Claves para entender a los Maestros

19 julio 2026

EL ARTE DE LO OCULTO XXVIII - Robert Ellaby

 

EL ARTE DE LO OCULTO XXVIII

Un libro de consulta visual para el místico moderno

S. Elizabeth

Ediciones Akal, 2024, Madrid

Robert Ellaby

(1964)


La boda química

 

Robert Ellaby es un artista surrealista británico cuya obra se nutre profundamente de la alquimia, la cábala y sistemas esotéricos. Sus imágenes funcionan como emblemas visionarios que exploran la transmutación espiritual, la cosmología planetaria y el viaje iniciático del alma.

Rasgos Esotéricos de su Obra

Alquimia visual: Ellaby recurre a emblemas clásicos (Splendor Solis, The Chemical Wedding) para reinterpretarlos en clave contemporánea. Cada pieza es un laboratorio simbólico donde los elementos (tierra, agua, aire, fuego) se convierten en metáforas de transformación interior.

Cábala y astrología: Sus obras incluyen referencias a los signos zodiacales (Aries, Leo, Tauro, Géminis) y a los planetas (Saturno, Júpiter, Marte, Venus, Sol, Luna, Mercurio), integrando la tradición cabalística de correspondencias entre sefirot, astros y fuerzas espirituales.

Muerte y resurrección: Temas como la “Shattering of the Vessels” (ruptura de las vasijas) evocan la doctrina cabalística del Shevirat ha-Kelim, donde la creación implica fractura y posterior restauración. Ellaby lo traduce en imágenes de destrucción y recomposición, reflejando el ciclo iniciático de muerte simbólica y renacimiento.

 

Resonancia Esotérica

Surrealismo como ritual: Ellaby se inscribe en la tradición surrealista, pero su enfoque no es meramente estético: cada obra es un acto de evocación mágica, un espejo del inconsciente colectivo.

Universalidad simbólica: Al igual que los alquimistas medievales, Ellaby concibe el arte como un lenguaje universal que conecta mitología, astrología y misticismo.

Puente iniciático: Sus imágenes funcionan como mandalas modernos, invitando al espectador a recorrer un camino de contemplación y transformación.

 

Robert Ellaby convierte la alquimia y la cábala en arte visionario, donde cada signo zodiacal, planeta y elemento es una clave iniciática. Sus obras son espejos del proceso espiritual de transmutación, y pueden ser leídas en paralelo con los símbolos masónicos y nacionales uruguayos como parte de un mismo lenguaje universal.

 

Obras destacadas de Robert Ellaby

Splendor Solis” reinterpretado Inspirado en el famoso manuscrito alquímico del siglo XVI, Ellaby crea composiciones donde el Sol y la Luna dialogan con figuras humanas y animales, evocando la unión de opuestos.

Serie zodiacal Obras dedicadas a Aries, Tauro, Géminis, Leo, etc., donde cada signo aparece acompañado de símbolos planetarios y alquímicos, funcionando como mandalas astrológicos.

 

Signo

Correspondencia alquímica

Símbolo central

Sentido iniciático

Aries

Fuego — azufre

Carnero solar

Inicio del ciclo, impulso creador

Tauro

Tierra — sal

Toro dorado

Materia fecunda, estabilidad del cosmos

Géminis

Aire — mercurio

Dos figuras espejadas

Dualidad, unión de opuestos

Cáncer

Agua — luna

Cangrejo y copa lunar

Retorno al origen, gestación interior

Leo

Fuego — oro

León coronado

Poder solar, conciencia regia

Virgo

Tierra — trigo

Virgen con espiga

Pureza, discernimiento espiritual

Libra

Aire — equilibrio

Balanza y espada

Justicia cósmica, armonía universal

Escorpio

Agua — putrefacción

Escorpión y cráneo

Muerte iniciática, transformación

Sagitario

Fuego — expansión

Centauro con arco

Dirección espiritual, ascenso del alma

Capricornio

Tierra — cristal

Cabra y montaña

Perseverancia, ascenso iniciático

Acuario

Aire — agua espiritual

Portador de ánfora

Renovación, revelación del espíritu

Piscis

Agua — disolución

Dos peces entrelazados

Unión final, retorno al Uno

Shattering of the Vessels” Referencia cabalística al Shevirat ha-Kelim: imágenes de ruptura y recomposición, con vasijas, cuerpos fragmentados y luces emergentes, que simbolizan la creación a través de la fractura.

La obra “Shattering of the Vessels” es una de las más intensas y teológicamente cargadas de su corpus, pues traduce en imagen la doctrina cabalística del Shevirat ha‑Kelim –la ruptura de las vasijas que contenían la luz divina-, un momento primordial en el que el cosmos se fragmenta para dar lugar a la multiplicidad.

Estructura simbólica

La esfera quebrada representa el universo antes de la reparación (Tikkun). Su estallido libera las chispas de luz divina, que caen a la materia: el drama de la creación a través de la fractura.

El hombre arrodillado encarna al iniciado que contempla el caos interior y la pérdida de unidad. Su gesto de desesperación es el reconocimiento de la imperfección del mundo.

Los ángeles con vasijas rotas son los portadores de las sefirot quebradas; uno oscuro y otro luminoso, expresan la polaridad entre juicio (Gevurah) y misericordia (Chesed).

El fénix y el árbol en llamas simbolizan la regeneración: del fuego del colapso surge la posibilidad de renacimiento.

La escalera dentro del matraz alude al ascenso espiritual, la reconstrucción del eje entre lo divino y lo humano.

Lectura esotérica

Ellaby convierte la teología en alquimia visual: la ruptura es necesaria para la transmutación; sin disolución no hay creación.

La luz que emana del centro es el Or Ein Sof, la energía infinita que busca recomponerse en la materia.

El matraz alquímico es el microcosmos donde el alma humana repite el proceso cósmico: romperse para purificarse.

Esta obra puede leerse como la destrucción del Templo interior: el iniciado debe contemplar su propia fragmentación antes de reconstruir la armonía.

El caos inicial equivale al “estado profano”. La reparación (Tikkun) es la edificación del Templo simbólico, piedra sobre piedra, luz sobre oscuridad.

El fénix y la escalera son emblemas del ascenso del Aprendiz hacia la Maestría.

Ellaby plasma el instante en que la divinidad se quiebra para que el hombre pueda existir. Su pintura es una meditación sobre el dolor cósmico y la esperanza de restauración: una alquimia de la luz y la sombra que invita al espectador a participar del acto de recomposición universal.

 

 

Planetas alquímicos Saturno, Júpiter, Marte, Venus, Sol, Luna y Mercurio aparecen como arquetipos visuales, cada uno con atributos esotéricos: Saturno como límite y muerte, Mercurio como transmutación, Venus como unión. Es una de las más densas en correspondencias herméticas. Cada planeta se convierte en un arquetipo de la Gran Obra, donde el artista traduce los metales, los dioses y las fuerzas espirituales en imágenes de transmutación.

Planeta

Metal alquímico

Principio espiritual

Símbolo central

Sentido iniciático

Sol (Oro)

Oro

Espíritu puro, iluminación

Disco solar, león dorado

Culminación de la Obra, unión con el Uno

Luna (Plata)

Plata

Receptividad, reflejo

Reina blanca, espejo lunar

Purificación, intuición y disolución del ego

Mercurio

Mercurio

Movimiento, mediación

Caduceo, serpiente alada

Transmutación, unión de opuestos

Venus

Cobre

Amor, armonía

Venus con espejo y rosa

Fusión de materia y espíritu, belleza regeneradora

Marte

Hierro

Voluntad, energía

Guerrero con lanza y fuego

Combate interior, dominio de la pasión

Júpiter

Estaño

Expansión, sabiduría

Trono y cetro azul

Orden cósmico, justicia divina

Saturno

Plomo

Límite, muerte

Anciano con reloj y hoz

Putrefacción, inicio del renacimiento

 

Ellaby representa cada planeta como un estado del alma dentro del proceso alquímico:

·       Saturno abre el ciclo con la disolución de la materia.

·       Sol lo cierra con la iluminación espiritual.

Entre ambos, los demás planetas son etapas de refinamiento y equilibrio.

La serie funciona como un mapa iniciático, el espectador recorre los siete metales y sus correspondencias planetarias, ascendiendo desde la oscuridad del plomo hasta la pureza del oro.

 

https://www.alchemywebsite.com/Artist_Robert_Ellaby.html

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