Claves para entender a los Maestros

26 diciembre 2017

Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo

Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo
21 de febrero de 1747 - 27 de diciembre de 1795
Quito, Real Audiencia de Quito

Eugenio Espejo nació en Quito el 21 de febrero de 1747. Su padre, Luis Chushig, indígena (Quechua de Cajamarca, Perú), ​ ayudaba al fraile José del Rosario, médico del hospital La Misericordia, el único de Quito. Su madre, la quiteña María Catalina Aldaz y Larraincar era neogranadina. ​
Luis Chushig, no fue picapedrero o asistente de José del Rosario, fue por sus propios medios un indígena culto, que aprendió a leer gracias a la ayuda de Luis Benítez de la Torre, Cura y Vicario de Cajamarca, quien a escondidas, instruyó a Luis Chushig, ya que en esa época estaba prohibido, que los indígenas supieran leer. Este en agradecimiento utilizó el apellido "Benítez", mismo apellido con el que contrajo matrimonio con Catalina Aldaz. El origen de apellido "Santa Cruz y Espejo" no está aún esclarecido, pero se cree, que fue impuesto por algún español, ya que en esa época, todos los indígenas evangelizados se les asignó nombres y apellidos cristianos. ​ Francisco Javier Eugenio de Santa Cruz y Espejo, aprendió sus primeras letras en casa de sus padres y luego, en una escuela católica para niños pobres.
Una vez inscrito desde muy temprana edad en colegios exclusivos de la aristocracia quiteña, llegó a ser electo representante de sus compañeros en varias ocasiones. De esta época data su probable y único retrato conocido, en compañía de su clase.
Fue médico a los 20 años de edad, graduado en leyes civiles y canónicas, escribió entre 1779 y 1781 El nuevo Luciano de Quito; Marco Porcio Catón; y La Ciencia Blancardina, obras de crítica mordaz a la ciencia quiteña y de descamado análisis al sistema educativo de entonces.
En El retrato de Golilla (1778), calificaba a Carlos I de "rey de barajas". En 1793, las autoridades trataron de deshacerse de Espejo, a quien motejaban de "rencilloso, travieso, inquieto y subversivo", designándole médico de una expedición científica a los ríos Pará y Marañón. Espejo se negó a este juego y fue arrestado. ​
Dos años después, el Cabildo de Quito le pidió un instructivo para prevenir la viruela. Espejo produjo unas Reflexiones: Historia de las enfermedades contagiosas, cuadro exacto de las costumbres y condiciones sanitarias de Quito y valioso aporte a la literatura científica.
Atacado por médicos reaccionarios, viajó a Lima en 1786, pero regresó a Riobamba, pues los curas de la zona le pidieron refutar el Informe del alcalde y colector de impuestos reales que los acusaba de abusos a los indígenas. La Defensa de los curas de Riobamba, seguida en 1787 por Cartas riobambenses, quebró la fuerza de los latifundistas y cuestionó la estructura socio-económica de la "razón" dominadora, en frase de Guerra.
En noviembre del 1791 ayudó a fundar la Sociedad Patriótica de Amigos del País de Quito compuesta de 25 miembros que se reunían semanalmente para discutir los problemas agrícolas, educativos, políticos y sociales y el desarrollo de las ciencias físicas y naturales. El 5 de enero de 1792 editó el primer periódico publicado en la ciudad "Las Primicias de la Cultura de Quito",​ órgano de esa sociedad, y del que salieron siete números hasta el 27 de marzo de ese año. Fracasada esta tentativa de restaurar la patria optó por la estrategia de escribir acerca de la economía de Quito.

En Memoria sobre el Corte de Quinas y Voto de un Ministro Togado planteó el libre comercio contra el mercantilismo centralista de la Corona. Perdida la poca fe que le quedaba en la monarquía, pensó que no había más remedio que cambiar las estructuras políticas vigentes. Escribió sermones para su hermano cura a fin de difundir estas ideas. Se volvió activista; en las cruces de Quito amanecieron banderolas escarlatas con el lema: "Al amparo de la cruz, sed libres, conseguid la gloria y la felicidad".

Murió en Quito, el 27 de diciembre de 1795, a causa de disentería, después de estar en la cárcel acusado de conspiración; se le inculpó que en las cruces de Quito amanecieron banderolas escarlatas con el lema que decía: "Al amparo de la cruz, sed libres, conseguid la gloria y la felicidad".

Iniciado en la Logia “El Arcano Sublime de la Filantropía”, Colombia.

https://es.wikipedia.org/wiki/Eugenio_Espejo



20 diciembre 2017

Documentos masónicos 1726

MANUSCRITO GRAHAM, 1726 ev


Todas las instituciones de la Franc-Masonería puestas al descubierto y probadas por lo mejor de la tradición así como por referencias a la Escritura.
Observad en primer lugar que todos nuestros signos provienen de la escuadra, de acuerdo con su empleo habitual. La prueba de ello se encuentra en el versículo 7 del capítulo 6 del primer libro de los Reyes.
El saludo se hace como sigue, de cualquier sitio del que vengáis: Yo vengo de la muy respetable logia de maestros y de compañeros perteneciente a Dios y al bienaventurado san Juan, que saluda a todos los hermanos verdaderos y perfectos de nuestros santos secretos, como yo mismo lo hago, encontrando que sois tales.
- Yo os saludo, hermano, y os ruego que me digáis vuestro nombre.-
Responded J. y el otro debe decir que su nombre es B.
El examen continúa como sigue:
- ¿Cómo sabré que sois franc-masón? – Por las verdaderas palabras, signos y toques de mi entrada.
- ¿Cómo habéis sido hecho masón? - En una logia verdadera y perfecta.
- ¿Qué es una logia perfecta? - El centro de un corazón sincero.
- Pero, ¿a cuántos masones llamáis así? - A cualquier número impar entre 3 y 13.
- ¿Por qué tantos, y por qué en número impar? - El primer número hace referencia a la santa Trinidad, y el otro a la venida de Cristo, con sus 12 apóstoles.
- ¿Cuál fue el primer paso de vuestra entrada? - Un deseo intenso de conocer los secretos de la franc-Masonería.
- ¿Por qué se llama franc-Masonería? - En primer lugar, porque ella es un libre don de Dios a los hijos de los hombres; en segundo lugar, porque está liberada de la intrusión de los espíritus infernales; y en tercer lugar porque es la libre unión de los hermanos de ese santo secreto que debe subsistir para siempre.
- ¿Cómo habéis sido introducido en logia? - Pobre y sin un real, ciego e ignorante de nuestros secretos.
- ¿Y ello por qué razón? - Así como nuestro salvador se hizo pobre para nuestra redención, yo me hice pobre en ese momento en vistas al conocimiento de Dios resumido en la escuadra.
- ¿Qué habéis visto en logia cuando se os permitió ver? - Yo vi la verdad, el mundo y la justicia del amor fraternal.
- ¿Dónde? - Delante de mí.
- ¿Qué había detrás de vos? - El perjurio y el odio de la fraternidad para siempre si yo descubriera nuestros secretos sin el consentimiento de una logia, a menos que los haya obtenido de una triple voz habiendo sido recibido, pasado y elevado en las reglas por tres logias distintas, y a condición de que haya jurado adecuarme a nuestros artículos...
- ¿Cómo estaba orientada la logia durante vuestra recepción? - Al este, al oeste y al sur.
- ¿Por qué no al norte? - Ya que nosotros residimos en la parte norte del mundo, y ya que no enterramos a los muertos en el lado norte de nuestras iglesias, igualmente dejamos vacío el lado norte de nuestras logias.
- ¿Y por qué al este y al oeste? – Porque las iglesias están orientadas de este a oeste, y sus patios se encuentran al sur.
- ¿Por qué las iglesias están orientadas de este a oeste? - Hay cuatro razones para ello.
- ¿Cuáles son? - La primera: nuestros primeros padres fueron situados al este en el Edén; la segunda: un viento del este secó el mar (Rojo) ante los hijos de Israel, y el templo del Señor debía ser construido de la misma manera; la tercera: el sol se eleva en el este y se oculta en el oeste por encima de aquellos que habitan cerca del ecuador; la cuarta: la estrella apareció por el oeste para advertir a todos los pastores y hombres sabios que nuestro salvador iba a venir en la carne.
- ¿Quién os guió en el interior de la logia? - El vigilante y el más mayor de los compañeros del oficio.
- ¿Por qué no el más joven de los compañeros del oficio? - Por seguir a nuestro salvador, que ordenó al jefe servir la mesa, exhortación a la humildad que siempre debemos observar.
- ¿En qué postura habéis prestado vuestro juramento? - No estaba ni tendido ni de pie, ni andaba, ni corría; no daba vueltas, no estaba ni colgado ni a punto de volar, ni desnudo ni vestido, ni calzado ni descalzo.
- ¿Por qué razón estabais en esa postura? - Porque un Dios y un hombre componen al verdadero Cristo, y así un sujeto desnudo que estuviera medio desnudo y medio vestido, medio calzado y medio descalzo, medio arrodillado y medio de pie, sería la mitad de todo y no sería nada, demostrando así un corazón humilde y obediente dispuesto a marchar lleno de fe tras ese justo Jesús.
- ¿Qué habéis jurado? - Oír y callar nuestros secretos.
- ¿Cuál era el contenido de vuestro juramento? - El segundo punto de mi (juramento) era obedecer a Dios y a todas las verdaderas escuadras hechas o dirigidas a mí por un hermano. El tercer (punto) era no robar jamás, por temor a ofender a Dios y a arrojar vergüenza sobre la escuadra. El cuarto (punto) era jamás cometer adulterio con la esposa de un hermano, ni mentirle de manera deliberada. El quinto (punto de mi juramento) era no desear vengarme de manera injusta de un hermano, sino, por el contrario, socorrerle en tanto esté en mi poder y no me acarree un grave perjuicio.
- Admito que habéis estado en una logia; así que os pregunto: ¿cuántas luces posee una logia? - Yo respondo 12.
- ¿Cuáles son? - Las tres primeras joyas son el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo; el sol, la luna, el maestro masón; la escuadra, la regla; la plomada, el nivel, el mallete y el cincel.
- Probadme que todas ellas son verdaderas luces. - En lo que concierne a la santa Trinidad, ella da la razón. El sol nos da la luz día y noche. La luna es un cuerpo sombrío que, surgido del agua, recibe su luz del sol y además es la reina de las aguas, que son el mejor de los niveles. El maestro masón enseña el oficio y debería tener una palabra tres veces potente cuando enseña nuestros secretos como hombre brillante, porque nosotros creemos en un poder oratorio superior, ya que los 70 tenían un gran poder, y los 11 tenían otro aún mayor, pues escogieron a Matías para reemplazar a Judas. En lo que concierne a la escuadra, la regla, la plomada, el nivel, el mallete y el cincel, son seis instrumentos sin los cuales ningún masón puede realizar un verdadero trabajo.
- ¿A qué pueden referirse estas 12 luces? – Deducimos que se refieren a los 12 patriarcas, así como a los doce bueyes con respecto a los cuales leemos en el capítulo 7 del primer libro de los Reyes que soportaban el mar fundido en bronce: eran símbolos de los 12 discípulos que debían ser enseñados por Cristo.
- Admito que vos habéis entrado, así que os pregunto si habéis sido elevado -Sí.
- ¿Dónde habéis sido elevado? - He sido elevado en el conocimiento de nuestros orígenes, gracias a la vez a la tradición y a la Escritura.
- ¿Qué palabra pronunciáis sobre los cimientos cuando eleváis un edificio, allí donde teméis que un espíritu infernal de destrucción, frecuentando esos lugares, pueda derribar el trabajo de vuestras manos? - Oh, ven, déjanos y tendrás.
- ¿A quién os dirigís? - Rezo a la santa Trinidad.
- ¿De qué manera pronunciáis estas palabras? - De rodillas, con la cabeza descubierta, mirando hacia el este.
- ¿Qué queréis decir con estas palabras? - Queremos decir que despreciamos la justicia propia y que en ello diferimos de esos babilonios que creían poder construir hasta el cielo. Por el contrario, rogamos a la santa Trinidad que nos permita construir en verdad y en escuadra; y cada cual tendrá la recompensa que merece.
- ¿Cuándo fueron pronunciadas estas palabras, o para qué servían? – Yo respondo que desde el origen, antes de que el evangelio se extendiera por el mundo cubierto de espíritus infernales de destrucción. A menos que los hombres construyeran con fe y en oración, sus trabajos eran a menudo demolidos.
- Pero, ¿cómo fue posible que los trabajos de los babilonios fueran erigidos antes de que el evangelio comenzara a brillar? - Yo os respondo devolviéndoos vuestra propia pregunta, porque la presunción de los babilonios de los que acabo de hablar había ofendido de tal modo al espíritu de Dios que las lenguas dejaron de ser comprendidas por su pecado a fin de que la humanidad no volviera jamás a actuar así sin el permiso divino, que quiere que nada pueda hacerse sin fe ni oración.
- ¿Esto es tradicional? - Sabemos esto por tradición, y también por referencia a la Escritura, que dice que Shem, Ham y Japheth, deseosos de llegar junto a la tumba de su padre Noah, trataron de ver si podrían encontrar allí algo susceptible de conducirles al secreto del poder detentado por ese famoso predicador. En efecto, deseo que todos reconozcan que todas las cosas necesarias al mundo nuevo se encontraban en el arca con Noah.
Ahora bien, estos tres hombres ya habían acordado que, si no encontraban lo que buscaban, lo primero que encontraran debería servirles de secreto. No dudaban, sino que creían muy firmemente que Dios tenía el poder, y también que manifestaría su voluntad por medio de su fe, su oración y su obediencia, de manera que lo que encontraran se mostraría ante ellos tan potente como si hubieran recibido el secreto de Dios mismo en su origen.
Llegaron entonces a la tumba, donde no encontraron nada más que el cadáver casi enteramente descompuesto. Cuando cogieron un dedo, éste se desprendió falange por falange, y lo mismo ocurrió con el puño y con el codo. Entonces levantaron el cadáver y lo sostuvieron, poniendo un pie contra su pie, una rodilla contra su rodilla, el pecho contra su pecho, una mejilla contra su mejilla, y una mano en su espalda, y se pusieron a gritar:
Ayuda, Oh Padre, como si dijeran: Oh, Padre del cielo, ayúdanos ahora, porque nuestro padre terrestre ya no puede hacerlo. Entonces, dejando de nuevo el cadáver, y no sabiendo qué hacer, uno de ellos dijo: Hay tuétano en este hueso, y el segundo dijo: Pero es un hueso seco, y el tercero dijo: apesta.
Se pusieron de acuerdo entonces para darle un nombre que fuera conocido por la Masonería hasta este día. Después, se fueron a sus asuntos y a partir de ese momento sus obras fueron buenas.
Es por ello que debe creerse, pero también comprenderse, que su poder no venía de lo que encontraron o del nombre que le dieron, sino de su fe y de su oración. Las cosas continuaron así, y la voluntad dio firmeza a la acción.
Cuando reinaba el rey Alboyne nació Bazalliell, que fue llamado así por Dios antes de su concepción. Este hombre santo sabía por inspiración que los títulos secretos y los símbolos primitivos del principio divino tenían el poder de proteger, y construyó de tal manera que ningún espíritu infernal de destrucción osó quebrantar la obra de sus manos. Así que sus obras se hicieron tan famosas que los dos hermanos más jóvenes del rey del que se acaba de hablar desearon ser instruidos por él en la noble ciencia que él dominaba. A ello consintió a condición de que no la revelaran (oralmente) sin unir (para ello) sus propias voces a la de un tercero. Prestaron juramento y él les enseñó la parte teórica y la parte práctica de la Masonería. Después hicieron su obra. En esta época, los salarios de los masones aumentaron en este reino; se veía entonces a los masones en compañía de reyes y príncipes.
Pero cuando la hora de su muerte estaba cerca, Bazalliell deseó que se le enterrara en el valle de Josaphat, y que sobre (su tumba) se grabara una inscripción conforme a su mérito, lo cual realizaron ambos príncipes. Esta (inscripción) estaba (formulada) como sigue:
- Aquí yace la flor de la Masonería, que, superior a muchos otros, fue el compañero de un rey y el hermano de dos príncipes. Aquí yace el corazón que podía albergar todos los secretos. Aquí yace la lengua que jamás reveló ninguno.
Tras su muerte, los habitantes del lugar pensaron que, con él, los secretos de la Masonería se habían perdido totalmente, pues ya no oían hablar de ellos, y nadie conocía los secretos excepto esos dos príncipes, y durante su recepción habían jurado no revelarlos si no unían sus voces a la de un tercero. Es por ello que debe creerse y también comprenderse que un
secreto tan santo no podía jamás perderse mientras quedara vivo sobre la tierra un buen servidor de Dios. Pues todo buen servidor de Dios siempre tiene y tendrá una gran parte en este santo secreto, aunque los demás ignoren dicho secreto, así como los medios que deben usarse. En efecto, ocurrió en el mundo de esta época lo que ocurrió en la Iglesia samaritana a propósito de Cristo.
Buscaban lo que no conocían. Pero su profunda ignorancia no podía discernir esto, y así todo siguió en las tinieblas y la oscuridad durante los 840 años que duró el éxodo de los hijos de Israel fuera del país de Egipto. En el cuarto año de su reinado sobre Israel, Salomón comenzó a construir la casa del Señor, casa que deseaba construir su padre David, pero que no obtuvo permiso para realizar, pues sus manos eran culpables de las guerras sangrientas (que hacían estragos) en todas partes.
He aquí todo lo que se refiere a los días en que Salomón, su hijo, comenzó a construir la casa del Señor. Es mi deseo que todo el mundo convenga en que todo lo que era necesario aportar para esta santa construcción no provenía (únicamente) de este sabio rey. Todos debemos reconocer esto, so pena de acusar a Dios de una injusticia que ningún frágil mortal osaría reprocharle, y de la que su divina bondad no ha podido hacerse culpable. Leemos ahora en el versículo 13 del capítulo 7 del primer libro de los Reyes que Salomón envió a buscar a Hiram de Tiro. Éste era el hijo de una viuda de la tribu de Neftalí, y su padre era un hombre de Tiro.
(Era) un artesano experto en bronce, lleno de sabiduría, hábil en la realización de todas las obras en bronce.
Llegó ante el rey Salomón y construyó para él toda su obra. La explicación de estos versículos es la siguiente: la palabra hábil expresa la ingeniosidad; en cuanto a la sabiduría y la comprensión, cuando se encuentran reunidas en la misma persona, ésta ya nada tiene que desear. Así, con respecto a este pasaje de la Escritura, debemos convenir en que el hijo de la viuda cuyo nombre era Hiram estaba dotado de una inspiración sagrada comparable a la del sabio rey Salomón, o aún a la de san Bazalliell.
Se saca generalmente de la tradición que hubo durante la erección (de esta Casa) una tumultuosa riña entre los obreros manuales y los masones a causa de los salarios. Para calmar a todo el mundo y facilitar las cosas, el rey en su sabiduría dijo: Estad todos contentos, pues todos seréis pagados de la misma manera.
Dio entonces a los masones un signo que desconocían los obreros manuales, a fin de que aquel que fuera capaz de hacerlo en el sitio de la paga pudiera ser pagado como masón. Los obreros manuales, no conociendo (este signo), fueron pagados como antes. Esto bien pudo pasar así, y si en efecto fue el caso, debemos juzgar como muy llenas de gracia las palabras del sabio rey Salomón, pues debe comprenderse y también creerse (por ellas) que el sabio rey deseaba dar a cada uno lo que merecía.
Comprendo ahora mejor el versículo 7 del capítulo 6 del primer libro de los Reyes, en el que se dice que la Casa fue, durante su erección, construida en piedras ya preparadas antes de ser llevadas al lugar, de tal manera que no se oía ni martillo, ni hacha, ni instrumento alguno de hierro en la casa durante su construcción. Puede deducirse de ello que todo estaba preparado de antemano, pero que no podía ser sacado (de la cantera) sin verificación previa. Y cuando para buscar (un medio de verificación, se removió) cielo y tierra, no pudo entonces encontrarse nada más conveniente que la escuadra, que se convirtió en su signo y que significa lo que debían hacerse el uno al otro. El trabajo continuó y prosperó. Lo que no podía ser bueno era malo. Trabajaron para un buen maestro, y tenían como vigilante al hombre más sabio de la tierra. Por ello, en parte por su mérito, pero aún más en razón de la libre gracia, la Masonería obtuvo un nombre y un
mandamiento nuevo. Su nombre significa Fuerza, a lo cual responden: Belleza; y su mandamiento es el Amor. Leed en prueba (de ello) los capítulos 7 y 6 del primer libro de los Reyes, en los que encontraréis (descritas) las maravillosas obras de Hiram durante la construcción de la casa del Señor.
Cuando todo acabó, los secretos de la Masonería fueron ordenados con justicia como lo están ahora y como lo estarán hasta el fin del mundo, en la medida en que se los comprenda con exactitud. Forman 3 partes cuando se refieren a la santa Trinidad que hizo todas las cosas; forman además 13 ramas en referencia a Cristo y a sus 12 apóstoles; son como sigue: una palabra para el teólogo, seis para el clero y seis para el compañero de oficio, y para estar plena y totalmente de acuerdo, seguir con los cinco puntos de los compañeros franc-masones, que son pie contra pie, rodilla contra rodilla, pecho contra pecho, mejilla contra mejilla y mano en la espalda, cinco puntos que aluden a los cinco principales signos que son la cabeza, el pie, el torso, la mano y el corazón, así como a los cinco puntos de la arquitectura y a los cinco órdenes de la Masonería. Obtienen además su fuerza de cinco (figuras) primitivas: una divina y cuatro temporales, que son como sigue: primero el Cristo, el jefe y la piedra angular; en segundo lugar, Pedro, llamado Kephás; en tercer lugar Moisés, que grabó los mandamientos; en cuarto lugar, Bazalliell, el mejor de los masones; en quinto lugar, Hiram, que estaba lleno de sabiduría y de inteligencia .../...

Graham, por suerte maestro de las logias, además de Enquam Ebo, a 24 de octubre de 1726, a todos y a cada uno de aquellos de nuestra fraternidad que quieran instruirse con esto.

04 diciembre 2017

George Washington


George Washington
22 febrero de 1732 – 14 diciembre 1799
Westmoreland, Virginia - Mount Vernon, Virginia


Nació el a orillas del río Potomac, en la finca de Bridge's Creek, en el antiguo condado de Westmoreland, hoy estado de Virginia, EE. UU. Descendiente de una destacada familia inglesa, oriunda de Northamptonshire. Su bisabuelo, el coronel John Washington, acompañado de su hermano Lawrence, emigraron a la colonia de Virginia en 1656, donde lograron acumular grandes posesiones de tierra. Su padre Agustine, quien estudió en Inglaterra, se convirtió en un señor terrateniente, en donde las explotaciones agrícolas las hacía única y exclusivamente con mano de obra esclava, modo de producción propio de la época, y más tarde probó lucrarse con la extracción del hierro.
Agustine contrajo matrimonio con Jane Butler, quien le dio cuatro hijos, sólo dos de ellos –Lawrence y Agustine– llegaron a la edad adulta; al enviudar se casó por segunda vez con Mary Ball, perteneciente a una importante familia de Virginia, con la que tuvo seis niños más, entre ellos George, el mayor.


No obstante, la ventajosa situación económica de sus padres, prósperos colonos de la región, sólo recibió una educación puramente elemental. Frecuentó las escuelas rurales de aquel tiempo. Entre los siete y los quince años estudió de modo irregular, primero con el sacristán de la iglesia local y luego con un maestro llamado Williams. Alejado de toda preocupación literaria o filosófica, el muchacho recibió una educación rudimentaria, pero sólida en el orden práctico. Igualmente asistió a la escuela de Willansbrerg, ocupándose con prelación al estudio de las matemáticas; conocía la geometría y la trigonometría, y no hablaba otro idioma que el inglés.


En el inicio de su adolescencia ya estaba bastante familiarizado con las faenas de los plantadores como para cultivar tabaco y almacenar uvas. En ese entonces, cuando tenía once años, murió su padre, en 1743, correspondiéndole en herencia la casa y las tierras de Rapphannok, pero continuó viviendo, en «Mount Vernon», al amparo de su medio hermano mayor, Lawrence, un hombre de buen carácter que, en cierto modo, fue su tutor.


A raíz de la muerte de su padre, la familia Washington decide mudarse a Ferry Farm, Condado de Stafford. En su nueva casa, George se familiarizó en un ambiente más grandioso y señorial, ya que Lawrence se casó con Anne Fairfax, una de las grandes herederas de la comarca que solía relacionarse con la alta burguesía de Virginia. Fue allí donde sus dos hermanastros –con la anuencia de su madre quien le impidió ser marinero– o entrenaron para que se convirtiera en un agrimensor. En este proceso de formación, también influyó mucho William Fairfax, suegro de Lawrence quien, además y, a través de sus amistades en julio de 1749 le consiguió el nombramiento como inspector del Condado de Culpeper, Commonwealth, Virginia y después oficial agrimensor (asistente de una expedición para medir las tierras de lord Fairfax en el valle de Shenandoah) vínculo laboral bien retribuido que le permitió adquirir su primera hacienda en ese valle, de las muchas posesiones compradas en el occidente de Virginia. Tres años después se consagró al ejercicio de las armas, que era su inclinación.


En 1751 a Washington le correspondió acompañar a su medio hermano mayor, Lawrence –quien estaba muy enfermo de tuberculosis– a la isla de Barbados con la esperanza de que el clima le ayudaría. En este lugar George contrajo el virus de la viruela que le dejó muchas cicatrices en su rostro. Con todo, Lawrence no mejoró y se vieron obligados regresar a casa («Mount Vernon») en donde finalmente murió en julio de 1752. Por consiguiente, George a los veinte años, se convierte en cabeza de familia, pasando a ser uno de los hombres más importantes y ricos de Virginia, ya que heredó la propiedad de «Mount Vernon», un inmenso latifundio con 8.000 acres (3.237,50 Ha.) y 18 esclavos.




George Washington se unió a la Logia Masónica en Fredericksburg, Virginia, a la edad de 20 años en 1752. Su membresía masónica, al igual que los otros títulos públicos y funciones que realiza, era lo que se esperaba de un joven de su condición social en la colonia de Virginia. Durante la Guerra de Independencia, el general Washington asistió a celebraciones masónicas y prácticas religiosas cristianas en varios estados. También apoyó las Logias Masónicas que se formaron dentro de los regimientos del ejército.
En su primera toma de posesión en 1791, el Presidente Washington tomó juramento de su cargo sobre una Biblia de la Logia de San Juan en Nueva York. Durante sus dos mandatos, visitó a los masones en el Norte y Carolina del Sur y presidió la ceremonia de primera piedra del Capitolio de los EE.UU. en 1793.
Al retirarse, Washington se convirtió en la carta principal de la recién creada logia Alejandría Lodge N º 22, posó para un retrato en su regalía Masónica, y en la muerte, fue enterrado con honores masónicos.
Tal era el carácter de Washington, que casi desde el día en que tomó sus obligaciones masónicas hasta su muerte, lucía el mismo comportamiento en  privado que en público. En términos masónicos, se mantuvo “una paz justa y recta Masónica” y se convirtió en un verdadero Maestro Masón. Washington fue, en términos masónicos, una “piedra viva” que se convirtió en la piedra angular de la civilización americana. Él sigue siendo el hito de las civilizaciones que otros siguen en libertad y la igualdad. Él es “sillar perfecto” de la Masonería en la que innumerables Maestros Masones evalúan en su labor en Logias y en sus propias comunidades.

Historia Masónica de George Washington

1752 - 04 de noviembre Fredericksburg Lodge N º 4 Se Inició como Aprendiz

1753 - 03 de marzo Fredericksburg Lodge N º 4 Pasa a Compañero
04 de agosto Fredericksburg Lodge N º 4 Elevado a Maestro Masón
1778 - 28 de diciembre Día de San Juan Evangelista  – marcharon en procesión Masónica
1779 - 24 de junio celebración de San Juan Bautista  – Marchando con la Unión de América, logia militar de West Point, NY
27 de diciembre Día de San Juan Evangelista – Celebrada con American Militar de la Unión Lodge en Morristown, NJ
1781 - De octubre Según se informa visitó Lodge N º 9 en Yorktown, Virginia con el general Lafayette después de la derrota del general británico Cornwallis
1782 - Hermanos Watson y Cassoul de Nantes, Francia obsequian un presente a Washington,  su mandil masónico con seda exquisita, reconocido por carta de fecha 10 de agosto
24 de junio Celebración de San Juan Bautista  – Machando con la Unión de América, logia militar de West Point, Nueva York.
27 de diciembre Día de San Juan Evangelista – Celebrado con Lodge de Salomón N º 1, Poughkeepsie, NY
1784 - 24 de junio Celebración de San Juan Bautista  – Machando con Alejandría Lodge, Alexandria, VA
24 de junio Se hizo un miembro honorario de Alejandría Lodge N º 39 (Ahora Alejandría-Washington Lodge N º 22) Alexandria, VA
De agosto Presentó un mandil masónico hecho por Madame de Lafayette al General y el Hermano Masón Lafayette
1785 - 12 de febrero Caminó en procesión al estilo del funeral masónico del  Hermano. William Ramsay en Alexandria, VA
1788 - 28 de abril Nombrado Venerable Maestro de Alejandría Lodge N º 22 cuando una nueva carta de la Gran Logia de Virginia fue publicada. Reelegido por unanimidad como Venerable Maestro 20 de diciembre 1788 por un año.
1789 - Fue elegido miembro honorario de Holanda Lodge N º 8, Nueva York, NY
30 de abril Nombrado el presidente de los Estados Unidos utilizando la Biblia de la Logia de San Juan N º 1, Nueva York, NY
1791 - 15 de abril Acogido con beneplácito por los miembros de la Logia de San Juan N º 2, de New Bern, Carolina del Norte
De mayo Recibió los saludos de la Gran Logia de Carolina del Sur por el general Mardoqueo Síntesis, Gran Maestro, Charleston, SC
1793 - 18 de septiembre Como Gran Maestro, George Washington puso la piedra angular para el Capitolio de los Estados Unidos, Washington, DC
1794 - Se sentó para William Williams, retratista, a petición de Alejandría Lodge para hacer un bello retrato.
1797 - 28 de marzo Recibió una delegación masónica de Alejandría Lodge
1798 - 01 de abril Asistió a Alejandría Lodge N º 22 Propuso un brindis en el banquete.
1799 - 18 de diciembre Enterrado en el Monte Vernon con los ritos masónicos, así como los de la iglesia, dirigida por la Logia de Alejandría.





29 noviembre 2017

PASAPORTE MASONICO

PASAPORTE MASONICO




¿Cuál es la utilidad de contar con un pasaporte masónico?
Es un documento que lo va a expedir la Obediencia a la cual pertenece el Hermano. En el mismo se detalla la identidad del titular, como masón:
  • -          Nombre
  • -          Grado
  • -          Las Logias en la que ha estado
  • -          Los títulos honoríficos, etc.

En algunos lugares es indispensable presentarlo para poder visitar una logia en el extranjero.



21 noviembre 2017

Voltaire

François Marie Arouet
21 de noviembre de 1694 –30 de mayo de 1778
París


Más conocido como Voltaire, fue un escritor, historiador, filósofo y abogado francés que figura como uno de los principales representantes de la Ilustración, un período que enfatizó el poder de la razón humana, de la ciencia y el respeto hacia la humanidad. En 1746 Voltaire fue elegido miembro de la Academia francesa en la que ocupó el asiento número 33.
No comparto lo que dices, pero defenderé
hasta la muerte tu derecho a decirlo.

Voltaire defendió la tolerancia por encima de todo. Esta célebre frase, que se le atribuye erradamente, pretende resumir su postura sobre este asunto.
El 7 de abril de 1778 es iniciado, a los 83 años, en la Logia “Les Neuf Soeurs” de París. Voltaire fue introducido en el Templo apoyado en el brazo de Benjamin Franklin (embajador de USA en Francia en aquel tiempo) y de Court de Gebelin con la presencia de 250 hermanos. El Venerable Maestro era Lalande. Voltaire fue investido con un mandil que había pertenecido a Helveius y que había sido donado por la viuda.


Lalande le hizo prestar entonces la obligación; le recibió como aprendiz, siguiendo la costumbre, y le comunicó los signos, palabras y señales de reconocimiento. Una corona de laurel vino a ceñir su cabeza, que el nuevo hermano no quiso guardar, y cuando Lalande se le acercó para colocarle el delantal que había pertenecido a Helvetius, el nuevo hermano lo llevó a sus labios, rindiendo así homenaje a su memoria.
Después de haber sido colocado Voltaire en el Oriente por el Venerable -lo cual era algo excepcional- Lalande le dirigió un discurso en el que entre otras muchas frases retóricas, tras aludir a su amistad con Federico II de Prusia, señaló claramente cómo no había sido masón antes, de una forma explícita, si bien lo había sido en espíritu. Estas fueron sus palabras:
“Muy querido hermano, la época más gloriosa para esta logia estará en adelante señalada por el día de vuestra adopción. Hacía falta un Apolo en la logia de Las Nueve Hermanas; ella lo encuentra en un amigo de la humanidad, que reúne todos los títulos de gloria que podía desear para ornato de la Masonería. Un rey del que sois amigo desde hace tiempo, y se ha hecho conocer como el más ilustre protector de nuestra orden, debería haberos inspirado el gusto de entrar en ella; pero era a vuestra patria a quien reservabais la satisfacción de iniciaros en nuestros misterios.
Tras haber oído los aplausos y sobresaltos de la nación, tras haber visto su entusiasmo y embriaguez, venís a recibir en el templo de la amistad, de la virtud y de las letras, una corona menos brillante, pero igualmente lisonjera tanto para el corazón corno para el espíritu. La emulación que vuestra presencia debe difundir aquí, al dar un nuevo resplandor y una nueva actividad a nuestra logia, repercutirá en provecho de los pobres que ella alivia, de los estudios que patrocina y de todo el bien que no cesa de hacer.
¿Qué ciudadano ha servido mejor a la patria que vos, al ilustrarla sobre sus deberes, y sobre sus verdaderos intereses, al hacer odioso el fanatismo, y la superstición ridícula; al devolver el gusto a sus verdaderas reglas; la historia a su verdadero fin; las leyes a su primigenia integridad? Nosotros prometemos acudir en socorro de nuestros hermanos, y vos habéis sido el creador de un pueblo entero que os adora, y que sólo se conoce por vuestros actos de beneficencia; vos habéis elevado un templo al Eterno; pero lo que todavía vale más, se ha visto cerca de ese templo: un asilo para hombres proscritos, pero útiles, que un celo ciego habría quizá rechazado. Así, muy querido hermano, vos erais francmasón antes incluso de recibir el carácter, y habéis cumplido los deberes antes de haber contraído la obligación en nuestras manos.
La escuadra que llevamos como símbolo de la rectitud de nuestras acciones; el delantal que representa la vida laboriosa y la actividad útil; los guantes blancos, que expresan el candor, la inocencia y ]a pureza de nuestras acciones; la paleta que sirve para ocultar los defectos de nuestros hermanos, todo hace alusión a la beneficencia y al amor de la humanidad y, en consecuencia, no expresa sino las cualidades que os distinguen; sólo podíamos añadir a ella, al recibiros entre nosotros, el tributo de nuestra admiración y de nuestro reconocimiento”.
Voltaire agradeció la bienvenida del Venerable. A continuación, varios hermanos leyeron poesías y otros textos apropiados; y mientras tenían lugar estas lecturas, el hermano Monnet, pintor del rey, dibujó el retrato de Voltaire. Siguió el banquete, y poco después se retiró acompañado de gran cantidad de hermanos.
El sábado 11 de abril de 1778, fue a su vez el Gran Maestre, el duque de Chartres, el que recibió a Voltaire. Poco después, en la noche del 30 al 31 de mayo, fallecía Voltaire. No obstante, a título póstumo,”Les Neuf Soeurs” consagraron a Voltaire su sesión del 28 de noviembre de 1778, en el transcurso de la cual debían haberse recibido masones a Diderot, d’Alembert y Condorcet.[1]



https://www.libro-e.org/2016/07/descarga-libro-cronologia-masonica-pdf-de-lopez-rico-mario/



[1] http://www.diariomasonico.com/historia/la-iniciacion-de-voltaire

20 noviembre 2017

Gran Logia de Bolivia

La Gran Logia de Bolivia
20 de noviembre de 1929



 Se funda, con 7 logias que dependían de la Gran Logia de Chile, la Gran Logia de Bolivia, en La Paz. Su primer Gran Maestro fue Norberto Galdo Ballivián.



La Gran Logia de Bolivia es el único Poder Legislador y Regulador de la Francmasonería Simbólica en el territorio de la República de Bolivia; es soberana y no reconoce dependencia de Organización o Poder Masónico alguno, sea nacional o extranjero, ni comparte Jurisdicción ni Territorio.

La Gran logia de Bolivia fue constituida el 20 de noviembre de 1929, por siete Logias Masónicas existentes en el territorio de Bolivia:

Ø  "HONOR Y PRUDENCIA" N° 44 del Valle de Potosí, con Carta Constitutiva del 17 de enero de 1913.
Ø  "ILLIMANI" N° 49 del Valle de La Paz, con Carta Constitutiva de 4 de enero de 1918;
Ø  "HONRADEZ Y TRABAJO" N° 52 de Valle de Sucre, con Carta Constitutiva de 7 de agosto de 1917;
Ø  "TUNARI" N° 66 del Valle de Cochabamba, autorizados sus trabajos en Instancia por Decreto N° 124  de 8 de noviembre de 1926;
Ø  "ADOLFO BALLIVIAN" N° 67 del Valle de Oruro, con Carta Constitutiva de 6 de noviembre de 1929;
Ø  "AYACUCHO" N° 68  del Valle de La Paz, con Carta Constitutiva de 1928
Ø  "ANGLO BOLIVIAN" N° 69  del Valle de La Paz, con Carta Constitutiva de 2 de octubre de 1929.

La Gran Logia de Bolivia tiene como principales objetivos proporcionar los recursos necesarios para que sus miembros se desarrollen plenamente en Masonería y a través de su acción individual contribuyan decididamente a la construcción de una sociedad justa y fraterna; y marcar y ejecutar la línea directriz iniciática conductora de la Institución y sus miembros.

La Gran Logia de Bolivia está constituida actualmente por 77 Logias y está presente en los nueve Departamentos de Bolivia. Gobierna y administra los tres grados simbólicos de Aprendiz, Compañero y Maestro y sus trabajos se realizan en el Rito Escocés Antiguo y Aceptado y en el Rito de York.

La Gran Logia de Bolivia es fundadora de la Confederación Masónica Interamericana, cuya VI Zona preside en la actualidad. Ha fundado también, la Confederación Masónica Bolivariana y es miembro de la Conferencia Mundial de Grandes Logias Masónicas.

La Gran Logia de Bolivia mantiene fraternales y efectivas relaciones con las organizaciones que administran los Grados Masónicos más allá del Simbolismo y que contribuyen positivamente a la formación del Maestro Masón.

La Gran Logia de Bolivia ha sido dirigida por preclaros ciudadanos bolivianos quienes, ocupando el alto cargo de Gran Maestro, la han llevado a ocupar un lugar de prestigio tanto en el país como en el ámbito internacional.

La Gran Logia de Bolivia proclama en la Declaración de Principios contenida en sus Estatutos, el destino común de los hombres, basado en la tolerancia, el respeto de las opiniones y la libertad de pensamiento y el Origen único de los seres humanos. El respeto a la Patria y sus leyes, el cumplimiento inexcusable de los deberes cívicos. La necesidad de construir una sociedad justa, fraterna y laica. La difusión de sus ideales mediante el comportamiento ejemplar de cada uno de sus miembros. Y sostiene que la honradez ordinaria no basta para ser miembro de la Institución.



http://www.granlogiadebolivia.bo/la-gran-logia-de-bolivia.html

17 octubre 2017

Nina Lauro Sodre y Silva

Nina Lauro Sodre y Silva
17 de octubre, de 1858 - 16 de junio de 1944
Belém, - Río de Janeiro

Fue militar, político y líder republicano Brasil.

La vida académica 

Sus primeros estudios fueron en el Estado Paes de Carvalho Colegio (En el momento titulada "Para Liceo"), a continuación, después de la carrera de ingeniero militar, en el curso de la Escuela Red Beach en Río de Janeiro, al que se incorporó en enero de 1877 y el cual estaba a dominar el republicano y masón Constante Benjamim, lo que le llevó como tantos otros jóvenes oficiales y cadetes abrazar la causa de la República y la doctrina positivista de Comte .

Fue alumno brillante logró una distinción máxima en todos los años y oficial republicano intrépido; cuando la campaña republicana, a pesar de estar vigilada por los espías de la monarquía, siempre terminaba sus discursos, con inusual desastros, diciendo estas palabras: "quien hizo este discurso fue el teniente Lauro Sodré".

La vida política 
Fue el primer gobernador del estado de Pará, elegido por el Congreso Constituyente de Pará, el 23 de junio de 1891; También fue representante de Pará, en la Asamblea Constituyente de la República y elegido cuatro veces senador, tres de Pará y el Distrito Federal. Fue el único gobernador se coloca contra el golpe perpetrado por Mal Deodoro da Fonseca. Para el 3 de noviembre de 1891, cuando se disolvió el Congreso; otros gobernantes prefieren a apoyar la arbitrariedad que perder sus mandatos. Por eso, fue depuesto por fuerte expedición militar, cuando hubo el contragolpe de 23 de noviembre de, con la caída de Deodoro y el derrocamiento de todos los gobernadores, bajo Sodre.
Comenzó el 1 de agosto, de 1888, la tienda de la armonía de Belén, fundada en 1856 por el famoso cura EUTIQUIO Ferreira da Rocha, se convirtió en Gran Maestro del Gran Oriente de Brasil en 1904, siendo reelegido en 1907, 1910, 1913 y 1916, no completando el último mandato, por haber sido elegido gobernador de Pará.
Proclamada la República fue Secretario de Benjamin, el Ministerio de Guerra en el momento en que fue nombrado lente profesor de la Escuela de Guerra.
En la desintegración del Partido Federal Republicano, dirigido por Glicerio, Sodre estaba al lado de esto y contra el presidente Prudente de Morais y, finalmente, ser elegido, de 5 de octubre de 1897, como un candidato a la presidencia, apoyado principalmente por el titular republicano y positivistas. Ejercer, sin embargo, el gobierno federal, los brazos del estado de sitio, la presión y el fraude, podría elegir Campos Sales. Por eso, el Gran Oriente, liderado por Quintino y por Glicerio, no tomó conocimiento de la elección de Campos Salles.
En 1904, participó en la Revuelta de la Vacuna, cuando tuvo la oportunidad de despertar a los cadetes de escuelas militares de la Red Beach y Realengo. Fue arrestado al final del episodio. El Senador Lauro Sodré se oponía a la vacunación obligatoria, como medida cercenadora de las libertades individuales.
Él todavía sería senador en cuatro oportunidades: una por el Distrito Federal (1902) y tres por el Pará (1897, 1912 y 1922). Fue elegido y asumió el cargo de gran maestro el 21 de junio de 1904, siendo, sucesivamente, reelegido en 1907, 1910, 1913 y 1916. Al ser electo gobernador del Pará, en 1916, pidió exoneración del cargo de gran maestro Gran Oriente. Con el golpe de 1930, abandonaría la vida pública.
Nombre Histórico de la "Galería de Nombres Históricos" de la Logia Masónica "Trabajo en Perfecto Silencio" - Vilhena / Rondônia / Brasil.
Nombre de calle - RUA LAURO SODRÉ - en las ciudades de Porto Velho y Vilhena - Rondônia. Calle Teniente Lauro Sodré, en el barrio de Santa Adélia, en la ciudad de São Paulo - SP. Calle Lauro Sodré - en el barrio Terra Firme, un barrio populoso, en la ciudad de Belém – PA

Vida maçônica
Iniciado em 1 de agosto de 1888, na Loja Harmonia, de Belém, fundada em 1856, pelo famoso padre Eutíquio Ferreira da Rocha, tornou-se grão-mestre do Grande Oriente do Brasil em Maio de 1904, sendo reeleito em 1907, 1910, 1913 e 1916, não completando o último mandato, por ter sido eleito governador do Pará.
O encontramos como membro efetivo da Assembléia Geral do Grande Oriente do Brasil (pag.34), tendo na ocasião o Gr.’. 30. Lauro Nina Sodré e Silva (Belém, 17 de outubro de 1858 — Rio de Janeiro, 16 de junho de 1944) foi militar, político e líder republicano brasileiro.
No inicio da Primeira Grande Guerra Mundial, em 1914, o Grão-Mestre do Grande Oriente do Brasil, o Irmão Lauro Sodré (iniciado na Loja “Harmonia” de Belém no dia 1° de agosto de 1888), através do Decreto n.º 500 datado de 23.12.1914, determina que, em reunião de 21.12.1914, o Ilustre Conselho Geral da Ordem aprovou o reconhecimento e incorporação do Rito Brasileiro entre os que compõem o Grande Oriente do Brasil, com os mesmos ônus e direito, regido liturgicamente pela sua Constituição particular.




16 octubre 2017

John Reid

John Reid
5 de marzo de 1897 - 16 de octubre de 1950
Montevideo

Venerable Maestro de la Logia Acacia en 1945.



Cementerio Británico. Montevideo.

15 octubre 2017

Myart La Brooy

Myart La Brooy
15 de octubre de 1892 - 7 de marzo de 1958
¿? - Montevideo

Venerable Maestro de la Logia Acacia en 1935.



Cementerio Británico. Montevideo.

14 octubre 2017

Gotthold Ephraim Lessing

Gotthold Ephraim Lessing
22 de enero de 1729 - 15 de febrero de 1781
Kamenz (Sajonia) – Brunswick
14 de octubre de 1771 iniciado masón


Fue el escritor alemán más importante de la ilustración. Con sus dramas y ensayos teóricos tuvo una influencia significativa en la evolución de la literatura alemana.

 Lessing, hijo de un pastor y redactor de obras teológicas, creció en Kamenz. Después de iniciar en 1737 su formación en el colegio del pueblo y seguirla desde 1741 en la academia Santa Afra de Meissen, comenzó en 1746 a estudiar Teología y Medicina en Leipzig, que finalizó en 1748.

De 1748 a 1760 vivió en Leipzig y Berlín, donde trabajó como crítico y redactor, entre otras publicaciones, del periódico Vossische Zeitung.

En 1752 obtuvo el título académico de Magister (equivalente a la "licenciatura" actual) en Wittenberg.

De 1760 a 1765 fue secretario del general Friedrich Bogislav, Conde de Tauentzien.
En 1765 retornó a Berlín desde donde se trasladó a Hamburgo en 1767 para trabajar como dramaturgo y consejero del Deutsches Nationaltheater (Teatro Nacional Alemán). Allí es donde conoció a Eva König, su futura esposa. En 1770 fue nombrado bibliotecario en la Herzog-August-Bibliothek ("Biblioteca del Duque Augusto") de Wolfenbüttel. No obstante, su trabajo se vio interrumpido en múltiples ocasiones debido a varios viajes, entre otros en 1775 junto con el príncipe Leopoldo a Italia.
En 1776 contrajo matrimonio con Eva König, quien se había quedado viuda, en Jork (cerca de Hamburgo). Eva Lessing murió en el año 1778 después del nacimiento de un hijo que tampoco logró sobrevivir.
El 15 de febrero de 1781 murió Lessing mientras visitaba al mercader de vinos Angott en Brunswick.


G. E. Lessing fue iniciado el 14 de octubre de 1771 en la logia Las Tres Rosas de Oro de Hamburgo. Tuvo una gran influencia en la masonería alemana de su tiempo a través de una obra masónica escrita en 1778 titulada Ernst und Falk. Freimaurergespräche (Ernst y Falk. Diálogo para masones), dedicada al Duque Fernando de Bruswick, Gran Maestro de la masonería denominada de la Estricta Observancia y promotor del Congreso de Wilhelmsbad de 1782.

El concepto de la libertad fue hilo conductor de toda su obra. En sus trabajos religioso-filosóficos defendió la libertad de pensamiento de los cristianos creyentes. Con el fin de iniciar una discusión pública contra la ortodoxa “Fidelidad a la Letra”, publicó entre 1774 y 1778 siete “Fragmentos de un Innombrado” (Fragmente eines Ungenannten), lo que llevó a la llamada “Controversia de los Fragmentos” (Fragmentenstreit). Su adversario principal en esta controversia fue el pastor principal de Hamburgo, Johann Melchior Goeze, contra quien Lessing redactó, entre otros, once escritos llamados Anti-Goeze. En numerosos enfrentamientos con los representantes de la opinión ortodoxa tomó partido por la tolerancia frente a las demás religiones del mundo. Cuando se le prohibió publicar más ensayos teóricos Leesing expresa este posicionamiento en su drama “Nathan el Sabio” (1779) que utiliza como un púlpito para explicar por medio del teatro el diálogo entre las religiones y la tolerancia entre unas y otras. Lessing, como teólogo y filósofo, escribe a Elisa Reimarus: “En mi púlpito, en mi teatro, por lo menos me dejarán predicar tranquilo”, porque su voluntad es la de ser un educador de la sociedad, ilustrándola. Expuso más detalladamente su opinión en “La educación de la humanidad” (Die Erziehung des Menschengeschlechts) (1780), La educación del género humano.
En la década de los años sesenta Lessing estudió con atención la masonería, especialmente interesado en su origen y en su sentido, como luego haría también otro gran filósofo del Idealismo Alemán, Fichte. En Hamburgo, Lessing intentó entrar en la masonería a través de su amigo Bode, maestro de la logia Absalón, pero le negaron la entrada, entre otros motivos, alegando los de su edad y un carácter excesivamente fogoso, pero entonces, sólo unos días después, lo aceptaron en una logia rival: Las tres rosas. Según los testimonios que de aquel momento nos han llegado, una vez iniciado, el Venerable Maestro le dijo: “Ve usted cómo no halló nada contrario a la religión o al Estado?” Lessing respondió: “Pues hubiera preferido encontrarlo”.
En 1772, el duque Fernando de Braunschweig, a cuyo servicio estaba Lessing, es nombrado Magnus Superior Ordinis, teniéndole así como hermano en los puestos más altos del mundo iniciático y profano.
La masonería se oponía al absolutismo del Estado sin necesidad de hacer revoluciones, ejerciendo su influencia desde los salones y clubes, con los escritos de sus miembros, como los de Montesquieu, que entró en la masonería durante su estancia en Londres entre 1729 y 1731, entre muchos otros intelectuales, científicos, propagandistas o académicos, pero también entre políticos y la numerosa nobleza que se hallaba entre sus columnas.
Lessing señala, en sus Diálogos para francmasones, una comparación con la Iglesia, pues las instituciones tienden a acomodarse y perder los ímpetus y el sentido de sus orígenes. En cuanto a la masonería, como educadora de la humanidad, igual que la Iglesia, tendió a sistematizarse la doctrina y a dar excesivo protagonismo a los uniformes y títulos, a los reglamentos y puestos que los hermanos iban ascendiendo, los premios, medallas, juegos infantiles y mundanos de vanidades que ayudan a buscar subir, pero también tienden a enturbiar las relaciones más profundas de tales instituciones.
El segundo diálogo muestra las claves de esa gran acción y es que analiza cómo la humanidad necesariamente, por su extensión y tamaño, se divide en grupos, y así surgen naciones, estados, costumbres y religiones diversas. Pero ¿es posible el orden aun sin gobierno? “Si los individuos saben conducirse a sí mismos, ¿por qué no?”. Al igual que Proudhon o Bakunin, y tantos otros masones, Lessing parece compartir un ideal político, pero no lo ve fácil ni viable. Lo que sí tiene claro y ahí ve una característica propia de los masones, es que el Estado y todas las instituciones han de servir a los individuos y no al revés. Casi adelantándose a algunos postulados de Bentham o a Stuart Mill, mantiene que “la felicidad del estado es la suma de la dicha particular de todos los miembros. Además de ésta, no hay otra”. Y es que “la vida social del hombre, todas las constituciones políticas, no son más que medios en orden a la felicidad humana. (…) Nada más que medios. Y medios de invención humana (…)”. Lessing explica que hay muchas constituciones, unas mejores que otras, pero todas muy deficientes pues las más bellas ideas, cuando se cristalizan en una institución, tienden a producir efectos contrarios a su propósito llevando a la infelicidad de los hombres. La sociedad no puede unir a los hombres sin separarlos, sin separarlos sin consolidar abismos entre ellos, sin interponer entre ellos murallas divisorias: ¡Y qué terribles son esos abismos! ¡Qué insuperables resultan a menudo esos muros divisores! (…) No se trata sólo de que la sociedad civil divide y separa a los hombres en varios pueblos y religiones (…) es que la sociedad civil prosigue también su separación en cada una de esas partes por decirlo así hasta el infinito”.  Pero si se eliminaran las diferencias de clases y se repartiese a todos igualitariamente, “ese reparto igualitario no duraría ni dos generaciones. Unos utilizarían las propiedades mejor que otros. Además, unos tendrán que repartir su mal administrado patrimonio entre más descendientes que otros. Así que habrá miembros más ricos y miembros más pobres”. En el primer diálogo, Falk dice que es francmasón no tanto por haber sido recibido en una logia regular sino porque comprende qué es y por qué existe la masonería y de qué manera se la promueve, así como sus dificultades. Es decir, que lo es porque comprende plenamente su sentido, no sólo porque ha entrado formalmente en la institución. Así, Falk, el masón del diálogo comenta luego que “La francmasonería no es cosa arbitraria, no es algo de lo que se pueda prescindir, sino algo necesario y basado en la naturaleza del hombre y la sociedad civil…
La francmasonería existió siempre”. Pero no se refiere a ello como institución, con su organización, signos concretos y leyes, sino como espíritu compartido en la humanidad por muchos hombres de todas las épocas. Incluso los francmasones que están en el secreto de su Orden no pueden comunicarlo verbalmente, ¿cómo es que, a pesar de todo, propagan su Orden? Con obras. Aquí Lessing recuerda una expresión: “por sus hechos los conoceréis”. Pero “No se trata sólo de que los francmasones se apoyan mutuamente y de que se apoyan con la mayor eficacia, que es o no pasa de ser una característica de cualquier banda. ¡Es lo que hacen en favor de la generalidad de los ciudadanos del estado del que son miembros!”, es decir, que se unen y apoyan, pero no para beneficiarse a sí mismos sino para beneficiar a toda la humanidad con sus obras. Así van comentando obras sociales que en diversas ciudades han hecho los masones, con sentido filantrópico, de beneficencia y de educación, para los pobres y otros abandonados. Pero no es eso lo fundamental, pues dice al final, a través de Falk: “Puedo y sé decirte solamente que las obras de los francmasones son tan grandes, son de una amplitud tal, que puede que pasen siglos antes de poder decir: eso lo han hecho ellos. Pero han hecho todo lo bueno que hay en el mundo (…) Y siguen trabajando en todo lo bueno que irá habiendo en el mundo (…)”.
Aquí tiene pleno sentido la masonería, actuando con sus individuos por la fraternidad universal no tanto de modo institucional, sino atravesando las instituciones con sus miembros que con un enfoque peculiar sobre el fin de la humanidad las flexibilicen y logren la unidad entre los seres humanos más allá de las diferencias: “Pues las leyes civiles nunca se extienden más allá de las fronteras de su estado. Y este asunto estaría precisamente fuera de las fronteras de todos y cada uno de los estados”. Esos hombres, con el espíritu de la francmasonería, han de estar más allá de las normas y las reglas que les rodean. “Es muy deseable que en todo estado hubiera hombres a quienes no deslumbre la grandeza social y a quienes no fastidie la insignificancia social; hombres en cuya sociedad el grande no tiene inconveniente en abajarse y el chico en atreverse a alzarse”. Eso es precisamente lo que sucede en los roles de las logias como experimento para lo que después se ha de aplicar en la sociedad.
En el tercer diálogo retoma el tema anterior y lo vuelve a dirigir de nuevo: ¡Los males inevitables del estado! Lessing no cree que haya que disolver los Estados pues los concibe como males necesarios, inevitables, pero hay que contrarrestar sus efectos negativos para potenciar lo positivo. No se trata tanto de hacer política concreta, de partido, de ideas sobre una determinada opción sino de buscar el bien general común más allá de los partidos y las naciones. Por eso, en la masonería, se trata de “Aceptar en su Orden a todo varón digno y apto, sin distinción de patria, sin distinción de religión, sin distinción de clase”. Porque hay un principio fundamental en el fondo y es “presuponer la existencia de esos hombres que están por encima de las divisiones”.
En el cuarto diálogo ya trata de asuntos más esotéricos y comenta cómo “el secreto de la masonería es lo que el masón no puede llevar a sus labios, aunque fuera posible que el masón quisiera hacerlo”. Porque es lo inexpresable, lo que hay que vivir, y por mucho que se describa no puede entenderse plenamente, podríamos decir que, de modo análogo al enamoramiento. El que nunca ha estado enamorado no sabe lo que es.
La cuestión de los orígenes de la masonería le lleva a dar por válido que desciende de la Orden del Temple, tema que aparece en su conocida obra de teatro Natán, el sabio, pero se burla de los intentos de imitarles porque aquellos míticos guerreros acabaron confundidos en el deseo de alcanzar poder y riquezas; así, en la masonería, algunos actúan como niños en busca de cargos y honores. Por eso Lessing es muy crítico con la línea de la masonería que ve en su tiempo:
El quinto diálogo explica, entre otras cuestiones, la teoría de que los masones no eran en el pasado tanto los constructores de catedrales e iglesias sino los que se reunían sentados a la mesa fraternalmente y que así “la sociedad de la tabla redonda era la mesonía más antigua, de la que proceden todas las demás”. De ahí surgen las de los templarios y se continúan con las que se dan en Londres, una de origen templario, según él, hasta final del siglo XVII, de la que saldría la masonería moderna. Hoy nos hace sonreír su ingenuidad a la hora de hacer historia de la institución, pero en la Alemania de la época parece que tampoco se tenían demasiados datos para hacer estudios historiográficos con mucho más rigor.
Además de los diálogos sobre francmasones, Lessing tiene, entre otros escritos, un agudo diálogo dedicado a las últimas palabras de San Juan Evangelista. Cuando lo publicó ya estaba iniciado. En ese escrito, titulado El testamento de Juan, de 1777, se basa en Gálatas, c. 6, de Hieronimus: El apóstol era ya muy viejecito y cuando los discípulos le preguntaban algo siempre respondía lo mismo; “Hijitos, amaos los unos a los otros”. Y si le volvía a preguntar: “Maestro, ¿por qué dices eso siempre?”, el respondía: “Porque es precepto del Señor y, sólo con cumplir esto, basta”.

Extractado de: Ilia Galán, “Poetas y masones”, en Cultura masónica, 4 (2010), pp. 45-66.
Bibliografía: T. Tomasi, Massoneria e Scuola. Dall´Unità ai nostri giorni, Florencia, 1980, p. 10 y ss.

EL INICIADO FALK
Muy pocos eran los que, perteneciendo a la élite espiritual de la Ilustración, eran capaces de penetrar y meditar sobre las funciones polémicas de su instrumentarlo conceptual.
 
Monumento en Tiergarten. Berlín.
Lessing se contaba entre ellos como ningún otro ilustrado en Alemania. Lessing consideraba lamentable la mezquindad y la impertinencia de muchos hermanos de logia y criticaba la desunión y el particularismo de los sistemas. Pero sabía callar y también insinuar mucho más, porque era capaz de captar sagacísimamente los síntomas políticos, ya que él mismo se había iniciado en el laberinto de secretos corredores que poseyó la Ilustración en cuanto movimiento político. Conocía bien el doble fondo de las formas de pensamiento y de conducta ilustradas, que estaban aún poco desarrolladas en Alemania, porque, con fina capacidad de distinción conceptual, pensó hasta el fin su contraposición político-moral. De ello da testimonio su escrito sobre la masonería, que tan afanosamente se empeñaron en conocer todos los ilustrados alemanes de primera fila.
La moral practicada pertenece a sus reglas exotéricas. «Sus verdaderas acciones son su secreto», dictaminaba Falk, el iniciado. Sin penetrar más de cerca en el secreto, se deslinda de momento el campo de actividades de estas verdaderas acciones de los masones. Ellos «han hecho todo lo bueno que queda todavía en el mundo; fíjate bien: ¡en el mundo! Y prosiguen su trabajo incansable en todo lo bueno que habrá de venir aún al mundo; nótalo bien: ¡al mundo!».
El mundo, este gran campo de planificación de los francmasones, evidencia tres males fundamentales, «que parecen ser las objeciones más irrefutables contra la Providencia y la virtud». De estos tres males mayores, el primero es la diseminación y escisión del mundo humano en los Estados más diversos, que se dividen entre sí por medio de «abismos» y «muros de separación», y que entran permanentemente en recíproca «colisión» debido a sus diferentes intereses. El segundo mal fundamental son los estratos superpuestos de carácter social, resultantes de la estructura estamental dentro de los Estados; el tercero, por último, es la separación de los hombres entre sí por obra de las diversas religiones.
Con ello suministra Lessing un esbozo de los tres principales puntos en que se concentraban los ataques de los masones cosmopolitas: los Estados, los estamentos, las Iglesias, pero —y esto es lo decisivo para la andadura del pensamiento de Lessing— los males enumerados, resultantes de la diversidad humana, de sus delimitaciones y separaciones, no son para él meros azares, que podrían no haberse dado jamás a los cuales se podría eliminar fácilmente, sino que pertenecen a la estructura misma de la realidad histórica.
Las diferencias entre los hombres, las fronteras entre los Estados y la pluralidad de los mismos son para Lessing, desde luego, un mal moral; pero no llevan el sello —como para los masones, llenos de utópico candor— de la arbitrariedad inmoral, sino que están dotadas ya en la misma naturaleza del hombre. Lessing, ha delimitado al mismo tiempo, con su exposición del «mal inevitable», el ámbito de la política. El diálogo entre Ernst y Falk se dirige a las verdaderas acciones de los masones.
La francmasonería constituye un único y poderoso movimiento en contra de este «mal inevitable». Ellos son «la gente que ha tomado sobre sí, voluntariamente, la tarea de oponerse de modo activo a los inevitables males del Estado». El carácter inevitable de los Estados y de las diferencias sociales, y, con ello, también de la política, es reconocido por los masones iniciados, pero su intención se dirige precisamente a «no dejar que tomen mayor incremento del que requiere la necesidad» todos aquellos males que se dan inseparablemente con la política. Y ello «con la intención de hacer que sus consecuencias sean tan inofensivas e inocuas como fuese posibles».
El Estado se convierte para la sociedad burguesa en un medio subordinado, en un medio «para los hombres». Radica en la finalidad que estos hombres se proponen la superación de los males (políticos), que hacen posible y necesaria, por lo demás, la realización de buenas acciones (morales).
Como las separaciones y abismos humanos son realidades ontológicas dadas, sólo es posible «superarlas», pero no eliminarlas. «Suprimirlas totalmente» significaría «aniquilar el Estado juntamente con ellas». Y tal cosa es para Lessing —no por impulso del patriotismo o de la sumisión al Estado, sino en razón de sus ideas políticas— una esperanza que jamás podrá ser realizada. Lessing, pues, no sólo bosqueja los fines utópicos últimos, como acostumbran a hacer los escritos masónicos populares, sino que al mismo tiempo pone en evidencia los límites de la teología moral. El iniciado Falk sabe muy bien que estos límites, en la ejecución de la planificación moral, son superados y traspasados forzosamente; la verdad que percibe Ernst es que la moral se torna de modo forzoso, en este contexto, en valor político, y que lo mejor es callar este hecho. Con ello, conoce un secreto de los masones, secreto que él «no puede revelar, aunque fuese posible que llegase a desear tal cosa».
Extractado de: Reinhart Koselleck, Crítica y crisis. Un estudio sobre la patogénesis del mundo burgués, Madrid, 2007, pp. 82-87.