.·. tienen sobre su mesa una Cruz Ansata o Ansada (conocida como Anj (ˁnḫ) , dibujada como ) símbolo de la vida, utilizada desde la cultura egipcia para representar una llave de la vida. También conocida como símbolo del renacimiento, por poseer un Tao alegórico del falo masculino en la parte inferior, mientras que el orificio superior evocaría al pubis o útero femenino. En pocas palabras, el Insp.·. posee la capacidad de, con su veredicto, permitir la reivindicación del injustamente condenado ó en su caso, de hacerle pagar la pena justa de acuerdo con su accionar incorrecto.


Asimismo, los Ssig.·. son reveladores, al ser el de Or.·. mantener las manos cruzadas sobre el vientre, en señal de protección de nuestros centros de energía, evitando externalidades que puedan generar disturbios viscerales que influyan en el buen juicio del Il.·. H.·. que ostente el Gr.·.


El Sig.·. de Eq.·., que consiste en tener las manos cruzadas sobre la cabeza, con los dedos extendidos y las palmas hacia afuera, no es ni más ni menos que el Sig.·. de Soc.·. de la Mas.·. Simb.·., hallándose con ello una explicación de la misma, resultando ser una demanda de justicia emitida por el Q.·.H.·. que se encuentra en desgracia, sabedor de que la suerte temporal que le acongoja no es precisamente equitativo al resultado de sus acciones, siendo una especie de prueba que espera solazar con el apoyo de los Qq.·. e Iil.·. Hh.·. que se encuentran esparcidos sobre la faz de la Tierra y sin duda acudirán a su llamado.

Finalmente recordemos que en este Gr.·., se abren trabajos en cuanto “aparece el crepúsculo matutino”; para impedir las contravenciones a las leyes de la Mas.·., aplicar éstas en todos los casos, estricta e imparcialmente, reprimir los abusos y cuidar que ningún Q.·.H.·. se aparte de sus deberes. Más allá de las implicaciones astrológicas de tal hora, me parece que al finalizar los Ttrab.·. Pprof.·., el Gr.·. Juez Inquisidor Comendador debe abrir trabajos en su fuero interno y analizar con imparcialidad todas sus acciones, palabras y pensamientos del día, para brindar un veredicto a sí mismo y poder sublimar su conciencia con el ejercicio reiterado de su encomienda.


De la misma manera, los Ttrab.·. se cierran “cuando han cumplido con todos sus deberes”, pero puesto que ningún mortal cumple siempre con todos sus deberes y sus trabajos, sólo terminan en la tumba; para que jamás procedáis con injusticia y evitéis siempre todo prejuicio y parcialidad. A ello y mucho más nos invita el análisis y práctica de este noble Gr.·., el cual tal vez sea el más elevado de los Ggr.·. olvidados en nuestro rito.


Ccamp.·. de M, a 20 de marzo de 2011, E.·.V.·.

Fraternalmente,
MDP.·.[3]


13 marzo 2015

30º Gran Elegido Caballero Kadosch

30º Gran Elegido Caballero Kadosch o del Águila Blanca y Negra



Contiene elementos que lo vincula a los templarios. Fue creado en 1756 en París, por un grupo de disidentes de la Gran Logia de Francia y fue el penúltimo de los 25 grados que constituían el Rito de Heredom o de Perfección. Transportado a los EEUU, y en Charleston al crearse la nueva serie de los 33 grados del R.·.E.·.A.·.A.·. fue incluido en su trigésimo lugar.

La lucha de los Caballeros Kadosch es ante todo espiritual, pero tienen también la obligación de hacerlo por todos los medios que estén a su alcance, porque luchar por la libertad política y religiosa asegura la libertad de conciencia, el librepensamiento.

Este grado apareció en Francia en la mitad del siglo XVIII, bajo el nombre de Kadosh, aunque también se le encuentra bajo otros calificativos más caballerescos.[1]

Este grado Kadosh primitivo, o primero, que ha prolongado el del Elegido y como grado de venganza presenta por primera vez la leyenda templario-masónica.

La cámara donde se coloca al hermano que es recibido Caballero Kadosh contiene una mesa con una fuente, una lámpara y sobre la fuente una calavera. El Capítulo se abre con 7 golpes, los oficiales son los mismos que en una logia de maestros. Se dan 7 golpes y se contesta. De nuevo 7 grandes golpes cuando el recipiendario entra dando los 3 grandes pasos quedando a los pies del Gran Maestro. Grita en tanto que los hermanos, y los oficiales, contestan Vivat Vivat Vivat.

Se arrodilla, y recibe 3 golpes sobre la cabeza que está entre sus manos, entonces el Gran Maestro le hace repetir las obligaciones, y lo recibe Caballero de la Orden, dando 3 golpes de espada sobre sus hombros. Después de lo cual el Gran Maestro le da el cordón negro… y el traje y le dice: recibís el más antiguo traje que hay en el mundo, su blancura debe haceros recordar del candor que debe brillar en todas vuestras acciones. El negro del que esta ribeteado debe llamaros a las desdichas que han llegado a la Orden, por no haber observado con exactitud los estatutos.

El primer signo se hace llevando la mano derecha al corazón. El segundo signo se hace haciendo una genuflexión. El tercer signo se hace abriendo la mano derecha y extendiendo el antebrazo. Para el signo de reconocimiento se pregunta sois vos Caballero Elegido al mismo tiempo que se lleva la mano derecha a la frente. El recipiendario contesta sí lo soy, y avanza a su vez el antebrazo que tiene el puño cerrado y el pulgar levantado. Se realiza la misma pregunta, el recipiendario lleva la mano a la frente y dice: lo soy, y el Gran Maestro tiende el antebrazo con el puño cerrado y el pulgar hacia arriba. El Gran Maestro pregunta una tercera vez, teniendo siempre el antebrazo extendido y el pulgar levantado, el recipiendario contesta empuñando el pulgar del Gran Maestro, sí lo soy, y se abrazan 3 veces.

El catecismo:
-¿Por quién habéis sido recibido?
-Por el Gran Maestro que me ha armado Caballero, y me ha dado el cordón, el traje y los atributos.
-¿A qué os aplicáis?
-A elevar en mí un edificio digno de mis Hermanos.
-¿Cuál es el provecho habéis obtenido?
-Conozco la escala misteriosa.
-¿Qué es lo que la compone?
-Dos montantes y siete escalones. Sigue el significado de los 2 montantes, uno para el amor de Dios, y el otro para el amor del prójimo, y de los 7 escalones.
-¿Dónde habéis tomado el fruto de vuestra elección?
-En una gruta profunda y en el silencio de la noche.
-¿Cuáles eran los testigos?
-Una lámpara y una fuente.
-¿Cómo habéis sido introducidos en Capítulo?
-Por siete grandes golpes.
-¿Qué significan estos 7 grandes golpes?
-Los 7 años que fueron empleados en la perfección del templo.
-¿Cómo habéis entrado en Ch?
-Gritando N.N.N. ne Kabach.
-¿Qué os han respondido?
-V.V.V.
-¿Que llevabas?
-La cabeza del Traidor.
-¿Cómo se llamaba él?
-Abiram.
-¿Cuál era su profesión?
-Compañero.
-¿Cuál es este grado?
-El segundo del arte.
-¿Qué habéis hecho?
-Al acercarme al trono la puse sobre el altar y le di tres puñaladas.
-¿Cómo pudo cometer un crimen tan grande?
-Por orgullo y por avaricia.

En primer lugar, la evidencia de que este Kadosh de 1750 está ligado a la dramaturgia hiramita tomada en toda su acepción. Se arraiga en la Maestría y se articula estrechamente con la temática del Elegido dando prueba una vez más de la íntima relación y quizá de sincronía que pudiera haber entre los dos. En el tema de los malos Compañeros las explicaciones nos van dando el número de obreros en la obra del Templo, los comentarios tocantes a las misiones financiadas por Salomón, y lo relativo a la búsqueda de los asesinos y el método de castigo, recuerdan de manera muy expresiva el simulacro de la muerte perpetrada sobre la cabeza del Traidor, que estructuran profundamente el ritual. Le dan su basamento. Muchos elementos vienen de la cultura del Elegido, tal como se afirma en distintos rituales a partir de esta época, y tal como se practican hasta hoy, por medio en el Rito Francés (en su Primer Orden) y en el Rito Escocés Antiguo Aceptado (en el 9º grado), en particular con la presencia del puñal vengador, la exposición de la cabeza cortada, la fuente y la lámpara que se encuentran en una gruta o en un lugar retirado, las palabras y signos.

Esto muestra cómo este Kadosh, que reúne en unos varios nombres y formas, permanece como un grado de venganza, un Elegido. Se basa sobre la misma matriz y es parte de la materia que proporcionará, treinta años más tarde, el contenido de la notable síntesis que hace el Rito Francés.

En segundo lugar, el grado de Kadosh de la Orden de los Sublimes Elegidos desarrolla con vigor un tema caballeresco que conecta en su cuerpo doctrinal con la construcción del Templo de Salomón (tan esencial en la Masonería a partir de la recepción en logia) como su defensa por una milicia templaria que habría mantenido la continuidad esencial de la Orden. Para nosotros hay materia para seguir siendo lúcidos. Podemos y debemos considerar hoy con cierta prudencia y sobre el culminante problema que devendría al hacer pasar la francmasonería por una Militia Christi. No obstante esta puesta en relación permite situar los orígenes de la Orden en una historicidad y, en definitiva, en una actualidad implícita. La francmasonería recupera la Historia verdadera y puede ser contada. Sobre todo, a pesar de algunas prudencias en la puesta en escena de este Kadosh que se coloca más allá de un simple relato y que toma como apoyo la leyenda templaria: en la cual se afirma como acto de restablecimiento de una verdad, y como denuncia de una injusticia. Llevando en él un cierto tono imprecatoriamente regicida.

El grado de Kadosh tiene una historia compleja. Evolucionará, en general con una insistencia creciente sobre los aspectos vengadores relativos a Jacques de Molay y los temas relativos a la fuerza moral, la libertad y el conocimiento, por ejemplo, con la asimilación de los siete Colegios y las siete artes liberales. Por tanto, los elementos significativos seguirán siendo sus características distintivas, en tanto que el 24º grado del Rito de Perfección hasta el 30º grado del REAA: el principio es la tonalidad caballeresca y moral (combatir con armas puras), los temas mortuorio, la simbólica del cráneo y el puñal ya mencionado, la trama cromática blanca y el negro de los ropajes, y el Águila, la forma templaria de la cruz, la Escala Misteriosa con sus dos vertiente hacia Dios (la verdad) y su próximo (la Humanidad), la batería en siete golpes, la hora de la apertura y el cierre de los trabajos, las palabras y los signos etc.

Se comprende el por qué el deslizamiento a seguir siendo un grado de venganza, este Gran Elegido, este Gran Inspector, se afirma a un alto nivel caballeresco y templario. Se comprende también que seguirá siendo susceptible de personificar la aspiración a la Libertad, en particular, al arbitrario real. De qué en efecto le dan una sulfurosa reputación.

Es la consecuencia de acontecimientos que parece mostrar. El 23 de marzo de 1762, los Hermanos de Metz lo rechazan solemnemente. No entraremos en el detalle de una historia que tiene distintas maneras de intentar, por turno, imponerse como superior a otra. Mientras que el círculo interno de la primera Gran Logia de Francia entrega el 27 de agosto de 1761 a Etienne Morin una patente que le permite difundir el Rito de Perfección, a lo cual se entregará con entusiasmo, mientras el grado de Kadosh es condenado en sucesivas ocasiones, en particular por el Consejo de los Caballeros de Oriente el 21 de septiembre de 1766, como guadaña, fanática, detestable, tanto como contraria a los principios y al objetivo de la Masoneríay contrario a los principios y a los deberes del Estado y la religión. En 1778 el Convento del Galias será quien lo refute y condene a la quimera que es, a su modo de ver, la idea del restablecimiento del Orden del Templo. Estas condenas son un fracaso, puesto que se encuentran a lo largo de los años siguientes una gran cantidad de testimonios y rituales que certifican su prestigiosa permanencia.

La sombra proyectada es fuerte y su compatibilidad ritual y filosófica con el GODF y el Rito Francés será perfecta. No obstante, no se rehará la historia en el contexto de Antiguo Régimen, el Gran Capítulo General, que no puede elegir seguramente porque: el grado de Kadosh no se dedicó a codificar el Rito Francés, en su 4º Orden (o para materializar el 5º). Le era seguramente imposible hacerse con la clave de reorganización de la otra Maestría. Por falta de lucidez, no lo hará hasta después de 1789, y no lo podrá lograr seguramente hasta después de diciembre de 1804, dado que a partir de entonces se definió claramente al grado de Kadosh únicamente como perteneciente al REAA, que acaba de firmar un acuerdo con el GODF…

La detención del ritual de Kadoshpor el rito escocés le permite ofrecer un magnífico grado según el Rosa-Cruz. Se acepta pese a todo la connotación crística de este último, a pesar de esfuerzos interpretativos (en torno a INRI,) por ejemplo.

Ello hace pasar el Kadosh como un contrapunto de un grado de Libertad. Será una de las causas principales que explican el declinar de las Órdenes del Rito Francés y la potenciación en los años siguientes del REAA. Numerosos índices muestran o buscan un grado complementario fuera de la ganga critica, los Capítulos franceses se vuelven en “franceses y escoceses”, luego tan solo en “escocés”.

El signo de este descenso y fracaso será cuando el propio Capítulo Metropolitana del Rito Francés, en 1821, viene a reconocer la superioridad del grado de Kadosh sobre el de Rosa-Cruz.

Poco después, los discursos de 1830 del Hermano Lambry, Orador del Capítulo Francés de Metz “los Amigos de la Verdad”, son una interesante ilustración de la forma en que se experimentan las cosas. Éste interrogación sobre el grado de Rosa-Cruz, va hacer más difícil poner en armonía nuestra institución, que no puede satisfacer teniendo otras religiones cristianas y, más lejos aún, tal grado viene a hacer dudar de la utilidad de mantener ceremonias verdaderamente nocivas a la Masonería e incompatibles con el estado actual de las Luces. Criticando agudamente los sacerdotes, clasifica de hombres egoístas, cuya práctica bien conocida es volverse maestro de toda sociedad donde él al bonhommie de introducirlo, para explotarlo solamente a continuación a su beneficio (!) lo cual viene explícitamente a precisar que en caso de que este grado pudiera atraerlos a la Masonería, estos últimos, afortunadamente, serían rechazados a continuación por el siguiente grado: … el más elevado… basado en sistemas bien diferentes. ¡Son unos bonitos consentimientos!

La consecuencia confirma esta evolución. Está bien por y para el Kadosh que los Capítulos franceses transfieren, firmando la sentencia de muerte de los Órdenes. En definitiva, los Capítulos lo reanudan por otra parte para lo que es. ¡Ahora bien no tienen la impresión de salir del Rito Francés y, aún menos, de traicionarlo! Siguen siendo usuarios cotidianos de sus logias. Las consecuencias del Convento de 1877 y la reforma de los altos grados de Amiable de 1887 pasarán por allí. Hay algo de extraño al constatar que el planteamiento implica por una parte la fidelidad a esto que el Gran Capítulo no había sabido tener a tiempo.

Por todas las estas razones, al término de este decurso, se comprenderá mejor porqué el rito francés se ha encontrado amputado de una parte de sus potencialidades. Nuestra identidad obtiene su coherencia y su vitalidad de nuestros orígenes, y nuestra brillante reviviscencia 150 años más tarde, y por ello debe sacar todas las consecuencias de la Historia.

La vuelta del Kadosh en nuestra tradición acabaría nuestra obra de restitución, memoria y reparación.[2]

Según los estudiosos de la masonería, la palabra "kadosch" puede traducirse por "santo, sagrado, purificado".

Entre sus obligaciones se encuentran las de mantener firme la verdad, la libertad y la justicia, defendiéndola según los principios masónicos. Existen ocho tipos diferentes de Caballero Kadosch:
Ø  Kadosch israelita o de los hebreos.
Ø  Kadosch primitivo o cristiano.
Ø  Kadosch de las cruzadas.
Ø  Kadosch de los templarios.
Ø  Kadosch de Cromwell.
Ø  Kadosch jesuítico.
Ø  Kadosch escocés.
Ø  Kadosch filosófico.





[1] El grado de Kados(c)h es un grado sincrético con o sin los calificativos de “Grande”, es especialmente grado de Caballero Elegido, de Inspector, de Caballero de El águila Blanca y Negro, pero igualmente de Príncipe Katos, de Sundermanie, de Filósofo, etc.

01 marzo 2015

EL PODER REAL Y LA MASONERIA UNA UNIÓN QUE NO SE CUESTIONA

INGLATERRA:
EL PODER REAL Y LA MASONERIA
UNA UNIÓN QUE NO SE CUESTIONA

Veamos cómo se produce esta unión.

Masonería inglesa
La Primera Gran Logia se constituyó el 24 de junio de 1717, cuando cuatro logias de Londres se reunieron en la taberna Goose and Gridiron y formaron la que denominaron Gran Logia de Londres y Westminster.

En 1723 se publicaron las Constituciones de Anderson conteniendo sus reglas de organización y principios.

En 1751 un grupo de francmasones formó una Gran Logia rival, la Gran Logia de Masones Libres y Aceptados de Inglaterra, argumentando que la Gran Logia creada en Londres había introducido innovaciones y se había apartado de los antiguos linderos de la Masonería, mientras que ellos trabajaban de acuerdo con las antiguas reglas dadas por el Príncipe Eduardo en York en el año 926. Por este motivo, terminará siendo informalmente denominada como la Gran Logia de los antiguos, en contraposición a la Primera Gran Logia que, paradójicamente, será conocida como la de los modernos.

La Constitución de la Segunda Gran Logia, compilada por su Gran Secretario Laurence Dermott, se denomina Ahiman Rezon, nombre hebraico que aproximadamente viene a significar Una ayuda a un Hermano.

Henry Sadler, en su libro Hechos y ficciones masónicas (1887), contradice el discurso de Dermott, según el cual los miembros de la segunda Gran Logia habrían sido unos escindidos por causa de los usos tradicionales. Según Sadler, en realidad, los "antiguos" eran, sobre todo, inmigrantes irlandeses en Londres que, al ser recibidos con cierta hostilidad por las logias inglesas, decidieron constituir su propia organización.

Las diferencias rituales entre una y otra tradición no provendrían de ninguna "innovación" de la Gran Logia de Londres, sino que se deberían a la diferente manera en que, tanto en Irlanda como en Inglaterra, se llevaría a cabo la adopción y reorganización del patrimonio ritual de la vieja masonería escocesa. Si bien una parte de la historiografía ha tendido a exagerar las divergencias entre "modernos" y "antiguos", éstas no afectan en realidad más que a ciertas particularidades sobre la disposición de la logia y del ritual. En lo esencial, los ritos y las ceremonias masónicas son comunes en las dos tradiciones. Sin embargo, conocer las diferencias entre ellas, por irrelevantes que parezcan, resulta indispensable para comprender la génesis de los diferentes ritos masónicos, pues todos provienen de una de estas dos familias.

Las rivalidades entre ambas se mantuvieron durante 63 años, constituyendo el primer cisma de la francmasonería. En 1809, las dos Grandes Logias rivales iniciaron negociaciones para llegar a una unión equitativa, que se produjo el 27 de diciembre de 1813 de la mano de sus respectivos Grandes Maestros, los duques de Sussex y de Kent, hijos ambos del rey Jorge III. La nueva organización se denominó Gran Logia Unida de Inglaterra y es la que pervive en la actualidad. El duque de Sussex fue su primer Gran Maestro.
Actualmente, es el Príncipe Eduardo, Duque de Kent, quien ejerce como Gran Maestro de la Gran logia Unida de Inglaterra.[1]

La Corona


Emblema de la Orden en el castillo de Windsor
La familia real británica ha estado siempre cerca de la Masonería y sus propias órdenes como los Caballeros de la Jarretera, la Orden del Cardo, y la Orden Real Victoriana se interconectan con las redes masónicas. Así, por supuesto, lo hace la orden de San Juan de Jerusalén -Caballeros de Malta-. La expansión de la masonería en Inglaterra en el siglo XVIII coincidió con la llegada de la dinastía Hanoveriana alemana.

Insignia de Caballero de la Orden de la Jarratera

El gran amo actual de la Gran Logia Inglesa en calle Great Queen en Londres es el primo de la Reina, el Duque de Kent.

El Príncipe Philip fue iniciado en la Logia de la Marina Número 2612 en 5 de diciembre de 1952. Su suegro, Jorge VI, el padre de la Reina y marido de la Reina Madre, era un ardiente masón, como lo era Eduardo VII y la mayoría de los otros monarcas desde el surgimiento de la Masonería.

Orden del Cardo
La Reina es "Gran Patrona" de la Masonería. Es servida por los 390 miembros del llamado Concejo Privado que se conecta con su equivalente en otros países del Commonwealth. Está legalmente encima de Parlamento debido a sus poderes de prerrogativa. Sus miembros, que son nombrados de por vida, incluyen al Príncipe Philip, Príncipe Charles, el Arzobispo de Canterbury, y el Primer Ministro.

Nueve reuniones oficiales tienen lugar todos los años y los Ministros del gobierno se cuadran a la atención mientras a la Reina se le dicen las medidas de gobierno que están pidiendo a la Reina que apruebe. Este consejo privado de políticos del círculo interior, cortesanos y funcionarios tiene que inclinarse a la Reina y estrechar su mano antes de estar en la línea y juran dirigir su negocio en sumo secreto.

Placa de la Gran Cruz de la Real Orden Victoriana
El Banco de Inglaterra tiene su propia Logia de Masonería (Logia Nº 263), como así otros bancos como Lloyds (Logia Caballo Negro de calle Lombard, Nº 4155), y está la selecta Logia de Guildhall, basada en la Mansion House desde 1905. La Mansion House es la residencia oficial del Lord (Francmasón) Alcalde de Londres y más de 60 Alcaldes han sido Masters de la Logia. Mire ese símbolo de Lloyd's, el Caballo Negro (Sol Negro) de la Logia de calle Lombard. Lombardía era un Feudo financiero de los Nobleza Negra veneciano / fenicios.[2]




El duque de Kent, reelegido Gran Maestro de la Masonería inglesa

El príncipe Eduardo, más conocido como el duque de Kent, es uno de los miembros más conocidos de la realeza británica. Es nieto del rey Jorge V y es primo tanto de la reina Isabel como del duque de Edimburgo. Además, es mariscal de campo del ejército del Reino Unido.

El duque de Kent es un histórico de la masonería y ha sido propuesto para un nuevo mandato como Gran Maestro de la Masonería Inglesa, concretamente de la Gran Logia de Inglaterra. Y es que el príncipe ha sido gran maestro desde que fuera elegido por primera vez en 1967. Precisamente su padre ya había sido a su vez gran maestro de esta logia entre 1939 y 1942.

En la web de la logia dirigida por el duque de Kent se asegura que el fin de la masonería difiere según las personas. "Para algunos, se trata de hacer nuevos amigos y conocidos. Para otros se trata de ser capaz de ayudar en causas meritorias. Pero para la mayoría, es un pasatiempo agradable". Además añaden que "es una sociedad de hombres que se ocupan de los valores morales y espirituales" que se forman en el "autoconocimiento" a través de ceremonias.[3]