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02 agosto 2017

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2 DE AGOSTO

 Juegos Píticos


Se celebraban en Delfos en honor de Apolo Pitio, es decir, el Apolo vencedor de la serpiente Pitón. Estas fiestas, como los otros juegos panhelénicos, no son exclusivamente deportivas, sino religiosas.
Las competiciones tienen lugar cada cuatro años, no coincidían con los Juegos Olímpicos, ya que se celebran dos años después.


Inusual entre las deidades olímpicas, Apolo tuvo dos lugares de culto con influencia generalizada: Delos y Delfos. Los cultos del Apolo Cintio y del Apolo Pitio eran tan diferentes que podían tener santuarios en la misma localidad. ​ Que apellai derive de una forma antigua de Apolo que pueda ser equiparada con Apaliuna, un dios anatolio cuyo nombre posiblemente significa ‘padre león’ o ‘padre luz’. Los griegos asociaron más tarde el nombre de Apolo con el verbo απολλυμι apollymi, ‘destruir’. ​ Nombres teofóricos tales como «Apolodoro» o «Apolonio» y ciudades llamadas Apolonia aparecen por todo el mundo griego.
El culto a Apolo ya estaba totalmente asentado cuando comenzaron las fuentes escritas, sobre 650 a. C.
Apollo Pitian. Con la lira de las artes pacíficas, era de hecho el dios que presidía el "reposo del guerrero" y, los arte médicos del confort y de la curación y, por eso mismo, el padre de Esculapio, hauruspex divino, el enfermero y masajista de los guerreros Los gastos.

El nombre de Delfos tiene su origen en Delfín, epíteto de Apolo originado por su conexión con los delfines. Según la leyenda, Apolo habría ido a Delphi dirigido por sacerdotes de Creta sobre las espaldas de los delfines. Otra leyenda sostiene que llegando a Delfos desde el norte Apolo paró en Tempe, una ciudad en Tesalia, para cosechar laurel, planta que le era sagrada. Con base en esta leyenda, los ganadores en los Juegos Pítios recibían una corona de laurel cosechada en Tempe. En su juventud, Apolo mató a la serpiente Pitón terribles, que vivió en Delphi cerca de Castalia Fuente Pitón  porque había intentado violar a Leto cuando ella estaba embarazada de Apolo y Artemisa. Esta era la fuente que emitió los vapores que permitían al oráculo de Delfos hacer sus profecías. Apolo mató a Pitón, pero tuvo que ser castigado por ello, ya que Pitón  era la hija de Gaia. El altar dedicado a Apolo fue probablemente dedicado a Gaia originalmente y luego a Posseidón.

En la mitología griega, Pitón era una gran serpiente, hija de Gea, la madre Tierra, nacida del barro que quedó en la tierra después del gran diluvio. El monstruo vivía en una gruta cerca de Delfos, en el Monte Parnaso, y allí custodiaba el oráculo. El dios Apolo mató a Pitón, exigió el oráculo para sí y desde entonces fue conocido como Apolo Pitio. Se dice que el dios había fundado los Juegos Píticos para celebrar su victoria.

Detalle del cuadro de Eugène Delacroix Apolo combatiendo con la serpiente Pitón (Apollon combattant le serpent Python, 1850 - 1851). Óleo en lienzo. Galería de Apolo del Museo del Louvre.

Apolo y Pitón - Cornelis de Vos

Los Juegos Píticos, también llamados Délficos, eran competiciones atléticas y musicales celebradas en honor a Apolo. Al principio Delfos organizaba un festival cada ocho años, una celebración cuyo objetivo era conmemorar la victoria del dios sobre la serpiente Pitón, nacida del lodo de la Tierra al retirarse las aguas del diluvio de Deucalión. La horrible serpiente, semejante a un dragón, vivía en una gruta cercana, sobre el monte Parnaso y junto a la fuente de Castalia. Por orden de Hera exterminaba a todo aquel que se aproximara al lugar, pero el dios consiguió darle muerte con sus flechas. Desde entonces las sacerdotisas que interpretaban las respuestas del oráculo se llamaron pitonisas, y él recibió en Delfos el nombre de Apolo Pitio. 

La competición estaba abierta a todos los griegos. Los responsables de proteger el santuario formaban una liga de ciudades llamada Liga Anfictiónica. A su cargo estaba la reparación y puesta a punto de todas las estructuras, desde templos y fuentes a carreteras y plazas públicas. 

Los Juegos Píticos tomaron su forma definitiva tras la Primera Guerra Sagrada (595-585 a. C.). La Liga derrotó entonces a la ciudad de Crisa, que robaba y maltrataba a los peregrinos que se dirigían al oráculo y pretendía imponerles un peaje. Los vencedores habían hecho una consulta al propio oráculo acerca de cómo solucionar el problema, y la respuesta fue el recurso a la guerra total. Como consecuencia, Crisa fue arrasada. 

Inicialmente el festival constaba tan solo de la parte musical, concursos de canto acompañados de cítara en los que se entonaban himnos en honor a Apolo, pero a partir de la victoria de la anfictionía los Juegos se consideraron una fiesta Panhelénica y se organizaron cada cuatro años. El periodo comprendido entre dos Juegos Píticos se llamaba pitiada. Se añadieron competiciones deportivas, emulando a las Olimpiadas, y fueron también incorporados los concursos de interpretación dramática. 

Los Juegos Píticos tenían lugar en el mes de Boukatios (agosto-septiembre), segundo del calendario délfico, el tercer año después de cada Olimpiada, pero los largos preparativos comenzaban seis meses antes, en el de Bizios. 

Las ciudades que iban a participar organizaban una misión oficial, la teoría, que atletas y ciudadanos de élite a menudo apoyaban con importantes donativos. La característica principal de la teoría era la ofrenda a los dioses de animales sacrificados. Nueve ciudadanos, los theoroi, embajadores sagrados, salían de Delfos en distintas direcciones para anunciar la fecha de comienzo del festival. Mientras viajaban se observaba una tregua especial llamada hieromenia, un periodo durante el cual se exigía a las ciudades no invadir el santuario guardado por Apolo y proteger a los theoroi durante su trayecto. Si una ciudad tomaba parte en un conflicto o en un robo durante la tregua, era excluida del santuario y ninguno de sus habitantes podría participar en las competiciones ni buscar el consejo del oráculo. 

El auriga de Delfos

Los Juegos Píticos, dirigidos por una especia de comisarios especiales llamados epimeletas, duraban cinco días consecutivos, aunque después se amplió el calendario a seis e incluso a ocho. Durante las primeras jornadas se vivía una recreación de la lucha entre el dios y Pitón, y una procesión de sacerdotes, theoroi y participantes se dirigía hasta el altar de Apolo para celebrar una hecatombe, es decir, un sacrificio religioso de cien toros. La procesión partía de la plaza redonda situada ante el Tesoro de los Atenienses. Seguía un banquete ritual en el que se comían los animales sacrificados, para así absorber el poder divino en ellos contenido. 

El cuarto día daban comienzo las competiciones musicales en el teatro, divididas en tres categorías. Se consideraba que Apolo apreciaba mucho la música, y en especial la cítara. Otra competición combinaba un cantante con un flautista, pero pronto fue abolida, puesto que los anfictiones decidieron que no era una forma de música adecuada para un ritual que pretendía invocar el favor de los dioses. 

Las competiciones de danza se establecieron en algún momento durante el siglo IV a. C., y la de pintura durante el V. El drama y la prosa se incorporaron mucho más tarde, en torno al siglo I de nuestra Era. 

En días posteriores tenían lugar las competiciones atléticas. La mayoría de estos eventos eran similares a los de Olimpia. Incluían carreras, lucha libre, boxeo, el pancracio y el pentatlón (lanzamiento de disco, jabalina, salto de longitud, lucha y carrera a pie). Había carreras de caballos, que incluían una modalidad para carros tirados por cuatro caballos, y más tarde también por dos. 

Estaba prohibido a los participantes el consumo de bebidas alcohólicas durante todo el tiempo de duración de los juegos. También se prohibía la entrada a las mujeres, que solo podían acudir a las competiciones hípicas si eran propietarias de alguno de los animales. Se les permitía participar en las competiciones musicales, aunque no en las deportivas, pruebas que ni siquiera eran autorizadas a presenciar. 

El vencedor recibía una palma y una corona que en un principio fue de hojas de encino, sustituidas posteriormente por hojas de laurel. Estas eran cortadas por el joven que representaba a Apolo en la ceremonia que recreaba su lucha con Pitón. El laurel simbolizaba el reconocimiento de los dioses, y era recogido en el valle de Tempe, consagrado a Apolo y a las Musas. Como honor especial, al vencedor también se le erigía una estatua. La reputación que lograba con su victoria traspasaba fronteras, por lo que las ciudades hacían cuanto estaba en sus manos por apoyar a sus atletas con todos los medios a su alcance. 

Los Juegos continuaron celebrándose hasta el siglo IV de nuestra Era. Fueron entonces abolidos por considerarse una costumbre pagana.




Himno a Apolo Pitio



http://arturjotaef-numancia.blogspot.com.uy/2012/12/apolo-pitio-ars-haruspicina.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Pit%C3%B3n_(mitolog%C3%ADa)
http://themaskedlady.blogspot.com.uy/2012/02/los-juegos-piticos.html


1 comentario:

  1. Daniel, me remontaste a mi adolescencia dónde solo leía Mitología griega!!!

    Chapeau!!

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