Claves para entender a los Maestros

02 octubre 2014

Simbolismo del aprendiz

1º APRENDIZ

El iniciado recibirá sus primeras herramientas y deberá de manejar algunos símbolos, que a lo largo de su camino lo acompañaran y es probable que descubra nuevos significados en su camino de la búsqueda de la verdad.



Comencemos por entender el término “Luz” dentro de la masonería, el mismo se refiere al conocimiento iniciático que los masones pretenden adquirir. “Conocer la luz”, es conocer la Verdad, adquirir la conciencia de un centro de luz, y en consecuencia, de fuerza espiritual.
1.        Las Tres Grandes Luces:
Las mismas son: el Libro Sagrado, el Compás y la Escuadra, las encontraremos encima del Altar de los Juramentos, en él ubicamos el punto geométrico; desde una visión metafórica simboliza la unión del cielo y de la tierra, de la vertical y la horizontal.

ü  Libro Sagrado.
Entre las tradiciones podemos encontrar que el libro sagrado puede ser: la Biblia, el Corán, el Vêda y los textos de algunas otras tradiciones. Se entiende que los mismos no son sino simplemente la expresión del Verbo Divino, peor en un lenguaje adecuado para que pueda ser entendido por los hombres.
En la logia se imita  que al principio Dios crea el Cielo y la Tierra, en la apertura de la tenida, el Volumen de la Ley Sagrada parece liberar de entre sus páginas a la pareja formada por el Compás y la Escuadra. Nos podrá parecer que son contradictorios, la realidad están hechos para unirse. El Compás como instrumento de medida, ha de ser móvil. Como la Esfera y el Círculo, como el Cielo, el Compás posee un carácter dinámico, activo. La Escuadra, cuando se la utiliza, debe estar fija. Como el Cubo y el Cuadrado, como la Tierra, modelos de estabilidad, la Escuadra posee un carácter estático, pasivo, receptivo. El primer instrumento se mantiene verticalmente con respecto al plano donde se aplica, el segundo, horizontalmente.[1]
Sea cual sea el libro  representa la conciencia de Dios. Representa la verdad revelada y sagrada. No se trata de una referencia religiosa, sino de la inspiración de la ciencia sagrada que revela a quien sepa leer en él.

ü  Compás.

El Compás es el instrumento perfecto para realizar todas las operaciones. Es la Herramienta de la Sabiduría divina tomando las medidas del Mundo. Con su dibujo, un círculo, se trazan los límites de lo que no se debe transgredir. Si el compás representa el cielo, determina de antemano, dentro de su campo limitado, la evolución y el acontecer cronológico de la Tierra.

Con esta luz tenemos la representación de la imagen del pensamiento y del espíritu relacionado con la justicia, prudencia, veracidad etc… Representa la justicia con que deben medirse los actos de los hombres, y por ello junto con la ley sagrada y la escuadra es una de las grandes joyas y de las grandes luces que iluminan la logia.

ü  Escuadra.
La escuadra es el instrumento principal para trazar rectas perpendiculares así como cuadrados. El cuadrado representa la Tierra, por lo cual la escuadra es también el símbolo de esta. Expresa la rectitud, la equidad, la justicia, el equilibrio, e incluso, la tolerancia; de nuestro comportamiento, de nuestras acciones, de nuestro mundo. La escuadra aparece en el collar del Venerable Maestro de la Logia, y debido a que está formada por dos brazos rectangulares, se la puede considerar como la reunión de la horizontal y la vertical, que, en uno de sus sentidos, corresponden respectivamente a la Tierra y al Cielo.
Es símbolo de la materialidad, de la Creación. Representa el ángulo recto que forma el principio de toda construcción, rectitud moral y la conciencia del hombre.

P.: ¿Qué visteis cuando fuisteis recibido Masón?
R.: Tres grandes luces puestas en escuadra: una al Oriente, otra al Occidente y otra al Mediodía.
P.: ¿Cómo se llaman y qué significan esas tres luces?
R.: Se llaman las tres pequeñas luces, y son las tres columnas que sostienen a la Masonería. Significa el Sol, la Luna y el Venerable Maestro. El Sol alumbra a los obreros durante el día, la Luna de noche y el Venerable Maestro en todo tiempo en la Logia.
También significan la Sabiduría que inventa, la Fuerza que construye y la Belleza que adorna.
(Catecismo del Primer Grado)


2.        Las Tres Luces Menores:
Por un lado tenemos Sabiduría, Fuerza y Belleza, y están identificadas con los tres principales oficiales de la logia: el Venerable Maestro, el Primer y Segundo Vigilante. Son estas luces las más antiguas, y en su significado simbólico y funcional se dice de ellas que son el sostén de la Masonería.
ü  El Sol.
ü  La Luna.
ü  El Maestro de la Logia.
Gran Logia de la Masonería Montevideo-Uruguay
3.        Las herramientas:[2]
ü  El mazo: es un instrumento que los masones operativos utilizaban para romper las aristas de las piedras irregulares que debían preparar para los constructores. Los masones la utilizan para devastar su corazón, de todos los vicios y banalidades de la vida para que, así, se pueda conviertir en piedras vivientes del templo eterno que se construye en el reino de los cielos.
ü  El cincel: es un símbolo de la razón, permite conocer las ventajas de la educación que puede seguir y marcar con el MAZO (la conciencia y fuerza de voluntad) los beneficios de lograr un mejoramiento espiritual y ser dignos miembros de un pueblo civilizado y útil en la sociedad. La razón de un Masón debe ser consiente y sobre todo debe soportar los arrestos de la conciencia sobre los errores, para que solo así pueda descargar de su personalidad aquello que lo hace imperfecto.
ü  La regla de 24 pulgadas: la vara o regla que se entrega al Aprendiz en su recepción, es el símbolo de la rectitud en el cumplimiento de los deberes morales. En la masonería operativa se usaba la regla de 24 pulgadas para medir y pulir el trabajo; a los libres y aceptados masones, se los invita a hacer un uso más noble y glorioso de este instrumento: La medida del tiempo. Estando el día dividido en 24 horas, se debe repartirlas en tres partes iguales: Ocho para el servicio a Dios y a los hermanos necesitados, ocho para las ocupaciones cotidianas y ocho para el descanso y el sueño.


4.        LAS JOYAS:
Son emblemas que han servido al hombre para destacar actividades o enviar mensajes para aquellas personas que puedan descifrarlos, únicamente por quienes han recibido la posibilidad de conocerlos.
Son insignias distintivas que sirven para caracterizar los cargos y para distinguir a los dignatarios y oficiales de las logias, cuando están en el uso de sus funciones.
Además permiten conocer los distintos grados y jerarquías por el simbolismo que cada una de ellas encierran.

En toda logia regular encontramos tres joyas móviles y tres joyas fijas. Las joyas móviles son: la Escuadra, el Nivel y la Plomada. Las joyas fijas son: el cuadro de Dibujos, la piedra tosca o bruta y la piedra perfecta opulida. Se llaman joyas fijas o inmóviles, porque están siempre expuestas en esa modalidad, en logia, a fin de que los hermanos puedan hacer reflexiones morales sobre ellas.
Las joyas deben ir colgadas de los collarines o dibujados en la parte inmediatamente superior del vértice.

a.      Las joyas fijas:
ü  La piedra bruta.
ü  La piedra cúbica.

ü  La plancha de trazar.
La Plancha de Trazar del Grado de Aprendiz se encuentra enmarcada en un cuadro. En ella se hallan delineados todos los Símbolos y Alegorías, y permanece descubierta en los trabajos de Primer Grado
b.      Las joyas móviles:
ü  La escuadra.
ü  El nivel.
ü  La plomada.


ü  La cuerda con nudos.
ü  La granada.
ü  La plomada o perpendicular.
ü  El Delta.
ü  El mallete.

Notar que varios símbolos, además de su significado propio, adquieren otros sentidos cuando forman parte de conjuntos simbólicos, habitualmente ternarios.

23 septiembre 2014

27º Gran Comandante del Templo

27º Gran Comandante del Templo

Grado Vigésimo Séptimo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Noveno Grado del Consejo de Caballeros Kadosh
Noveno de los Grados Históricos y Filosóficos
Noveno de los Grados definidamente Templarios
Noveno Grado de la Sexta Clase o Serie

Los orígenes del grado:
Ø  Se ha dicho que este grado representa de la forma más directa el espíritu del discurso de Ramsay: la integración de la Masonería Operativa con los valores de la caballería, integración  que determinó la conformación de numerosos Altos Grados.
Ø  Es el primer grado en el que el elemento caballeresco predomina sobre el resto de las influencias.
Ø  Aquí se conjugan distintas órdenes y tradiciones de caballería, por lo que el grado, de todas formas, también termina siendo una fusión de tendencias diferentes.
Ø  Posiblemente ello haya determinado las distintas denominaciones que se le han otorgado:
·         Soberano Comendador del Templo.
·         Gran Comendador del Templo.
·         Caballero Comandante del Templo.
·         Caballero Comendador del Templo de Jerusalén.


Se trata de la iniciación de un principiante, en prepararlo para convertirse en uno de esos caballeros valientes, que dedicaron sus energías y vidas para arrebatar a la Ciudad Santa de las manos de sus conquistadores musulmanes.

Revivifica el viejo espíritu caballeresco de hidalguía, el respeto a las virtudes, y la defensa firme del deber y de la adoración de la verdad. Había una época en la que un caballero moriría antes que pronunciar una falsedad o profesar una opinión sólo por conveniencia, ganancia, o miedo de la desaprobación mundana. Él no pervertiría los dichos o los actos de otros hombres; no hablaría ni discutiría sin sinceridad ni mancharía su escudo bajo ningún pretexto. Todo esto él observaría dentro o fuera de su Capítulo.
Las cualidades requeridas de un aspirante a esta Orden eran humildad, templanza, castidad, generosidad y honor, y era requerido a afirmar, bajo condiciones muy solemnes, su buena voluntad de renunciar a todos los deseos terrenales, y rendir obediencia implícita a las reglas y requisitos de la Orden, y de sacrificar su vida si fuese necesario, en el rescate y la defensa de la Tierra Santa.
El Rito Escocés, el brazo derecho fuerte de la Masonería que esgrime en alto la espada flameante de la verdad, ha trabajado para dar a la humanidad su derecho de nacimiento de la libertad del pensamiento, de la libertad del discurso y de un gobierno libre, para superar la tiranía, la injusticia y la usurpación, y destruir el despotismo de un hombre. El mejoramiento y la construcción de la raza humana son los deberes de cada masón en el espíritu de magnanimidad de un caballero. Esto no significa que debemos perder nuestras vidas cuando la pérdida no tendría ningún beneficio. Más bien, debemos ayudar a nuestro semejante, sacrificar nuestra comodidad y deseos personales y ayudarle a ascender a un plano más alto de envoltura espiritual de modo que él pueda entenderse a sí mismo.
A pesar de todos los esfuerzos idealistas, filosofías de sabiduría y limitación y meditaciones sublimes y elevadas, hay épocas y acontecimientos que demandan acción agresiva, exhibiciones de fuerza y voluntad indomable de victoria en batallas que se deben ser emprendidas para apoyar las virtudes que proclamamos. Se  debe despreciar lo bajo y egoísta, y hacer manifiestas las cualidades caballerescas de carácter y caridad, verdad y honor, antes que ser ejemplos de acumulación de riqueza y de poder mundano. Esto es masonería práctica en acción, cumplir con el deber, con el pobre y desamparado, el débil e infeliz, el perturbado y enfermo. Enseñándole que debe practicar humildad, paciencia, caridad y abnegación, pero nunca someterse a la opresión, a la injusticia o a la usurpación, a la tiranía espiritual o al despotismo político.
A través de su historia, el Rito Escocés ha enseñado, practicando e inculcando entre todos los hombres un conocimiento de la verdad, esforzándose por liberarlos de pasiones animales y de la ignorancia, del fanatismo, de la intolerancia y de la esclavitud espiritual. Ahí el Caballero verdadero suena su clarín y desenvaina su espada”.[1]

Los objetivos exotéricos del grado son:
Ø  Expresar los ideales caballerescos de verdad, honor, lealtad, justicia y humanidad.
Ø  Manifestar tolerancia hacia los errores humanos.
Ø  Ayudar a las viudas, huérfanos, inocentes e indefensos.
Ø  Respetar la libertad de todos los pueblos.
Ø  Cultivar la sabiduría.

Los objetivos esotéricos del grado son:
Ø  Vivenciar los aspectos esotéricos del ideal caballeresco.
Ø  Proteger la Ciudad, esotéricamente entendida.
Ø  Cultivar la Sabiduría.
Ø  Estudiar los aspectos ocultos de la doctrina y la herencia de los Templarios.
Ø  Comprender el significado del Bafomet.

Entre los símbolos principales de este grado se encuentran:
Ø  Los colores rojo y negro. Estos colores, muy conocidos en alquimia y en el Martinismo, ya habían aparecido en grados anteriores. Su presencia simultánea indica un cierto grado de conjunción, el haber llegado, hasta algún punto, a la conjunción de los opuestos.
Ø  La corona de laurel. La corona de laurel o luréola, generalmente se entregaba como recompensa a poetas, deportistas y guerreros en la antigua Grecia y Roma. Es por lo tanto, un símbolo de victoria, muy apropiada para un Caballero, que ha obtenido el triunfo sobre la miseria y la ignorancia.
Ø  El círculo. La reunión de los Iniciados en un círculo es una de las formas rituales más universales, desde los druidas hasta los Caballeros del Rey Arturo. Implica la reunión de las personalidades, de la egrégora, en torno a un centro común, hacia el que se proyectan y en el que se focalizan los pensamientos, para producir un resultado final y específico.
Ø  La esfera. Es el círculo llevado a tres dimensiones.
Ø  Es la forma que tienden naturalmente a asumir los cuerpos, desde una gota de agua hasta un planeta, porque implica la máxima superficie con el mínimo de energía. La esfera es el círculo multiplicado infinitas veces, es por lo tanto, la máxima potenciación del poder de la Tabla Redonda.
Ø  El corazón.
Ø  Las espadas extendidas hacia un punto central.
Ø  La llave negra. Su color posiblemente denote que está hecha de hierro. Este símbolo contrasta notablemente con la blanca llave de marfil del Maestro Secreto. Se supone que esta llave guarda el secreto de la Tabla Redonda, o la tumba de Jacques De Molay, según en qué contexto se considere.
Ø  Salomón. De él se ha dicho que fue: “…un corazón tan sabio y entendido, que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú” (1ª Reyes 3:12). Aquí se está aludiendo al corazón no como símbolo de los sentimientos, sino como órgano de conocimiento, lo que era habitual entre los egipcios y otras culturas antiguas.
Ø  La Rosa-Cruz.


Desde un punto de vista ético, este grado enfatiza la independencia moral y la libertad de consciencia. Es decir, se insiste en el obrar con libertad, en una ética que no se apoya en el deber impuesto exteriormente, sino en los valores libremente elegidos.

En síntesis: este es uno de los grados en que el elemento caballeresco del Rito Escocés Antiguo y Aceptado se hace más evidente. Elemento caballeresco que debe ser despojado de fanatismo cristiano, y abrirse hacia las expresiones de la Caballería presentes en otras culturas. La Caballería, en última instancia, es la manifestación de un arquetipo, el que trasciende las limitaciones de las fronteras religiosas y sociales. Es menester, de todas formas, dotar a este grado de un mayor contenido, trabajar para vivificar y enriquecer sus símbolos y, de una vez y para siempre, abandonar la negativa costumbre de conferirlo por comunicación, práctica que ha conducido a empobrecer y olvidar la Belleza presente en sus Rituales.[2]


14 septiembre 2014

26º Príncipe de la Merced o Escocés Trinitario

26º Príncipe de la Merced o Escocés Trinitario

Grado Vigésimo Sexto del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Octavo Grado del Consejo de Caballeros Kadosh
Octavo de los Grados Históricos y Filosóficos
Octavo de los Grados definidamente Templarios
Octavo Grado de la Sexta Clase o Serie

Los orígenes del grado:
Ø  …son todavía más confusos que los de la mayoría de los grados del Rito Escocés, si bien se reconoce que tuvo su nacimiento en Francia, posiblemente en París.
Ø  En el 26° se superponen imágenes y símbolos que provienen de diversas corrientes iniciáticas.
Ø  La tradición del escocismo dice que este fue uno de los ocho grados que Federico de Prusia agregó en 1786 al Rito de Perfección, conformando de esa manera la escala actual de treinta y tres grados.
Ø  La investigación histórica parece indicar, sin embargo, que lo antedicho pertenece sólo a la leyenda.
Ø  En el Ritual de Dalchó (1804) este era el grado 25°, y todavía hoy podemos hallar algún ritual que lo ubica en esa posición. En tales casos, el 26° es el Caballero de la Serpiente de Bronce, que hoy ocupa el 25° lugar de la escala escocesa.
Ø  Es sabido, además, que hacia el año 1800 el ritual fue modificado por masones del Rito Escocés Filosófico, quienes desarrollaron una ceremonia de iniciación bastante “teatral”, que incluye, como veremos, la colocación de “alas” en la espalda del candidato.
Ø  Finalmente, en los Ritos de Memphisy de Misraïm, en algunas oportunidades este grado se desdobla o fusiona con otros, configurando órdenes como el Sacerdote de la Verdad o los Caballeros de la Ciudad Santa.


En algunos rituales lleva el nombre de Príncipe de Compasión. Es uno de los más complejos y a la vez difundidos en la masonería filosófica universal. Es un grado templario, debiéndose su nombre a Federico II, rey de Prusia, introduciéndolo en 1786 al Rito Escocés.

Posee una relación con la sociedad filantrópica y religiosa de los trinitarios o Hermanos de la Merced, que se encontraban sujetos a la Orden del Temple, cuya regla establecía  que sus integrantes debían tener que pedir limosna continuamente para el rescate de los cautivos cristianos en Argel, Túnez y otras naciones islámicas.     
En su explicación Bouilly, de los doce escudetes que representan los emblemas y los símbolos de los doce grados filosóficos del R.·.E.·.A.·.A.·. (del grado 19 al 30);“Este grado es, según nosotros, el más inextricable de todos los que componen esta docta categoría: también toma el sobrenombre de Escocés Trinitario. En efecto, todo ofrece en esta alegoría el emblema de la Trinidad: este fondo a tres colores [verde, blanco y rojo], abajo esta figura de la Verdad, en fin, por todas partes este indicio de la Gran Obra de la Naturaleza [a las fases de la cual hacen alusión los tres colores], de los elementos constitutivos de los metales [azufre, mercurio y sal], de su fusión, de su separación [solve y coagula], en una palabra de la ciencia de la química mineral [o más bien de la alquimia], de la que Hermes fue el fundador entre los Egipcios, y que dio tanta potestad y extensión a la medicina [espagírica]. Hasta tal punto es verdad que las ciencias constitutivas de la felicidad y de la libertad se suceden y se clasifican con este orden admirable que prueba que el Creador ha proporcionado a los hombres todo lo que puede calmar sus males y prolongar su paso sobre la tierra... Es principalmente en el número tres, tan bien representado por los tres ángulos del Delta, del que los Cristianos han hecho el símbolo brillante de la Divinidad; es, digo, en este número tres, que se remonta a los tiempos más lejanos, donde el sabio observador descubre la fuente primitiva de todo lo que sacude al pensamiento, enriquece la imaginación, y da una justa idea de la igualdad social… Así pues, no cesemos, dignos Caballeros, de permanecer Escoceses Trinitarios, de mantener y de honrar el número tres como el emblema de todo lo que constituye los deberes del hombre, y recuerda a la vez la querida Trinidad de nuestra Orden, grabada sobre las columnas de nuestros Templos: la Fe, la Esperanza y la Caridad”. Los tres colores del grado a veces se consideran como simbolizando respectivamente las tres virtudes teologales: el blanco representa entonces la Fe, el verde la Esperanza, y el rojo la Caridad (o el Amor). Las insignias de este grado de Príncipe de la Merced son: un mandil rojo, en medio del cual hay pintado o bordado un triángulo blanco y verde, y un cordón con los tres colores de la Orden, colocado en aspa, del que hay suspendido como joya un triángulo equilátero (o Delta) de oro.
Acerca de los colores blanco, rojo y verde, hemos de notar que son los que forman la bandera italiana y también la bandera mexicana. Esta última puede deberlos a la orden de la Merced ya que ésta tuvo un papel destacado en la liberación de esclavos, prisioneros y apoyo movimientos independentistas en América. 
Siguiendo los comentarios de Guenon sobre Dante al que algunos autores relacionan con el título de gran maestre cátaro leemos: “En los cantos XXIV y XXV del Paraíso, se encuentra el triple beso del Príncipe Rosa-Cruz, el pelícano, las túnicas blancas, las mismas que las de los ancianos del Apocalipsis, las barras de cera de sellar, las tres virtudes teologales de los Capítulos masónicos (Fe, Esperanza y Caridad). En los Capítulos de Rosa-Cruz (grado 18 escocés), los nombres de las tres virtudes teologales son asociados respectivamente a los tres términos de la divisa “Libertad, Igualdad, Fraternidad”; también se podrían aproximar a lo que se llama “los tres principales pilares del Templo” en los grados simbólicos: “Sabiduría, Fuerza, Belleza”. — A estas tres mismas virtudes, Dante hace corresponder San Pedro, Santiago y San Juan, los tres Apóstoles que asistieron a la Transfiguración; ya que la flor simbólica de los Rosa-Cruz (la Rosa cándida de los cantos XXX y XXXI) ha sido adoptada por la Iglesia Católica como la figura de la Madre del Salvador (Rosa mística de las letanías), y por la iglesia de Toulouse (los Albigenses) como el tipo misterioso de la asamblea general de los Fieles de Amor. Estas metáforas ya eran empleadas por los Paulicianos, predecesores de los Cátaros en los siglos X y XI”.[1]

El propósito de este grado es enseñar la virtud de la Misericordia. Por Misericordia se entiende el espíritu de la compasión o ternura del corazón que predispone a la persona pasar por alto el daño. Es más noble perdonar al ofensor que buscar la venganza.
Las escrituras sagradas, tanto en el Viejo Testamento como en el Nuevo, están llenas de alabanzas a Dios por su amor bondadoso y sus tiernas misericordias. La misericordia humana mira a la misericordia de Dios como su modelo e inspiración. “Sed vos Misericordioso”, dijo el Maestro de Galilea, “incluso como vuestro padre es misericordioso”. No tenemos ningún derecho moral de buscar en las manos de Dios nada que nosotros neguemos a otros. Solamente los que son misericordiosos pueden esperar obtener misericordia”.[2]


Los objetivos exotéricos del grado son:
Ø  Fomentar la solidaridad, como valor individual y social.
Ø  Rescatar a los cautivos y esclavos.
Ø  Mejorar las condiciones de vida de todos aquellos que están privados de la libertad.
Ø  Combatir la ignorancia, fuente de la mayoría de los males humanos.
Ø  Combatir la intolerancia religiosa.
Ø  Estudiar y poner en práctica, sin exageraciones, sentimentalismos o fanatismos, los principios del amor y la compasión.

Los objetivos esotéricos del grado son:
Ø  Avanzar a través del Árbol cabalístico.
Ø  Estudiar los principios fundamentales, teóricos y prácticos, de la alquimia.
Ø  Practicar la alquimia, dirigida a la transmutación metálica.
Ø  Practicar la sublimación alquímica en sí mismo.
Ø  Trabajar para comprender el significado, y aproximarse a la consecución, de la Piedra Filosofal.
Ø  Perpetuar las grandes verdades enseñadas en los Antiguos Misterios.

Entre los símbolos principales de este grado se encuentran:
Ø  El ciervo.
Ø  El color negro.
Ø  El jaspe verde.
Ø  El ternario de los colores: blanco, rojo y verde. Podemos rastrear el empleo de estos tres colores en pueblos antiguos. Por ejemplo, en las carreras rituales romanas competían tres tipos de carros: los russati (rojos), los albati (blancos) y los virides (verdes).Los rojos estaban consagrados a Marte, los blancos a Júpiter y los verdes a Venus.
Ø  Azufre, mercurio y sal.
Ø  El triple triángulo entrelazado.
Ø  Los números 3 y 9.
Ø  El cordero.

En la jerarquía de los grados:
Ø  El 26° presenta un carácter en cierta forma opuesto y complementario con el 25 °.
Ø  Opone al símbolo de la serpiente el del ave y, así como el 25° está vinculado con la Tierra (como lo indica uno de los Signos de ese grado), el 26° parece apuntar hacia el Cielo.
Ø  El 25° y 26° combinados conforman, por lo tanto, una suerte de Solve et Coagula alquímico, en el que el Caballero de la Serpiente de Bronce es lo fijo y el Escocés Trinitario lo volátil.
Ø  El Escocés Trinitario presenta algunas analogías bastante claras con el 10° (Sublime Caballero Elegido), especialmente en lo referido al culto de la Verdad, y a la caracterización del Iniciado como un Ameth, un “hombre fiel y verídico en todas las ocasiones”.
Ø  El Escocés Trinitario también presenta analogías con el Rosa-Cruz.
Ø  Ambos grados poseen una base de alquimia y filosofía hermética considerable.
Ø  La asociación entre ambos grados es tan estrecha, que algunos Rituales antiguos indicaban que la inscripción que se hace en uno de los lados de la Tessera, debería efectuarse en el “código cifrado de los Caballeros Rosacruces”.


24 agosto 2014

25º Caballero de Airaín o de la Serpiente de Bronce

25º Caballero de Airaín o de la Serpiente de Bronce

Grado Vigésimo Quinto del Rito Escocés Antiguo y Aceptado
Séptimo Grado del Consejo de Caballeros Kadosh
Séptimo de los Grados Históricos y Filosóficos
Séptimo de los Grados definidamente Templarios
Séptimo Grado de la Sexta Clase o Serie


Los orígenes del grado:
Ø  …son confusos, porque en el grado se superponen imágenes y símbolos que provienen de diversas corrientes iniciáticas.

Ø  La tradición del escocismo dice que este fue uno de los ocho grados que Federico de Prusia agregó en 1786 al Rito de Perfección, conformando de esa manera la escala actual de treinta y tres grados. La investigación histórica parece indicar, sin embargo, que lo antedicho pertenece sólo a la leyenda.
Ø  En el Ritual de Dalchó (1804) este era el grado 26°, y todavía hoy podemos hallar algún ritual que lo ubica en esa posición. En tales casos, el 25° es el Escocés Trinitario, que hoy ocupa el 26° lugar de la escala escocesa.

Este grado de la serie filosófica  del R.·.E.·.A.·.A.·. se considera, de origen templario, en cuanto que muchos expertos lo califican de cabalístico   y esotérico. Bajo  el primer aspecto  se descubre fácilmente  su abolengo templario militar, y corresponde  al 6º grado  de la Orden Antigua del Temple, denominado Adepto Perfecto de la Serpiente. 
Según la leyenda  el héroe de las Cruzadas, Godofredo  de Bouillón, alentaba a sus ejércitos, agrupándolos bajo la  enseña de  la  Serpiente de Bronce,  conduciéndolos al combate y convirtiéndolos bajo un mágico influjo en vencedores. Los caballeros templarios, sucesores y continuadores de la tradición que inaugurara Godofredo, siguiendo la inspiración de Juan Ralph, formaron una asociación escogida que,  con el título de los Caballeros de la Serpiente de Bronce, donde agruparía a lo más selecto de la Orden Templaría y que está  no fue nunca derrotada, y que no sucumbió con el fin de la Orden Templaría, y que así hasta nuestros días persiste en secreto. 
Al principio de dedicaron a proteger a los peregrinos que venían  de  todas partes a visitar los Santos Lugares. Pero luego se convirtieron en preservadores de un saber oculto, que han transmitido de  generación en generación, en rituales de iniciación poco conocidos. 
El grado vigésimo quinto conocido también como el del Mago Soberano, encierra en sí uno de los mayores secretos de la masonería, cuyo emblema es una montaña en forma de cono truncado, de cinco  pies  de altura, sobre la cual  está el símbolo, de la Serpiente de Bronce  enroscada en una Cruz latina, algunas veces la serpiente esta se 
representa clavada por un solo clavo en su cabeza. 

Es fácil advertir que este grado encierra un simbolismo, que  trasciende en mucho los límites de la comprensión religiosa  y de la  ciencia profana, la mítica serpiente “Coatl” representada en todos  los grandes misterios del antiguo México, allí la cruz,  imagen del ecuador cortado perpendicularmente por el curso  de los equinoccios  y 
los solsticios, es el símbolo de la fuerza telúrica, y la Serpiente  de 
la Sabiduría Oculta. Para los antiguos mexicanos, la Vía Láctea, era  una Serpiente Celeste que brillaba en medio del firmamento nocturno. 

La serpiente tienta a Adán y a Eva, para ser como dioses, a  trascender 
los límites del demiurgo Jehová, que los tenía en la ilusión de un  Paraíso Ficticio, Adán y Eva se dan cuenta del engaño y provocan  deliberadamente  su propia expulsión. 
¿Pero quién es en realidad la Serpiente del Paraíso? No es otra cosa  que el ingenio humano, la astucia, la sagacidad, esa voz de la  consciencia humana, que nos llama a la superación. En palabras de la  propia liturgia del grado 25º se dice: Profeso la ciencia, que  aprendí  entre sus Hierofantes, y al establecer  este grado en mi pueblo, le 
doy el símbolo con que le caracterizaron sus fundadores, porque la  Serpiente  lo es de la prudencia, y enroscada en la TAU indica la  memoria de lo pasado, la inteligencia de lo presente  y la  providencia  de lo futuro, para que la Razón impere en los cuatro puntos cardinales  de la Tierra que habitamos. No la he extendido en todo lo largo,  porque sería alegoría de la Sabiduría divina que no nos es posible  alcanzar ahora; ni la he dado en forma de circulo, porque entonces  figuraría la Eternidad, que luego les será otorgada pero aún no”.[1] 


Los objetivos exotéricos del grado son:
Ø  Luchar por la igualdad y la eliminación de la esclavitud.
Ø  Luchar por la libertad, rompiendo sin piedad, y con audacia y valor, las cadenas del despotismo civil, religioso, militar y económico.
Ø  Dar hospitalidad a los viajeros y necesitados.
Ø  Ayudar a todos los que injustamente sufre cautividad.
Ø  Estudiar los principios de la curación exotérica.

Los objetivos esotéricos del grado son:
Ø  Estudiar los principios de la curación esotérica.
Ø  En tal sentido, practicar la Alquimia, dirigida a la curación.
Ø  Practicar la sublimación alquímica en sí mismo.
Ø  A través de la puerta de Capricornio y de las siete esferas, ascender hacia las regiones donde se pueden aprehender los principios que fundamentan todo lo existente.
Ø  Perpetuar las grandes verdades enseñadas en los Antiguos Misterios.

Entre los símbolos principales de este grado se encuentran:
Ø  Las estrellas.
Ø  Las constelaciones.
Ø  El triángulo pitagórico.
Ø  La serpiente. La leyenda de la Serpiente de Bronce nos presenta a este animal simbólico en su aspecto curativo y sanador. A despecho del descrédito de la serpiente en la cultura judeocristiana, lo cierto es que muchos pueblos antiguos valoraron este animal  positivamente. En el gnosticismo, era frecuente asociar la Serpiente de Bronce al Cristo, o más exactamente al Principio Crístico. Representa algo que debe ser elevado axialmente, y es  evidente que el concepto de la Kundalini, en forma bastante obvia, está aquí presente.
Ø  El eje vertical.
Ø  La serpiente de bronce.
Ø  El Cristo.
Ø  El cordero.
Ø  La Cruz Ansata. En el Antiguo Egipto se la relacionó con los dioses, necher, que eran representados portando dicho símbolo, indicando sus competencias sobre la vida y la muerte, su inmanencia y condición de eternos. Relacionada con los hombres, significa la búsqueda de la inmortalidad, razón por la cual es utilizada para describir la vida o la idea de vida después de la muerte. El anj o ankh se relacionó, como símbolo de renacimiento, con la diosa Isis y con su esposo Osiris, ya que cuando fue asesinado por su hermano, su esposa lo resucitó mediante la ayuda de Anubis. Otra hipótesis presupone que la "T" de la parte inferior del "anj" representaría, estilizados, los atributos sexuales masculinos, mientras que el asa representaría el útero o el pubis de la mujer. Como reconciliación de los opuestos podría simbolizar la reproducción y la unión sexual. Hathor, la diosa de la alegría de vivir y de la muerte, daba vida con ella. En muchos aspectos se corresponde con las diosas Inanna, Ishtar, Astarté, Afrodita y Venus. Como emblema de sexualidad, fertilidad y energía vital, se relaciona naturalmente con la serpiente.
Ø  El euforbio. Con este nombre se conocen plantas muy diversas, que van desde hierbas hasta arbustos y árboles. Muchos de ellos segregan resinas tóxicas y corrosivas. La tradición decía que el euforbio podía corroer el hierro: sea esto verdadero o no lo cierto es que se está simbolizando aquello que destruye el despotismo y nos otorga la libertad. La imagen que se adjunta aparece en viejos documentos masónicos y muestra un ángel (nosotros creemos que es un ángel “caído”) recogiendo hierbas de euforbio.
Ø  El ojo.

En la jerarquía de los grados se nos recuerda que debemos de tener presente:
Ø  El 25° está conectado fundamentalmente con el 15°, el 18° y el 24°.
Ø  Recordemos que el símbolo de la serpiente ya había aparecido en el 15° (Caballero de Oriente), en aquella oportunidad asociado con el agua y el cruce del río. Además, aquí reaparece la divisa “dad libertad a los cautivos”, tan característica del 15°.
Ø  Veremos que la Rosa-Cruz (18°) presenta analogías con la Serpiente enroscada en la Cruz de Tau, y que ambos grados se vinculan por su contenido gnóstico.
Ø  Finalmente, el 25° completa las referencias al Tabernáculo y el simbolismo mosaico iniciadas en el 23°, y desarrolladas en el 24°.
Pero algunos autores entienden:
Ø  Algunos afirman que este grado presenta analogías con el 6° de las versiones modernas de la Orden del Temple (Adepto Perfecto del Pelícano), afirmación que no podemos corroborar.
Ø  Lo cierto es que el 23°, el 24° y el 25° forman un ternario de grados centrados en el Tabernáculo, y con definidas resonancias Templarias.
Ø  De los tres grados previamente mencionados, el 25° es el más esotérico, y basa todo su simbolismo en la Alquimia y en la Cábala.
Ø  Algunos dicen que el Caballero de la Serpiente de Bronce también se denomina “Mago Soberano”.
Ø  Este título es, probablemente, algo exagerado, pero encierra la intención de relacionarlo con la Magia y la práctica de los Antiguos Misterios.

En síntesis: este es uno de los grados más esotéricos que posee el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Conferirlo por comunicación es perder su riqueza simbólica, alquímica, cabalística. La Serpiente es un símbolo que debe ser cabal y totalmente comprendido, a despecho de si su interpretación coincide o no con los dogmas de las religiones establecidas. La Serpiente es, para nosotros, un desafío: el de superar creencias, ideas y valores que han limitado y restringido a la humanidad durante siglos. La Serpiente debe despertar, ascender y vivir en nosotros, porque el conocimiento que ella representa es el del sendero de la Individuación, que nos conduce a transformarnos en nosotros mismos.[2]