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22 septiembre 2021

Gran Logia Cuscatlán

 

Gran Logia Cuscatlán

El Salvador

22 de setiembre de 1912


La Gran Logia Cuscatlán de la República de El Salvador, de acuerdo a lo prescrito en el Art. 1 de su Constitución, ha sido constituida regularmente y es reconocida como el organismo rector de la Masonería Salvadoreña. Es una institución perteneciente a la Gran Familia Universal de Antiguos, Libres y Aceptados Masones, ejerce su jurisdicción masónica en todo el territorio nacional y tiene adoptadas como leyes fundamentales, los Antiguos Límites y los Antiguos Deberes de la fraternidad y entre sus preceptos fundamentales están: a) Que es una orden iniciática, filosófica, filantrópica y humanista, que procura inculcar a sus adeptos el amor a la verdad, el estudio de la moral universal, de la ciencias y de las artes, desarrollando en el corazón humano los sentimientos de abnegación y caridad, la tolerancia religiosa y los deberes de la familia b) Que está constituida por hombres libres y de buenas costumbres; c) Que son sus principios la moral universal y la ley natural, dictadas por la razón y definidas por la ciencia; d) Que reconoce la existencia de un Principio Creador o Ser Supremo, que como denominador común para todas las religiones, llama Gran Arquitecto del Universo; y e) Que no impone límites a la investigación de la verdad, proclama la libertad de conciencia y para garantizarla exige a sus miembros la tolerancia, que se traduce en el respeto a todas las convicciones individuales.

La existencia de cuerpos masónicos en El Salvador, se inició el 30 de septiembre de 1871, con la instalación de la primera Logia que se denominó “Progreso N° 5”, que dependía y estaba adscrita al Gran Oriente Centroamericano con sede en San José, Costa Rica.

La creación de una autoridad soberana para el simbolismo masónico de la República de El Salvador, se hizo realidad el 14 de julio de 1908, al constituirse la “Gran Logia de El Salvador”, bajo la dirección del Gran Maestro Carlos D’Abuisson de la Logia Excelsior N° 4, concretizándose así el deseo del Supremo Consejo Centroamericano, quien en 1899 había expresado su intención que el Simbolismo, que ya contaba con varias logias, fuese gobernado por sí en cada una de las cinco repúblicas, por lo que, el 24 de agosto de 1908 le otorgó su reconocimiento como cuerpo masónico independiente y única autoridad sobre los tres primeros grados simbólicos del R E A y A

Por divergencias entre las Logias de la Obediencia autorizadas, algunas se separaron de la Gran Logia de El Salvador; por su parte, las Logias Excelsior 17, Fuerza y Materia N° 30, Morazán N° 31 y Osiris N° 32 continuaron trabajando bajo la obediencia del Gran Oriente Centroamericano y el 24 de octubre de 1909, decidieron constituir otra Gran Logia para la administración del simbolismo en que denominaron “Gran Logia Lealtad, de Libres y Aceptados Masones de la República de El Salvador, América Central”, bajo la dirección del Gran Maestro José Maximiliano Olano y Arias.

Conscientes de que la tolerancia y fraternidad son principios que inspiran la Masonería, los miembros de la Gran Logia de El Salvador y de la Gran Logia Lealtad, concluyeron sus desavenencias y desacuerdos, mediante el pacto de fusión de ambas Logias, primeramente bajo el nombre de “Gran Logia Lealtad Unida del estado de El Salvador”, nombre que no fue del agrado de la mayor parte de hermanos, razón por la que se denominó “GRAN LOGIA CUSCATLÁN” , habiéndose definido que las Logias auspiciadas serían la Rafael Reyes, Centro América, Luz de Cuscatlán, 15 de Septiembre, Excelsior N° 17, Fuerza y Materia, Osiris y Rafael Osorio, las que estaban obligadas a cambiar sus Cartas Patentes por las que la nueva Gran Logia extendería con su nueva numeración.

La sesión de instalación de la Gran Logia Cuscatlán se llevó a efecto a las diez de la mañana del día domingo 22 de septiembre de 1912, siendo su primer Gran Maestro el V H Mauricio Dreyfus May, en la cual los VV HH, de acuerdo al convenio de fusión, juraron cumplir y hacer cumplir dicho pacto y obedecer estrictamente las leyes, acuerdos y decisiones de la Gran Logia Cuscatlán de Libres y Aceptados Masones. La Escritura de Constitución de la Gran Logia Cuscatlán se suscribió el 8 de junio de 1913, otorgada para su personería jurídica como “Cooperativa Gran Logia Cuscatlán” y el día 22 de enero de 1915, fueron aprobados su primera Constitución Estatutos y Reglamentos. El 28 de mayo de 1916 se autorizó para que trabajara bajo dispensa la Logia Reforma de Sonsonate, que se instaló en julio del mismo año y que trabajó en el Rito de York, con el objeto de recibir a los HH visitadores americanos.

Bajo la administración del Resp G M José Maximiliano Olano y Arias, la Gran Logia Cuscatlán amplió su radio de acción en la esfera internacional, logrando el reconocimiento de entidades regulares, entre ellas, la Gran Logia de Inglaterra y se incorporó como miembro de la Asociación Masónica Internacional, con asiento en Ginebra, Suiza.

El 16 de enero del 1915 se inauguró y consagró el primer Templo de la Gran Logia Cuscatlán, que fue destruido por el terremoto del 7 de junio de 1917.

En Tenida Extraordinaria de la Gran Logia Cuscatlán del 5 de abril de 1921, se regularizaron algunas logias que trabajaban en el Valle de San Salvador, se incorporaron, abatieron columnas y se declararon extinguidas otras, de tal manera, que para agosto de 1937, las Logias de la Obediencia adscritas a la Gran Logia Cuscatlán fueron, las Rafael Reyes N° 1, Excelsior 17 N° 3, Reforma N° 4, Hermógenes Alvarado p. N° 5, Morazán N° 7, Lux N° 8 y Fénix N° 9.

En 1936, se editó la Revista Masónica “Génesis”, que en el siguiente año sería sustituida por la llamada “Shittah”, como órgano oficial de la Masonería simbólica, con el objeto de publicar boletines y diera cabida a escritos sobre temas científicos, doctrinas filosóficas, sociales, económicas y demás comentarios en relación a la Orden.

El día 5 de noviembre de 1960 se inauguró el nuevo edificio de la Gran Logia Cuscatlán, el que también fue destruido por, un terremoto el 14 de octubre de 1986, por lo que las Logias de la Obediencia trabajaron en lugares provisionales previamente aprobados por la Gran Maestría, hasta que bajo la administración del Resp G M Francisco Javier Arévalo Castaneda, el 30 de septiembre de 1995, en ocasión de la celebración del Día del Masón Salvadoreño, se inauguró el actual edificio Administrativo y de Grandes Eventos Masónicos.

Desde la fecha en que fue creada la Gran Logia Cuscatlán a la fecha han sido autorizadas nuevas Logias de la Obediencia y como en anteriores ocasiones, por diversas circunstancias otras han dejado de trabajar o cambiado de nombre, por lo que a la fecha, las activas son en número de quince, siendo estas las siguientes:

Sihuatehuacán N° 1 (Santa Ana), Osiris N° 2 y Chaparrastique N° 11 (San Miguel), Reforma N° 4 (Sonsonate), Excélsior 17 N° 3, Fraternidad N° 6, Morazán N° 7, Lux N° 8, Fénix N° 9, Resurrección N° 10, Libertad N° 13, Atenea N° 15, Horus N° 17, Lealtad y Obediencia N° 18 y Jacques de Molay N° 19, todas con sede en San Salvador.

La labor masónica desarrollada desde su creación por la Gran Logia Cuscatlán ha sido coordinada por treinta y dos Respetables Grandes Maestros, y a través de sus Logias de la Obediencia (en cumplimiento de sus principios y valores), ha promovido la paz entre los hombres, la extinción de sus diferencias, y su unión mediante lazos de solidaridad.

http://www.glc.sv/SV

 



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