Monstruos, demonios y
maravillas a fines de la Edad Media
Claude Kappler
XI
Este grabado del Livre de Belial
(Lyon, 1484, impreso por Mathis Huss) muestra una escena alegórica de
intercambio y corrupción en clave demoníaca.
Elementos principales
Figura humana con bolsa o talega: a la izquierda, un
personaje vestido con túnica y sombrero entrega un objeto que parece un
monedero o bolsa de dinero.
Figura central híbrida: con rasgos animales y
sombrero, recibe o examina el objeto, actuando como mediador entre lo humano y
lo infernal.
Criatura cornuda y monstruosa: a la derecha, con cola
y garras, representa la presencia demoníaca que legitima o supervisa el acto.
Escena sin fondo elaborado: el énfasis está en el
gesto de entrega y recepción, lo que subraya la dimensión moral del
intercambio.
Significado simbólico
Corrupción y soborno: la bolsa sugiere dinero o
bienes, y el acto de entregarlo a figuras demoníacas simboliza la compra de
favores ilícitos.
Belial como juez corrupto: en la tradición, Belial
encarna la perversión de la justicia; aquí, el intercambio refleja cómo lo
humano se somete a lo infernal.
Función pedagógica: advertir al lector medieval sobre
los peligros de la avaricia, el soborno y la falsedad.
Estilo moralizante: la simplicidad visual refuerza la
claridad del mensaje: lo que parece un contrato es en realidad pacto con el
mal.

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