domingo, 25 de mayo de 2014

18º Soberano de Príncipe Rosa Cruz

Grado Decimoctavo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Cuarto y último Grado del Capítulo Rosacruz
Cuarto de los Grados Caballerescos
Cuarto y último Grado de la Quinta Clase o Serie
 Los orígenes del grado:
Ø  …son muy difíciles de determinar. Siempre estuvo relacionado con el grado de Caballero de Oriente, de forma tal que ambos parecen provenir de un fondo común. Así como el Caballero de Oriente se incluye en la “Masonería Renovada”, el Rosacruz se considera parte de la “Masonería Exaltada”.
Ø  El grado 18° no es estrictamente una Orden de Caballería, pero tiene mucho en común con el ideal caballeresco.
Ø  Casi siempre fue conferido por iniciación, nunca por comunicación, de donde es uno de los Altos Grados más practicados.

Ø  Según P. Naudon (1966), el grado 18° se sale del desarrollo masónico propiamente dicho para alcanzar otra forma de tradición, síntesis de la vasta corriente hermética.
Ø  En otras palabras, el 18° parece ser el resultado de intercambios mutuos entre la francmasonería propiamente dicha y la Rosa-Cruz.
Ø  Según Pike, si el grado fuese exclusivamente cristiano, no tendría cabida en la Masonería.

El lema de los Rosacruces es Lux e Tenebrisy se refiere a la lucha de la luz contra las tinieblas, de la verdad contra el error, de la razón contra el fanatismo.

El grado de Rosa Cruz enseña tres cosas: la unidad, la inmutabilidad y la bondad de Dios; la inmortalidad del Alma; y la derrota final y extinción de lo malo e incorrecto y del dolor, por un Redentor o Mesías, todavía por venir, si aún no ha aparecido.

La Cruz ha sido un símbolo sagrado desde la Antigüedad más remota. Se encuentra sobre todos los monumentos duraderos del mundo, en Egipto, en Assyria en Hindostan, en Persia, y en las torres budistas de Irlanda. Dijeron que Buddha había muerto sobre ella. Los Druidas cortaron un roble en forma de Cruz y lo reputaban sagrado, y construyeron sus templos en esa forma. Señalando a los cuatro cuartos del mundo, era el símbolo de la naturaleza universal. Fue en un árbol cruciforme, en el que se decía que Krishna había expirado perforado con las flechas. La Cruz, era el Signo de la Sabiduría Creativa o Verbo, el Hijo de Dios. Mitras firmo a sus soldados en la frente con una Cruz. Pero su significado peculiar en este Grado, es ése que le fue dado por los Antiguos Egipcios. Era el jeroglífico para toda la vida, y con un triángulo de prefijó significaba dador de vida. Para nosotros por lo tanto es el símbolo de Vida; de esa vida que emanó de Dios, y de esa Vida Eterna por la cual todos nosotros tenemos esperanza; con nuestra fe en la bondad infinita de Dios.

La Rosa es un símbolo del Amanecer, de la resurrección de la Luz y de la renovación de la Vida, y por lo tanto del amanecer del primer día, y más particularmente de la resurrección: y la Cruz y la Rosa juntas deben ser por lo tanto leídas jeroglíficamente, el Amanecer de la Vida Eterna que todas las Naciones han esperado mediante el advenimiento de un Redentor. 
El Pelicano alimentando a sus criaturas es un emblema de la grande, generosa y benéfica Naturaleza, del Redentor del hombre caído, y de esa humanidad y caridad que debe distinguir a un Caballero de este Grado. El Águila era el símbolo viviente del Dios Egipcio Mendes o Menthra, y es elegido como símbolo de Él que enseñó a todos los hombres a elevarse de las tentaciones y de las corrupciones de este mundo a un lugar más alto y más santo. 
El compás sobre el que se halla una corona significa que a pesar del alto rango logrado en la Masonería por un Caballero Rosa Cruz, la equidad y la imparcialidad deben invariablemente gobernar su conducta.[1]

La labor del Caballero Rosacruz está consagrada al triunfo de la sabiduría sobre la ignorancia, al desarrollo máximo de la fraternidad y el cultivo de la libertad. Se obliga a practicar la mayor tolerancia con las distintas creencias religiosas. Contempla a los hombres, dotados todos de cualidades contradictorias, conoce sus méritos, ve sus imperfecciones y le estima según sus merecimientos y virtudes. El bien y el mal son para él simples resultados de las relaciones entre los seres y no productos de entidades sobrenaturales. Considera la ciencia como patrimonio de la humanidad, y procurando elevar a los hombres a la mayor altura en sabiduría, no reconoce más criterio de verdad para la inteligencia que el de la experiencia y la razón. Huyendo de las tinieblas y del error estudia la Naturaleza y todas las Ciencias y las Artes, y se apresta a ordenar las dispersas herramientas del trabajo y a reconstruir las destrozadas columnas que han de sostener el templo de la Razón”.[2]

Los objetivos exotéricos del grado son:
Ø  Combatir el hambre y la pobreza.
Ø  Luchar contra las enfermedades físicas y psíquicas que afectan a los seres humanos.
Ø  Ayudar a todas las personas que sufren persecuciones.
Ø  Reedificar el Templo de la Sabiduría.
Ø  Promover la más absoluta tolerancia religiosa.
Ø  Promover las ciencias y las artes.

Los objetivos esotéricos del grado son:
Ø  Estudiar las ciencias y filosofías ocultas.
Ø  Conservar el fuego de la tradición antigua.
Ø  Buscar la regeneración alquímica, por la vía del fuego.
Ø  Trabajar por la consecución de la medicina universal.
Ø  Vivenciar el significado de Alétheia, Gnosis y Eros.
Ø  Recuperar el espíritu rosacruz, implícito en las primeras obras de la orden.

La Señal de Orden o delBuen Pastor”: Cruzar los brazos sobre el pecho (el derecho sobre el izquierdo), extender los dedos de las manos y alzar los ojos al cielo.
A pesar de su denominación cristiana, es un signo muy antiguo, habitual en las estatuas e imágenes egipcias.
Es frecuente, también, en las joyas gnósticas denominadas “Abraxas”. En cierta forma, este signo es opuesto al de extender los brazos tomando la postura de una cruz: en este último se demuestra apertura, receptividad (a la Luz), en el signo del Buen Pastor, por el contrario, hay un repliegue, una concentración en sí mismo.

La Señal de Socorro: Cruzar las piernas, colocando la derecha detrás de la izquierda. El Hermano que lo comprende hace el mismo movimiento en sentido contrario.

El Toque: Colocarse los dos Hermanos uno frente al otro, y hacer la señal del Buen Pastor. Luego, se inclinan en salutación. Después se colocan las manos recíprocamente sobre los hombros, con los brazos entrelazados.
Notar que la señal del Buen Pastor forma una Cruz de San Andrés en forma vertical, y el resto del signo la misma Cruz en forma horizontal. Luego se dan el ósculo de paz y pronuncian la Palabra de Pase.
Otra forma: se ponen frente a frente, y cada uno coloca la mano derecha sobre la tetilla derecha del otro. Sigue como el anterior.

Símbolos:
Ø  La rosa. Desde la antigüedad, estaba consagrada a la aurora y al Sol. En particular, refería a la primer aurora de la Creación, al primer instante del Universo. Como en la filosofía esotérica no existe la “Creación” del Universo propiamente dicha, sino la renovación de un Universo anterior, la rosa correspondía también a la renovación periódica de la vida. Si la rosa es negra, simboliza la muerte; si es blanca, la purificación; roja, el Amor y el Deseo; dorada, la Perfección.
Ø  La cruz. Es un símbolo de la Naturaleza Universal. En general, la cruz de los Rosacruces es una cruz dorada. De donde cruz (CRUX) se ha asociado con luz (LUX). Para los alquimistas, la palabra LUX se refería al principio productivo o simiente del Dragón Rojo, que era esa luz informe y material que, siendo purificada y digerida, produce el oro.
Ø  La rosa-cruz. Una versión crístico-alquímica de la Rosa y la Cruz, correspondiente a la Orden de la Rosacruz de Oro, del siglo XVIII. Se asocia la Rosa al Cristo, entendido como Principio Universal. Nótese el empleo de una de las palabras del grado 18°. Es interesante la fusión del Cristo masculino con la vesica femenina. El nacimiento de la Rosa en el centro de la Cruz se ha tomado como “El Alba de la Vida Universal”, pues la Cruz, en su cuaternidad, es un símbolo del espacio que irradia del punto central. Punto que es el germen y el asiento de la Vida.
Ø  El pelícano. Es otro símbolo polisémico. Relacionado con las mitologías antiguas, el pelícano que se desgarra el pecho para alimentar a sus crías es el sacrificio del Ser Universal, necesario para la renovación del Universo. En alquimia, es la antítesis del cuervo. En el Kundalini Yoga, es la energía de la serpiente “alimenando” a los siete chakras.
Ø  El águila. En este contexto es el símbolo de: la libertad, el Sol, el fuego, el genio. Todos relacionados entre sí, porque la libertad es condición indispensable para recibir el fuego del genio.
Ø  El fénix. Originario de Arabia, según la tradición, después de 1461 años de vida (el período sótico) el Fénix entraba en el Templo de Heliópolis, en Egipto, y aleteaba sobre una pira de mirto e incienso, cuyo fuego lo consumía. Después renacía a una nueva vida, y emprendía el rumbo hacia el Oeste. Indicaba la coincidencia de la salida heliaca de Sirio con el primer día del mes Thot. Corresponde al Benu del Libro de los Muertos, “autoengendrador del Alma de Ra”. Alquímicamente, por lo tanto, simboliza el renacimiento por el fuego.
Ø  El fuego. Debe ser interpretado como principio alquímico.
Ø  El arcángel Raphael. Se lo cuenta entre los siete querubines, genios importados de Babilonia con figura mitad humana y mitad animal, que custodiaban las puertas de templos y palacios. No olvidemos que una de las aspiraciones de los antiguos Rosacruces era la obtención de la Medicina Universal. De ahí a tomar “Raphael” como sinónimo de “Alquimista” no hay más que un paso…
Ø  El compás coronado. Los Rituales dicen que simboliza la igualdad, porque es la corona real extendiéndose hacia el círculo de toda la Humanidad (todos los hombres son reyes).
Ø  La corona de espinas. Para los Rosacruces es el símbolo de la aceptación del mundo, del sí al mundo. Las coronas que este mundo nos coloca suelen ser espinosas, pero no por ello deben ser rechazadas. Es todo lo contrario de la renuncia ascética: es el a vivir en el mundo, con sus rosas y sus espinas.
Ø  El Grial. Es el Vaso, el recipiente alquímico, el lugar donde se produce la fusión del Azufre con el Mercurio.
Ø  El Ouroboros. Esta imagen realiza una síntesis de lo circular (el Ouroboros), lo lineal (el árbol y la flor que crecen hacia arriba), y lo arboriforme (las ramas del árbol que se extienden en todas direcciones). Es decir, se presentan tres modos de crecimiento y evolución del Ser.

Ceremonia fúnebre:
Se realiza en la Cámara Negra.
En el lugar que ocupaba el difunto se pone una silla de brazos de color obscuro, salpicada de lágrimas blancas, y sobre ella el escudo del grado 18.
Sobre él una calavera con dos tibias cruzadas. Alrededor del escudo, el cordón del grado 18. Debajo del escudo, la joya del grado, y detrás una espada en su vaina, con la punta hacia abajo.
Joya de grado
El ataúd está en el centro del Templo, con los pies hacia Occidente, y sobre él las insignias del difunto. Se procurará que el cadáver lleve al cuello la joya del grado. Las velas son negras.
Entre el ataúd y el Oriente hay un gran tetraedro. En una cara se ve un ojo rodeado por el Ouroboros, en la segunda, una calavera y sobre ella una mariposa y en la tercera un genio, en cuya mano derecha se ve una antorcha invertida, rota y apagada, y en la izquierda, una antorcha encendida y levantada.
Delante del altar hay un trípode antiguo, cubierto con un crespón negro y sobre él un vaso o cubeta de alcohol perfumado.
Sobre el ataúd hay una lámpara sepulcral.
Al Oriente, Sur y Occidente del ataúd habrá, respectivamente, un vaso de agua, uno de vino y otro de leche.
Al Norte hay una cubeta para las abluciones. Cerca del Maestro hay una antorcha. 
En el Oriente hay un cuadro que representa los Campos Elíseos, cubiertos de verde y de flores y muy iluminados. Todo estará cubierto por una cortina negra, espesa, que no se descorre sino hasta el momento oportuno.
Se leen algunos párrafos del Libro de los Muertos egipcio. Se hace referencia al viaje por la obscuridad. Se habla de la Vida Universal.
El Maestro enciende el alcohol y hace una alocución al fuego, en términos tomados de la filosofía de Heráclito. Apaga su antorcha y dice que ese acto representa la muerte del Hermano.
Se derraman sucesivamente el agua, el vino y la leche, cada uno en los tres puntos cardinales (excepto el Norte).
El Maestro de Ceremonias purifica al Maestro en el lugar de ablución. (“Como lo hizo nuestro Padre C. R-C.).
El Maestro hecha tres veces incienso en el trípode y hace votos para que el Hermano difunto supere victoriosamente las pruebas del Amenti.
Todos parten rumbo al cementerio. Se reúnen en círculo en torno de la fosa con el ataúd.
Todos arrojan en la fosa ramas de acacia.
El Caballero que reemplace al difunto estará de duelo en las dos sesiones siguientes del Capítulo, ostentando la joya cubierta con un velo negro.[3]

Es uno de los más importantes de cuantos se practican en la actualidad. Antes era el grado más alto en la mayor parte de los ritos. Los rosacruces, que son los sacerdotes de la masonería, sacrifican a Satanás el cordero de espinas y clavado por sus cuatro patas. Luego arrojan al fuego la cabeza y las patas en holocausto al diablo, dios del fuego (según Rottjer).     



[2] Javier Campos, Mauricio- Los masones y el templo del siglo XX. Sobre mitología masónica y cristiano. El evangelio oculto en piedra de los masones y la ecclesia. Tandil. 2006. pp. 36-37.

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