Claves para entender a los Maestros

21 septiembre 2013

Rito de Emulación

Rito de Emulación

Se crea al  federarse en 1717 las cuatro logias de Londres y Westminster para formar la Gran Logia de Inglaterra, dando origen a la época moderna de la masonería. Estas logias trabajan mediante la utilización de ritos de transmisión exclusivamente oral, utilizados por los masones constructores de catedrales ya en los inicios de la Edad Media.
En 1823, cuando se crea en Inglaterra la Logia “Emulation Lodge of Improvement” con el fin de unificar y depurar los matices propios de este ritual,  se imprime por primera vez el “Ritual de Emulación” basado en las antiquísimas tradiciones de los masones de todos los tiempos. Dicho texto está aún hoy vigente, sin haberse modificado nunca, ni siquiera una coma.
El rito de emulación traza un camino a practicar, en un principio y aparentemente, sin la ayuda exterior del análisis y explicaciones provenientes de los demás hermanos.
A diferencia de otros ritos, no todo el trabajo masónico se realiza exclusivamente en la tenida. En el rito de emulación cobra una excepcional importancia el ágape fraternal que sigue a la tenida abierta y que, de hecho, no concluye hasta que se celebra el último brindis o “Brindis del Cubridor”. El ágape forma parte de la tenida y por lo tanto tiene sus propias reglas.[1]





Grados Colaterales del Rito Emulación.
El Grado de Marca.
​Con más de 150 años de existencia, este grado “colateral” del sistema masónico inglés centra su simbolismo en el lado más operativo de la construcción.   El Maestro Masón debe realizar una obra con la cual obtiene su salario y recompensa.   Previamente, el candidato al “adelanto” debe escoger su marca, única en el registro de su Logia, que utilizará para que su trabajo sea reconocido.
La leyenda del grado se sitúa a continuación de la desaparición del Maestro Hiram, siendo las obras dirigidas por su sucesor Adoniram.   Para muchos masones, la Masonería de Marca permite entender mejor el Segundo Grado así como comprender muchas de las referencias hirámicas de la masonería “azul” que se hayan en los rituales de los tres primeros grados.
A continuación se muestran alguno de los grados colaterales del Rito Emulación.

Nautas del Arca Real.
La Antigua y Honorable Fraternidad de Nautas del Arca Real, es controlada por el Consejo del Gran Maestro del Arca Real, dependiente de la Gran Lógia de Maestros Masones de Marca. La orden tiene dos ceremonias: el grado de Nauta del Arca Real, por el cual es admitido (elevado) un Hermando en la Orden, y la Ceremonia de Instalación por la cual el Comandante Electo es instalado en el trono de la Logia de Nautas del Arca Real.
La Ceremonia de Elevación es deliciosa y con muchas características únicas. Se basa en la historia de Noé y su Arca y enseña que el virtuoso y trabajador prospera. El diluvio es una historia de purificación y renacimiento, en la que pereció el malvado e impenitente, mientras que el fiel y bueno representado por Noé y su familia, fueron salvados y repoblaron la Tierra.

El Santo Arco Real de Jerusalén

​​
El Arco Real es la conclusión natural, y plenitud, del Tercer Grado. Podría decirse que el grado de Maestro Masón es representado, en términos de teología cristiana, por la fórmula «Sufrió, fue enterrado y se levantó de nuevo», mientras que el equivalente de la ceremonia de exaltación es «y ascendió a los Cielos». El Arco Real persigue mostrar esa vida nueva e intensificada que el candidato puede alcanzar así como el exaltado grado de conciencia que conlleva. No se concibe alcanzar mayor nivel posible que aquel donde lo humano se une a la conciencia divina y conoce a la manera que Dios conoce. Y al ser ese el nivel que la Orden del Arco Real trata en sus ceremonias, se concluye que la Masonería, como sistema sacramental, alcanza su clímax y culminación en esa Orden.

Walter Leslie Wilmshurst.

La Orden del Monitor Secreto
​​La Orden del Monitor Secreto fue constituida formalmente en 1887, es aconfesional y está abierta a todos los Maestros Masones de cualquier Rito, creencia o nacionalidad, que hayan sido incorporados como miembros del Arte en una Constitución Regular.
La Fraternidad de David y Jonatán, u Orden del Monitor Secreto, como es conocida más frecuentemente, es una de las órdenes con más rápido crecimiento en el Reino Unido. La única calificación que se requiere para ser propuesto a incorporarse en un Cónclave de la Orden es ser Maestro Masón.
Como otros muchos aspectos de la Masonería, las ceremonias giran en torno a un relato o leyenda, y esta Orden se basa en la extraordinaria fraternidad que existió entre David y Jonatán (tal como se puede ver en la Biblia, I Samuel XX).

La Orden de los Grados Masónicos Aliados.
La Orden gobierna cinco grados, de los cuales "San Lorenzo Mártir" es el elemento ritual base para los trabajos de los Consejos. Este primer grado utiliza la leyenda de nuestro santo oscense para enseñar los principios de responsabilidad, fortaleza e integridad.
Los otros cuatro son y sus enseñanzas son:
"Caballero de Constantinopla": humildad.
"Grandes Retejadores de Salomón": también conocido como Maestros Electos de los 27, enseña los peligros de opinar con premura y precipitación.
"Cruz Roja de Babilonia", que narra la salida de Zorobabel de Babilonia y enseña la suprema importancia de la verdad.

"Santa Orden del Sumo Sacerdote", que es la culminación de este grupo de grados, nos lleva a la historia de Aarón.

La Orden de los Reales y Selectos Maestros.
La Orden de Reales Y Selectos Maestros se compone de cuatro Grados:
- Maestro Selecto.
- Maestro Real.
- Muy Excelente Maestro.
- Maestro Súper Excelente.
Conjuntamente se conocen como los grados "Crípticos". Los grados de esta Orden establecen el vínculo entre el tercer grado de la Francmasonería Simbólica y la recuperación de la palabra perdida en el Arco Real. Los candidatos a miembros deben ser Maestros Masones, Maestros de Marca y Compañeros del Arco Real.[2]



20 septiembre 2013

Rito francés

Rito Moderno Francés
Mandil Compañero

Durante la segunda mitad del siglo XVIII, se produjo en Francia una eclosión de nuevos sistemas y grados masónicos, derivados, infiltrados o modificados por diversas influencias, ante la cual la Primera Gran Logia tuvo que plantearse cómo actuar.
Cuando en 1773 la profunda reorganización de la Primera Gran Logia acaba con su transformación en el Gran Oriente de Francia, esta fue acompañada por toda una batería de reformas que afectaron también la cuestión de los rituales.
 
 Mandil Maestro
Será el Gran Maestro Arthur Groussier quien planteará una vuelta a las fuentes simbólicas del rito francés antes de la Segunda Guerra Mundial. El texto, establecido bajo la dirección de Arthur Groussier y adoptado luego en 1938-1955, marca el comienzo de una vuelta del simbolismo en el ritual de referencia del Gran Oriente.
Se decidió pues reestablecer una versión tradicional del rito francés, teniendo para ello dos posibilidades:
Ø  Utilizar tal cual el ritual del Regulador del Masón establecido por el Gran Oriente de Francia en 1786 e impreso en 1801.
Ø  Reconstituir, sobre la base del Regulador del Masón, pero con algunos añadidos extraídos de los textos del siglo XVIII, un ritual del Siglo de las Luces tal y como fue practicado de forma efectiva por las logias.

Los “restauradores” del rito francés tradicional quisieron encontrar una denominación que diera sentido al resultado de su búsqueda. Lo bautizaron pues Rito Moderno francés Reestablecido. La expresión Rito Moderno debe ser leída como Rito de tipo “Moderno” es decir inscrito en la tradición de la Primera Gran Logia llamado de los “Modernos”, Francés porque se trata de la versión implantada en Francia en 1725 y traducido en esta lengua, Reestablecido, por último, para indicar que este texto era el resultado de un trabajo de restitución.
Luego algunas logias interesadas por una perspectiva esencialmente tradicional y simbólica eligieron utilizar tal cual el Regulador del Masón. Hoy, entre las logias del Gran Oriente que practican una versión tradicional del rito francés, se encuentra las dos opciones.
Por último, en 1970 se produce una edición del rito francés que lo modifica, simplificándolo considerablemente. Este es el Rito Francés de Referencia que está en la base del practicado hoy por muchas Logias del Gran Oriente de Francia y por todas ellas en el momento de su nacimiento.
Cuando se habla de Rito Francés se hace referencia, pues, a los distintos momentos evolutivos de un rito que, partiendo del rito original que practicaban los fundadores de la masonería moderna, tal cual lo recibieron en Francia los miembros de la Primera Gran Logia, ha dado lugar a las siguientes versiones oficiales practicadas hoy en el seno del Gran Oriente de Francia:
1. La compilación establecida en 1786, impresa en 1801, denominada Regulador del Masón como referencia para todas las logias simbólicas.
2. El Rito Francés Reestablecido, adoptado en 1955 para retornar a los usos simbólicos tradicionales después de las modificaciones positivistas habidas durante el siglo XIX.
3. La versión simplificada practicada como Rito de Referencia del GODF.[1]
En síntesis los grados en este rito son:
1° Aprendiz, 2° Compañero y 3° Maestro, en su gran mayoría es similar a lo practicado por R.·.E.·.A.·.A.·., teniendo algunas variantes en la decoración de la logia. Por ejemplo en el primer grado predomina el color azul, no hay altar para los juramentos. La columna B, está a la derecha entrando; y la columna J, a la izquierda. El Primer Vigilante se coloca delante de la columna B, y el Segundo Vigilante delante de la columna J, los aprendices reciben su salario cerca a esta columna J.
Estos grados constituyen las logias azules.
Después de estos grados, el rito francés vienen lo que denomina  Ordenes, equivale a los Altos Grados en el R.·.E.·.A.·.A.·. divididos en:
1er Orden  Elegido Secreto.
Iº ORDEN RITO MODERNO O FRANCES - ELEGIDOSECRETO
2do Orden Gran Elegido Escocés. Este grado, que naturalmente corona los de Maestro Secreto (o Perfecto) y de Elegido, es considerado como quinto en los sistemas de siete a nueve grados. Tanto en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, como en el Rito  Primitivo de 25 grados que lo precedió, está integrado por la Cuarta Clase, comprendiendo los tres grados que llevan los números de 12º, 13º y 14º y los nombres de Gran Maestro Arquitecto, Real Arco, Gran Elegido, Perfecto y Sublime Masón.
3er Orden  Caballero Oriente.
 IIIº ORDEN RITO MODERNO O FRANCES - CABALLERO DE ORIENTE 

4to Orden Soberano Príncipe Rosa Cruz, Perfecto Masón Libre. Es igual al grado 18 del R.·.E.·.A.·.A.·.
Mandil IVº Oreden Rito Frances (Libertas)

5° Orden. Corresponde al grados 
Collar Vª Orden 
8º y 9º: Caballero del Águila Blanca y Negra, Kadosh Filosófico, Inspector del Rito y Caballero de la Sabiduría, Gran Inspector del Rito, respectivamente.
Vº ORDEN - 9º GRADO CABALLERO DE LA SABIDURIA



19 septiembre 2013

RITO Escocés Antiguo y Aceptado

RITO Escocés Antiguo y Aceptado 

Según los grados la masonería se divide de la siguiente forma:
Ø  Grados 1 a 3. Masonería simbólica.
Ø  Grados 4 a 30. Masonería filosófica.
Ø  Grados 31 a 33. Masonería sublime.
Tradicionalmente, el paso de un grado a otro se producía en una ceremonia de iniciación. Las más importantes correspondían a los Grados: 1, 2, 3, 4, 18, 22, 27, 30, 31, 32 y 33. Pero en la actualidad los propios masones consideran que se han desnaturalizado estas ceremonias y la mayoría de los grados se conceden por comunicación, casi por años de servicio.
Masonería Simbólica / Masonería Azul
1° Aprendiz                                              
 2° Compañero                          
 3° Maestro


Masonería Filosófica / Masonería Roja
Se dividen en:
a.       Logia de perfección, siendo sus grados capitulares.
4° Maestro Secreto
5° Maestro Perfecto
6° Secretario Íntimo o Maestro por Curiosidad
7° Preboste y Juez o Maestro Irlandés
8° Intendente de los edificios o Maestro de Israel
9° Maestro Elegido de los Nueve
10° Ilustre Elegido de los Quince
11° Sublime Caballero Elegido
12° Grado Maestro Arquitecto
13° Real Arco
14° Gran Elegido Perfecto o de la Bóveda Sagrada y Sublime Masón o Gran Escocés
b.       Soberano Capítulo Rosa Cruz
15° Caballero de Oriente o de la Espada o del Águila[1]
16° Príncipe de Jerusalén
17° Caballero de Oriente y Occidente
18° Soberano Príncipe Rosa Cruz
Masonería Filosófica o Concejiles / Masonería Negra
19° Sublime Escocés o Gran Pontífice de la Jerusalén Celeste[2]
20° Venerable Gran Maestro de las logias regulares, Soberano Príncipe de la Masonería o Maestro ad Vitam
21° Caballero Prusiano o Patriarca Noaquita
22° Príncipe del Líbano o Caballero Real Hacha
23° Jefe del Tabernáculo Templario
24° Príncipe del Tabernáculo
25° Caballero de Airaín o de la Serpiente de Bronce
26° Príncipe de la Merced o Escocés Trinitario
27° Gran Comandante del Templo
28° Caballero del Sol o Príncipe Adepto
29° Gran Escocés de San Andrés o Caballero de San Andrés
30° Gran Elegido Caballero Kadosch o del Águila Blanca y Negra
Masonería Blanca / Masonería Sublime
31° Gran Inspector Inquisidor Comendador[3]

32° Sublime y Valiente Príncipe del Real Secreto[4]
33° Soberano Inspector General[5]






[1] Los grados 15 y 16 representan al Consejo de los Príncipe de Jerusalén.
[2] Del 19 al 30 representan al Consejo de Caballeros Kadosch.
[3] Es el Tribunal de Grandes Jueces de la Orden y representa al poder Judicial del Rito.
[4] El Gran Consistorio, es el cuerpo encargado de la moral, el dogma y enseñanza de todos los grados para asegurar la permanencia inalterada y eterna de la enseñanza del Rito. Es el poder Ejecutivo.
[5] Supremo Consejo de la Orden, Es el supremo cuerpo gobernante del rito, y representa el poder Legislativo del mismo.

15 septiembre 2013

Los Miembros de la Logia

Los Miembros de la Logia

Si bien todos los masones integran la hermandad, estoy van desempeñando diferentes cargos dentro de la logia en los momentos que se realizan las tenidas. “En el manual de instrucción del primer grado, y a modo de preguntas y respuestas, leemos lo siguiente:
P. ¿Dónde habéis sido recibido masón?
R. En una Logia justa y perfecta.
P. ¿Qué hace falta para que una Logia sea justa y perfecta?
R. Tres la dirigen, cinco la iluminan y siete la hacen justa y perfecta.


Disposición de las autoridades.
Dentro de a cábala, el esquema es el árbol de la vida.

Los tres son el Venerable Maestro, y el Primero y el Segundo Vigilante, los cuales están vinculados con los tres puntos cardinales diurnos del Sol, y con los tres pilares de la Sabiduría, la Fuerza y la Belleza. Estos oficiales representan el espíritu director de la Logia, entre otras razones porque a ellos les corresponden la escuadra, el nivel y la perpendicular, es decir, las tres herramientas fundamentales en toda construcción, y muy especialmente de la construcción de nuestro templo espiritual. Si a estas “tres luces”, como también se las denomina, añadimos el orador y el Secretario (representantes respectivos de la Ley o Tradición masónica, y de la Memoria de la Logia), aparecen entonces las “cinco luces”, las que constituyen, gracias a las propiedades simbólicas del número cinco, el alma o principio dinámico generador que propicia que la Logia quede iluminada interiormente. Los dos restantes son el Experto y el Maestro de Ceremonias, encargados de asistir al Venerable en los ritos de la apertura y clausura de los trabajos, además de cumplir el papel de “guías” de los candidatos a la iniciación y en la “elevación” y “exaltación” al segundo y tercer grado, respectivamente. Estos siete oficiales “cubren” los puestos y funciones más importantes e imprescindibles para que la Logia sea verdaderamente “justa y perfecta”, indicando con ello la idea de acabamiento de la Gran obra que precisamente el número siete simboliza. Recordemos que siete fueron los días que el Sumo Arquitecto empleó para crear el mundo, siete son los días de la semana, siete son las sefiroth de construcción cósmica, siete son los planetas y los metales alquímicos a ellos asociados, siete son los colores del arco iris (incluyendo el blanco en tanto origen de los seis), siete son las notas musicales, y siete, en fin, es el centro de la cruz tridimensional que determina las seis direcciones del espacio.

Asimismo (al menos virtualmente), una Logia también puede ser “justa y perfecta” si de esos siete hermanos, tres como mínimo poseen el grado de maestro, dos el grado de compañero y dos más el grado de aprendiz, abarcando de esta manera la totalidad de la jerarquía iniciática. Según esto, podríamos entonces asignar el espíritu de la Logia al maestro, el alma de la misma al compañero y el cuerpo al aprendiz, con lo cual se establece una tríada cosmológica análoga a los tres planos o niveles (celeste, intermediario y terrestre) de la manifestación universal. De ahí, pues, que no resulte extraño que se necesite del concurso de siete hermanos como mínimo para que los trabajos sean también, al igual que la Logia donde éstos se cumplen, “justos y perfectos”, y para que sea posible la transmisión regular de la influencia espiritual del Gran Arquitecto.
De otro lado, se ha comparado a las “siete luces” masónicas con las siete estrellas de la Osa Mayor, las que, según diversas tradiciones, simbolizan a otros tantos personajes míticos que asumen la función de transmitir la sabiduría perenne de un ciclo de la humanidad a otro, o de una época histórica a otra, asegurando así la permanencia y continuidad del Conocimiento metafísico y sus diversas aplicaciones cosmológicas, y con él el de la propia tradición primordial de los orígenes, depositaria de dicho Conocimiento. Estos seres míticos y celestes son los siete Rishi de la tradición hindú, cuya réplica terrestre la encontramos, por ejemplo, en los siete sabios de Grecia o en los siete reyes legendarios de la antigua Roma, e incluso, por qué no, en los siete masones de la Logia “justa y perfecta”. Y así como las siete estrellas de la Osa Mayor giran en torno a la Polar —que es el centro de nuestro universo y, por consiguiente, el símbolo de la Gran Unidad— de manera semejante los masones realizamos nuestros trabajos en el Nombre y a la Gloria del Gran Arquitecto, uno de cuyos símbolos más representativos es precisamente la letra “G” o la iod hebraica inscrita en el centro de la estrella pentagramática, figurada, a su vez, en el techo (cielo) de la Logia, estrella que los masones operativos asimilaban a la propia estrella Polar.
En la simbólica de los “operativos” de la letra “G” pende una plomada que desciende en vertical hasta el centro mismo del suelo de la Logia, uniendo así el polo celeste al polo terrestre, el cielo a la tierra, o si se prefiere, la Logia de lo Alto a la Logia de Abajo, siendo ésta un reflejo de aquélla. La presencia central de dicha plomada, además de establecer un eje ordenador en el espacio de la Logia, también crea una perspectiva de movimiento y rotación alrededor de ese eje, pues, al fin y al cabo, ¿no es nuestro Templo una imagen simbólica del cosmos, y por lo tanto, de la Rueda del Mundo o Rata Mundi?[1]
 
El Venerable Maestro representa las luces de Orador y el Secretario representa las luces de la logia. Son los maestros que ostentan la mayor responsabilidad respecto a la organización y funcionamiento del taller.

 
El Primer Vigilante su función en logia es asegurarse de que los obreros reciban su salario, es decir, que estén contentos y satisfechos; además de ayudar al Venerable Maestro de abrir y cerrar los trabajos.

El Segundo Vigilante forma a los aprendices y el Primer Vigilante a los compañeros. Los vigilantes son iniciadores. Ese es el aspecto esencial de su función. El Segundo Vigilante prepara a los aprendices para el trabajo de compañero y el Primer Vigilante prepara a los compañeros para las responsabilidades de la maestría.


El Experto está encargado muy específicamente de todo el aspecto ritual de los trabajos. Es el custodio del ritual y dirige las ceremonias. Su lugar está en la columna del Mediodía, cerca del Tesorero y del Orador.

El Guardatemplo encargado de cerciorarse de la seguridad del Templo se llama, por consiguiente, en Francés “cubridor” (en español guardatemplo). Es identificado a veces con el Tejador. En los ritos anglosajones, Emulación y York, hay un guardatemplo interior y un guardatemplo exterior o tejador que, armado con una espada, aparta a los intrusos y a los profanos y prepara a los candidatos. El guardatemplo se sienta al Occidente, al lado del segundo vigilante. Se asegura que el Templo esté bien cubierto, informa de ello al segundo vigilante, quien a su vez informa al primero, el cual informa al Venerable. El guardatemplo informa también acerca de la presencia de visitantes en pasos perdidos.
 
El Orador es el guardián de la ley y de la tradición masónica recogidas en los reglamentos generales y particulares y es el único que puede oponerse, eventualmente, a cualquier decisión antirreglamentaria del Venerable Maestro, debiendo dar o negar su aprobación a los trabajos realizados en la logia.
 
El Secretario es la memoria del taller, debiendo recoger y conservar en actas todo aquello relevante que sea dicho o hecho en él durante las sesiones.

El Tesorero tiene un doble aspecto; por un lado el simbólico dentro de la organización y por otro su calidad de soporte para el trabajo interior de quien la ejerce. Y un tercero es su cometido administrativo como encargado de la tesorería de la logia: cobro de las cuotas, derechos por aumento de salario, pagos reglamentarios, provisión de los fondos para su funcionamiento.

El Hospitalario también llamado o denominado El Limosnero, es el oficial de la logia responsable de todas las acciones de beneficencia y socorro. Por ello, recoge y administra los recursos destinados a dichas funciones (independientemente de los que administra el Tesorero). Estos fondos solo pueden utilizarse para cosas de alivio y socorro de algún necesitado. Cuida de enaltecer el ideal filantrópico de taller con su gestión, la cual desarrolla con el apoyo de la Comisión de Beneficencia, a la que preside y con la que elabora proyectos que posteriormente somete a la aprobación de la logia, sin que pueda el Venerable dejar bajo mallete estas decisiones. El Hospitalario representa el Principio y el Objeto de la fraternidad de la Orden, por lo que deberá obrar con su conducta, pensamientos y palabras, con arreglo al Sacerdocio Fraternal que desarrolla y contribuir con su ejemplo y enseñanzas a la instrucción de los hermanos en los principios de amor y fraternidad. Para el hermano necesitado, el Hospitalario debe ser el hombre humanitario que sufre con él, que le escucha, consuela y visita frecuentemente; y si llegara al caso, estar con el hermano que muere, ayudándole a hacerlo en paz. Para el extranjero o hermanos visitantes debe de cuidar en todas sus necesidades (facilitándoles alojamiento, información sobre lugares de su interés, etc...) recibiéndolos a su llegada y despidiéndoles a su partida. Se encarga también de dirigir y presidir los honores rendidos a la memoria de los hermanos que han fallecido. Deberá informar al Venerable de manera periódica sobre los movimientos de su caja y estado en que se encuentre. Cuando el hermano Hospitalario cesa en su cargo, el Arquitecto revisor, una vez aprobado el balance presentado por la Comisión de Beneficencia, cierra los libros por medio de un decreto estampado sobre el Libro de caja (dándole un duplicado al Hospitalario saliente) de manera que se pueda evitar que otros hermanos conozcan a las personas socorridas. En las tenidas el Hospitalario se sienta a la derecha del Secretario, encabezando la Columna del Sur. Su joya es una bolsa de limosnas (generalmente con un corazón grabado en el centro). También hay que precisar que en algunas logias se usa un cáliz.

El Maestro de Ceremonias es el oficial que se ocupa esencialmente de que todo en la logia, objetos y demás cosas del ritual, estén en orden. También  se le encomienda la función de preceder y guiar a todos los hermanos en su entrada y salida del templo. Otra función es la de emisario. Así se ve cuando él mismo circula el Saco de Proposiciones en que los hermanos depositan sus trazados y propuestas –trabajo de investigación, sus estudios y sus reflexiones- escritos que son trasladados hasta Oriente. Es el único que tiene permitido poder salir de la logia una vez comenzados los trabajos. Junto con el Guardatemplo, morador o guardián del umbral, por ello, además de las vara, el Maestro de Ceremonias lleva una o dos espadas cruzadas. Su misión es unir los dos mundos conduciendo a los hermanos desde pasos perdidos hasta el recinto donde se va a producir el rito.

El Maestro de Banquetes en primer lugar, es el Experto de los trabajos de mesa (las tenidas de masticación). Le corresponde velar por que los rituales de mesa se desarrollen adecuadamente.
En el rito Emulación el banquete siempre es ritual. Se comienza con la “acción de gracias” recitada por el Capellán y la comida es pautada por una serie de brindis. En los ritos francés y escocés se practica el “banquete de orden”, estrictamente reservado para los hermanos. La mesa está dispuesta en forma de arco circular y está prohibido hablar en voz alta y fumar.

No existe límite respecto al número de hermanos que pueden integrar una logia, pero su dimensión estará siempre en función de la organización del trabajo que se adopte. Todos los maestros y compañeros deben poder participar regularmente en los trabajos, aportando sus planchas de arquitectura a petición del Primer Vigilante o de Venerable Maestro. Los aprendices deben guardar silencio durante el tiempo que permanezcan en el primer grado de su iniciación. No hablan ni leen trabajos en logia, salvo que, excepcionalmente, se lo solicite el Venerable Maestro. El Segundo Vigilante tiene a su cargo la formación de los aprendices y puede solicitarles que compongan planchas para comprobar su avance, pero se tratará siempre de una tutoría previa a la presentación final por el aprendiz de la plancha-examen que habrá de realizar para que los maestros le aumenten su salario, pudiendo así ser iniciado en el segundo grado por el Venerable Maestro del taller.




[1] Siete Maestros Masones- Cosmogonía. Símbolo. Rito. Iniciación. Buenos Aires. 2003. pp. 162-165.

08 septiembre 2013

RETRATO HABLADO

Entrevista en
RETRATO HABLADO

Canal 10 por AURELIANO NANO FOLLE

PROGRAMA RETRATO HABLADO


La Logia

La Logia


Este recinto donde se realizaran las ceremonias, está compuesto por una serie de espacios y habitaciones que a lo largo de la formación y de la vida de un masón van marcando su proceso. Todo el ámbito está lleno de simbolismos, cuidando hasta en los más mínimos detalles como por ejemplo, algunos de ellos:
Ø  Sala de los Pasos Perdidos. Suele ser la antesala que precede al templo. Sirve de distribuidor, lugar de preparación de los trabajos y conduce a la sala de tenidas. Debe tener sillas, una mesa con útiles para escribir y una mesita con el Libro de Asistencia, en el que firmarán todos los miembros de la logia y visitadores antes de entrar al Templo; además, un mueble donde custodiar los mandiles, collarines y demás utensilios de la logia. Conviene recordar que este nombre es el mismo que reciben muchos ámbitos de los edificios del Parlamento.
Ø  Cuarto de Reflexión. Compartimiento oscuro de dimensiones reducidas, ubicado fuera del templo, pero generalmente cerca de la puerta de éste. Tiene como finalidad permitirle al profano, a la luz de una vela, escribir su “testamento filosófico”, reflexionar sobre el acto iniciático que va a emprender. También es utilizado en todos los pasajes de grado, ataviado con los símbolos correspondientes.
Ø  Salón de Banquetes. Puede estar en cualquier sitio. Tiene como finalidad permitir un clima más relajado y fraterno, una interrelación mayor, más allá de los grados. El ágape es una continuación de las tenidas, en él se realizan los brindis que son obligatorios.
Ø  Cámara Lúgubre. No tiene ninguna ventana, ni más puertas que la situada en el centro de la pared de Occidente.
Ø  Templo. Es un lugar expresamente acondicionado y solemnemente consagrado donde todas las logias celebran sus trabajos. Siendo una imagen representativa del Universo, tiene forma de cubo, por corresponder esta figura al número cuatro, que simboliza la naturaleza. Está orientado en dirección Oeste Este y su fondo, de ser posible, debe ser semicircular. Sus cuatro lados reciben los nombres de los cuatro puntos cardinales (Oriente, Occidente, Norte y Mediodía).



Plano de una logia.
La palabra logia es de origen sánscrito y, en diversas formas derivadas, común a casi todas las lenguas indoeuropeas.

La configuración de una logia necesita de un número determinado de integrantes. Tres la gobiernan, cinco la componen y, siete la hacen “justa y perfecta”.
El número 7 tiene su vinculación con la alquimia del septenario, dado que es el número de la armonía y de ella nace la justicia.
Así realiza la descripción de una logia el masón John Thruth; “La sala forma un paralelogramo cuyos cuatro lados llevan los nombres de los cuatro puntos cardinales. La puerta de entrada da al Occidente, y al frente se halla el Oriente, donde se encuentra un estrado, con tres escalones, separado por la balaustrada. En el centro de la tarima, sobre cuatro escalones más, se ubica la mesa y el sillón del Venerable. Un dosel azul-celeste o carmesí cubre el “oriente” o pared.
En el fondo del pabellón se coloca el “delta” o triángulo resplandeciente que lleva escrito, en caracteres hebreos, el nombre de Dios o Jehová. A la izquierda está el disco del sol y a la derecha el de la luna.
Cerca de la balaustrada se observan las mesas triangulares y los sitiales del orador, del secretario, del tesorero, del hospitalario y del maestro de ceremonia. Junto a la puerta se hallan dos columnas: la de la izquierda con la letra “B” (Boaz) y la de la derecha con la letra “J” (Jakín); y los sitiales para los vigilantes, expertos y guardianes.
Las paredes están tapizadas de azul o carmesí y del mismo color son las alfombras. Sobre la mesa  del Venerable se deposita un compás, una escuadra una espada flamígera de hoja ondulada y un ejemplar de la constitución general de la orden. A un lado se levanta un gran candelero con una larga vela y a ambos costados de la sala se ubican los asientos para los demás “hermanos”, formando dos hileras que se llaman: la columna del Norte y la columna del Sur o del Mediodía”.[1]

El techo de la logia representa una bóveda celeste tachonada con siete Estrellas, recordando que siete hermanos son los indispensables para que una logia pueda trabajar en forma regular, siete hacen la logia perfecta; teológicamente el número siete significa divina plenitud, perfección y consumación. Como veremos; algunas logias han variado la decoración del techo, sin apartarse de los aspectos generales de la misma.
El recinto de la logia consta de tres partes que corresponden a las del Templo de Salomón, que es el modelo bíblico simbólico: el Atrio (o Ulam salomónico), espacio que precede al Centro de trabajo propiamente dicho (el Hikal salomónico), en el que se encuentra el pavimento mosaico, con el plano de la obra o “cuadro de logia” al que han de atenerse los obreros, y el Oriente (el Debir salomónico), en el que se halla el Venerable Maestro o presidente del taller.


La puerta de acceso a la logia está flanqueada por dos columnas colocadas en el interior –las del templo salomónico lo estaban en el Ulam-. El acceso y las columnas corresponden simbólicamente al Occidente del recinto, no siendo indispensable que el Oriente y el Occidente simbólicos coincidan, en efecto, con esos puntos cardinales.
La luz física procedente del Sol surge, cada día, por el Este u Oriente y desaparece al ponerse el astro por el Oeste u Occidente. De igual modo, la luz no física, el entendimiento de lo verdaderamente trascendente, es evocada simbolizando en la logia el aparente recorrido solar. Al entrar en la logia, se camina buscando la Luz procedente del Oriente  y, al salir de ella, se camina hacia el descanso solar del Occidente, tras haber concluido el trabajo del día.

Teóricamente, las logias deben tener siempre forma de “cuadrado alargado”, según la terminología usada por los constructores medievales. Es decir forma rectangular. Los maestros medievales utilizaban diversas proporciones para crear planos rectangulares, destacando la correspondiente al trazado con arreglo al número áureo, que es el valor constante 1,618. A su vez, todo rectángulo puede considerarse compuesto por una adición sucesiva de triángulos, rectángulos.

El plano de obra o cuadro de logia se halla sobre el suelo o Pavimento Mosaico, formado por baldosas blancas y negras, colocadas en damero. Sobre él se sitúa el cuadro o programa de cada sesión, en el que se concentra la intención laboral de los masones de manera especial, siendo su referencia inspiradora de ideas adecuadas al tipo de trabajo que cada uno está llamado a realizar durante la tenida. En principio, todo el suelo de la logia debe estar enlosado de esa forma, siendo imprescindible que lo esté, al menos, un rectángulo central sobre el que descansa el plano.

El techo natural de una logia es la bóveda celeste. De la parte central del techo y perpendicular al plano de las obras o cuadro de logia, pende a menudo una plomada que, simbólicamente, va desde el Nadir al Cenit, o desde lo más profundo a lo más alto, a modo de axis mundi, significando la ilimitación de la búsqueda masónica.

Los muros interiores reciben los nombres de Mediodía y Septentrión –a derecha e izquierda de la puerta de acceso, respectivamente- y están simbólicamente sostenidos por los hermanos masones, que son las columnas espirituales del templo. Los aprendices se sientan a lo largo del muro de Septentrión y los compañeros a lo largo del muro de Mediodía, ocupando los maestros la primera fila en ambas ubicaciones. El Hospitalario de la logia, detrás del hermano Experto. El Tesorero toma asiento encabezando la columna de Mediodía, detrás del Maestro de Ceremonias. El Primer Vigilante o ayudante del Venerable Maestro se sienta en Occidente, a la izquierda de la puerta de acceso. Al otro lado de dicha puerta se coloca el hermano Guardatemplo y en el centro de la columna de Mediodía se halla el sitial del Segundo Vigilante. Los sitiales del Primer y Segundo Vigilante se elevan respectivamente dos y un peldaños sobre el nivel del suelo del taller.

El Oriente de un templo masónico se sitúa en el extremo opuesto a la puerta de acceso –que representa el Occidente- y simboliza el Debir o Sanctasantórum del Templo de Salomón, en el que se hallaba el arca de la alianza conteniendo las Tablas de la Ley. Está simbólicamente separado del cuerpo o nave central de la logia por tres peldaños y una balaustrada –también por un velo o cortina negra, que solo se extiende en determinadas ocasiones-, como lo estaba el Debir salomónico. En el Oriente se encuentra el sitial del Venerable Maestro –elevado tres peldaños- y los del Secretario[2]y el Orador de la logia –elevados sobre dos peldaños, a derecha e izquierda de Venerable Maestro, respectivamente-. En la mesa del Venerable Maestro debe haber un candelabro de tres luces, una espada de lámina ondulada (espada flamígera), un pequeño mazo o maceta y una luz o llama que ha de estar encendida desde antes de iniciarse la tenida, por representar la Luz Primordial o Luz Creadora, de la que procede el conocimiento al que aspira todo iniciado masón. El fuego con el que se van encendiendo todas las luces a lo largo de los ceremoniales masónicos procede siempre de esa Luz Primordial simbólica.


En todos los ritos, el Venerable se sienta al centro del Oriente. En el rito Francés, en el rito Escocés Antiguo Aceptado y en el rito de Salomón tiene a su derecha al Secretario y a su izquierda al Orador, excepto en el Gran Oriente de Bélgica, donde se invierte dicha ubicación.
En el rito francés la columna del Septentrión está encabezada, al Occidente, por el Segundo Vigilante. Sobre ella, cerca al Oriente, se encuentran el Hospitalario y el Maestro de Ceremonias. En forma simétrica, en la columna del Mediodía se encuentran el Primer Vigilante, el Tesorero y el Experto.
En el rito escocés se produce la “inversión de las columnas”. El Primer Vigilante se sienta a la cabeza de la columna del Septentrión (al Occidente), desde donde vigila su columna, la del Mediodía. El Segundo Vigilante toma asiento en la mitad de la columna del Mediodía, frente a la columna del Septentrión que es la que está bajo su vigilancia. El rito Escocés Rectificado y el de Menfis Misraim también utilizan esta disposición. El de Salomón coloca a sus oficiales igual que el rito francés. En el rito Emulación la disposición es distinta. El Primer Vigilante está al Occidente, el Segundo Vigilante está en la mitad de la columna del Mediodía, el primer Diácono se sienta cerca del Oriente, a la derecha del Venerable, el segundo Diácono ocupa su lugar a la derecha del Primer Vigilante, el Guardatemplo interior a la entrada del Templo y el Guardatemplo exterior (Tejador) al exterior. El secretario toma asiento en el Oriente a la izquierda del Venerable y el Tesorero a su derecha. No hay Orador.

La simbología de estas ubicaciones da lugar a muchos comentarios. En el rito emulación la simbología es estrictamente solar. El Venerable toma lugar en Oriente, donde el Sol se levanta para abrir su carrera diurna; el Primer Vigilante tiene por misión indicar cuándo el astro llega a su poniente y el Segundo Vigilante, sentado en la mitad del Mediodía, observa el paso del Sol por el Meridiano.

Las fotos son de la Logia Hijos del Trabajo, Barracas, Buenos Aires, Argentina. Visita en Junio de 2011.




[1] Rottjer, Aníbal A.-La Masonería en la Argentina y en el Mundo. Buenos Aires. 1983. p. 77.
[2] Ocupa el quinto lugar dentro de la estructura jerárquica de la logia y junto con el Orador y las Tres Luces forma el Consejo de Familia de la misma. Es el representante de la Memoria de la Logia. Simboliza también la Memoria de la Tradición Masónica y de las Artes y Ciencias que la Orden ha heredado de muy diversas culturas y pueblos. Su joya o símbolo distintivo está formado por dos plumas entrecruzadas en X que representan a la escritura y por ende a las ciencias de las letras y de las palabras. Se lo relaciona con el dios Hermes, que tenía como atributo ser el escriba de los dioses.